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Full text of "Francisco Piria 1886 Un Pueblo Que Rie"

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'&y***: 



UN PUEBLO QUE RIE 


POR 


l\ : 


FRANCISCO PIRIA 



EDICCION DE VEINTE MIL EJEMPLARES IMPRESOS POR 


A TOÜ3TRÍAL 7 


Para ser distribuidos gratuitamente entre todos los 
hombres trabajadores y amantes del progreso que existen en la 
República, á los que va dedicado este folleto 





¿rj , ¿ r 

MONTEVIDEO 

Tipografía á vapor España, 25 de Mayo 14: 

1800 



?J.950 


V 


\ 


:V/Si 




UN PUEBLO QUE RIE 


« I«i v:da d g un hombre se debo 
" medir por lo que hace, y por lo que 
« bienio en ella. 

« Cuanto huís hace en trabajo 
" útil, i'uanio mas piensa y cuanto 
“ mas siente, lanío mas vive r en l — 
« mente. kl hombre* ocioso é inú- 
a til, cualquiera que sea la largueza 
■ de su existencia, no vive: Simplc- 
« mente véjela». 

Yo. 


— ¿i ‘liñudo escribe Vil. otro !H»ro. 

— ¡(‘uántas preguntas se i'no han hecho por este tenor! 

Algunos caven que no hay masque tomarla pluma y escribir, ron 
la misma facilidad con que las lumht eras del Parlamento Uruguayo 
dictan leyes hoy, que lian de dejar sin cTot (o mañana. 

— Sabe Vd. que nos liemos re ¡do mucho con la lectura do su último 
libro, “-me decía ahora tiempo un batuoco; en casa, á la nuche, des- 
pués de cenar, es la dhiraenon de los eliiquilmes. 

;Oúrno nos reimos de lo que Vd. ha escrito! 

Señor Patrik,— me inloi peíala otro ciudailano que tiene !a inania 
de creer, que es independiente, nqti i cu donde casi todos vivimos en 
esc error — Señor Patrik, es inútil que usted predique dia ñ din la 
.subdivisión de la propiedad, nadie le lia do creer: al pueblo hay que 






V 


decirle siempre las co*as al revés para que las comprenda. Como.se 
conoecijiicVd.no lee los periódicos oficiosos, pues buena faifa le 
liaría su lectura comparada con lo «pie pasa en el país. ¡Cuánto po- 
dría Vd. aprender! [Lástima que este hombre -dije para mi coleto — 
no sea escritor ministerial!] 

— Míre, señor Patrik - me decía otro alienado de los, que dentro do 
su circunscripción alberga el manicomio que se llama Montevideo,— 
es inútil que Vd. se meta á redentor porque saldrá crucificado, tome 
mi consejo, cuando escriba no piense, cuando piense no escriba; en- 
sarte disjiaratcs, que ese es el camino que hoy conduce al imperio do 
Ja barriga; al pueblo mistifiquelo siempre, que ese es el camino que 
puede conducir hasta la presidencia. 

Debe Vd. andarse con tiento. Si Vd. emprende la tarca de hacerle 


comprender ni pueblo que no debe ser derrochador —al camino que vá, 
Solo las lágrimas le van a quedar para derrochar- -que no debe fre- 

cueníar las ruletas, ni jugar á la lotería, ni malgastar su.s ccono- 
mías, m 


Es inútil que predique, pues su sermón es perdido, verbo volat; 
nadie, casi nadie le comprará sus terrenos. AI pueblo le gusta (Ierro- 
char lo poco que no. lo sacan con impuestos los que mandan, y en esto 
a piuetu do .ser previsor, pues unios de que se lo quiten todo prefiero 
aprovechar lo que le queda. Que zonzo es Vd. señor Patrik, nos m- 
prochaha otro que se titula ciudadano-como si en un pueblo do 

V, C ! a 7 amal * ; ‘ ¡l0nia adornarse con este titulo-quc zonzo es 
•. señor Pafnk, s. cree liaccr camino en la tarea emprendida; s¡ 
marchando por la recía cree Vd. llegar al fin que se ha propuesto- 
nqm, anugo mió, para Hogar bien es necesario ir caracoleando. 

V , 0S ’ |UC 1 cgai1 a la m; 'y° ria ,k ‘. los puestos públicos -¿Cree 

parto? 110 " tUV,Cran r0CtM ’ a llegarían ni la décima 

ría d üm, do <*0*4*0 ocupan puestos 1 

. ran l 10 ^ 1 ' 10 :l) 1 espina dorsal un mojon de ierro de los 
fiue se sirve Vd. para deslindar sus terrenos 

Todas las cavilosidades están demás: déjese de rodear á sus C om- 






I . 


4 


oradores do (antas garantías; deslindo, amojonamiento, bondad de tí- 
tulos, ele, deje de tener consideraciones con los que no lo pagan, pues 
no se lo agradecerán, que asi es la humanidad.— Miro Vd: hacen 12 
años que trae entre manos el negocio de subdivisión territorial y no 
ha hecho fortuna, ni la hará; todo se le irá en humo; en cambio Otros, 
muchos otros, que no han andado con muchos escrúpulos, en un san- 
tiamén se han llenado la bolsa, han realizado de la noche á la maña- 
na pingues fortunas, sino iguales, algo parecidas, en el modo de 
andar, alas galopantes que hoy ostentan tantos «Marqueses de con- 
roníillo •" 

¡A que proseguir! si no hay «lia que. algún .soplon nomo embuta en 
Ja chola rapsodias por el estilo. 

Resulta que yo, necio .le mi, que á veces pensó para escribir, cre- 
yendo que escribía para hacer pensar, resulta, decía, que escribo para 
niños y para hacer reir! Y sin embargo es así: pensándolo bien me 
convenzo de quo ello osla pura verdad; y tu, lector amable— si lo 
eres -que ano serlo poco me importa- convendrás conmigo cuque, 
razón tenía el batueco que me decía que yo escribía para los niños, 
porque: ¿qué otra cosa son los hombres, sino unos ñiños grandotcs. 

Y en cuanto á que yo escribía para hacer reir, tampoco andaba él 

' desacertado, pues este pueblo que ayer fué tan desconfiado y lloron, 
hoy se ha vuelto un creyente de boca abierta y de todo se ríe. 

¡Hasta, cuándo de la manera mas Impúdica, lo decapitan las líber- 

tíules! 

¡El pueblo vio! 

Confieso con ingenuidad que tenia razón el queme dccia que hay 
,mo envolverle al pueblo con una capa dulce la pildora amarga que se 
le hace tragar; lo estoy viendo cada día, y si de continuo oiolento mi ca- 
rácter, haciendo bombo, es porque estoy convencido que hasta para 
hacerlo bien hay que marear á esa entidad que es entre nosotros un. 
gran cero á la izquierda: politicamente parlando-corno dina cierto 

pionc del progresso! 

En cuanto al consejo de no pensar cuando escribo, .lobo confesa 

que lo acabo de poner en práctica, pues en este momento estoy csci .- 
hiendo v maldito si sé lo que llevo dicho ni lo que á decir voy. íalvez 


-J 


me dé resultado, que, á ciertos padres de la lutria quo yo conozco, 
lo* lia ido muy bien en todas sus improvisaciones, como, por ejemplo, 
ú mi particular amigo ci diputado Picclrccilla , cuando escribió el pa- 
nogirico al «Iliroc del 7 'cMporol", que lo valió una lotería de 10,209 
posos ó sea la reelección, que tanto da. 

Ta> que no puedo os mistificar’, eso no! 

Por mas esfuerzos que bagaes inútil: de la escuela imperante ni 

una lección de mistificación me lia entrado en el caletre como 

no me entre alguna otra cosa que do seguro no será contante poro si 
sonante, me daré por satisfecho. 

El único consejo que no acepto es el de salirme del derrotero que 
me he trazado. — ¿No! ¡Eso nunca! 

El que me compre terrenos puede estar seguro de que todos los actos * 
de la «^Empresa* que represento llevan el carácter de la más pura 
bucnafóyconfianxn. Esto no es necesario que yo lo diga, lo dice 
quien está completamente convencido de ello: «Todo Montevideo!» 

He dicho anteriormente que lio comenzado á escribir sin saher que 
oslo que me propongo decir, y como en este momento hada se*me 
ocurre, suspendo por hoy. 

Mafiana tal ve /. prosiga; y si no es mañana será pasado, que el 

que ha esperado lo más, espere lo menos, 


Hace un mes que concluí de borronear los renglones anteriores v 
todos los t-lias me 'lijo mañana, mañana, lo mismo (pie ciertos gobier- 
nos á los .pie el pueblo les paga bien para .pie bagan buena administra- 
ción y siempre lo contestan mañana! ¿Cuándo llegará ese mañana? 

Hoy me \ino una buena ocurrencia, es el último domingo de No- 
viembre, «lia de elecciones en toda la República. 

Ncubo de leer todos los diarios, y en vista de la gran farsa, .pie to- 
dos ú bocu abierta presenciamos, se inc ocurre titular estos renglones 
«Un poco tic música.* 

Un poco de música, lector, un poco de música en mi obsequio, 
para mi, .solo y exclusivamente para mi. 


;Qué diablo! si se le permite á los que lineen muchas cosas malas, 
rompernos el tímpano prodigándose alabanzas, me será permitido á 
mi que creo haber hecho un poco de bien á mi pai$, darmo un poco 
de bombo. 

Ad-maj/iorcm Dci j loria . 

Si la humanidad entera es un encadenamiento de bombo y farsa; 
bombo y farsa (pie en muchos, muchísimos casos es pernicioso á las 
comunidades: ¿por qué oigo yo de vez en cuando á algún zafio criti- 
car el homho que — como ya lo he dicho —violentando mi espíritu, me 
veo obligado á tocar y bombo benéfico, cuyo fin moralizador alcanza á 
todas las clases económicas y en miles de casos es el regenerador de 
individuos (pie, por sus vicios, la sociedad expulsa do su seno* 

Cuantas veces oigo en torno mió frases como estas ó parecidas: 
«api ó bombástico es este Piria! qué farsante! 

Protesto, señores: Ni lo uno, ni lo otro: Rechazo ambos ealiíieá- 
1 i vos. 

Yo no soy ni bombástico, ni soy ni seré nunca farsante. 

No soy bombástico, puesto (pie no me doy bombo, y si me sirvo del 
reclamo es para ponderar la bondad de las propiedades que anuncio: 
¿Kxajcroá veces? No hay duda, pero esa misma exageración á na- 
die perjudica; ella es benéfica en el fondo, pues haciéndolo asi, consigo 
muchos concurrentes y claro es que donde hay rnuclms concurrentes 
■o pueden tacar de la jada (como los representantes de Patuecas i 
muchos propietarios. 

No soy farsante: porque no es necesario que yo diga lo que todos 
están cansados de sabor; soy muy modesto en todos mis actos, y no 
olvido nunca que nací entre el pueblo, que con el vivo y entro opro- 
bio espero concluir de andar este sendero Heno de espinas que, indu- 
dablemente y como dice Cicerón, en castigo de faltas cometidas cu 
existencias anteriores, ños hace expiar quien todo lo puede. 

lie dicho que la humanidad entera es un encadenamiento do bom- 
b o y farsa; y debo probar mi acertó, pues aun que está en la con- 
ciencia de todos que es asi, no está demás (píelo haga. 

No hay necesidad que me remonte á los tiempos fabulosos, ni si- 
quiera á indagar que iba á hacer Nunta Pompilio cu el sagrado bos- 



\ 

I 


quo, en donde según él decin, la uinfa Egeria le daba las leyes para 
gobernar al pueblo Romano! Seria cosa de nunca acabav si tentara 
hacer una pequeña reseña solamente. 

La Religión lia sido desdo los tiempos mas remotos la guardadora 
de las mas ridiculas farsas envueltas en sus mil ceremonias; cscusado 
es añadir que la fuerza (entiéndase el militarismo) que siempre ha 
existida» ha hecho de continuo, consorcio, con los’ que en todas las 
épocas han tenido el privilegio de hablar con los Dioses. 

Y ya que de Dios hablo, recuerdo en este momento un pasaje de 
Mahoma, que al narrar su entrada al Cielo dice: «El Arcángel Miguel 
me hizo pasar adelante dicióndomc -Primero tú quc°crea mas 
digno!!» 


Nadie podrá negar que Mahoma fue un gran farsante, y con él te 
dos los qnc han pretendido y pretenden servir de agentes ínterin, 
diarios entre D.os y estos miseros gusanos que se titulan s US CP¡ . 
turas. 

bMMkkb» «la. antigua como la hi.ioria del ra „d, 

r T, <|UC « ™».0 Eva: cuan, 

la verdad es, que quien se la comió fué Adan! 

v¡ 'opositó do farsa y ridicula farsa . 

sodio histórico. C 11 mi mcnio ™olroa t 

Pausanias acababa de asesinar á Filinr» i 

El gran orauor estaba de luto, pues hacían solo siete dias nue I 
bia muerto su luja; ul punióse astéele Honro ro^je rorónerí d \ 
res ,j corred decir d «¿os Quinientos», que los dioí’ u , f ' 

en sueños la muertedel Macedonio. , U,n rcvela ' 

No tarda en confirmarse la noticia, y Demósteno , 
conceda una corona al asesino, no obstante el 8m ‘» uc 

Poción, quien seguramente opinaba con [ )a, ' CCOr C0Ilt, -'rio 
aquello dos cosas malas ú la vL un, , ’• “I™ pucs 

traje a la moralidad pública. " 1 as Hcia (¡farsa!) y un 

“No hay sinó un soldado menos, exclamó en , • 

derrotó en Queronoa.» 1 . on el ejercito que i 


Asi pudo decirse el dia que cayó el ox-gefe del primero, Lntorre: 
El ejército soto habiá perdido un hombre! 

De cualquier modo está probado que Démostenos dio su gran golpe 
de bombo y farsa! 

Adelante. 

Que inagotable filón nos presenta la historia para disertar sobre el 
tema. 

No puedo abrirse una desús páginas, sin que ya patente ó ya vela- 
da, no se encuentre el bombo y la farsa. 

En resumen: la humanidad entera fué, es, y está condenada á ser 
un encadenamiento de ridiculas farsas acompañada en su ignota 
marcha por un atronador ruido de bombo. 


Marco Tulio Cicerón, durante su consulado descubre la conspira- 
ción de Cati lina, prende á varios conjurados á los que hace condenar 
á muerte por el Senado. 

Y al dia siguiente do la ejecución asegura á los quiritcs que la Re- 
pública, la vida de todos, los bienes, las fortunas, las esposas, los 
hijos, la residencia del clarísimo imperio, la afortunadísima y her- 
mosísima ciudad, por especial anuncio de los dioses inmortales, en 
fuerza de sus fatigas, de su prudencia y de su peligro hablan sido libra- 
das délas llamas, del hierro, casi de las fauces déla muoric y resti- 
tuida á ellos, gracias á El! 

¡Que guipe de bomho! 

Cati Lina poco tiempo después es derrotado con su ejército c;i Pisto- 
ya; y entonces el gran tribuno lleno de vanidad y jactancia exclama: 

«Cedan las armas á la toga! ¡Oh afortunada Roma que has nacido 
siendo yo. Cónsul!» Al cesar en la magistratura, debiendo, como de 
costumbre, jurar que no había hecho daño á la República, juró, que si 
la República existia era porque El la había salvado. 

A pesar de todo, poco tiempo después es desterrado; llega á Yihona 
ciudad que le habia elegido como protector suyo, y encuentra carradas 


las; puerta <. Dirigido á Sicilia teatro de su gloria durante la cuos- 
tin*a, a la que habia fan victoriosamente defendido contra Yerros; y 
el pretor Virgilio que le debía toda su fortuna lo rechaza. Entóneos se 
convence de que el infortunio es la piedra de toque do los ingratos. 

También el, romo Mario ou su destierro y fuga, podía decir at 
transeúnte las palabras del gran vencedor de los Cimbrios. 

Por fin se refugia en Macedonia. Allí lloró, se desesperó, deseó 
morir, quiso matarse; y toda esta inútil alharaca, para hacer hablar 
de si, por temor de que el mundo lo olvidara! 

Por fin es llamado al seno do la Patria y pronuncia esta oración que 
es uno do los bombos más colosales que vanidoso alguno se haya pro- 
digado : ' 


* ¿Qué otro ciudadano lia sido recomendado como yo por el Sena- 
Ido á las naciones extranjeras? ¿Por la salvación de quién, sino por 
a mía, han rendido públicamente gracias el Senado á los aliados de 
Roma? Solo con relación á mi decretaron los padres conscriptos, que 
los gobernadores de las provincias, los cuestores y los legados vela- 
sen por la salud y la vida do un ciudadano. Desde que se edificó 
Roma, solo cu mi causa ha acontecido que por un decreto del Senado » 


y |»or cartas consulares se convocasen á todos cuantos quisieran la 
^salvación dcla república en Italia. Lo que nunca había decretado el 
Senado en ol mayor peligro de la república, tuvo á bien decretarlo 
por la salvación de mi persona. ¿Quién fue más podido por hcúria, 
m:,s «cntido por el foro, más deseado por los mismos tribunales? To- 
do quedó dosierln, horrible, mudo á mi partida, lleno do luto y de 
inste /.a. ¿Hay sitio en Italia donde no se hayan perpetuado en los 
monumentos públicos la celosa solicitud por mi conservación y el 
testimonio do mi dignidad? ¿De qué sirve recordar aquel divino dc- 
eveto del Senado respecto do mil ¿A qué hacer mención de loque 
pasoeu elcunplo de Júpiter Optimo Máximo, cuando el personaje 
cuyo triple triunfo anunció que las tres partes del mundo estaban 
relímelas a este imperio, declaré que yo solo había salvado á la patria? 

u laracamqueíuo sancionada por el Senado en masa, ú exc pcion 
de un solo enemigo, mandándose conservarla en los regidos nú- 
*• ''-”1»» Miccivns» ¿\ . 


loque sfl decretó al «lia siguiente en la curia, por * sugestión del puq- 
uio romano y de las gentes de los municipios ó saber, que nadie pu- 
siera obstáculos ó causase dilaciones alegando auspicios y que los 
contraventores fuesen declarados perturbadores de! público reposo, 
castigándolo^ severamente cl’Scnado y formándoseles causa io de- 
mora? J Falliendo puesto trabas el Senado con est» gravedad a la per- 
versa osadía de algunos, anadio, que si durante los ein^o «lias en que 
podía f rajarse acercado mi persona, lioso bahía resuelto nada, vol- 
viera yo ú mi patria, recuperando todas mis dignidades. 

v Al mismo tiempo decretó el Sonarlo que se dieran gracias a los 
que habían acudido de toda Italia' por causa mía, ¡avilándolos a venir 
cuando las cosas volviesen á su primer estado. Rra tal el anhelo de 
salvarme, que cuantos fueron requeridos por el Senario on favor mío, 
.suplicaron al Senado por mí. Y están cierto que cu aquellas circuns- 
tancias solo 1 1 u Fio uno (juo disintiera abiertamente riela voluntad uná- 
• nime do las personas honradas, como que. hartad cónsul Q. Mételo, 
que en virtud de graves discordias en la república ora mi particular 
enemigo opinó también á mi favor 

« Además; ¿quien ignora como se efectuó mi vuelta; y como á mi 
llegada á Brindis, los habitantes do aquella ciudad me alargaron, por* 
decirlo así, la mano de toda la Italia y de la misma liorna? Rran la* 
nonas de Setiembre; din do mi desembarco; «lia también del natalicio 
de mi quoridisimnliija, á quien entóneos vi por la ve/ primera después 
do un grave dolor y de unamargo llanto: «lia, por último, como sabed, 
de la fundación de la colonia de Krindis, y de la salud. Acogióme la 
familia de Lenio Placeo, su padre y sus hermanos, personas excelentes 
v nuiv entendidas* con tanto alborozo como tristeza habían tenido, d 
venne oí afío precedente y como solicitud habían mostrarlo para se.*r 
defendido con riesgo propio. Durante todo el viaje parcela que las ciu- 
dades do Italia festejaban mi regreso; populaban en las calles diputa- 
dos enviados de todas partes; henchidos estaban los alrededores de 
Remado una increíble muchedumbre (pie me prodigaba parabienes; 
y fue tal el entusiasmo al pasar por la puerta, al subir al Capitolio, y 
al volver á casa, que en medio de aquel inmenso jubilo me afligía pon- 


12 — 


s:\ndo que una ciudad tan agradecida hubiese sido tan infeliz y vícti- 
ma de tan gran opresión. » 

Si la nariz de Clcopatra hubiera tenido una pulgada más, no solo 
habrían sido otros los destinos de la humanidad, sino que el más co- 
lnsal, ol verdadero maestro de los farsantes, ó mejor dicho, el creador 
de la farsa de alta escuela, no habría tenido cerrado durante 44 años 

o.l templo de Jano, dando al mundo entero la mas estupenda lección 
de bombo y farsa. 

J’oro, antes do ocuparnos do aquel raquítico que se sostenía con 
asuas do malvas; y que venció en el combate naval contra Pompevo 
.cmhdodc espaldas desdo su escondite, en donde se había refumado 
v que después viéndose seguro en la playa mirando la mar exclamaba 
con tono amenazador: «Venceré, si, á pcs'ar tuyo, ¡oh Neptuno!. á„- 
es de ocuparnos de él, digamos algo de Julio César; 

a\os lectoi que me voy a las fuentes, á Imscnr el bombo y la tai- 
**' y que m mas me remontara aun, no me serla difícil dar con las 
fuentes delNilo de la mistificación. 

JhU ° C(Wsolia I 10ncr ni pié de sus decretos la firma do los Sena- 
dores sin consultarles siquiera. Mientras tanto Cicerón, ese gran 
candombero do aquella época, maldecía al tirano tributando elogiosa* 
a Catón, a aquel Catón Severo, que dasaprobaba constantemente ú 
os ^.adiadotes y a los atleta.?, como gente dispuesta siempre á ser el 

1,0 la Cludiui ’ sin cmlja, o° mantenía una partida de ellos pro- 
curando luego venderlos secretamente sin llamar la atención;- é 
mvocaba contra César un Bruto: aquel Bruto, que no obstante 
]nc a., a ineioa los reyes de Oriento y á los países súbditos de Roma 
n.iie.ún \ ti es por ciento, valiéndose con frecuencia para esto del 

nombre de un tal Escápelo, el cual con sus crueldades sostenía la cnor- 
me usura. • 

JT/- 1 » Ju ' 10 César .seguía impertérrito su camino, mofába- 
nle o os, conculcábalas libertades púbücas, y Cicerón exclamaba!! 

uñ 'dccráft 0 F hi memoria mi nombre lo escribo al encabezamiento de 

!,/. ttoí? ÍWSl,Í4 1,4 ,do «““nado « «alto pro- 

* . *rn ■ i i i* <' " y y® no IwUa oido ni hocor moncion. En las 
extremidades de. mundo Hay monarcas que me escriben dándome Z 


— 1 } — 


gracias por los títulos do rey (pío deludo ¡i mi se les !i:i discernido, y 
yo ignoraba (pie existieran tales monarcas. » 

César de todas estas gracias se reía (como La torre) y las anotaba en 
sus célebres memorias. Helase de los epigramas punzantes de los poe- 
tas Licinio Calvo y Catullo, invitando deste último para -pie to acom- 
pañara en su mesa para de ese modo atraérselo; asi ad, puna fama 
de magnánimo, perdonando las ofensas, y conseguí* á la vez ador- 
mecer el espirita exaltado dolos amantes de la libertad. 1 u p. 
el camino trillado á Octavio, como Catorro se lo preparo a -sumos, 
aunque liny un procedimiento diverso algo lanpumano cuaque. 

Sinembargo el número debas descontentos aumentaba, ven el Senado, 

formado de gente su va, hablan muchos que le eran adversos y púa iu 
corlo mas odioso, tributábanle dia á dia honores, y buho bá quico 
llego á proponer que se diera a Cesar la (acuitad de us.m < c ^ 
mujeres! Pisto trae á mi memoria lo que duda uu batueco ami.-o , 
quejándose del presente y haciendo alusión a la s.tuae.on que o. o 

,0 inviulu: .U. ,u« «to « «1 mMm 

|„ Moceo, v lo Milico ,,„c los Millo • » 'l llc «• *** 

Cosas de Bal ucees, y de batúceos locos por añadidura. 

V pesar de todo, César marchaba derecho á su objeto; y no bastán- 
dole tener todo el poder de un rey, quería también que se le disco, - 

"'m otdo.'cómbiuí, con ■"* «uv.jo* pera que un dia al volver de las 
tiestas de los (crios Latinos, varios individuos situados cu un pmúo 
lúeu visible del camino en que debía pasar lo saluda, an con 
rey; a ó lo hicieron, pero el ardid no surtió electo. 

¡Esto era un golpe de bombo! 

Otra ocasión, con motivo de las fiestas Lupcreales, eu las que los 
jóvenes romanos recorrían la ciudad desnudos y ebrios, Merco Anto- 
nio, intimo del dictador, en el estado citado, se aproxima a Cesa, y 
le entrega una corana real adornada ,le laureles; Cesar, ya <h>p 
á la/iir.iftv hizo demostración como de rehusarla modestamente y 
mandó que la diadema fuera llevada al cumplo de Jove, muco rey de 
los romanos. ¡Golpe de bombo! y guardo la corona: ,barsun c 

El pueblo, siempre traga-aldabas, a,, huidlo el acto y de esc modo 


► 


Cusir (lili á eompivixler toiio lo contrario do lo cjuo desetilju: ¡Qu¿ 
nunca pronuncie (u labio ¡o que tu cabeza pienso! 

Sin o: n liarlo, osa canalla, osa crá juila inmunda que siempre rodea 
á ío.s personajes encumbrarlos, ,\ los que marca con sus inacabables 
nclulonerás, esa canalla, decíamos, liicicron do modo que al día 

siguiente todas las estatuas de! Dictador amanecieron coronadas do 
iaui 'ele*. 


Pero en liorna, en esa ciudad tan -raudo en todo, á pesar de estar' 
bajo la ojala ,lo un tirano, no faltaban en su seno ¡„ ,/ uo en ..«es- 
tro )»ais ni semilla se encuentra y tan Ora así, , JU0 C n seguida 

os tribunos Flavio y Marcello ar, •anearon las coronas arrojándolas 
poi el sucio. \ esc genio militar y político; esc hombre que aun os 
gigante á través de 20 siglos, no pudo sofrenarse; ese hombro ,, no 
dominaba el mundo no pudo dominar su desmedida ambición ,, 

hilacha, procediendo arbitrariamente, quitó el cargo a los dos 
sállenlos tribunos arrojándolos del Senado. 

• ' ' ' uu *•*«*■« no importa que éste 

llame Jubo Cesar! ;\apolcon III! ¡Gu/man Blanco! 

P0SÍI,1 ° deseado 

-hi/o decía • T‘ “ confort, O con ser Brigadier General!.. 

de los Parí jT' ' ° S " lt, '‘' , ’ ,wtos ,l ° los í'bros Sibilinos, que el pueblo 
o o . 1 , os que amenazaba á liorna, no podr/a ser vencido sino qno 
por u ii rey! -Otro golpe de bombo. 

á las lili ras de°c°.s° Sn m f ll ° f ‘" c ‘ ial,a la menor duda en cuanto 
, ." osar, v uu entuiiccs que los enemigos de la tiranía 

se decidieron en darle muerte. 

ban su i " ' ' ' "** ' onca|,, nzado de los conjurados que desea- 

: xsssr*, 

•* 

*•—! 

JOS de aquel Catón, qtto prefirió matarse 


untes de conceder á César el derecho de decir que le habla salvado 
ln vida! 

Cuentan las crónicas que César fin* amante de la madre «le Hruto, 
lo que no dá derecho á afirmar que éste fuera lú.o de aquel a quien 
trataba como tal. 

Después de la célebre batallado Farsalla, casi digo principistn, en la 
que César decían sus soldados — «herida los onemenigos en la cara y en 
los ojos; son bailarinas juguetonas que «lo ese modo huirán para salvar 
su belleza» — después de Farsalla, decía, encontróse César rom el ¡oven 
Hruto que militaba en las illas enemigas y alegróse mucho de encon- 
trarle sano y salvo; colmóle de honores, fiándole el gobierno de la 
Galio. Cisalpina; posteriormente liizolo pretor urbano, y Hruto agrade- 
cido á tantos hendidos, pareció olvidar sus antiguas doctrinas! ;.\k 

m ¿a tic ciAfjm'roto* so /tos/ 

Foro los conspiradores clavaron bien pronto el aguijón en el joven 
y una mauanaaparecieron cscritrtsal picóle la estatua fiel antiguo Hruto 
estas palabras: « Pluguiera al ciclo enriarnos lnu/ >tn I'ri/fn» , y simul- 
táneamente Inician llegar á manos del joven tribuno anóuiui .s conce- 
bidos en estos términos- ¡Oh Hruto! ¿Tú duermes? Tú, currompide 
por las dádivas de César, no eres liento. ¡Qué nieto degenerado, 
tiene tu antiguo abuelo! 

¡Orientales! ¡Artigas! Treinta y Tres Orientales! ¡Cómo 

lian degenerado vuestros hijos! pama* una raza «le ilotas! 

Casio, entretanto, poniendo en acción toda su argucia irutuhi «le 
atraer á Bruto á su causa, basta que un «lia le preguntó: — ,,v m tria al Sa- 
nado etdia en que César quisiera hacerse rey.» «No.» repuso el joven: 
— ¿Y si to llaman/ agregó Cáslo. «Seria mi deber el no permanece:* ra- 
llado, protestar contra la usurpación y defender la patria basta la 
muerte.» 

Casio acababa de triunfar; qbrnzóy besó ni joven Marco diciéndole: 
«Fl pueblo no espora de ti ios juegos públicos, que por distraen lo 
ofrecen los demás piadores, pero si, algo mejor, y es la libertad*' . .. . 
¡Maldito si el pueblo Romano se acordaba «le esa dama: I.e p;'<affl lo 
que ú nosotros! 

• Foro Hruto, entusiasmado porosas palabras que despertaba : cu él 


IÓ 


Ja ambición, esa doncell.i tímida cuando busca, soberbia y audaz 
cuando ba cnconí/*ado, olvidé) lodos los beneficios recibidos de César 
y *olo csciíc/iíi oí amor de la libertad, sentimiento un poco exagerado 
.y (juo tío n.c mucho de bombástico, puesto que si odiaba al tirano ¿por 
í/ijc recibía sus dádivas, honores y empleos? ¿O no se babia aun r!o<- 
pertado en él ese nrdieni.e amor ñ la libertad? 

Enhmccs, ¿poivpio combatió contra César anteriormente bajo las 
banderas de Pompeyo? Pero es necesario ampliar la oración, es pre- 
nso saber que el cobarde rpie en Fihppo, por su nulidad, perdió el 
íriunfoile la causa que defendía, abandonando ;i su benefactor, se 
constituía en jefe di* los conjurados. 

í';is,o Cmigino ¡ b a .-i conseguir su objeto; no libertar (a patria, pero 
si vengarse do César; igual causa guiaba .i gran número do los con- 
jm ados. Olios ambicionaban subplantarlo; gran mimorodo oslos oran 
anliguos soldados dol Dictador que no se creían bastante recompen- 
sarlos con los donativos r/no los /labia, hecho CI mimorodo los 

<]uc estaban iii/lamarlos , lo/ verdadera espíritu .lo libertar á la patria 
er;i el más reducido! 

¡Que odiosas son las comparaciones! 

¿Como sr r.nfi isieee el alma cuando se ecba una ojeada entre 
casa! 

;á después dira/j que los hechos en la historia no so reproducen! 
í.a coii|i"'.i, ¡,i|, seguía camino, los Indtis do Mayo se aproximaban, 
y aquel lionibr^ que los acontecimientos habían puesto al fronte dol 
pueblo romano, pronto eaoria bajo el puñal de los conjurados. 

So culpa á Julio César de babor implantado el dominio absoluto: 
pein,/,UKn baje á(>v<ar sino el desborde délas pasiones? 

_ /A, ' :,so 0, ’n í'Osible la repiiblica antigua, después de los atroces sue- 
i7os de Mario // .S 'i la? 

J^s xerdad rpie Tésai* era el hombre providencial en aquellos mo* 
metilos; stt política lité reparadora, él ahorró sangre en loque tan 
pródigos fiii.roi. ios, ,,,0 acababa», de precederle, y los que inmediata- 
mente le sucedieron. 

l'.l sentimiento de libertad estaba cstinguido y con razón aquello* 
imberbes que bajo las banderas do Pompeyo fueron derrotados cu 
I arsalJa, se quoj iban cldia anteriora la pelea, que con la demora. 






. i 


perdían la oportunidad de comer los higo*; Tuseulanos que ya estaban 
en xnzon: ejército de ciudadanos que el mismo dia del combate, algu- 
na lloras antes de entrar en pelea, preparaban las mesas en el campa- 
mento provistas de ricos manjares para festejar el triunfo, y al mismo 
tiempo liacian las listas de los Ibones de los amibos de César, á los 
que se proscribirían, y á la vez repartíanse los puestos y honores... . 
sin contar tal vez con la huéspeda que les esperaba. 

So dice que César adormeció el espíritu público; y, seamos francos 
¿si César adormeció un espíritu público corrompido no hizo poco? poro, 
la verdad es que menos hirieron los conjurados matando á César por 
la simple razón de que muerto éste quedaba intacta su gente, y ellos 
no habían tomado previamente ninguna moflida para aprovechar los 
beneficios que ú la causa de la libertad iba á reportar ese aconteci- 
miento. 

¿Debia morir César? Los autores modernos están en su mayoría 
contra ol tiranicidio, y muchos do olios tal vez fundados en que 
no basta matar á un individuo para deshacer un sistema; sin embaí - 
go aprobarían el tiranicidio siempre que no fuera un individuo ova- 
rios los que aisladamente lo cometieran: de lo que se desprende que 
las sociedades secretas son indispensables para derrocar a los tira- 
nos, minando su omnímodo poder. 

A las sociedades secretas bien organizadas y bien dirigidas no hay 
tirano que las resista, y el individuo que conculca las leyes patrias, 
pisotea los sagrados derechos de los ciudadanos, priva todas las l.ncr- 
tades;— esc individuo que manéjalos dineros pf, híleos a su antojo re- 
partiéndolos entre sus paniaguados, abrumando de impuesto 
inmunidad, mofándose de la opinión pública, «bogando nnpuncm. n- 
t el sufragio popular y no teniendo mas apoyo que la tuerza bruta, 
(le , uc transitoriamente dispone sobre todo un pueblo libre e indepen- 

ce,. „o, ojo. o, ,o ^ 

v muta á los ciudadanos conjuntamente con sus i , 

vidu'o "debe morir; y es obra santa el malario, porque mas vale que 

perezca el tirano y ..o que muera .... pueblo entero. 

1 ^b r:r -- :r - 

ra „opo.ol sol» hecho de icocr los alejados de la eos» 



serviría do pretexto paro que á cada paso el partido contrario tratara, 
de deshacerse del que domina? 


augusto 

* Que me hagan tuerto, cojo, maneo y jorobado; que me arranquera 
lo* dientes, que me crucifiquen, pero pueda vo vivir para gozar») decía 
Mecenas, aquel Ministro de Octavio, que un rtiacn que éste, sentado 
en su tribunal sentenciaba A sus enemigos, no puchando llegar hasta 
él, le arrojó su tablilla en la que babia escrito. «Levántate verdugo!»** 
Y este Mecenas fué un gran farsante. • 


Liépido regresa de Africa con legiones, é imensos pertrechos-.— Oe- 
taviano se los reclama, y como su colega se rehúsa á entregárselos, 
entunees aquel con dádivas se atrae los oficiales de Liépido— éste pre- 
para á defenderse por medio de las armas do las exigencias de Octavio,- 
pero se encuentra sin tropas que le obedezcan— Así inauguraba sus 
combates el magnifico Augusto. 

Mientras tanto aumentaba notablemente sus tropas las que bajo su 
dominio llegan al máximo de lasque puso sóbrelas armas Roma! w 
Abefecto, disponía de 45 legiones de 25 mil ginetes y 16 mil hom- 
bres de infantería lijera y seiscientas naves de alto bordo; y como 
un diu demostraran descontento los prctoriano^, exijiendo recompen- 
sas iguales á los vencedores de Filipo, Octavio intenta acallarlos 
distribuyéndoles collares, brazaletes y coronas: «Guarda los juguetes 
para tus ñiños, dice un tribuno audaz. — El ejército aplaudió al 
atrevido, teniendo Octavio que retirarse. ^Pcro el tribuno fué por el 
camino de Bergara! 

Nadie al dia siguiente supo mas de él, y la tropa se acalló, csccp- 
tuando veinte mil que pedían dinero y su licencia, á quienes seles 


despachó sin darlos nada. I\1 ros'aiite del ejército fu«i colmado poco 
después de honores diversiones y dinero. 


Después de haber vencido á Pompoyo, odiado de espaldas, asustado 
-como un miserable cobarde, vuelve á liorna y ésta le erige una esta- 
tua con el titulo de « Pacr/icadnr de mar // tierra •>!. 

Pero él no acopla honores, para, do ese modo, adquirir las simpatías 
populares; y, hace mas, para probar su liberalidad manda quemar sin 
leer todas las cartas de los senadores encontrados entre los papeles 
de Pompevo. 

Después se dirijo al pueblo manifestándole (pie e<iá deseoso de 
que Antonio regrese de Oriente, para entregarle el mando y deponer 
su autoridad. ¡Ah farsante! y mientras tanto osea va los cimientos ai 
poder de Antonio. 

El pueblo siempre, idiota, seducido do tanta grandeza le discierno 
el titulo de tribuno perpetuo déla plebe, dignidad que liaría su per- 
sona inviolable y le facilitaba á la vez el camino del poder absoluto. 

Antonio, entretanto se divierte en Atenas; iba en procesión en troje 
de B neo, se desposaba con la Dio.^a Jlincrva, A solicitud de los Ate- 
nienses, los que después se vieron -obligadas A darle un dote de mil 
talentos tic oro. 

Mas tarde sacrificando inútilmente gran parte de su ejército vuelvo 
A Egipto para seguir las delicias inimitables en los brazos de CIcopatra; 
allí la declara reina de Egipto, Chipre, Africa, y Celesiria. Distribuyo 
reinos entre sus lujos mientras que Octavio soüo corda levanta, coa las 
mejores intenciones del inundo , contra él el clamor de la plebe; y como se 
irritara el amante de la bella Egipciana diciéndolo que él so habla 
apoderado del poder y de las fuerzas de Liépido, Octavio, en un mo- 
mento de humor le reconvenía diciéndolo: «Como puede echar de ménos 
estos miserables despojos el que ha llegado A conquistar la Armenia, 
la Media y el Imperio de los Partos?» 

Marco Antonio A pesar de todo, seguia navegando en el deleitoso 
mar de los placeres entre los brazos de la Sirena del Nilo. 


Octavio soguia aprovechando todo los desaciertos do su colega 
hasta que una voz tomadas todas las precauciones, hizo que Roma de- 
clarara la guerra á Cleopatra! 

Antonio soguia embriagado en las delicias inimitables. Prepárense 
ambos para el combate decisivo que ha de eliminar uno de los dos 
grandes rivales, y con unal’ w tercera parte de los hombres que entra- 
ron ert acción Octavio'vcncc en Accio, por cierto bien retirado del 
sitio del combate, y seguro, á pesar de los felices vaticinios del bu- 
rrero Buenaventura que se le aparece agijoneando al pollino llamado 
vencedor! 

Así como la víbora cambia de piel, Octavio, solo, absoluto 
dueño del mundo, cambia de nombre y se llama Augusto,— háccsc dis - 
cernir cltitulo' de_l//n/3C7*oí^r, no ya como distinción honorífica sino 
como signo de] autoridad; y para que la humanidad no se olvide 
nunca del nombre del rey de los farsantes, dioso su nombre á uno 
de Jos doco’mcscs del ano. 


Asi el hombre quemas carccia de virtudes guerreras dominó en un 
tiempo en que todo se conseguía por las armas, bastándole 400,000 
soldados para dominar 120 millones de subditos— y a cuatro millones 
de ciudadanos romanos. ¡Qué identidad! ¡Dios mió! 

Nunca Roma tuvo'mas-'ticmpo cerrado el templo de Jano. 

Nunca los Orientales tuvieron un periodo de paz de tanta duración 
como el actual* 


Do consecuencia en consecuencia, y de analogía en analogía, llegare- 
mos taire;, y sm tal vez, á probar que si cuando Augusto trepó los pcl" 
dauos del poder de Roma, después de las tremendas luchas intestinas 


de Mario y Sila, nobles plebeyos (Guclfi y Gibcllini) (Blancos y rojos) 
habíanse debilitado basta tal punto, que Cesar fue una providencia, 
ue cl hombre necesario, la consecuencia lógica, como la consecuencia 
ógica de todas nuestras barbaridades fue nuestro César; y nuestros 
acolo, es pod.mi doc.r como el derrotado cu Cilippo: ¡Virtud! Virtud! 
c creí una realidad y eres un sueno! 

Después de Filippo viene. . . . Augusto. 

Después de I/d, orre ¿Quien viene? 


Cesar se impuso por su férreo carácter: murió apuñaleado. 
Augusto dominó con las dádivas! 


Latorrc dominó imponiéndose— no murió asesinado materialmen- 
te, pero moral mente si. 

¿El que vino después de Latorrc, como se impuso y como dominó? 

César vaciló al pasar el Rubicon. 

Nuestro César lo pasó haciendo pininos, comenzando por la mani- 
festación qnc salió del Cabildo con una bandera do pulpería, una mur- 
ga y unos treinta individuos que iban á rogarle aceptara el poder, 
mientras que Queronrio, en la sala de la bolsa proparabael terreno. 

Augusto subió despojando al pueblo de todas sus libertades y no se 
cansó de atolondrarlo con palabras de libertad! 

¿Y nuestro Augusto? 


Pero volvamos al rey de los farsantes, al gran maestro, al divino 
(si cabe') gofo de los mistilicadorcs. 

Julia, su hija recorría los lupanares, una verdadera prostituta, y él 
gran farsante exclamaba: Oh castidad , diosa tutelar del palacio, tu 
reías de continuo sobre los Penates de Augusto y en derredor del 
^ccho de Julia. 

Y poco después, cuando el padre sustituía al comediante, decía lle- 
no de dolor: ¡Ojalá hubiera yo vivido sin esposa, ó llegara á morir . 
sin haber tenido hijos! 

Poco después dcstierru á Julia por no matarla, y prohíbe que le ha- 
blen mas de ella. 

Conoce que Tiberio es un perverso y malvado, y es por eso que le 
adopta, por tal de que éste succdiéndolo haga tal gobierno que a él 
lo echen de menos. 

Reforma el Senado y por temor á los senadores excluidos los man- 
da matar ¡Sicrqprc cobarde! 

Undiale decían que Emilio Emilliano había proferido palabras inju- 
riosas en contra suya: «Yo también— responde— le probaré que tengo 
lengua par hablar dos' veces peor.» 

Durante una revista dirijo aun caballero, terribles pero infundados 
cargos, y cuando acabó de hablar, este le dijo: «César, cuando querrais 


tenor infbnncs exactos acerca do personashonradas pedidlos á hom- 
bros (/lie lo sean.» 

Ei /lipócri ta Augusto agradeció el consejo. ¡Consejo que no ficha- 
rían ccíiar en olvido los Césares de cartón fie hoy dia! 

Por conspirar contra su tirano y omnímodo poder mandó matará 
Lucio Morena y Runo Cepiou; sin jembargo posteriormente por la rn is- 
ma causa absuelve á Co/’iielio Cóma, sobrino de Pompoyn; lo colma 
de favores y después bast a lo nombra cónsul. Conducta digna de una 
alma elevada si en él no hubiera sido el resultado del miedo que le do- 
minaba; que, según se decía, le hacia besar la mano que no podía 
cortar/ 

Cobarde de naturaleza, cuando tronaba se escondía en los subterrá- 
neos envuelto en la piel fie un becerro marino; supersticioso en extre- 
mo, se sobreeojia de tristeza si se calzaba el pié izquierdo antes del 
derecho, y c^cribia á Tiberio no emprendiera asunto alguno los dias* 
nones ni se pariera en camino al siguiente día de una fiesta; y á pesar 
«le (odo esto, habiendo una vez perdido su escuadra insultó á Nopluuo, 
prohibiendo se llevaran sus estatuas en procesión. Todos sus actos los 
guinoa el inteivs. Gran disimulador siempre ponía en acción su es- 
pernada habilidad en el arte de Tingir, y con razón puede decirse que 
m exceptuamos a Luis XI, ningún principe conocía mejor que éste el 
arte. 


Vestía siempre. con sencilla, exceptuando cuando se presentaba ti 
las ceremonias; y como era de estatura pequeña, para no pareccrlo 
usaba tacos altísimos. 


Ninguna persona que ¡ime ó! tuviera' alzada la vista era de su agra- 
do; la mas grande de sus comedias eran las fiestas de las décadas. 

. * LZ scpfcsenlalja al Senado, rasgábase las ropas, so 

i o el i 1 1 a - , suplicaba con los ojos inundados en llanto, para 
<;uo o oertaran de la pesada carga del gobierno; pero, para eso ya 

*ÍY ,n Y'"''' 10 " ' 0S /W^'-(pareci.do á aquellos 

LiaY ""i al , Ün ' 0,apl '" mSa ' ?fi la Dictadura, ó á aquellos que 
lni|l . ,,Ut f PU ° jl ° Ul ’ u 8 u: *yo necesitaba una dictadura indetermi- 

"¡L? ” ir n Ho ‘’ >«*— 

lu~»o o» el ¿TV; ' COm ° Clül ‘ 10 Poronguero, »uc tuvieron 
° C "°- P0,I,C ”S » *> pe» do dMituido» do 


— 2 } — 


sil piloto, .se hicieron ir ú todos los empleados públicos) los suplicantes 
decíamos, preparados do ante-mano, le robaban encarecidamente pro- 
rogara su poder omnímodo una décadamás: .«Diez anos mas, Augusto, 
te lo suplica el pueblo! 

A’ Augusto lleno de dolor: ¡Farsante! aceptaba el sacrificio! 

' Si los manos do Octavio se levantaran de su helado lecho y pudieras 
\cr como los gobernantes han progresado en el arte de explotar af 
pueblo, so quedaría asombrado al ver los adelantos de nuestro siglo. 

El despojo, al pueblo á fuerzas de fingimientos y engaños. 

Hoy fos gobernantes que siguen sus luidlas lo liaron sin altibajes 
v mofándose de todo. 

Podría decirse que Augusto tuvo vergüenza, y los que boy lo imitan 
no la lian tímido nunca! 

Nunca dejó Augusto, ni un solo di.t de su vida de reprcscntui su 
comedia, siempre doble; sus intenciones veladas de continuo hasta en 
los mas críticos momentos. 

L'u dia, estando enfermo y en peligro do muerte, rounh» a todos los 
magistrados enrules y principales Senadores y Caballeros, i ruando 
todos esperaban oírle nombrar un sucesor, solo se limitó a entic 0 ai .1 
los cónsules su testamento con el estado, de las rentas y de las fuei .as 
del imperio; liacióndo asi creer que su voluntad ora restablecer la 
república, bajo sus bases primitivas: asi que al salir «lo su enfermedad 
merced á los. cuidados del médico Musa, vio su uutoridad consolidada 
por cslcacto, cuya sinceridad no podía ponerse en duda en «ítem ion 
á los momentos solemnes en que lo verificó. Con el fin do lia a n ai <1 
orgullo nacional hermoseó á Roma, haciendo construir \ arios templos, 
pórticos, [ila/.as, teatros y favorecerlas letras; asi es que Heno do 01 
güilo solía exclamar: «Dejodo marmol una ciudad que recibí de I.i 
drillos.» 

Solo de esta manera, mientras el pueblo se ocupaba de hablar déla?» 
grandiosas y magnificas' construcciones, de los poemas, de los espec- 
táculos que Octavio le ofrecía conlinuamente, no so. preocupaba del 
gobierno: asi el déspota consolidaba su omnímodo poder; asi seguía el 
ejemplo dado por Alcibiades, ejemplo que siempre han seguido los^- 
gobernantes farsantes y que en gran escala lo hizo Napoleón 3 o 
París, cuando convertía los callejones en Boulevards! 



— 2 4 — 


* 


Solo do esta manera pudo á fuerza de "engaños, fraudes, mistifica- 
ciones v corrupción, mantener la paz durante cuarenta y cuatro anos, 
dominando ese vasto imperio, cuya cabeza era la indomable exterior- 
mente, pero, interiormente, ya domada Roma. 

Cuarenta y cuatro anos de paz que legaron 11 la posteridad el titu- 
lo do « Paz Octavia na ». 

Con razón eso gran farsante habiendo llegado n su postrer momen- 
to, encontrándose en Ñola, pidió un espejo para mirarse; hizose vestir 
(logran gala y <1¡ pipándose a sus numerosos amigos que lo rodeaban 
los preguntó: «¿7/r representado bien mi comedia»? y sin especería 
respuesta anadió: 

/« Aplaudidme»! 

Ln seguida espiró. “ 4 

Rara el la humanidad fue una comedia en la que toda su vida repre- 
sentó su papel con tal precisión, que, con razón puede decirse que ha 
sido el Ge fe de /os gobernantes farsantes; y tan cierto es que represen- 
tó su papelá las mi! maravillas, que á pesar de sus hechos Sangrientos, 
conservó la reputación de humano! Y lado valiente, después de tantas 
pruebas de cobardía. 

La de necesario, cuando todas las instituciones se hallaban desqui- 
ciadas. La de restaurador de una República que demolió. La de con- 
servador do costumbres que abiertamente hollaba! 

No dejó de ser comediante ni después de muerto, tañes asi que 
en su testamento estableció instrucciones detalladas del modo como 
debían hacerse sus funerales, ordenando ;i la voz que la recapitulación 
de todos los actos de su vida fueran grabados en su mausoleo. 

Ilastaba hab^r puesto; 

¡A<[tú yace el rey de los farsantes! 


\ / ~ i 

•* 

4 

La farsa y el bombo son tan antiguos, como la historia de la humani 
dad. y el día que el hombre articuló la primera silaba fué para escon- 
der su pensamiento: y nada nuevo dijo La Rochcfoucauld. cuando dijo 
“que Phipocrocie cst un homenage que le vico rend á la vertu», desde 


que es tan grande el número de las liipocrccias como el de las vir- 
tilden. 

Si queremos encontrar las sencillo/ busquémosla en las llanuras, 
que osen donde por lo general .se encuentra. Eljiombre estudiare per- 
fecciona, pero, buscad aquella pureza de costumbres de que nos ha- 
blan nuestros viejos, aquella fé inquebrantable; todo se lia ido en 
girones. 

Antiguamente se daba dinero sobro la simple palabra; liov ya no so 
puede dar ni con documentos. No lo olviden los que llevan sus econo- 
mías a depositar en casa do cualquier amigo ¡Amigo, lie dicho.* Si, á 

Casado cualquier amigo, cariñoso y afable la víspera de la entrega 

¿Después? después seguirá siendo vuestro amigo disimulado hasta 
que no lo pidáis el depósito, y el dia que le exigais la devolución: 
¡Un enemigo mas!. 

Dicn lo dice el adagio: «¿Quieres tener un enemigo? préstale un 
duro»! 

Hago extensiva mi Opinión respecto á la confianza que se suele de- 
positar cu ciertas cajas de ahorros y sociedades de seguros: los he- 
chos hablan con su brutal elocuencia. Nadie se olvida de las cerradas 
de bancos, que se llevó por delante el sudor amasado de muchos 
miles de familias que han quedado en la mayor indigencia. 

Pero, preguntará alguien -¿Si la Inicua fé ya no existe, si aque- 
llos buenos tiempos en que una hoja de papel simple, sin mas lirma 
que la del propietario de un inmueble, era bastante documento para 
transferircl dominio de un bien raíz han desaparecido, si liemos llega^ 
do á una época en que las escrituras públicas se llenan de requisitos y 
se busca no solo el árbol genealógico de la propiedad, sino basta sus 
mas ¡[dignificantes gajos, ¿en qué deben emplearse los ahorros? 

La contestación cae de su peso: ¡En la propiedad! 

Hacen doce anos que nos liemos arremangado y dia á dia batalla- 
mos á brazp partido por la valorización de la propiedad en la nueva, 
novísima ciudad y sus álredorcs. 

Hemos predicado hasta el cansancio. 

«Kn lo único que el pueblo debe y puede asegurar sus economías es 
en la adquisición de tierras con tren-way á la puerta ó inmediato.» 


Mas de doce mil personas liemos hecho propietarias en la Nueva 
Ciudad y sus contornos. 

¿Se deberá en parle áoste colosal número de propietarios nuevos y 
á nuestra propaganda el incremento que de algunos anos a esta parte 
ha tomado la propiedad en los puntos indicados? 

¡Conteste el pueblo! 

En la década transcurrida, «La Industrial» lia sido la vestal que 
mantuvo encendido el fuego sagrado del valor territorial. 

Es esto un poco de bombo, que comenzaremos a prodigarnos aunque 
uo es ello mas que el eco del coro unisono de un pueblo entero. 

Cuando treparon al poder -por los andamio?, las Helias del ajedrez 
«juc aun están sobre el tapete de la Patria, el ano 1875 calificarlo de 
ano terrible; cuando el pueblo emigraba, el extranjero redondeaba lo 
poco que podía para volver á su tierra; cuando los vapores salían del 
puerto atestados de gente, cuando el pueblo no tenia trabajo, y el papel 
moneda, los asignados, estaban á seis vintenes el peso! y los comisa- 
rlos so presentaban cu las casas de negocio obligando á los comer- 
ciantes á que por su valor escrito recibieran el papel de astraza lito- 
grafiado; cuando se habrían panaderías y carnicerías oficiales para 
que vendieron á papel para calmar los tumultos populares; cuando 
Don Lorenzo Latorre, escondido detrás de nuestro primer Claudio 
empujaba la Pátria para que bajara hasta donde él estaba; en plena 
guerra civil y cuando Don Andrés Lamas venia á rccojer los últimos 
girones de nuestra miseria, aprovechando de nuestras desgracias, 
haciendo la bolsa á costa de un pueblo al que estaban saqueando: 
esc Don Andrés, que día á dia á imitación de Caligula escribía sus 
tablillas ‘de proscripción desterrando á centenares de honrados 
ciudadanos, apurándose para hacer pingües negocios ú costa 

de* un pueblo que languidecía, saqueado bajo el imperio de 

los pechadores: cuando todos los que habíamos acumulado un pasar 
á fuerza de sacrificios nos quedábamos en plena calle y sin un centavo 
amenazados con el efecto rctroactico!; (recordamos que en esa época 
un individuo nos hizo demandar para paejarnos en papel ochocicn- 


tos posos que nos íloliia procedentes <le la ventado un terreno á pla- 
zo. í. a demanda fué cu el Juzgadoa do la \Scceion. 

En esa época en que con motivo do haberse suspendido el pago 
los intereses do la deuda, todo un ministro de oslado decia en 
plena Cámara que los tenedores de «Deuda pública» eran unos trafican- 
tes y lisureros que la habían obtenido á vil precio! ¡cuando 

muchos do ellos no hacia un ano que la habían recibido del Crubierno 
por empréstitos hechos á la par! 

¡Ah, s¡ pudiéramos hacer biografías y apoteosis! probaríamos 

que algunos discursos fúnebres que con tanta pompa se van ú pro- 
nunciar en los eementerios, no son más que ridiculas farsas, y que lo 
menos que se podría decir de ciertos grandes patriotas seria que: 

«Todo el sacrificio de su vida consiste en haber vivido del presu- 
puesto; de nuestro sudor, y que si mueren pobres, es porque han 
derrochado lo propio y lo ajeno! ¡E non se ue parli pió! que, como dijo 
D’ A/./.clio: «Un bel taccr non fu mai seritto.» 

Pues bien; cuando el país rodaba en el abismo, yo, . en la Plaza 
Independencia, dia á dia, con mis planos, mesas, música y tambor., 
predicaba ia subdivisión de la propiedad, y á pesar de todo vendía 
terrenos, es decir, daba carta do ciudadanía. 

¿Cuantos individuos so han agachado y lian pasado la borrasca en i*® 
pais, por sor propietarios» 

Diez anos han transcurrido durante los cuales dia á dia he batido ce* 
bree-lía para recuperar lo que .el ano terrible inc arrebató; y ¡oh ver- 
güenza! á aquel Andrés Lamas de desgraciada memoria acaba do 
decretársele una pensión vitalicia de seiscientos pesos' mensuales; 
seiscientos [tesos que [tagarnos los que trabajamos, las victimas de! 
afio terrible: ¡Cuántos Lamas estamos manteniendo á costa de nues- 
tro sudor y contra nuestra voluntad! Pero volvamos á* nuestro asunto 
que es tan ancha la veía en que ha;¡ que tallar , como aquellos honora- 
rios de cien mil pesos ó mas, que cierto ingeniero pretendía cobrará 
la Nación, por la tasación do las aguas corrientes que Iii/.o en el año 
terrible, cuando á toda costa Don Andrés Lamas queria hacernos el 
presente griego de adquirir esa Playita para beneficio del Estado! 

¡Pobre Estado, estás abrumado bajo el peso de tantos beneficio*! 



\ 


Vamos ¡\ nuestro asunto, que inapercibidamente nos salimos de él. 
Deciamos, pues, que el pueblo debe invertir sus economías en la 
adquisición de propiedades, 

Hacen doce anos que vendemos terrenos y casas; liemos entrado en 
la operación el ano 187-1, cuando la propiedad entraba en la liquida- 
ción; liemos tenido que edificar con cascotes. Todo estaba des- 
quiciado y el publico no queria oir ni hablar de terrenos, ni los 
quería regalados: asi es osa entidad. — Aprecia sin saber porqué, ó 
desprecia sin darse cuenta. -Regla general; habrán sus excepciones, 
pero saludóos que las golondrinas sueltas no hacen verano. 

Con razón dice Plutarco que: «Habiendo sido una ve? aprobado por 
el pueblo el parecer que acababa de emitir Foeion, éste se volvió ha- 
cia un amigo que tenia al lado y le dijo: 

¿«Aca<o involuntariamente he dicho alguna barbaridad"? 

Por lo demas siguiendo el precepto de Napoleón l.° diremos: todo 

viene bien, cuando .so tiene el buen discernimiento de seguircl curso 

% • 

de la opinión pública! 

Este es otro golpe de bombo que me doy indirectamente, 
i Adelante! 

Nuestra predica no ha sido egoista: No! Nosotros hemos prestigia- 
do la propiedad en general. Hacen cinco afíos deciamos en un folleto 
que publicamos: «Lo que boy pasa no tiene una explicación sensata ni 
lógica— ayer se pagaba por un terreno *1 pesos la vara y se lo quitaban 
de las manos, boy se vende por 4 reales y nadie lo quiere.!» 

«Si ayer se desbordó el rio de la valorización de la propiedad; si 
esos fomentos fueron una farsa en realidad, y lo que se pagó fue un 
un desatino convendrá el que esto lea que hoy el rió está seco, y que 
ambos estados son anormales; que, como decía Sócrates, entre lo mu- 
cho y lo poco esta la moderación. 

La propiedad al fin rompióla valla, y las aguas van buscando su 
nivel. 

Quiera Dios que no la hagan perder su equilibrio aquellos que quie- 
ren hacer progresar á empujones. 

¿A quién so debe la valorización de la propiedad'? 

La prenda oficia! dice: Al Gobierno. 


— 2 9 — 


Negamos la consecuencia.— El gobierno lo único que lia hecho es 
mantener la paz: Latorre también hizo lo mismo y sin embargo la 
propiedad no se valorizó; permaneció estancada. 

La propiedad so valorizó, porgue asi dehia forzozamente suceder, 
porque a los precios que se ofrecía ora un disparate. 

Las causas que han producido su valorización son muchas. 

Ante todo hay que tener presente, que hacen 10 anos que no teñe* 
mos guerra civil; 10 anos que no hay matanzas de Orientales; 10 anos, 
durante los cuales se ha formado una nueva generación. 

Si mañanase formara la guardia nacional en la Capital, habrían 
veinte mil ciudadanos aptos para llevar las armas. 

¿Cuantos millares de familas nuevas se han formado en este par de 
lustros? 

Hay que tener presente, que, ano por afío nuestra exportación supe- 
ra a la importación; luego, pues, tenernos aumento de riqueza, en 
numerario— numerario quo gracias á la paz Octaviana que disfruta- 
mos ha comenzado á entrar en circulación. 

Con mucha cautela acentuóse su marcha progresiva desde fines de 
Setiembre de 1883. 

No hay que olvidar que las clases proletarias hay ido formando 
nuevos pequeños capitales, los que han sido invertidos en la adquisi- 
ción de propiedades, que es en lo único en que hoy por hoy, puede el 
pueblo colocar su dinero. 

Una vez comenzado el movimiento de edificación, que fue la con- 
secuencia lógica del aumento vegetativo do población, la demandarle 
terrenos fue su corolario y en efecto: Fulano tenia un terrenito rom- 
prado ú «La Industrial», sin saber que hacer de él, pues carecía de 
fondos: ahorra, hace sacrificios y por fin construye una casita. Aun no 
está ésta concluida que ya tiene inquilino ú buen precio, pues hay ca- 
rencia de habitaciones: Juan, Pedro y Diego amigos de Fulano se 
enteran del buen negocio que éste ha hecho y en seguida se lanzan á 
comprar terrenos; la cosa se encadena, la edificación toma cuerpo, la- 
fiebre se contagia y en seis meses la propiedad adquiere un aumento 
de valor de un cincuenta por ciento! 

Los que han obtenido estos resultados propalan las noticias a los 
cuatro vientos, y seis meses mas tarde se ha doblado el dinero em- 
pleado en la adquisición de inmuebles! 


¿A quién se debe esto? 

¿Al gobierno. que no ha hecho nada? ¡¡paciencia aun, y santo 

y Ijuciio que no hubiera hecho natía, pero.... 1 ! 
jRstos peros son los que me impiden hablar! 

La valorización tic la propiedad se debe en gran parte á hultis- 
irfal», (pie cu esta década hizo más de doce mil propietarios en la 
Ciudad Nueva y sus contornos, mientras que al mismo tiempo invertía 
fuertes sumas en la propaganda tendente á prestigiar la propiedad en 
general, turra de quien fuera. 

No faltará quien observo (pie me doy u.j poco de bombo, aunque 
inofensivo; pero todos reconocerán que lo que dejo dicho es la 
verdad. 

Y sin embargo, aunque parezca incierto, de donde debí recibir 
aliento para seguir en mi tarea, fu ó de dónde partió c! dardo envene- 
nado que, á no estar sólidamente plumeada mi operación, y acredita- 
dísima 'Im Industrial», hubiera fracasado mi empresa. 

Oportunamente trataré ese tópico. 

hasta saber que los que hacen tanto bombo haciendo creer que pro- 
gresamos debido ásu iniciativa, no hacen otra cosa que detener en su 
marcha el progreso territorial y valorización de los inmuebles. — La 
propiedad no se puede hacer adelantar y valorizar á garrote: No— si 
sepersiguml propietario con grandes impuestos, imposiciones y trabas, 
no secoireguir.i otra roxi que asustar al capital, el cual se retira como 
el caracol en su calcara cuando siente los rayos solares. 

Por otra parle, esc fantasmón de Dirección Pionera] de Ohr:Ls Pú- 
blicas, seria bueno que bañara alguna medida para que las lineas que 
se dan para la snihdix Pión y amanzanamiento de la Nuvi>íma Ciudad 
sean verdaderas, lijas é invariables y no se osló engañando á los que 
pedimos lineas y se nnsdan nial y con basCs falsas— con edificios pii 
blicos de reciente construcción y mal plantados, loque es una ver- 
güenza y escándalo que no tiene nombre ni atenuación. 

Mmha^ cosas más diríamos, poro el cargo hecho es concreto y va. 
á cuenta de ciertos ataques inicuas que con tanta perfidia so nos han 
dirigido embozadamente, en cierta publicación do no muy remota 
fecha— so pretexto do inmiscuirse en lo que en uso de su legitimo de- 
recha hace uno dentro de su propiedad, cuando é>ta no c-tn sujetad 
ningún plan oficial. 


Me propuso escribir una doeena »lo renglones sobro el bombo y la 
farsa y ruando «plise aeonlai hahia escrito noa docena de jki^tíjuls 
sin haber dicho nada. Ahora mismo, «pie llevo borroneadas no mono* 
de cien carillas, me encuentro «pie llevo dicho muy poco en ivtyciou á 
lo «juc debo decir; los episodios afluyen á mi mente atrepellándose, 
•pierieudo -al ¡ r todos á la ve/ a*i corno todos á la \e/ s.i Ion de las 
\rcas publicas, los centenares de miles de pesos »in saber don* 
de diablos van á parar, se^un las Nimias, pensionistas, inválidos 
y demás servidores de ía Patria * j ít e 1 .i n en la tontera (pie ha de pa* 

^.•irse por Inicuo lo * j no m> sirve ya para nada! ;Quó cándidos! Tam- 
bién es verdad »pie ^on del tiempo do nuestros abuelo*!! 


Cervantes, rl inmortal creador del caballero do la Triste Figura, 
dicoeit su Don Quijote: "A^ui Cidc líamete Bcncnjcli dejó su pliinut 
f't /a¿ uftnra j/tc nadie atrcc’'ni <i coleada d cojer! 

Qué lo parece lector/ Sabiondo «pío Cele llano t*‘ Iteucn^cli es el 
mismo Corvantes es escudado decir «jue el pobre se dá un ¿jolpo cío 
bombo, li > «| tic; prueba .peí cuando los sabios no encuentran «juien les 
alabe, so alaban ellos misinos. 

César al poner el jué en Ja rivera de Africa, resbala y puhipftin, 
so dio de bruces contra el suelo; al momento para alniyentar Ju.s mu- 
lo*» presagios exclama: “Africa, t o fen^o ni mis manos.» 

Liste es un £*dpe de tai 1 1 1 » ■ dado a tii.nnpu: lo <pio ni realidad le- 
ma, era un buen chichón cu la frente, parecido al «pie recibieron tari f 
los turiferario» »jue cspcraUni tjue Santos les nomlirara Dipu(a«ÍOs- 
cuandu deberían saber «jue ymen debe nombrarlos diputados, u«/ui, es 
el pueblo. 

Dante, cd di tino poeta, se hace decir por Virgilio: «Moiiedclta, colei 
cho iu te s'incinsc.*— ínf. Canto VíM. 

Listo trac á mi memoria unos versos del L*u*innlo, que dicen asi: 

. Santa moilesi ¡a — Vj. rirni m <occorso, 

Olhunor f »i*0[»¿<> — Mi spez/ail morso; 

Se non m ’iinbri^Iia— La mano tua 
Di vori o un Cicero - /Vo domo sua / 


Mi ratea u al morir, dice ú su criado: «Puedes vanagloriarte de ha- 
ber sostenido entre tus manos la cabeza más grande de la Francia.» 

Refiriéndose á un gran crápula disfrazado de sábio dice Guerrazzi: 

« Non date fede alio ipocrita. Séneca stoico lauda la maritnle illiha- 
« tezza, c adultera poi con Agripina, é Giulia figlia di Germánico. Se- 
« noca disprez/a lo dovizic, é per le immani suc usure cagioua la 
« ribcllione dclla Hrettagua, é la mortc di ottanta milla Roinani. Se- 
« ñeca aborre gli ngi, o posiede tre miglioni di sesterzi, é eineuccnto 
« tripodi di legno cedro con— piédi d’avorio. 

« Uumanilá sombra poco pci tesori delTamore di Séneca, é Sc- 
« noca, roso dall’invidia, calumnia epersguita i migliori di-lui: EgÜ 
« odíala menzongna, o compone pancgirici á Claudio imperatore 
« poi lo vitupera morto; c serive al Senato l’appologia del parricidio 
« di Nerone! Che piú! Séneca— non cura la vita. Séneca piagnoloso 
« ofre á Nerone tutte le sue ricchczzc per ricattarc pochi giorni, cd 
« infami. 

« Nerone prende il tosoro églimponc la mortc; é Séneca allora, dac- 
« che glí é forza incontrarc il fallo supremo, mouorc non come un filó- 
« solo, ma come un ¡strionc, é dcsidcra á conforte dclla scenica agonia- 
« il fragorc del plauso. » 

Nosotros también tenemos nuestros Sénecas y en gran abundancia; 
no menos graves del antiguo, pero si más enanos y mucho que el más 
miserables y rastreros! 

Pero ¿ A qué seguir divagando en el laberinto del pasado en busca 
de los grandes farsantes, - cuando en tanta cantidad los tenemos en el 
presente: cuando día á dia, hora por hora, minuto por minuto, que 
dediquemos á oljservnrlahumanifladcn.su marcha ignoto, nos podre- 
mos ir persuadiendo de las mil manifestaciones de bombo y farsa con 
que de continuo nos sorprende? 

El Pueblo los vé y los traga como dorada pildora; él es siempre 
espectador; y en cuanto á sus conocimientos, en muchos casos conoce 
mas al almacenero que le vende chiquitas, que al filósofo que lo intruye: 
fácilmente se deja seducir por los charlatanes políticos ( que tanto 
abundan entre nosotros.) ' 

Pan y trabajo- pide ( de libertades públicas y derechos políticos no 
se hable norquelian sido decapitados ) ¡ ¡ Cuán fácil es darle ambas 
co^as .1 mientras viva dividido como hasta hoy, es decir, transformado 


en carnero; el dia que este unido, entonces recuperará mi* derechos y 
libertades. 

Si supiera donde empezar, á fe que ya hubiera borroneado más de 
mil carillas de papel: tengo ame mis ojos una pequeña contabilidad 
que llevo á algunos de nuestros genios politices y militares, y al mis- 
mo tiempo repaso mi libro do apuntos: cuanto bombo! cuanta farsa! 

¡ Y decir que por poco me remonto á disertar sobre los tiempos nú* 
remotos, en busca de originales, cuando tantos y tan variados los tengo 
sin salirmc de casa ! 

Se trataba en Jas Cámaras el triple proyecto qfic nos iba á poner 
ricos á todos; ¡que iba levantar el crédito del país, que iba á traer 
U na corriente aurífera á esta república que lo único que más necesita 
son hombres juiciosos y menos farsa! 

Anesar de toda la unificación de los poderes (omogoneidnd) no fal- 
taron Uruguayos en el seno del parlamento que se mostraron reacios. 

Kué entóneos que se presentó todo un ministro de KMado a las Cá- 
maras y dijo: «YA signoro dipútalo non hablaría co*i, so vedesse la 
^barricas di libras esterlinas que vanno a traeré esos tignori que for- 
«mano el sindicato in Ingalaterra”. 

; Qué farsa! 

Pocos meses después la unificación déla deuda era un hecho; el 
crédito se ibaá las nubes, las deudas que gozaban un interés de 2 1/2, 
estaban al 3a y cuando tuvieron el doble interés se cotizaron al 
50!... (1). 

Si el crédito JiO se hubiera a /laucado más, os decir, si hubiera que- 
dado cómo es taba, la deuda unificada debería cotizarse til 70; pero, 
jeomo se ha afianzado! 

Pocos meses después, es decir cu Mayo de 188-1, el señor Chcrutti 
enviaba un telegrama al gobierno, anunciándole que los Banqueros 
de Londres, "Washington y Roma tomaban de su cuenta la formación 
del banco. 

;Qué golpe de bombo zonzo! Mas que bombo es una rid cula farsa. 

;Pues qué! ¿So necesitaban los banqueros do tres Capitales para 
fundar un Banco de tres pies? Cualquiera que leyere el telegrama se 


(t) Nota beno qce ento fué escrito ea Agoatu Ue IS85 — pana al in pilmase el fo- 
lleto la deuda ue cotiza al 40. 


2 


- 34 — 

convencía de la farsa; hasta el más patán. . . El único que no se con- 
venció fue el que lo envió! 

Siga la farsa: 

liará cosa de dos afios que el gobierno, indudablemente, después de 
un buen almuerzo, tomo una resolución ó ip.so— facto, firmó un de- 
creto declarando al doctor Angel Floro Costa traidor a la Patria. .. . 
Foco meses después y estando suspenso sobre el abdomen del doctor 
el tal decreto, el mismo gobierno nombra á ese traidor\.» • .! pora que 
pronuncie una oración fúnebre sobre la tumba de los mártires de Quiir 
teros! ¿Ar/tti lodos son mártires! 

Siga la farsa: . 

/Mártires! ¿líe dicho? 

El ano último el bombo y la farsa invadió también el recinto sagrado 
do descansan los que nos precedieron en el camino que de un me- 
mento á otro todos debemos emprender, que es de lo que deberíamos 
acordarnos más para ser menos malos. 

En efeelo; lo^ r/uc se titulan la continuación de dos partidos fósiles y 
que en vano pretenden remover cenizas, fueron al Cementerio á invo- 
car glorias y afrentas— martirios y venganzas— Paysandú y Quin- 
teros! 

¡Hasta allí fue la farsa! ¡Basta! 

Adelante. 

Al entrar el doctor Castro en el ministerio, hizo manifiesto de pom- 
poso y bombástico programa: , 

Catastro— Universidad— Masonería - Colonización— Censo... la mar 
de reformas! Y la verdad es, que no perdió su tiempo y que reformó 
algo que no estaba en el programa anunciado. 

E'do es bombo Y 

En el afio 1883, el 7 de Agosto, nos dirigíamos á la boletería de Solis 
en busca de una entrada. 

Llega en eso un periodista extranjero, más conocido que la ruda por 
SU idi-fanfarroncrin, y .se entabla el siguiente diálogo. 

—Señor boletero, dice el periodista, dígame Vd. cuál es el palco de 
mi diario! 

— Sciior, responded interpelado, no hay palcos; pero puede usted 
disponer de los sillones que quedan, gratuitamente. 


— Pero, se me lia dicho que todos los diarios tienen su palco, y por 
lo tanto, también lo tendrá el mió. 

“Señor, según la última disposición que se ha tomado, no pueden 
darse á los periodistas más que sillones. 

— E>tá bien, contesta enfadado el periodista; ahi tiene Vd. mi dine- 
ro, dome dos sillones. Y al/ando su crapulosa voz, continuó diciendo: 
Mañana saldrá una crónica bien condimentada contra la compañía y la 
función de esta noche.» 

¡Canalla! Bien digo yo cuando afirmo, que hay algunos individuos 
que se meten á periodistas, cuando ya nada los queda por hacer. 

El primero en la paz! El primero en la guerra! El primero en el co- 
razón de sus conciudadanos! 

Asi l lam ahn 1 1 á La< orre lina calerhada do aduladores que lo rodeaban. 
Otros lo designaban con el moto del Washington Uruguayo! poco 
faltó para que alguno no le llamara Si re; y también á él le dijeron: 
Excelencia, es Yd. una divinidad protectora. ¡Crápulas! 

Al dia siguiente de caer, el diario fino más lo aduló lo llamó ciga- 
rrero compadrito Quince dias después si no hubiera tenido el 

buen tino de apretarse el gorro, lo habrían colgado. 

Los únicos que no se cebaron cu su caída fueron los que lo comba- 
tieron estando en el poder! Les inspiró lástima! 

¡Cómo rebpza do tristeza el corazón cuando vemos hombres llenos 
de ilustración y que con estoica cnLercza soportaron muchas do las 
vicisitudes y penalidades porque ha atravesado esta pobre Patria sin 
quemar incienso á los falsos Dioses, manteniéndose puros cu medio 
de tanta podredumbre y ¡ay! les hemos visto dar el primer paso en La 
fatal pendiente y curvar el espinazo! Caer! para no levan- 
tarse nunca jamás! 

Como contrista el alma, como sufre todo el que ama la patria y de- 
sea verla feliz! 

Nosotros parodiando á Pirro, al retirarse do las campanas do Ita- 
lia, no podemos decir ¡qué lindo campo dejamos á los que nos su- 
cedan! 

El quejido que asoma á los labios do todo buen oriental: es «qué 
triste porvenir dejamos á la generación quo viene!» 

Atravesamos una época en que la mayoría de los hombres quieren 
hacer fortuna ú toda costa-venga como venga— con tal que venga! 


¡Qué uip ¡mjioita o! cómo!— exclaman mil voces ú un tiempo— el raso 
es tener, para rodearse de comodidades, vestir bien, comer bien, 
di veri iiso y tenor un harem! 

FJ hijo se desborda por todas partea— figurar— figurar y figurar! 

Farsa— farsa y f.irsa! 

Aparentar mucho— deber á cada santo una vola, con tal de figurar* 

;Y para pagar? Si se ofrece la ocasión, no importa el cómo, el caso 
os tener. 

No le habí jis do pureza de costumbres, nada de modestia, nada 
do tranquilidad en el hogar, respeto, orden, moralidad; nada, nuda; 
farsa y mentira. 

Hijos sin respeto á los padres; padres sin estima de si mismos. 

Madres \lenas do boato [ruido] y coqueterías, abandonando sus 
quehaceres y el cuidado do.su hogar; hijos convertidos en poder om- 
nímodo entre rasa y fuera de ella ta miden. 

Hay sus excepciones y muchas, pero no so me negará que lo malo 
abunda, y demasiado. 

¡licHyiúii'. linee tiempo que debería habérsele dedicado una 

lápida para sabor que existid! 

Todos los pueblos adoran á Dios á su modo. 

Nosotros en c-to hemos progresado mucho— No lo adoramos do 
ninguna manera! 

lia mayor parle de los que van á la Iglesia van á lucir trajes los 
dins de tiestas; y los días que fio lo son, reina en olla un silencio se- 
pulcral! 

K1 pueblo brilla por su ausencia. 

Se dan en cambio «den representaciones obscenas do «Dona Jua- 
nita»», y el templo del arte que lleva camino de convertirse en postri- 
bulo, e^lá atestado de público. Las funciones empiezan alas nueve 
déla noche, y á las cinco de la tarde ya el bello sexo ha invadido la 
cazuela! 

Un pueblo sin religión y sin amor patrio es digno de ser azotado; 
merecerá siempre lo que tenga. 

Tengase entendido que al hablar de religión no nos referimos ú la 
Católica; entendemos que para rendir culto al Ser Supremo todas las 
religiones son buenas hasta la del deber, que entre nosotros es- 


ta amohosada, comenzando por los deheres (pie uno tiene para con l¡» 
patria. 

Es tal el estado de decaimiento y relajaron, ,|uc hornos olvida, lo lo 

último, |..e del, e olvidar tm puehlo M ne se ti, uh, civilizado, es decir: 
nuestros derechos. 

Pero: ¿á «pió seguir divagan,!,,» ¿,| U iOii me mete a mi á zon/o.'-atpil 
donde todos, '| ti ion m.us ó,|uí.mi menos, representamos c-e papel á las 
mil mara\ illas. 

Desgraeiadamenle estoy convencido de ,,uo todo os farsa, l.omho 
y mentira, (¿uc la mitad déla humanidad es loca, y , pie la oleaos 
camlidata á serlo. 

Ls una gran desgracia mirar el mimdn tal cual es, pero no hay 
remedio; yo estoy contagiado do o>e mal. 

nautas \eees encuentro personas »|uo me estrechan la mano vino 
felicitan por los titulados brillantes resultados de «l.a Industrial», y 
veo en sus labios la contracción nerviosa, ijuo dice: miento! 

Cuantas veces tomo la pluma para escribir un bombástico aviso do 
remate, rjue, acabándolo y una\e/. leído, lo hago mil prda/.os, por«|uo 
más de la mitad de lo escrito es bombo y me repugna; y sin embargo, 
vuelvo al día siguiente a la misma tarca y escribo uno peor, es decir, 
más bombástico, y concluyo con toda repugnancia por publicarlo. 

Ivs necesario hacerlo asi— !a humanidad es Liijuo me obliga. Si yo 
me concretara á escribir la verdad desmida y.sin términos ampulosos 
y frases de efecto, el público ¡ln¿trm/u n» me favorecía con su pre* 
sencia. 

Cuántas veces al irá efectuar esos rematazus, inauguraciones so- 
lemnes— ¡farsas solemnes! — con trenes, música, cohetes, caire 1 ras, 
bizcochos, vinos, asado y mil diversiones, oigo exclamar en torno 
mió- « ¡Qué hombre activo!» — Mentira, repito en \oz baja, no hay tal 
actividad, es fiebre nerviosa, pims si el medico mo tunara el pulso 
me enviaría á la cama. He ido á efectuar remates ron mas de cien 
pulsasioncs por minuto fiebre. ¡Eso os el progreso! — Kxilncioii del 
sistema nervioso; todo lo demás es mentira. V al ir al efectuar esos ro- 
matazos dice el público — ¡«Qué hombre progresista!» 

— Mentira, digo yo en voz baja. 

Otros se me acercan y me dicen: «A \d.le levantaran una ostá- 


tua«— Y yodizo para mi capote, «lo que en ln lenguaje figurado signi- 
fica una horca.» 

Y asi descreído, con toda repugnancia por el papel que me veo obti- 
gado á representar en la comedia humana; con el alma desgarrada, 
la esperanza perdida, llevando la vida como el condenado que arrastra 
una cadena, por corazón una urna cineraria, atolondrado casi siem- 
pre; lleno de congoja y desengañarlo; dcsiíucionado completamente 
arrastrando esta miserable existencia que, lo digo con toda mi alma, 

me fastidia.— Asi, empujado por una sombra invisible que fio me deja 

tomar ni un minuto ríe reposo, recorro con llagada planta el escabro- 
so camino ríe la villa, y cuando quiero tomar aliento, cuando rendido 
quiero descansar los fatigados miembros, romper la pluma, arrojar 
lejos el martillo, oigo la voz de la sombra, que parece que me aforra 
con su nerviosa mano y sacudiéndome dice: 

Marcha! 


He dicho al empezároste folleto, que boyes el ultimo dia de No- 
viembre, dia señalado por la Constitución, para que el pueblo (¿En 
dónde e$(ó?) elija sus representantes. [¡Para que tanto trabajo, cuando 
tiene quien le baga todo eso y mucho más!] 

Un diario siíuacionista publica el articulo que á continuación lite- 
ralmente copio. — El que sepa corno andarnos por casa no podrá hacer 
¿i monos de exclamar después de leerlo, que más que bombo insulso y 
farsa es un insulto á este pobre pueblo. 

Helo aqui; 

« Elecciones de Diputados -Llegó ya el momento de que el pueblo 
« concurra á las urnas á depositar en ellas su voto unánime, á fin de 
«elegir los ciudadanos que lian de ser sus representantes en la pró- 
« xima Legislatura. 

■ Hoy deben de efectuárselas elecciones de diputados. 

« El partido colorado, potente como siempre, porque cuenta con la 
* mayoría de los habitantes del país, unido y compacto por la fuerza 
« incontrastable de las doctrinas que proclama, irá á disputarse el 
« triunfo en esa lucha pacifica, en esa evolución salvadora y benéfica, 


— 39 — 


« r (U c simboliza el acto más grandioso que ejercen los pueblos que 
« aman sus libertades, que saben cumplir con sus deberos y hacen 
« respetar sus derechos -cual os el ejercicio de su soberanía. 

« En esa lucha franca y leal, en que deben tomar parte todas las 
« agrupaciones políticas, en que triunfa la opinión apoyada por las 
€ simpatías generales, nuestro partido, el gran partido de la libertad, 
« va á distinguirse, como se ha distinguido siempre, lo mismo en 
c los momentos de paz que en aquellas horas aciagas, cuando el cla- 

• r¡n anunciaba la pelea, coronándose de gloria, venciendo á sus nd- 
« versarios, por más que ellos hacían esfuerzos sobrehumanos para 

• rendirlo y humillarlo. Vamos á la lucha, no seguros del triunfo, poro 

* si á batallar por nuestra causa en el campo de la idea; en la segu- 

* riclatI deque las minorías jamás so levantan en los pueblos. Nucs- 


« tra causaos la causa de la libertad y del derecho. Vanlc esc ideal 
« sublime que veneran todas las democracias, no pueden por menos que 
a inclinarla frente los partidos retrógrados, esas fracciones políticas sin 
« dioses y sin mártires, que viven apegarlas á las raquíticas ideas riel 


« pasado, aquellas que han proclamado siempre la anarquía, sin cousc- 
« guie otros resultados que hacerse odiar por todo el pais. 

« Adelante, pues! Somos un partido histórico, un partido legenda- 
« rio que, convertido en una legión de héroes, ha peleado nueve anos 
« consecutivos por libertar á la patria de dominación despótica 
« de los tiranos, dando al mundo entero un ejemplo do su fuerza y de 
“ su poder. 

« En las luchas armarlas como en las pacificas, todos y cada uno do 
« sus miembros , unidos poruña sola idea, alentados por los mismos 
« propósitos, hemos de presentarnos ante el enemigo, escudados por 
« el patriotismo y abnegación que nos ha legado el inmortal Rivera, 
« al proclamar el credo polilico del gran partido Colorado. Los par* 
« lulos evolucionarán con entera libertad. 

« Están plenamente garantidos por el General Santos. 

« Esto está en !a conciencia de todos; no se admiten mistificaciones 
« de ningún género. A las urnas pues, correligionarios, que nos alicn- 
« tan nuestras convicciones. A las urnas!»» 

¡Lector tápate las narices! 


— 40 — 


Otro golpe de bombo y farsa. 

L¿alo el lector, medite, saque las consecuencias con calma y dcsa- 
pasionadameiile como lo hacemos nosotros. 

¿Hay algu ion que ignore lo que pasó en la noclic de Mayo de 1881? 

No — todos lo sallemos. — Pues bien; tres días después los periódicos 
entre los varios manifiestos de los diversos partidos en que está par- 
tido el país publicaban éste: 

La Comisión Directiva del Partido Colorado al Pais 

« La Comisión Directiva del Partido Colorado del Departamento de 
« la Capital; en presencia de los sucesos acaecidos el viernes último, 
« que importan un ataque incalificable á la libertad de la prensa y á la 
« seguridad individual, se vé en el deber patriótico de levantar su 
« voz para protestar á nombre de la agrupación que representa, con- 
« tra esos netos vandálicos, que nos han hecho retroceder cuarenta 
« anos,á los tiempos en que los colorados, luchaban y rnoriaw por afian- 
« zar en nuestro país, las libertados jai Micas. 

« Esta comisión, expresando sus propios sentimientos y los de la 
« colectividad que representa y cuyas ideas cree interpretar en este 
« momento, protcsta’cnérgicamcntc contra esos ataques aleves, y s¿r 
« dala d sus autores y ejecutores, sean ellos quienes fueren, á la cxc- 
« cracion del país ¡ »ara que sobre ellos rccaiya el desprecio y la indio - 
« nación publica, que en ciertas .épocas, os el maj’or de los castigos á 
« los que atacan impunemente, la vida, la. propiedad y el pensa- 
« miento. 

• Silenciar esos actos cuando al perpoctuarlos se invocaba sacrilc- 
« gañiente el nombre del partido colorado, seria rebajar nuestro 
" cometido haciéndonos indignos del puesto que "«ocupamos y hacer 
a dudar do la sinceridad de los propósito** consignados en el maní- 

tiesto-programa, sancionado en la nocho del 25 de Abril pasado. 

«El partido Colorado, que es el partido de las libertades públicas, 
«no puede consentir que invoquen su nombre los furiosos que bus- 
€ canias tinieblas de la noche para asaltar imprentas y la claridad 
« del día para atacara palos á ciudadanos indefensos. Los que tal ha- 
« con no pueden ser colorados y la Comisión Directiva al protestar ;t 
* la faz déla Nación contra los atentados perpetrados, que importan 
« el entronizamiento de la machorea como medio de vencer oposicio- 


— 4 ' — 


« ncs, protesta ahora y para siempre contra (oda suposición de hacer 

* solidaria á nuestra agrupación político, de todos 6 cualquiera de los 
a sucosos acaecidos, sean cuales fueren los nuiores ó ejecutores, á 
« quienes solo recordará para condenarlos enérgicamente. — Monte- 
" video, Mayo 22 do IS8P— Lorenzo Hatlle, Presidente -Pedro lius- 
® tama n te, V ico-presidente — José L. 1 erra, -- Felipe Praga — Nicasio 
M Horges Manuel Pagóla — Federico Alien -Carlos Martínez Castro 
« —José R. Mendoza — Ruis K. l > crcz— Julio Herrera y < )Kes— Juan M . 

« de la Sierra — Podro Zas— Andrés Ri vas — Teótilo K. Díaz — Agustín 
« de Castro — Wenceslao Regules — Pablo F. Rivera — Fnrique Castro 

* Augusto Patino — Pedro Curve— José A. Possolo — Nieomedcs Cas- 
« tro — Juan Idiartc flprda— José H. Ciomcusoro— José Saavcdra — 
« Carlos S. Miaña — Alberto Xiu — .losé M. Perdió — Augusto Acosta y 

* T.ara, Secrotarion. 

¿En donde están los firmantes? 

V csí le dmif 

Si alguien crée que hablamos por pasión está en un error. 

Nosotros no creemos que el hacer la felicidad de la Patria sea la 
prerogativa de tal <‘> cual partido. No— Creemos que lo mismo el Co- 
lorado que el Planeo, el Principista que el Nacionalista, el Constitu- 
cional que el Colorado neto, todos pueden llevarnos al pináculo de la 
felicidad ó hundirnos en la miseria, el descrédito, la vergüenza y la 
ralajíicioji. 

Hado el estado actual del pais no se puede negar que á ningún go- 
bernante se le ha presentado mejor oportunidad do hacer un gran 
gobierno como al general Santos. 

Después que I. atorre quebró momentáneamente el carácter indo, 
mito de nuestra raza, [no puede negarse] el pueblo solo anhelo la paz 
para resarcirse del tiempo perdido estérilmente en medio siglo de lu- 
chas intestinas. 

Nadie negará que posó mucho en fa balanza la tendencia de la in- 
mensa mayoría de extranjeros residentes on la República, verdadero 
elemento conservador, que en tratándose de sacudir el yugo, el extran- 
jero, por más arraigado que este en el pais, parece que estuviera siem- 
pre con la maleta pruiUu para marcharse. 

El porvenir dirá si la influencia de este elemento fué buena o malar. 


Yo por mi se decir que es más buena que mala— y que el extranjero 
(lobería liaccr causa común con el natural, cuando se trata do resistí, 
á usurpaciones vejatorias y á impuestos arbitrarios. No siempre es 
bueno sacudirlas espaldas y decir: ¿o mono infolio . 


Sigamos dando vueltas por casa sin irnos lejos. El 25 de Febrero do 
1882 se levantó un aivo triunfal en la plaza Independencia, para conme- 
morar la riere fon que el líbre voto de la Asamblea Uruguaya, iba ú 
hacer eligiendo Presidente el día l.° de Marzo. 

En cada uno de los cuatro frentes del arco se había colocado una 
de estas inscripciones: 

L° fiesta debió quedar en blanco basta hecha la elección:^ «Presi- 
dente Constitucional (icnoral don Máximo Santos». 

2.° Paz — libertad y trabajo. 

3/ Fuerza en el derecho— -Libertad en el órden [donde dice derecho 
lea so bayonetas]. 

-1-* l. tt de Marzo de 1882. 

Si esto no fue un golpe de bombo y farsa darlo por loque aquí tanto 
germina — aduladores — que lo diga todo aquel que con frialdad guarda 
c pansa. 

; Adela uto! 

Penuneia Vidal la presidencia, y sube interinamente Flangini. — 
Este pasa una circular á los Jefes Políticos ríe campana, dándoles 
cuenta del hecho. En ese tiempo don Amaro Curve era Jefe Politieo 
do Pnysandti, el cual, recibida la circular presidencial, la contestó en 
seguirla, y en olla decía que la (irania de Lator ve fue odiosa, ruinosa, 
sanguinaria // barbara / 

No pensaba asi don A. Cúrve, • cuando desde T.óndres le enviaba al 
odioso sanguinario y bárbaro tirano Paturro, una riquísima cota de 
malla para resguardar su ilustre persona! 

Cosas veredes ¡r>Ii Cid! 

Don Abríoa Arostegui, el titularlo caudillo del partido Blanco, publi- 
caba en pEI Pueblo *, del 11 de Setiembre de 1S81, estos renglones que 


no tenían otra tendencia que congraciarse con la gente del poder, para 
que El Pueblo lo nombrara diputado. 

« Nos aseguran positivamente, decia, que cu cuanto apuren más 
« las cosas, esto es, cuando quemen las papas demasiado, la mayor 
™ parte de los conservadores se apretarán el gorro para Buenos- 
« Aires. 

« Hacen bien, pues sino se expondrían áque cualquier noche molos 
« saquen de la pata. 

o Del enemigo el consejo: tengan esto presente; y crean también 
« que les hablamos sinceramente, pues ñ pesar de ser nuestros adver- 
tí sarios (¿los trendria Bou Abdon?) en política y tenor la mas intima 
« convicción de que ^ ds son los enemigos mas encarnizado?-* (pie tie- 
« ne nuestra patria, sentiríamos, con franqueza, porque al Un son 
« Orientales, que el dia menos pensado, como no esta h*j"S que suco- 
« da, los maten por las calles como á perros ruinosos! 

Esta es farsa ridicula y asquerosa. 

Poco tiempo después elegido diputado por quien todo lo podía, diri- 
gió al pueblo un manifiesto el que empezaba asi: «He recibido los po- 
deres por los cuales me nombran ustedes su representante'» ¡Qucl 
ton pet! 

Sigamos : 

Discutíase en el Senado la concesión del Banco Real Mixteen lo que 
emplearon ambas Cámaras seis meses; y otros seis meses en el titula- 
do puerto Tusson— cosa ambas quo quedaron en agua de borraja; 
amén de costar un par de cientos de miles de pesos ipte podían, con 
aplauso general, liaberse invertido en puentes, calzadas y compostura 
de caminos que tanto habernos menester. 

Discutíase la conecsiondel 1 Janeo, y el dia que debía ser aprobado el 
proyecto, al entrar al Cabildo el opositor más fu-rte-que lo era don 
Agustín de Castro — llamóle á su despacito don J. 1.. I Jarreto, a lasa- 

zon, Jefe Ibditieo do la Capital. 

Entablóse más ó menos, un dialoga del tenor siguiente. 

— Hola, mi amigo, ¿que temprano viene Vd? lo dijo Bárrelo. 

— ¿Cómo temprano' si la sesión debe ya haberse empezado, pues 
s on las dos y media, y á* las dos y cuarto era la bo- a señalada. 

— I'ucs bien, aun no se lian reunido ni la cuarta parte de los Senado- 
res: Siéntese. 


Tomó arícalo don Agii'tm, y D.uvcto empozóla fumada. Sacó de 
¡ni bofríllo 11 un cigarrera proviría do rico* habanos, c i uvitó al Se- 
nador. 

Don A/rnsrin empezó á .fumar. 

Al ralo, algo imprudente, iba á levantarse para saber si había nú- 
mero, cuando lo detuvo nárrelo diciéndoic: — No se incomode, mi 
amigo, enviar '* un empleado. 

En electo fué v^te y en seguida volvió para decir que no 1/abia 
mi mero. 

Mand«> Leónidas traer * Aporto, sirvióle una copa a Don Agustín y 
otra para >¡, tomáronla de á pequeños sorbos y como el Senador se. 
levantara par a dirigirse al Senado ó informarse tic lo qu^ p asaba, 
detúvolo J Jarreto, llenando otra copa y convidándolo con otro habano, 
enviaba, mientras, al empicado para quede nuevo fuera á cerciorarse 
de s¡ había número. 

Al rato volvió é<te con una contestación del tenor de la primera; — 
pero.' Cuál no seria la sorpresa de Castro, cuando pocos minutos des- 
pués vi ó salir el tropel de sus colegas! Todo estaba concluido, el pro- 
yecto sancionado, / a fumada completa. 

En el acto se enfurece el Padre déla Patria y escribe: 

« Honorable Cámara de Senadores. » -«Habiendo llegado á la Seerc- 
* tana del Senado veinte minuíns después de la hora, señalada para la 
« $e<¡on, me he sorprendido ron la sanción ya veriñeada en general 

■ del Proyecto del Raneo do Crédito Real Mixto y gran parle de los 
« artículos en particular. Tal circunstancia, cuando yo lie combatido 
« como altamente perjudicial ñipáis semejante concesión, me coloca 
« en una posición que considero desdorosa para mi, desde que mis 

■ colegas han creído prescindir de mi voto por la espera de un 
« cuarto de hora, consideración usual, aun cuando se ha tratado de 
« la sanción de asuntos de poca importancia, me colocan en el caso 
« de presentar á V. H. A. la renuncia indeclinable del cargo que in- 
« visto. Sírvase V. H. aceptarla y recibir los sentimientos de res- 
« peto de - Agustín de Castro . » 

Per o como don Agustín de Castro, convendrá con nosotros, que en 
este p.aó hay dos categorías de partidarios dentro de cada partido, 
categorías que una se denomina «Cvv/í#?ra*« y la otra « Paros-, él creyó 


bien retirar la renuncia, ser cocinero y seguir en stt pucsi \ de-pees 
del golpe do liomU' dado ó trompo contra la fumada I>aiM\ ti-ta. 
cero v van! 


• Encuentro en mis apuntes de cartera un dato medio borroneado.' asi 
que no puedo ponerlo bien cu Manco, aunque Maneo es vi protago- 
niza. 

Tratábase de los aprestos belicosos para una lucha electoral, y al 
efecto tenia lugar una gran reunión allá por el ano 73; un orador do 
simpática ligura sube sobre una mesa y comienza á proclamar á los 
boqui-abiertos. 

« Señores, dice ñ voz en cuello, si para el triunfo de nuestra santa 
causa so necesita una victima, aquí estoy yo! » 

El que tan espontáneamente ofrecía saerifiear.se en aras 

del triunfo de >u partido era el 1 tortor Vázquez Sagnstumo! .Pobre 
victima! inhumanamente sacrificada con una embajada para repre- 
sentar ¿á los Illancos^ No! á gobiernos Colorados. 

Actualmente come el pan del ostracismo, que nos cuesta aproxi- 
madamente un millar de pesos mensuales, en la Corte «leí mismo 
Emperador que se alió á lo< que voltearon al gobierno correligionario 
de la noble victima — comenzando por bombardear á Paysandu! 

¡Cuánta farsa! 

En que danza me lie metido yo: ¡I >ios mío! 

¿Y para buscar antecedentes al «Borní*)» y a la •* T arsir* me salía de 
casa- Necio de mi! 

Lea el lector este documento— recuerde toda la farsa electoral y la 
violencia del 1881 y yo no digo nada. 

« Ministerio de Gobierno. -Circular. — Montevideo, l.*de Agosto de 
1881.— Nombrado por S. E. el señor Presidente de la República, para 
desempeñar la Secretaria de Estado en el Departamento tu!* fiob.erno, 
mo he hecho cargo hoy del Ministerio; y considero uno de mis primo- 
ros deberes, recordará V. fi. las ideas del Poder Ejecutivo, *t«'% 
mias propias, con respecto ;'i los derechos politiros quo^rben ?yr.ár 


— 46 — 

los ciudadanos y á las garantías individuales que la Constitución y 
las* le ves del País acuerdan indistintamente a todos sus habitantes. 

Como V. S. sa be, los propósitos más decididos del gobierno son 
que esas garantías sean una verdad práctica y que los ciudadanos en 
el ejercicio de sus libertades y derechos políticos disfruten de una in- 
violabilidad absoluta. 

Transgredir ó coartar la autoridad de sus derechos, ahora y siem- 
pre, seria un atcntadoy mucho más en estos momentos que el país 
se prepara para la lucha'dcctoral en que es necesario que esas ga- 
rantías sean verdaderamente eficaces, para que nada obste á la reno- 
vación de los Poderes Públicos de la manera que lo preceptúa la 
Constitución de la República. Es por eso que el Gobierno está firme- 
mente resuelto á que no quede impune la más mínima violación hacia 
esos derechos, haciendo responsable á V. S. de todo acto arbitrario 
que pudiera llevarse á cabo en contraposición con la conducta impar- 
cial, digna y honorable que debe caracterizar á los Gobiernos demo- 
cráticos.— Dios guarde á V. S. — firmado: — Jóse M. Vilaza. 

Al señor Jefe Político del Departamento, de 

Con decir que osle documento fue escrito tres meses después de 
las mazh oreadas de Mayo ¡ti nj/ d ríen á dirc ! 

Sino es un golpe de bombo zonzo no se me negará que es una far- 
sa pesada; lo digo con todo respeto. 


Memorias de un valiente. 

Encuentro en mis apuntes unos párrafos de Abdon Arostegui, y los 
transcribo — No vayan á suponerse que escribo por pasión ni por par- 
tidarismo— No soy partidario ni lo seré nunca, si es que ni hablar de 
partidos se hace referenciaá los que á mi juicio existieron —Mas diré: 
Xo odio á nadie, ni tengo rencor para ninguna de las personas que se 
me atraviesan, muchos de ellos no conozco ni de vista. 

Dccia el señor Arostegui: 

« Nos cuentan que algunos conservadores, murmuran que ellos se 


— 47 — 


« animarían 4 polcará los tradicionales, siempre que los batallones 
* de linea no tomaran participación alguna en la refriega, y siempre 
« que los municran délas armas que necesitasen al efecto; cuyo ofre- 
« cimiento agregan, esto es, el muñirlos de armas, se lo lia hecho 
« «La Opinión Nacional.® 

« Por lo que toca á nuestra parte amigase, sí es cierto que eso 
« proponen esos lauchas conservadores, desde ya aceptamos; y mas, 

« Ies damos de barato pelearlos únicamente con los ponchos y mies- 
« tros rebenques- 

« No falía más pues, sino que acepte el colega la proposición, y 
« luego, á la calle muchachos abatirnos el cobro. » 

Esta es farsa asquerosa y guaranga. 

Por último transcribiremos otro párrafo de este diputado de Santos, 
párrafo que escribió el 188-1, léase, y dígase con franqueza si esta no es 
una farsa ridicula, comparado con el anterior. 

Decía el señor Arostegui. 

« Pensando, pues, de esta manera— ¿qué extraño es que seamos II- 
« bcrales, cuando nada hay más liberal que nuestra religión ¿qué 
« extraño que seamos tolerantes, cuando todo es tolerancia en las 
« doctrinas de Cristo? ¿qué extraño que nos choque la soberbia, el 
« insulto, la distinción de clases, cuando todo eso lo anatematizó el 
« Hijo de Dios?— ¿Y qué extraño por último, que nos parezca mal el 
« que se haga de la religión,— que es pura bondad/ pura calma, y 
« que solo aspira á los bienes espirituales, bandería de partidos, que 
« significa pasión, turbulencia y que en efecto por lo general es la 
« adquisición de bienes terrenales?® — ; Ah músicos! 


Cuando LatorrC bajó del Poder, Vidal- ol de las situaciones de deca- 
dencia— según la nota de Herrera, publicada en «La Razón» del 18 de 
de Agosto.de 1882 y dirigida al Mi rustro Brasilcro-lc discernió el 
titulo de ¡Ciudadano Benemérito de la Patria! . ... .. 


- 48 - 


El 2 do Marzo de 1883, únte la alarma producida por el descu- 
bríndente de ciertas emisiones de amortizablcs,- que saltan, como- 
- durante la 'administración Vareta, ¡os asignados, el Presidente 
<k> la República y sus ministros declararon en un documento 
solemne qne solo quedaban por emiiir— y eso en el transcurso de- 
algunos años— en su máximun tres millones de pesos. A pesar de 
esa solemne declaración deí Gobierno, aun no había transcurrido 
un ano que este ya había emitido cuatro millones! Y sigue siendo 
inagotable el filón. 

¿A qué lado podré yo dirigir la mirada sin que se presento en 
toda su desnudez la carnestolenda humana? 

IX-sg ¡*ac i a da rn en te todo el mundo ,e$ máscara, y todo el año es 
carnaval. •. cuando no concluye en tragedia. 

Cuántas veces te. habrá sucedido, lector amigo, encontrarte con 
individuos que te dan lá mano simbólicamente; te tocan con el 
dedo pulgar tres veces, líenos de misterio y llevan la mano a cual- 
quier parte? Pues bien, esc individuo espera solo un signo para 
descubrirse para ver si tú eres ;Hcrmano! 

En cuanto se apercibo qnc lo eres, te dirá la primera palabra fin; 
y si tu no eres IL*. se quedará con la boca abierta con el Dó de 
pocho, y pronto para soltarlo. 

;Ese hombre es masón! Si! como lo oyes: masón. ¿Qué tiene que 
vc*i* la masonería con el bombo y la farsa, observará el lector? — 
Mucho, pues son una farsa ridicula y tontos todos sus aparatos de 
espanta niños. 

En un tiempo, que yo también hice mi papel de astraza, de con- 
tinuo se me presensaban individuos á pedirme que viera de mane- 
ra de hacerlos entrar en la masonería, pues según me manifesta- 
ban* Jjabian oído decir que la Sociedad ayudaba á todo el que se 
presentaba á formar parte de ella; yo, ;á que negarlo! los disuadía 
diciéndoles que no habían tales carneros en la majada, y que lo 
mejor que podían hacer ora guardar sus pesos, que para el ban- 
quete do entrada, vulgo mojadura, y demás músicas celestiales te- 
nían que añojar. Asi y con ese objetivo se hacen masones tantos 
individuos que indudablemente han contribuido a la decadencia en 
que -se encuentra esa institución, que en el siglo de la luz trabaja 


— 49 — 

en las tinieblas, como los murciélagos. ¡Y critican á los clericales > 
imitándolos'. 

Y que diré de la cáfila de hermanos que andan noche anoche en 
las salas de pasos perdidos averiguando si hay algún neófito (valgo 
Cristo,) para rcfosilarse el escuálido estómago y mojar el gañote* 

Y es de ver cuando está la sala reunida y golpean las puertas deí 
templo masónicamente y se anuncia la visitado los hermanos Hono- 
rable* délas logias tales ó cuales que vienen de visita: gran golpe 
de bombo— Se desenvainan las espadas de hojalata [simbólicamente 
aceros; y bajo tpnle Ixúeria se reciben á los augustos atorran- 

tes que curtí bandada de cuervos vienen al olor del banquete que 
paga el difunto que cayó de Cristo- 

Una noche, no la olvidaré nunca, un Don Juan de los Palotes,, 
pisó el palito, es decir, le dio la tontera y entró en la cofradía. 

El hermano Orador que lo era un escribano, que falleció liaee 
poco tiempo, siendo á la sazón Vicenüno (Per tanto variar natura c 
bella)— 1c dirigió un discurso de no te muevas, diciéndole que se 
preparara á sufrir las terribles pruebas; y tan á lo serio tomó el hom- 
bro las cosas, que prorumpió á llorar como un niño, pero al fin pasó,, 
pues las pruebas con propiedad podrían llamarse juguetes de niños. 

Pasó el susto, y la lógia^en masa se fué al ' ¡rano , es decir, ú la 
chupandina que era soberbia, pues el neófito tenia el riñon forrada 
y quiso lucirse; esa noche se hablan dado cita los atorrantes ma- 
sónicos y tuvimos más de cien visitas de altas graduaciones.. 

Comenzó la farra, y el champagne empezó á desatarlas lenguas: se 
dio principió á los brindis. 

En ese tiempo Monsicur Gibert(que no es masón) daba lecciones de 
francés á una señorita que vivía en la casa al lado de la en que nos 
encanírábamos, cuya casa tenia la entrada exactamente igual á lar- 
lógia. Como ese señor es bastante despreocupado, se equivocó de 
puerta y cuando quiso acordar golpeaba la del salón de pasos per- 
didos en que estábamos reunidos cenando opíparamente. Tomó un 
hermano el machete de hojalata y fué á abrir simbólicamente, ero yendo 
que fuera un hermano atorrante. Pero, cual no seria nuestra sor- 

presa al ver á Monsicur Giben descubrirse y con una sonrisa volte- 
riana pedir disculpa por el equivoco sufrido, poniéndose una mano 
en el pecho y diciendo en tono sardónico: « Perdón , señores; os doy 



mi palabra de honor r tc no dirnhjaré <? nwüc cueros srerníos.' En 
esos momentos los secretos ^uc el acababa <le descubrir eran los do 
la tf/u/íAMíIJíia! 

V 'juc diré de los pechadores masones? 

— •Cómo, amigo, Vd. os ljonn.mo y no quiso fiarme un trago» — 
• Hormano tú? ,N<>! No lo oroo, j>uch .si lo fueras no me habrías 

negado el reloj que lo quFo comprar pflVn pagártelo» el dia 

del juicio, anadió el interpolado!— ;!Icnnano usted? y me negó el 
trabajo quo ]r pedí.» — • Hormano, hágame ganar algo* — » Hermano, 
préstamo lantén p<»*os — •Hormano, sáldame do garantía con el ca- 

mt'i \n voy linón pagador* — Me doria un indi\iduo á quien 

cebaban do la rasa donde liana un ano vivía y no había entrega- 
do un centavo! 

¡Cuántos hermanos tn fnininl 

Un dia do fiesta y mito un numeroso auditorio, '¡uxídicaha, en 
una villa do Judia, un mira j» >r el estilo de! famoso Padre Cuneo, 
aquel mira do la Aguada quo doria en el pulpito. «Cuandu nosfro 
Mnuro .loHÚ-Cristo andada por 1¡ monto liacieudo lu matreru, 0 que 
) ii ctidiii lo porseguivan duu Jomi-Cristo ora muy gaucha o guo 
fuehivu la g.unbef u, n^i «j ti« % uu lo podifiau agarrar* — y do*pucs do 
inedia liora do esta geringo^a asquerosa, varaba • ///# rrh^/nio con 
nnfrm/tt tf¡ ifit/t/r /¡/i4t /nint ¡rihtrln ;• un cura do estos, doria, predi- 
rafia ni <* ¡ o i (o \ i I lorio, \ un pol.ro «pie á la sazón pagaba por allí, 
nrrimoso á l.i puerta pura oir el sermón, Terminólo el Cuneo 
dirimido repetidas veros: «Siamo tu 1 1 i fratolli! — Siamo tu 1 1 ¡ fra- 
trlli! 

Salió el pofiro y al pasar por la rasa del curato, que otaba al 
ludo do la Iglesia, sintió algo que lo torafiu ol nervio simpático del 
• apetito, ron permiso del doctor don Angel Floro, inundando todo su .sor 
el embalsamado aroma do una pro\ oradora tortilla quo estaba 
puesta sobro la aseada mesa del prcdicnd«u\ Recordar las últimas 
palabras do mío é ¡r.<r ni humo á la tortilla, lodo fué uno para el 
mendigo; asi, que 011 monos liemjH» «h*l quo yo empleo para escri- 
birlo, él se balii.i sentado a la mesa y engullido li mitad «lo la /n- 
tmlíi. 

lá» o-e momento entiN» el cura y al ver al inesperado huésped, 
lo dijo: 


- f Co<o fue <jui, po<*o di ma>ca?*one? 

— Signotv, ¡o malicio, ó fimo, 

— Andate a mingiaiv ;i vosfra, cho i o non maniendo p«d* 
troni. 

—Signare ! o no o ra>a, no d.muari: O fimo. 

-So avoto lamo, ándate á choreare <!oI paño ¡n ultra parto. 

— Poní, signorc párroco, (repuso el desgraciado, con media tor- 
tilla en la bnrrijmV — ¿non finteo di «tiro loi nol pulpito, «pío ¿ionio 
tntti frotcll* 

— # l'Yatel|¡ olí! si; fralolli— /vero ¡n prUptfo, m<i non //i /rrVu //<!.' 

A*¡ e* la nia^oncria, iUi A divir, pon* mo apercibo «pío seria in- 
justo, *d no dijera a^i os la humanidad. Kn efecto: somos todos lier- 

marión hermanos en rl pulpito, poní no on la tortilla! Mor- 

manos on la !>ocn, poro no on ol oora/on: ;Moniira y íar*a! 

L'n día so presenta una comisión:- «Hermano, las enliimiias del 
templo so vionon abajo*, me dice uno do ellos. --Suerte rpio son de 
cartón, lo re*pond¡. 

— Vi!, siempre se rio de todo. 

—S¡, Ji i^ta do mis dolores. 

— Hermano, ya sabe «pío el dicho os simbólico — Va mo N» flgunt 
hermano. I\h! 

— Tallo, por Dios, Vd. interpreta siempre las rosas al revés. 

—Asi no me equivoco, pues si r royera todo lo f/uo <ugo decir, 

viviría en un completo entran o. I. liego pues, todo lo creo al 

revés. 

— Pue* bien, cd dicho do «pie las columnas se vionon abajo es 

simbólico, 
s . 

— Ksiuy: Adelanto. 

— MI hermano scnviam» se nos levantó con el santo y la huma- 
na; estarnos en tal enfado ipie rl templo *o de^phona. 

— <^uc lo apuntalen, hermano. 

— iK’jese di* chapeta, anadió n»Í interlocutor, viendo ipjo va raya- 
ba yo mi majadería. Ms el ca«o r/ue no li.iy recursos, y <p m para 
salvarnos, la asamblea ha resuelto dirigirse a cada hermano soli- 
citando el adelanto de un somiMrc: doce pc*n*»- «he un semestre 
de doce pesos* —añadieron, haciendo una e-peeio de eco ventri/o- 
CUO los dos emisarios de mármol *ie ncornji timban al perorante. 


I 


- s 2 


_ p c .. 0 0 b>cnó, si ahora está por cerrarse el templo por no i, a . 
óer recursos, y si este se salva con adelantar un semestre es claro 
quc dentro de seis meses ó antes estaremos en idem. 

— N r o hermano, se apresuró á replicar el perorante, ya se i, a 
combinado el medio de salvar la -situación. «De salvar la sitúa- 


clono, repitió la yunta. 

- — Se puede saber cuál es? 

¡Oh! es un brillante pensamiento; sublime, verdaderamente sal- 
vador «Salvador» añadieron los acompañantes. 

-¿Y? 

—Es muy sencillo; helo aquí: Los hermanos A., B., C. y D., $ e 
comprometen <1 buscar neófitos, es decir, individuos que quieran 
conocer Jos sublimes ritos; y como la humanidad busca siempre el 
camino del progreso (los Ciclos de Vico) no faltaran muchos que 


atraídos por el brillante porvenir que les abre la Masonería, pues 
siendo hermanos se obtienen muchas ventajas; (hasta la de ser 
explotado, dije para mi colc(o) pues bien, esos hermanos reclutarán 
neófitos, y como cada neófito paga treinta pesos, aumentarán los 
fondos, y con el aumento de hermanos aumentarán las mensualida- 
des —«Mensualidades,» repitieron guturalmeute Jos dos 

comisionados. 

—Señores, ú mi modo de ver eso tiene algo de Sírvase usted 

iiaocr con star que no solo no adelanto fas mensualidades solicitadas 
¿sino que en Jo sucesivo no pagaré más!» 

Yo no digo queen la masonería no hayan muchos hombres de bien; 
pero estaría por afirmar que sino todos, casi todos Jos pillos son ma- 
sones exceptuando Jos que pertenecen al partido clerical, que 

también tiene su parte. 

Un individuo despoja á una familia compuesta toda de menores, 
aprovechando la muerte de sus padres; roba á los huérfanos cuanto 
tienen, aproveciiando- de una epidemia que á la sazón reinaba: Jos 
Injuríanos quedan por puertas y oí ladrón, á una niña de los liuéría- 
hqs, le quita hasta unas rosetas de brillantes que llevaba puestas! 

Pasaron muchos años. Los menores se han vuelto hombres, y uno 
de dios entra en la masonería, y la misma, noche le toca sentarse al 

&<lo de un hermano! que lo era nada menos que el ladrón, el 

■que Labia dejado por puertas á la familia! 


r 

| 


a 

; 


1 


“ 'S3 — 

¿Cómo se había coludo éste? ¿Cómo yi>ia podido succdercnuna 

«ciudad en donde todos conocían el hecho? El hombre había 

solicitado el ingreso varias veces inútilmente, hasta que por último 
fuénl 13 r?i sil,. allí os admitido; después pide su pase, c ingresa aquí, 
«cu la logia, sin obstáculo. s. 

La vicúma al ver la clase de hermano que tenia al lado, lo acu- 
sa ante el consejo. El consejo de los papanatas pide las pruebas.... 
poro el victimario era muy amigo del Venerable y casado con. 
una hermosa mujer de cascos livianos, palanca poderosa que de- 
tuvo el máchele simbólico íjuc tal ve/, hubiera caído sobre la cabeza 
•del expoliador. 

Muchos de los del supremo consejo conocían el hecho del despo- 
jo inicuo y callaron. ¡Cobardes!- El Venerable propuso so pu- 

siera una piedra sobre el asunto, quedando aplazado por seis me- 
ses.... Era lo que buscaba el victimario para hacer una retirada, 

y lo consiguió. 

La víctima, en vista de tan sucio proceder, pidió que él ó el acusa- 
do fuera expulsado, puesto que, 6 había un ladrón de huérfanos, ó un 
calamniador: «Non se no parle per sei mesi», dijo el consejo de las 
altas gerarqnias, y asi quedó sancionado. 

Retiróse 'indignada da victima, haciendo pedazos el diploma que lo 
acreditaba hermano: ; Farsa! Poco después se escabuvó lunpúo el 
canalla! 

¡¡i ¡Fue un aclo de justicia masónica!!!’ 

Hablé del consejo de las altas graduaciones y deberé añadir, que 
desde un principio he mirado siempre. con repugnancia esas distin- 
ciones del grado tres, hasta el treinta y tres que existen en una so- 
ciedad que tiene por emblema igualdad y fraternidad. 

¡Fratelii non in fritatin. 

Farsa y bombo; asi es el mundo. 

Recuerdo que una ocacion festejábamos San Juan en un banquete 
al que nos habíamos suscrito por cuotas de cuatro pesos por cabe- 
za. ¡Siempre el estómago de por medio, cuando, hay algo que solem- 
nizar! Todos los hermanos cargaban las cacharpas,— fajas, cinturo- 
nes, medallas «y la mar ..yon arreglo á su gcrarq.uia, . distinciones, 
obtenidas casi siempre por; ja pccuiáu y otras veces por la intriga. , . . 


muy pocas por m¿ ritos! entendiendo por méritos, los do un individuo 
que se sacrifica por sus semejantes. Como siempre me repugnaban 
Jas farsas de esas distinciones, yo ni siquiera llevaba. el delantal de 
maestro, que á fuerza de empujones me habían hecho tomar 
después do pasar por las terribles pruebas de hacerme dar unas vuel- 
tas de carnero, pues me atreví á presentarme al banquete y sentar- 
me á la mesa con el dclantalsito rabón de bedano, de aprendiz, que 
siempre usaba. 

¡No lo hubiera hecho! Aun no acababa de sentarme., cuando se 
presentad hermano director dicicndomc: En este banquete no pue- 
den tomar asiento los aprendices; para ellos están vedados los ritos 

que en él se van á practicar ¡La Chupandina! 

Dos hermanos dieron fé de que yo era ya maestro, y después de co- 
locarme un delantal que se me facilitó para sustituir al de aprendiz, 
pude entrar de lleno en los secretos del banquete! ¡Oh sublimes ri- 
tos de la masonería! Todos salimos hechos unas uvas! 

¡Cuanto mejor hubiera sido destinar esos pesos para socorrer & 
algún desgraciado! 

Si yo fuera á recordar todos los lances que cillas pocas veces que 
durante mi afiliación presencie, seria cosa do llenar un volumen. 

Una noche golpean las puertas del templo; (estilo figurado) se piden 
socorros para una Señora viuda, que había quedado con media do- 
cena de hijos pequeños y en la miseria. 

—¿«Es viuda de algún hermano? pregunta el hermano (aL 
«No, hermano» le Responden. 

¡Entonces se resuelve no socorrerla! 

¡FratiTi.... in pulpito, ma non ¡n fritatta! 


Conozco á un individuo que toda la vida ha sido un perdulario; de- 
jó morir en la miseria y abandonada á su virtuosa mujer y á una 
hija; una menor que le quedaba de varios meses iba á llevarla al Á^i- 
lo de Huérfanos cuando no faltó quien se hiciera cargo de esa infeliz» 


Esc individuo ganaba sus sesenta y óchenla patacones mensuales 
en una profesión de las mas descansadas— en todo ct barrio en quo 
vive nadie ignora sus poco favorables antecedentes;— pues bien, la 
logia masónica que existe en ese barrio hace pocos anos lo ha hecho 
ingresar como hermano! 

¡Con esto está dicho todo! 

¿Quiero yo acaso significar que en la masonería no haya mucha 
gente buena? 

' ¡No! 

Muclios centenares de hombres muy buenos conozco yo, que" son 
.masones también conozco muchos que son clericales! 

Pero no se me diga, ¡por Dios! que todo no es una farsa, bombo y 
mentira. 

Cuantos individuos, conozco yo, que son capaces de despojar á un 
muerto y van a la iglesia A darse puñetazos en el pecho creyendo des- 
cargar asi el peso de sus infamias para cometer otras peores; y lo que 
«ligo de estos, digo también de muchos que son masones. 

Para cumplir con su deber en esta misera vida el hombro no tiene 
necesidad de pertenecer á ninguna comunidad religiosa n i secta algu- 
na: w El hombre de bien— dice Mantegazza -no solo está él satisfecho 
do sus acciones, sino que difunde en torno suyo una atmósfera de feli- 
cidad que respiran todos los que lo circundan. •» 

Creo haber dicho bastante sobre el bombo y la farsa humana; aho- 
rapasemos a lo esencial, demos unas vueltas por casa, ó, si á uste- 
des les parece bien, por este manicomio, y examinemos con calma á 
este gran alienado que rio. 


SEGUNDA PARTE 


Sigamos dando vueltas por casa. 

De continuo se nos está atolondrando con la vocinglería insulsa de 
ciertos turiferarios que empeñados en sacar la barriga dé mal año, nos - 
pintan los más bellos silforanias financieros. 

¡Qué las rentas de Aduana han aumentado este año tanto, más 
cuánto! que esto se debe única y exclusivamente á la actual adminij . 
tracion! exclaman á voz en cuello— y eso se comprueba, añaden, por ! 
el aumento de la icnta aduanera y demás rentas públicas! — Niego hs 
consecuencias. 

Ante todo, debemos hacer observar que el país, estando^ en paz. , 

progrcsafraaterialmente, entiéndase) que lo que es moral sin í 

moral anda! 

No hago alusión á la moral administrativa y demas morales que 4 
para distintos usos tienen ciertos titulados hombres públicos, como, 
si la moralidad politica pudiera tener sólida existencia cuando está l 
basada sobre la inmoralidad individual. 

Et aumento de la importación sobre la exportación ha ¡do en eres* > 
cendo, como puede verse del cuadro que á continuación publicamos; . 
• entendemos que este aumento significa mejor administración, vu j 

- \ 


¡ 


— S7 — . 

sin decir que el gobierno actual es la mejor administración de todas 
las que basta el dia lian habido. 

Fié aquí el movimiento comercial d-cl ano 1802 ú 1883 inclusive! (1) 


AfiO • 

Importación i 

Ev portación 

Total 

1802 ! $ 8.151,502 • 

S 8.801,122 

$ 1G.93G,2U 

1801 

« 8.384,107 

- 6.334,700 | 

« 14.718,873 

1S00 

« 11.008,001 

O 

o 

o 

o 

o 

« 25.273,131 

1SG7 

. 17.057,018 

« 12.077.705 

« 20.735,713 

1808 

« 10.102. 173 

« 12.130,720 ! 

« 28.212,105 

1800 

« 10.310, 678 

« 13.030, 027 

« 30.700,705 

1870 

« 15X03,342 

« 12. T 70,05í 

« 27.782,303 

1871 

« 14.801,217 

« 13.331,221 

« 28.108, 171 

7872 

. 18.850.72 1 

« 15. 180,532 

« 31.3 19.25G 

1873 

( - 21.075,4 10 

« 10.301,772 

« 37.377,218 

7871 

« 17.181,072 

« 15.241,783 

« 32.120,455 

1S75 

« 12.431,408 

« 12.093,010 

« 25.125,018 

187G 

« 12.800,000 

* 13.727,000 

« 20.527,000 

1877 

j « 15.015,810 

« 15.899,105 

« 30.915,251 

1S7S 

« 15 927,97 L 

« 17.402,150 

« 33.120,133 

1879 

| « 15.919,903 

« 10.015,001 

« 32.595,804 

1SS0 

<r 19.478,808 

« 10.752,201 

« 39.231 ,0G9 

1881 

1 «17.918,881 

, - 20.220,512 

« 38.148,300 

1882 

« 18.174,800 

« 22X02,034 

« 40.237,734 

1883 

j « 20.322,311 

¡ «25.221,004 

« 45.513,975 

i 

t 


Resulta que el gobierno de Berro fué el peor de todos los gobiernos 
habidos del 02 al 83! 

Y que el gobierno del 80 fué mejor que el del 73! 

Que el gobierno del afio terrible fué mejor que el de Flores! y por 
último, que las dictaduras militares y financieras han sido mejores 
que todos los gobiernos constitucionales. 

* Pongo puntos suspensivos á las comparaciones, porque, como dice 
el adagio, estas siempre son odiosas. El aumento de importación y 
exportación en el país tiene que seguir en escala ascendente, por la 

(I) La Estadística nodá datos de (os afios 1802 y 1063, por e¿o no figuran en este 
cuadro. 


misma razón que un ni fío» tiene que llegará ser hombre aun que b 
dejen tieso á garrotazos. 

Ante todo, debemos tener presente que la riqueza vejeta ti va 




i 


país es asombrosa. 

Observemos algunos datos estadísticos: 

Nacimientos y defunciones habidos en toda la .República durante 
los anos 


1879 

1880 

1881 1882 

1883 Total 

Nacimientos 23,895 

24,103 

21,658 21,719 

22,147 113,522 

Defunciones 7,323 

8,180 

8,923 9,640 

8,932 43,013 



Exedente 

70.474. 

Resulta que durante el quinquenio del 79 al 83 nacieron ciento trece 
mil quinientos veinte y dos y fallecieron cuarenta // tres mil cuarenta n 
ocho quedando un aumento de población de setenta mil cuatrocientos 

setenta y cuatro 6 sean 

más de diez y seis mil anualmente. 

Ahora, observaremos el movimiento de entradas 

y salidas depuse- 

jeros, ( 1). 



• 

Año 

Erraron 

Salieron 

Excdeole 

1879 

30,287' 

26,781 

3,506 

1880 

28,005 

24,336 

- 3,009 

1881 

25, G28 

24,811 

787 

1882 

31,383 

29,692 

1,691. v. 

1883 

31,276 

29,112 

2,164 


140,579 

134,762 

11,817 


Resulta que en el quinquenio del 79 al 83 entraron al país 140,57? 
personas, y salieron 134,702, quedando un exedente de 11,817. 

Si á las 70,474 almas corrcspondicntcsa laumento vejetativo, agrega- 
mos este exedente de 11,817 inmigrantes y pasajeros, resulta que en 
los cinco anos citados hemos tenido un aumento de población de 82 ; 29í 
almas. 

¿A que vendrán estos rodeos? dirá el lector, cuando de lo que sus- 
tancialmcntc debe tratarse, es de demostrar que si las rentas públicas 
han aumentado, no se debe á la sabia administración actual:— Allá voy. 




.1 


(2) No se confunda con inmigrantes. 


ElaíTo 1S73 d país contaba con una población de 438,215 almas y 
las aduanas produjeron $ 5.915, 52G. Si el ano 1883 el pais contando 
<*oa una I -Oblación de 250,530 almas, las aduanas debían jroducir 
$ 6.7S2 ; S42. S' 1 ' 


En cambio, produjeren G.9GS.321 § luego pues parece á simple vista 
Iiay un exceso de pesos 185,470. 

El que asi lo crea está en un error. Las entradas de aduana á pesar 
*del aumento notable de nuestra exportación, aumento que no reconoce 
zúas que dos causas, y son: una, la ‘paz, que aunque no lo parezca, 
hado rtó? cara nos cuesta; y la otra causo, el cierro de campos que des* 
de algunos anos se ha venido haciendo y en lo que desde el afio 18S0 
al 1883 inclusives se han invertido $ 13.265,000; á pesar del notable au- 
mento de nuestra producción, comparada entre el 78 y el 83 que fue la 
siguiente: 


En 1878 exportamos por valordc $ 17.492, 151, y en 1883 exportamos por 
valor de $25.221, 004. A pesar de este progreso tej ciático, que viene á 
aumentar las rentas de las aduanas, de una manera notable, á pesar 
de todo esto, sostenemos y vamos á probar que el 1883 ha producido 
menos; si, relativamente mucho mónos que el 1878. 

Puede que el lector no lo recuerde, pues entre nosotros es tan rico 
el almacigo de leyes que día adía fabrican los que se titulan nuestros 
representantes, que, aunque no lo sean, la verdad* es que los paga- 
mos como si fueran tales, puede, deciamos, que el lector no recuerde 
la ley que se sancionó el afio 1882 y fue puesta en vigencia en el se- 
cundo semestre de ese mismo afio: ahí estala madre del borrego; 
ahi está el titulado aumento de rentas aduaneras que al fin y ala pos- 
treno reconoce otra” causa que el brutal, injustificable, abusivo ó inne- 
cesario aumento de impuestos, con que día á día se explota a este 
pueblo. 

Dice asi la ley: 

«El Senado y la Cámara de Representantes de la República Oriental 
ídel Uruguay, reunidos en Asamblea general, etc.. 


— 6o — 



Decretan: 

«Articulo: 1* A los treinta dias do promulgada la presento Ley 
•pagarán los derechos adicionales (es decir, ún impuesto mas del que 
•pagaban) provisorios de importación que se determinan, los siguien- 
tes artículos de procedencia extranjera: 


Dere cho adicional- del 8 pon ciento* 

Aguardientes, bebidas espirituosas, licores de todas clases y en 
cualquier enva.se; tabacos beneficiados, rapó, cigarros do hoja y ci- 
garrillos de cualquier tabaco y clase, picaduras en general, naipes, 
perfumerías, armas, pólvora y municiones. 


Derecho- adicional del 3 por ciento 

Los vinos de todas clases en cascos y embotellados,, calzado de 
todas clases, sombreros, ropa hecha y confecciones en general, mue- 
bles en general, carruajes, a meses y arreos. 


Derecho, adicional del 1 0 por ciento t 1 ) 

Los tabacos en rama ó en hoja. 


Derecho adicional del 5 por ciento 

Madapolán, truc, madras, listados, lienzos, zarazas, percales, per- 
calinas, coletas, las jarcias y cabullerías en general. 


(I) ¿Sará para favorecer la industria naciunai? 


— 6 / — 


A rt. 2“ Desde igual techa 2 -cgirán para los derechos de exporta 
. cion, los derechos adicionales provisorios siguientes: 


Derecho adicional del 2 por ciento 

Las lanas, gorduras, sebos y para los demás producios queso ex" * * 
porten expresados en las tarifas, con excepción de los libres de dere- 
chos por las leyes vigentes. 


Derecho adicional ¿el 1¡2 por ciento 

I/>s tasajos. Este* derecho empezará á regir el I a de Diciembro 
próximo. 

¿Sabe el lector cuánto aumentó las rentas aduaneras este impuesto 
durante el afío 1883? 

Asómbrese y lea. Este nuevo impuesto que vino ñ gravar en su 
mayor parte al consumidor, aumentó las rentas el 1883 cu no monos 
de / ochocientos mil pesos anuales! 

Y después esa turba multa de inccjiciarios de pega nos vendrá atur- 
diendo y gritando: 

. c;Vcan ustedes como progresa el pnis! 

¡Vean como aumentan las rentas!» 

¡Música! El pueblo zocarron, desconfiado,, retraído y mudo, rio y 
dicc para su colecto: sigan aumentando los impuestos, sigan haciéndo- 
la vida cara, indirecta y directamente, y verán como en vez de aumen- 
tar las rentas mermarán y mermará simultáneamente la fortuna dei 
trabajador y, siguiendo el furor de los impuestos, solo conseguirán 
una segunda edición del 75.. . corregida y aumentada! 

Para dar una idea de los resultados pecuniarios do la ley a<hc*onal 
que he trascripto, diré que en bebidas espirituosas y vinos se importó 
en 1883 por $ 3.538, C89 los que gracias á la ley nueva dejaron pesos 
140,502 como fruto del aumento. 

Sobre los 372,177 $ importados en tabacos en hoja la ley adicional 


— Ó2 — 


sacó un jugo de $ 37,217. Sobre $ 1.578,005 importados en géneros 
do nlyorlon la le// adicional sacó un apoyo de 78,0 15 $ 

Subre ios 10.028, 105 $ exportados en aceite, gordura y lana, la le// 
adicional esquiló 205,000 $. 

Y dejo <le hacer sumas y cálculos demostrativos sobre lo que dejaron 
los tabacos elaborados, calzados, confecciones, ropa hecha, sombre- 
ros, muebles, armas, municiones, naipes, perfumería, carruajes y la 
mar, con que la célebre y ix ondida ley adicional gravó el consumo y 
la, •roduccion. 

Iiqjn de hacer el cálculo de lo que producirían en ese ano los 
3. 17! J, 358 posos exportados en tasajos, y dejo también todos los de- 
más /•rodados que se exportaron, expresados en la tarifa! 

Vengan dos dedos de buen sentido y digan si ese aumento en las 
rentas de que tanto se alardea atribuyéndolo al progreso, debido á la 
situación, no es un golpe «le música! 

l’uede que algún patriotero diga que hago mal en decir la verdad. 
El (pie hace el mal es el que no la dice, diciendo todo lo contrario. Con 
razón dijo Voltairc:— «La cosa mas difícil que se le puede decir á los 
hombres, es la verdad.» 

Sigo. 

Que cada dia que pasa, la vida se hace mas cara en el pais, es un 
hecho indiscutible: y que, á pesar de nuestra inmensa exportación, 
relativamente ú la población del pais, la inmigración ha ido dismi- 
nuyendo, es uu hecho y soguirá fatalmente asi, si los que gobiernan al 
país siguen con el furor de los impuestos. El sistema de los impuestos 
indirectos os el corolario de la enormidad de los gastos presupuesta- 
dos. Es la llaga de la paz armada y del sistema centralizador. El 
excesivo aumento de gastos obliga al Estado ú gravar cada dia mas ú 
Jos habitantes imponiéndoles sumas tan exorbitantes que en muchos 
casos temería quitárselas con los impuestos directos. 

Un célebre inglés, dijo: que las contribuciones más fuertes po- 
« drlan imponerse sin dificultad sobre la hermosura y la inteligencia, 
• previa declaración de la parte; asi todos los fatuos y los feos se apre- 
« surarian á abonar sus cuotas. » 

¡Cuántos do los primeros so encontrarían entre nosotros! 


- 6 } - 

Enteróse el lee loe de estos pequeño* cuadros que vamos presentán- 
dole: ate cabos y saque después las lógicas consecuencias. 


Movimiento inmigratorio 


Afta 

| 

Inmigrante* entrado»} en Inmlgr.ititiN que *e 
»i Inrnn :t l.i t nntl 

el furrio bu^e» de empleo. 

1807 

17.350 

1013 

180$ í 

lti.802 

2170 

18<;¡> 

20. 135 

1801 

1870 

21. US 

1305 

1871 

17.012 

7 13 

187.» 

1 1 .510 

Obi 

1873 

21.330 

i m 

187-1 

13.757 

2708 

1875 

52'.ks 

1 103 

1870 

o.) 1 1 1 

l 100 

1877 

0108 

1013 

1878 

9|(¡| 

1501 

187!) 

10.710 

1587 

1880 

!*_>(« 

1003 

1881 

8:1:10 

1 lio 

1882 

10.110 

1121 

188) 

1 1 .080 

1007 


Hasta cebar una ojeada al cuadro que antecede, para convencerse de 
la notable disminución de (a entrada de inmigrantes. En el ano 1883 
solo entraron 1 1,080 y esto que estábamos en plena paz o< ta\iana y el 
país exportó por valorado 25.221 ,00 1 pesos, mientras que en el 1872, 
á penas salido el país de la ludia civil, exportando por valor de 
15. 180,332 pesos entraron 1 1,510 inmigrantes. 


— 64 — 

No hay que hacerse ilusiones, y si del 75 ú la fecha la población ha ido 
creciendo puede decirse que solo es debido, como ya lo liemos demos- 
trado, al aumento de los nacimientos sobre la mortalidad. 

En efecto, en los ocho anos transcurridos del 18G7 al 1871 inclusive 
entraron al país 1*13, 355 inmigrantes dolos cuales se presentaron ú la 
Comisión de Inmigración en demanda de trabajo 13, 105; pasemos por 
alto el 1875, ¡piedra miliaria de nuestras calamidades públicas), y 
Comparemos con el periodo antes citado, los últimos ocho años trans- 
curridos del 187G al 1883 inclusive, durante cuyo periodo entraron ni 
pai.s 70,058 inmigrantes de los cuales se presentaron á la Comisión de 
Inmigración en demanda de trabajo 12,103. Resulta, pues, que los in- 
migrantes entrados al país en estos últimos ochoanos, lian sido menos 
de la mitad; mientras que el número de individuos que han venido en 
buscado trabajo y sin dirección fija, volante, lia sido doble; de lo que 
puede deducirse que la población extranjera existente en la República, 
siendo continuamente gravarla por impuestos amen de los múltiples 
ncj/ocios que á guisado canongías pesan sobre el elemento productor, 
no ha encontrado ese bienestar que espera el inmigrante en América, 
y que. por lo tanto, no ha sido tan activa, como en los primeros ocho 
años, la corriente de población que indudablemente atrajo la corres- 
pondencia particular, palanca mas poderosa que todos los medios 
hasta hoy conocidos, para atraer al inmigrante; y, en prueba do esto, 
no hay mas que ver, que si el número de individuos que se han pre- 
sentado á la Comisión de inmigración durante estos últimos ocho 
años ha sido doble del periodo anterior, en proporción al total de 
inmigrantes, ello es debido ú que ha sido relativamente menor el nú- 
mero de los que han venido llamados por las correspondencias par- 
ticulares. 


4¿n<‘ \íí í i:niigr;ui?<‘s ¡TciMila «Icnum ( " rsfos 

últimos afios ha Dio orn }<> <1 ícm‘ ó ^: ¡(os <\k- 
Ii* <*iia<Irn: 


Calificación 

| 1370 

1373 1300 

1 

1331 

I 1082 

1003 

Airricult >res, labrado 


1 

1 •*, * 1 8 i 1 , t *)( 

U5í) 

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1,120 

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Peones y jornaleros. . . 

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I 28 

Profesiones libe rutes. . 

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Nada más desconsolador que oslo cuadro, no hay ♦ 1 1 n • Inccrso iiu 
xilino:*. Kn 1S7S bomas recibido d^Jñ agrieubores, labradores y pas 
toros—' 'y en iSSd solo hemos recibido !,1*20 y eso que el Xd d n rimero 
do ¡ Miniaran tos excedió casi do 2,0(0 al del ano 7X. 

Kn cambio aumentó el número de ¡mn ignición a/orranír, vagos, y 
por eso es que decimos que el miadro es de-consolador.— í’.n 1S78 los 
Individuos sin profesión (pie vinieron al país fueron 2,781, mientras que 
en 1883 alcanzan a <,188 

De los 0,:irr» inmigrantes que en 1878 entraron al país, 7 IS eran co- 
merciantes; mientras que entro los 1 1 ,0Só inmigrantes que entraron 
en 188:1 solo 118 figuran como comerciantes. 


y c>ío y contraproducente resultado e> el obtenido des- 

tv,o> do '•> propaganda oficial y bombástica licclia en todos los por¡<j- 
rlí( ()< europeo .^ t en lo que deba liaber>a invertido muchos miles de pe- 
kq - 1 ¡unen do h* caterva de Ministro* extraordinarios y ordinarios v 
(Viiisuios que la .situación actual lia diseminado en todas partes; dinero 
tirado á la cal!o cu la mayor parte de los casos y sin provecho algu- 
guno-p’n b que se (¡asía anualmente mus de cien mil pesos! 

Porque, ú la verdad, minea ningún gobernante, fuera de nuestro 
país, Jm sido más encomiado que el actual porque toda la pro- 

paganda ha sido por Santos y para Santos, y como decía últimamente 
nuestro Ministro Oriental en París, Don Juan J. Dia/.: «levantando a 
.Sanios se levanta al País, levantando una parto so levanta el todo» 

Yo en C"lc momento levanto un dedo y sin embargo mis pies tocan 
en el suelo. 

13 sistema de aumentar la fortuna publica por medio del aumen- 
to anual <n el avalúo de la propiedad, asi como el de aumentar las 
rentas ¿renovales por medio del impuesto, va haciendo notable cami- 
no. En electo, todos los anos, desde el 8d inclusive á la fecha, se nos 
lia \cnido haciendo ricos ú garrotazos. Llano 82, el señor Cuestas 
lince aumentar las rentas de aduana en no menos de $ 800,000 anuales, 
gracias a su celebre ley de adicionales. 

-Lnioriv vino preparando el movimiento territorial por medio del 
alivio del impuesto, y los que le suceden, viendo que la propiedad se 
macee , vuelven cada año ú ocharle encima nuevo peso de contribucio- 
nes. hasta que conseguirán aplastarla de nuevo. ¿V á csio se le llama 
gobierno pr»'gresis(aMjui'iera que alguien inc hiciera el bien do decir 
¿que lia hecho el gobierno actual, en pro del progreso del pais? 

Espero no merecer el epíteto de oposicionista, que es el San Beni- 
to que se le cuelgan lodo aquel que quiere ver las cosas como son, y 
no como quieren hacerlas ver, bajo el punto de vista óptico que las 
miran, los que bajo el «Imperio de la IJarrigau baten palmas á todo lo 
que la situación actual lleve á cabo. 

Si desaprobar incondicionalmcnto todos los actos del Gobierno sig- 
míica ser oposicionista, nosotros no lo seremos nunca; si aprobar 
lodaslas barbaridades que puedan hacer los del poder es ser situacio- 
nisín, es seguro que no llegaremos ni a ser Teniente Alcalde. 


nada más que la Pili. ¡a. y 


Aillo todo, paro nosotros está la Páiria; — 
siempre la Patria. 

Napoleón I,dyo: «La primera virtud del hombre es amar >u PáíriaS 

Los hombres entran en secundo urden: las doctrina-, anie^ «pie :«»s 
individuos. 

Lo> gobiernos son para los pueblos, lo que los padres en la familia, 
ni más, ni menos. 

Eu una familia en que haya armenia y el padre sea trabajador, 
honrado y virtuoso; la madre liaren lusa, cuidadosa de su «'asa. de sus 
hijos y ejemplar; en que no solo no se gaste más de lo que se tbom, 
pero si, so hagan economías para adquirir aunque mas u«o sea un to- 
rrenito de los que Piria vcmlc á plazos, liando á bulos; va <in «le» ir «pie. 
los hijos tienen que salir huonos: habrá sus excepciones, pero la i virio, 
no falla. 

En cambio un matrimonio que la mayor parte de la vid i llevan 
riñendo: en que la mujer está entrampada desde el ¡overo hasta 
el carnicero; queso llena «le perendengues y le Elista que ! • haiam 
aun la corte, á posar de su media docena de hijos que lleva á cuotas; 
«le los que, si poco so cuidó cuando eran pequeños, menos .-enreoeu- 
pa ahora que son adultos. 

Con cuanta razón dijo un gran pensador: « La más humildo m?>- 
« rada donde presido una mujer virtuosa, económica, alogre v 
u da, puede hacerse un 'asilo «lo bienestar, de virtud y de felicidad; 

« ella [»ue«lc hacerse el teatro de las relaciones «le familia* las más 
« honorables, ella recordará al hombre los más gratos recuerdos, 
u y será para su corazón un santuario, un refugio contra ¡as l.orras- 
« cas «le la vida, un suave lugar «le descanso después del trabajo; 
« hallará además el consuelo en la desgracia, su satisfacción cu la 
<« prosperidad y su gozo en todo tiempo. » 

En ese hogar, decíamos, en dondo Jos hijos con c] ejemplo <ie los 
padres concluyen por perderlos el respeto; en efecto, el gofo d ■: ¡a* 
familia hecho un libertino, manteniendo tantas queridas cuanto le per 
mitón sus sueldos y sus trampas; cuando no os un Juan Lanas que se 
entrampa con iodo cd mundo por ver si puede npasiguar con j>r< ¿r„r.,’¿ 
el carácter b«}lico de su cara mitad. Debiendo al sastre, zapa- 


- 68 - 


\ 

7 


tero, ahnanecero, casero y con cuantos han tenido h\ debilidad de 
fiarle? 

El método, que n*¡ como es el alma de los asuntos, es igualmente 
de una importancia capital en un hogar, ha desaparecido completa- 
mente nhi, * e< que alguna vez lo hubo en el. Cada uno de los hijos 
tira por su lado; yes tal el desurden que reina en la familia/] ue rara ve/, 
ésta se encuentra reunida, ni á lamosa. Cada cual entra y sale cómo y 

cuando quiero; una familia sin orden, sin rumbos, sin mañana! y 

eso sin contar los dias en que al padre no se le ve por casa! ¿Y puede 
amar á su patria, quién no nina á su hogar? 

Los lujos se re tiran á la noche cuando mejor les cuadra, ó mejor 
dicho cuando están cansados de recorrer sitios en donde nada de hue- 
llo se aprende! En una palabra, en un hogar que de tal, solo el 
nombre tiene, ¿cómo saldrán los hijos? 

AW ni más ni menos son 1 os gobiernos. 

El mal que hacen no es sólo al presente sino que él, afecta a las 
generaciones que despuntan. 

En electo; á cuantos de estos jóvenes nuevos hemos oído decir al 
entrar en la vida: 

« Sor virtuoso, moral; trabajar para vivir, cuando mengano, fulano, 
zutano y la mar, con menos virtud, mucha menos moralidad, y lio tra- 
bajando nada han conseguido hacer fortuna, rodearse de comodida- 
des, de títulos, honores caballos, carruajes, ricos tragos y la bolsa 
llena; tener casa suya, entregarse á la molicie, ni dolec /amiente. ¡Olí 
vida deseada! ¡Qué me importa la \irtud! sí, como decía Eruto, en vez 
de un¿i realidad solo es un sueno! ¡Qué me importa la moralidad sí 
nadie ha de mirar mas que mi bolsa, si con dinero, en este siglo del 
Dios Becerro todo se consigue!; á que trabajar cuando con dar un solo 
paso todo está hecho, con encorvar un poco la espina dorsal todo lo 

consigo! Nada hay peor que el primer paso los demás se van 

sin sentir. Nada peor que hacer la primera genuflexión, encorvar la 
espina dorsal un poco. .. . después se tocará hasta con la trente en 
el suelo, sin apercibirse siquiera. » 

Adelanto al agua! 


- ¿9 - 

Hombre sin carácter, no merece calilicatixo ile tal, sino que es co- 

— nada ma<. 

¿V la Páíria/ 

l a Patria es una especie de liacicmla la que del>e dar rentas; nada 
m i" que rentas á los que se titulan patriotas.... en muchos casos, ¡á los 
que asaltan id poder! 

lié ahi la *ii. tesis del j ati ;ot¡>mo en e>la época do degradación, de 

vergüenza y oprobio! 

No olvidemos nunca deque nada es más nocivo á los pucMos que Ja 
falta <le carácter. 

Dice !l. Sponeor: «Si veis Lk comijicion, en cualquier clase que 
« sea, estad .seguro que ella ganará todas las filas y que es un síntoma 
« social. 

« Si el virus de la depravación existe en una parte del cuerpo poli- 
« tiro, ninguna de sus partes puede permanecer sana. * 

I .o que hizo la debilidad de Atenas y loque la perdió, fue que sus 
ciudadanos no temían verdadera familia, ni vida de hogar y que el 
número de sus hombres libres estaba sobrepasado en mucho por el 
de sus esclavos. Sus hombres públicos eran do costumbres ligeras, 
sino corrompidas. .Sus mujeres aun las más cumplidas no eran cas- 
tos. Por eso su caída se bizo inevitable y aun fue mas rápida que 
su elevación. 

I.o mismo llegó para Poma, su decadencia y su cuida pueden ser 
atribuidas á la corrupción general del pueblo y al amor desenfrenado 
por el placer v la ociosidad; porque el trabajo, en los últimos dias ele 
Roma, estaba reservado únicamente á los esclavos. 

Los ciudadanos cesaron do enorgullecerse do las virtudes de sus 
ilustres antepasados, y el Imp.eiio cayó porque no merecía vivir. 

Asi pues, las naciones ociosas y corrompidas, aquellas que «prefie- 
ren'’, como dice el viejo Rurton, «perder una libia de sangre en un 
duelo, ¿mies que una gota de sudor en un trabajo honrado*, csa.s son 
inevitablemente condenadas á morir, y las naciones enérgicas y labo- 
riosas deben ocupar su lugar. 

Cuando el carácter nacional no se sostiene más, una nación puede 
ser considerada como próxima á su ruina. Cuando ella cesa de os ti- 



mar vdc practicar las virtudes de sinceridad, de honestidad, de inte- 
gridad y de justicia, no merece vivir mas. Y cuando los hombres han 
sido corrompidos por las riquezas, depravados ñor o: placer, infatua- 
dos por el espíritu de partido, llega un momento en que la obediencia, 
la virtud, la lealtad, el orden y el honor, parece que debieran ser colo- 
cados entre las cosas del pasado. Entóneos, en medio de las tinieblas, 
si queda afortunadamente la gente honrada que se cuerda y se busca, 
su sola esperanza estará en la restauración y la elevación del carácter 
t, ndicuhtal ; porque solo ese puedo salvar ú una nación, y si el carácter 
. está irrevocablemente perdido, no quedará cosa alguna que valga la 
pena de ser salvada. 

¿Debo demostrar, como se lian venido aumentando los impuestos, 
persiguiendo alas clases proletarias y á los pequeños capitales? 

Creo que debería estar dispensado de tan improba tarea; probar lo 
que nadie ignora, lo que está en la conciencia de todos los habitantes 
del país, es una perogrullada. Sin embargo, descorreré algo el in- 
menso sudario que cubre nuestras miserias y alo que los turiferarios 
del poder llaman progreso. 

La persecución viene desde años atrás y claro está que las animas 
manotadas debían será la propiedad; cuando ya, no quedara á quien 
soliviar del peso de su fortuna. 

Le llegaba pues el golpe de gracia al propietario, al 7onzo quo tuvo 
la debilidad de emplear su dinero en la adquisición de un inmueble, 

constituyendo con su capital una renta para el Municipio iba á 

decir, pero la verdad es que si lo dijera diría una mentira, pues oí sis- 
tema centralizado!* lia quitado al Municipio sus rentas, como quTía al 
pueblo su dinero. 

Al confeccionarse la ley de Contribución Directa el 1882, se hizo su- 
bir do golpe y zumbido la fortuna pública de muchos millones. 

— ¿Cómo?— dirá el lector que io ignore:— muy fácilmente, con solo 
tres plumadas. 

El ganado vacuno que anteriormente se aforaba á $ 3.50 se aforó á 
§ 4; posteriormente, el 1884 se aforó á $5. ¡Cómo aumenta la ri 
quezal 


Las ovejas que aritos se a foraño a á .8 0.30 centesimos se aforan á 
$0.50 roí; las irnos. 

Los carrosos de pastoreo se mandó fueran avaluados un 15 por 
ciento más de! aforo del año anterior. • 

Añora bien: no teniendo otros datos á mano para o! cálculo «lo las 
tierras tomaremos las declaraciones hechas e] año 1880. 

Las ¡ierras de pastoreo declaradas ese año ascienden ñ i:n valor 
.de $ 5S 180,110:85 centesimos, agrega;. do un aumento del 15 p.J, 
tendremos que por c^e lado y en ose solo año la fortuna pública ha 
crecido de $ 8. 772, 01 G; 02 centesimos. 

LI número de ganado vacuno declarado el año }87¡) alcanzó ií 
G.ÍJÓü.íKíS cañeras; el declarado oí año 1SS0 fue (h7‘Jl,778; el declarado 
el 1881 fué de G. 570,. 5. 50; y como para el 1882 vino el aumento del 
impuesto, ía declaración tuvo una naje, de 723, ¿i:¡, reces pues solo fue- 
ron declaradas 5.817,11o senre los que recayó el aumento del aforo 
de $ 0.50 centesimos por cabeza, aumentando asi la fortuna pública 
de 2.023,558 pesos. S.do c>e año, que, el .siguiente, como el aforo en 
vez de $ i, fu ó de $ 5, la fortuna volvió á aumentar el doble do lo 
que halda aumentado el año anterior. 

El ganado ovino declarado esc año, ascendió á 1 1.88 í, 27 í, y como fue 
aumentando el avalúo de 2 reales por cabeza tendremos que ía fortuna 
púllira también numen! ó por esc lado en $ 2.368,85-1:80 centesimos. 

Resultado: 

Las tres plumadas que ñ finos del 81 dieron los honorables diputados, 
han aumentado nuestra fortuna de catorce millones soscnin y cinco 
mi! trescientos veinte y nueve pesos con setenta y dos centesimos.* 

Ks el caso de exclamar ;Por Dios! no nos hagan más ricos! basta! 
basra! basta! 

Poro csías son tortas y pan pintado; no salda el pueblo carnero lo 
que era capaz de hacer para enriquecernos el progresista y paternal 
gobierno que se nos ha echado encima como una capa de plomo. 

Con cuanta razón dijo Proudhon: «Los partidarios del lisiado sa- 
operior u anterior á la sociedad, suponen que tumo más rico es un 
«país cuantas más contribuciones paga. E! país en el concepto de esos 
«economistas fiscales no son los contribuyentes, sino los que de las 
«contribuciones se lucran.» 


7 -’ 


Ton p.-aioncia JooiOs- y s¿g, -irnos. 

Hasta eso año solo pagaban contribución Directa todos lo.-s que eran 
poseed ores de un capí mi que excediera de GO.- pesos; luego paos, so- 
bre c) pobre-río , ó sean los peq nones capitales, no gravitaba el impuesto. 
;Pa:*a que pCiMcm e>a< angojas! La situación actual en .su langoficidi- 
co apetito ha de conduje por comerse ha-la los adoquines rielas ca- 
lles públicas, como ya se est.^ comiendo el empedrado de la calle 
Agraciada. Parné! que esíó en autos, esío dato basta y sobra. 

íil ano 18S3 se resolvió que todo capital que excediera de 10 0 poso* 
debería pagar impuesto fie Contribución. 

En la úhiuu-f memoria dei Ministro do Hacienda, el sefíor coa ^Pan- 
cho Fernando?. Limador de la Junta de Descrédito de los valores Pú- 
blicos» dice muy suelto de cuerpo: «Si hubiera ¡nos cié comparar el 
« resultado del ano i88Ú coa el‘ de 1881, contando con lo producido 
« hasta la fecha por la Contribución Directa de la Capital que en: ra ú 
« ib miar parte de los recursos volados para el presca'e ano econó- 
<? mico, tendríamos un aumento de § ‘2G0,(IG1:48 centesimos renliza- 
« dos durante dos anos. 

€ Sin embargo, t ai salivatorios resultados, xo aucoxocu (!sielv!) ron 
« causa fundamental, los aumentos xatukai.es de i.\ r i:\ta y muy 
« particularmente con respecto á los Departamentos de Campana, que 
« las leyes del 188:1 y 1.881 impusieron un mayor aforo sobre campos y 
« ganados v disminuyeron á 103 pesos en vez qucGOO pesos los eapf 
* tales exentos do impuesto, viniendo recien en este último á autor:* 

« zar mi aumento del lo p.g sobre el valor de las propiedades 
« urbanas y sub-u ruanas declaradas en e! anterior, situadas -en <J 
« Departamento de Montevideo. » 

Lien p:ido agregar el señor Fernandez que ese aumento decretado 
del 15 p.0 ó! lo hizo subir autoritariamente al oG, ai 50, y a! i Q0 p.g en 
muchos casos. 

Lo bueno que, cojijo dejamos apuntado, el mismo soñor- dice que el 
aumento col producido de los impuestos, «no reconoce por causa fun- 
damental , los aumentos naturales de la renta.» 

¿Por que aumenta el producido? 

;Quó lo diga el pueblo esquilmado! 




Todos recuentan hv> miles de inicÜees porteños propicíanos, que 
durante somamo enteras ocurrían a la oncina a pairar su cuota, teme- 
mos do que so los aplicara la multa: palabra tétrica, que asu>tan! po- 
brera} u quien desdo algunos anos se viene persiguiendo do la manera 
más inicua. 

Oportunamente disertaremos también sobro ose tema, 
fvs el caso que se I*' J.-rnea perder, á los pobres, dias y semanas ente- 
ras, todo porque habían caído en. ía tontera do hacerse propietarios, 
aquí en donde al propietario so lo mira como á un ladrón, y adminis- 
trativamente se lo aplica o! adagio aquel que dice, ««que ol que roba 
a un ladrón tumo oten anos de perdón.® 

Cuantos infelices entóneos no lian maldecido la hora y el momento 
e i que se tos ocurriera adquirir un inmueble y hacer en él una misera 
vivienda! 

Por ultimo, para sacar la planilla tenían que valerse de un tercero, 
aquí en donde los tercero.* abundan, especie de camorra en la que los 
Pichón es efe Z jarra hacen rl aprendszago á costillas del trabajador, 
pagándolo dos ó tres posos, á lo que hay que agregar oíros dos ó tros 
do impuesto, y una semana do tiempo perdido! 

;Yá esto se le llama progresó, sabia, buo m administración y protec- 
ción á las. clases productoras? 

¡■Déjense de amolar! 

Pero el novel propietario aun no sabia la huéspeda (pie lo preparaba 
el archi-progrosisía y popular gobierno que !a providencia en sus sa- 
bios designios nos ha deparado. 

Me voy á permitir extractar un articulo do la ley de Contribución 
Directa do la República Argentina, pues en lo que es tocante á la sub- 
división territorial y franquicias á los pequeños capitales, pienso 
extenderme un poco y demostrar á la vez las mii barbaridades progre- 
sistas á que ellos se bailan cspnesujs. 

Dice asi: « Art. 8\ Quedan exceptuados del pago de la Contribución 

« Directa las nucas cuyo \ah»r no exceda de cuatro mil 

* patacones, que no produzcan renta’, que «■> t.-n ocupadas por sus 
u dueños v éstos sean mcn«*re>, hucrianos, invanurs, sep uagcnui ios, 

« mujeres viudas ó so rem o que no tengan oír:; propiedad miz ni otros 


74 — 


« Monos de fortuna, ni reciban pensión, mayor Ao cien pesos fucr- 
« tes ruma ios. »> 

¿Y por casa cómo andamos? 

;Ay! dá dolor y vergüenza el decirlo: de ; graciado el se p fungen ano, 
el invalido, la mujer viuda, soltera, los menores v todo oí infeliz que, 
no digo que no fenga más que una propiedad cuyo valor no exceda 
de cuatro mil patacones pero que solo exceda de cien pesos, aun que 
sea un triste y miserable rancho, y no vaya á pagar la contribución; 
que no le ha de valer su precario estado para que los vampiros que se 
titulan representación gonuina del Pueblo Oriental dejen de ejecutarle 
la propiedad y pongan al infeliz duefío ó dueña cu medio de la calln. 
¡Que época de progreso uff! 

El afío fue un verdadero escándalo: el producto de la. Contri- 
bución “Directa no sobemos á cuanto alcalizó, pues iio soban publica- 
do los datos: parece que se tuviera vergüenza (ojalá. que asi fuera!) de 
hacérselo saber al pueblo. Esto no ha de obstar ñ que mañana cuando 
el actual Presidente baje del poder, su Ministro de Hacienda le espete 
otra carta diciéndose: « Excelentísimo señor: durante los dos últi- 
mos anos de vuestra honrada administración la fortuna pública lia 
aumentado de den nu? forres. * 

Si, Iccfo", asi como ¡o oyes; espera los datos estadísticos y verás 
que ando oorto en el cálenlo. 

El año 1884; decía, fu*** un verdadero escándalo. 

El pequeño inquisidor que está al frente de la oficina de Cridlto 
Público hizo lo que le dio la gana, mangoneó por lodos lados, el caso 
era hacernos ricos, muy ricos; asi que la mayor parle de los pobres 
contribuyentes vieron aforar sus propiedades por el doble de io que 
vahan, y por ídem pagar el impuesto. 

Se armó la grita, chibó la prensa, se quejó el pueblo: pero no hay 

peor sordo que el que no quiere oir. y la verdad es que de algún tiem- 
- / t 

po a esta parte, nos tratan como ú país conquistado, haciendo suyas 
aquellas palabras de don Andrés Lamas cuando nos visitó el 75: «Ye, 

aquí, soy como ave de paso.» ¡Y'quc ave! ¡Y qué uñas! Sucrío 

que se titulan el partido liberal. ¡Quesería de nosotros si no pasaran 
por ser tales! 


*\ 


¿Qu¿ poso, o mejoi’ dicho, que está pasando c! 1S^5? ¿Debo decirlo? 
¿ Acaso hay quon io ignore? 

La propiedad, en Intitulada Ju-.ii de Crédito Público, ha vuelto á 
ser ? Torada por el d b‘c. es decir, que io que el $-> valia. ICO. el S I se 
hizo alcanzar á 200 y el 85 se afora á 100. 

¡Cómo nos vamos enriqueciendo! ¡Cómo nos engordan para 

comernos mejor y más pronto! 

Pues oi impuesto que antes era de 5 por mi!, este ano se Inzo subirá 
0 1/2. El que no esté conformo can las avaluaciones que al señor 
Feniandezse le antojan, que nc tnbro pe- i tos y comience por desem- 
bolsar, que vaya :x ver á un al ogndo y después que inicie la cuestión* 
Claro está, que el pueblo ante la perspectiva de un pleito, paga, calla 
y maldice la hora y d momento en que empleó su dinero en la adquisi- 
ción de un inmueble. 

Ya que hemos citado la ley de Contribución Direda de la República 
Argentina, diremos algo sobre los aforos de la propiedad. 

La ley dice: « De las avaluaciones hechas por los encargados del 
« Poder Ejoí'utlvo pedirá redamarle únte los jurados que se estable- 
cí cen por esta ley. » 

<* Y al efecto, se sub-divido el Municipio de la Capital en cuatro scc- 
<r cior.es en cada una de las cuales se establecerá un jurado compuesto 
« do dos avaluadores do la Dirección General de Rentas, qtir. no ha- 
c r/rr/t ín f creen iffo en (a a r almidón > dos propietarios nombrados por ía 
<c Municipalidad (no so confunda el sistema Municipal do allí con cL 
« de aquí) y otro propietario mas, que lo nombrará el poder ejecutivo.» 

« ¡El cotejo *Jc nuembro d.*' j uro 'lo es ohlljolorto // ¡jenOuto! » 

« Los jurados fun donarán dos horas -diariamente durante treinta 
« días hábiles.» 

En una palabra; s; el propietario a ; . ir á pagarla cuota que lo corres- 
ponde por su propiedad, encuentra que la avaluación es exagerada, 
apela ante un jurado compuesto de dos representantes del Ejecutivo y 
tres representantes del pueblo, los que deben resolverla contienda no 
teniendo que abonar ni un centavo! 

Aquí en cambio, so presenta un Cri.-iio a pagar el impuesto 
de su cusa que le costó 3C00 pesos, y coiuarrcglo ó la última Ley debe 
pagar diez y nueve pesos con cincuenta centesimos. Al Inquisidor 


general se Ic antoja que vale 0300, y debe pagar el doble, es decir, 
treinta y nuevo posos. 

So queja el propietario. — * Señor, dome Vil. los 3,030 pesos y lo 
doy la casa. » 

~<« Aquí no se compran casas, »> se lo responde. 

*— a Es que m¡ propiedad no vale más de los 3,00) pesos, repile el 
infeliz. » 

— «Si no vale m.is, présenlo Vd. un eserilo nombrando 'un lasa 
dor,« sn le responde, « que la Jimia de Crédito nombrará olrn. » 

— Monólogo de la victima. — « Si nombro un tasador me cobrará 
« una doeena de posos lo menos, pues una propiedad no se tasa en un 
<f dia, debo presentarlo por eserilo ven papel sollado, debo perder 
« un dia en buscar quien me baga la avaluación, otro dia, para düigen- 
« eias y después quien sabe no so me baga pagar al tasador que vá .i 
« poner la Junta, sin eoníai* el abogado que me (ienc que liaeer el os- 
« crilo y ..!» 

Ame osla perspceb’va que al fin y al cabo le- vá á originar desem- 
bolsos injustificados, el propietario cierra los ojos y pasa por las 
horcas-candi ñas. 

Va nos vendrán diciendo el ano próximo: «¡La fortuna pública La 
aumentado de cincuenta millonea de pesos! » 

I» y./c aumrni t es aneslra miseria, c resinas v'u¡ aeras // 
hicnesjnt }/ el rfesererfifn (leí Pais! 

La ley de Contribución Directa establece, que las propiedades paga- 
ran la contribución Del hmo por ni i! sobro el valor venal y corriente 
durante la avaluación: ~E>I a es una farza. 

Yo compro en 20,03!) pesos una propiedad que el nfíoúLimo fue 
aforada en 1 2 .0x30 posos, para cd pago de la Contribución, y claro csí i 
que debo alionar con arreglo al valor venal y c '.monte, es decir con 
arreglo á los 20,000 pesos que por rila pagué. 

Ahora bien: compro oirá propiedad por 10,0'?0 pasos y que á su ox- 
iluciío le fu" avaluaila el aiTo iiíiíino en 2 1,000 pesos para el percibo 
del impuesto. L1 valor venal y corriente de la propiedad en este 
raso Os el de 10,000 pesos. ¿Croen Vds. que lo entiende así la oficina? 
¡Ca! El valor venal v corriente so entiendo como la ley del embudo: 
lo micho para la oficina y lo angosto para el nucb’o. Pague, puebla 


propiedad con arreglo á lo que pagó .-'mies, que el valor venal y co- 
rriente no (¡ene para ellos aplicación en oslo* ensos, es decir, que solo 
rige cuando las propiedades se venden por mayor precio del aforo 
anterior. ;Y díganme ustedes, si no hay leyes de onnnn bobos.' 
Farsas, nada masque farsa y explotación! 

¡Y el pueblo rio! 

Ilaeen seis años yo compré judicialmente y por suidos terceras 
portes de la tasación 18í),Ü"0 varas de terreno en el CYrrito de la Vic- 
toria cu posos. 

El Juez de Comercio, que ora el que tenia que escriturarme, libró 
orden para que la Oficina de Contribución Directa osmndiera la plani- 
lla con arreglo al precio en que se había vendido la propiedad. FI ¡efe 
de la oficina que lo ora el señor Cuestas se opuso á que se espidiera 
la planilla por el precio en que se habia efeeiu adu la venta, alegando 
que esa propiedad valia 1 1,0 )0 pesos. 

Hice yo presente al Juzgado que no aceplaria la compra bajo mies 
auspicio-, pues abonaudocl cinco por mil sobre lan absurda avaluación» 
en pocos anos, de hecho, so me quimba la propi.» lnd, la que en realidad 
no valia más do lo que yo había ofrecido, pie s antes de la \cuta había 
.sido tasada y retasada. 

K1 asunto fué al Ministro de Hacienda; no recuerdo quien lo era. 
ú la sazón, pero es el ('aso que éste hizo suyas las /v/^o/ns sui genoris 
del Jefe de la Junta de C. Público, y mandó que se pagara la contribu- 
ción con arreglo al valor de pesn.-ü 

Suerte que el Juez. Doctor Grano, e<u't'> por !o sano y ordeno si» 
espidiera la planilla con arreglo al valor verd. doro de la cosa, tuyo 
-Valor era el que so había obtenido, de-pues de llenadas todas las for- 
malidades de la Ijy, en pábli a subasta. 

Esos terrenos son lo s conocido- por Plaza de 1* rufos de! Perrito. 

He guardado esa propiedad durante vario- unos nsperimdu que con la 
clausurado la pinza de la Ygaada se Vídorizanan ros de las demás ¡da- 
zas que, con arreglo á la ley subsistían, pero bu°n chasco me hc\r. 

Creí por un momento que aquilas leyes se harían para ser respe- 
tadas y me convencí una vez más que en csie caso estaba en un error. 
El pucb’o también está convencido de ello; y Can es a-i que cumio o se 


le habla de nuonvis levos hace mil muecas y una sonrisa algo snr- 
e/tsiim ó i Jiot.i adorna á sus labios, 

A cíe* t.) personaje, se lo puso, que on el reducido local en que nn- 
titrir.i i/jeiif/' hubo un morcadlo do carrol is, podía formarse una plaza do 
frutos asi lo hizo. 

Si I i do la Alinda media tros cuadras y ora insuficiente mu- 
(‘¡ia" voces para contener los vehículos do campana, so habilitaba la 
de Li" « l ivs Cruces» que apenas mide monos do la mitad del espacio 
do aquella. 

As que en Cuanto so clausuró la plaza de Frutos de la Aguada, los 
vecino*. d(d ferriio y los do la plaza de Frutos de la Union, vimos 
una esperanza para nuestros capitales (Mancados la ley .pío detormi- 
inba h libertad do plazas al íin nos venia á amparar. ¡Que zonzos 
fuimo-, ruando tal creimos! 

I/» plaza del Cerril o fue invadida por un sinnúmero de cairelas el 
primera y secundo din; al tercero los policianos ¡mimaban ú los ca- 
rreros que salieran de ;dli y fueran ú la> « I ros Crucé"!» 

Ua amenazas do inultas y otras pillerías hicieron de manera qito 
los carreros so vieran obligados á venir á la fuerza A las Tros Cruces. 

A la plaza del Corrí lo se le negó sal y agua. 

Ni polina y ni olieina do guias! 

¡Viva el progreso! 

¡V la 1 «e n í Olí, la* loycs son muy buenas escrita" y sino 

ate! oMa el pueblo «pie so rio a mandíbulas batientes do esas fruslerías. 

Un ote momento tongo bajo mi vista un librin» titulado '-Guia dol 
inmignmb'w emérito por o! sofioi* don Josó F. Posee— Superintendente 

ile I i ea^:\ de Gobierno por más senas— y hablando de nuestra 

patria dice: «;Y qué país ofrece mejores leves políticas y civiles?» 

FM ' liluato tiene cosas muy buenas: ¡Como que es de Posee! 

Veamos algunos renglones: «I.,a República no reconoce títulos do 
o nobleza; de-ierr.i los gromios do su seno desde muy lejanos tiem- 
« pos y solo rinde homenaje o! talento y j las virtudes, sin distinción 
* de razas y fainiiias, naeiíUiabdad ni profesión.» 

Y el que 0 "o escribe es oaballero condecorado do la orden do Su Ma- 
gcsiad, gran mtz v otras yerbas, y el librito vj dedicad») ¿i Don 
Máximo Santos, que el din que so cuelgue todas las medallas y con- 


decora* iones ron que lo han favorecido ^ii< Unenos amibos m*v 
narras europeas, intrinco la pitean Ih'pnhliea fie Marino y la 

Oaiz (! ' < human «'1 Pajaro de V eivznoln. \á á parecer el escaparan 
de un:\ i*;\>n de prestamos. 

Dice Pesco: «T.amhc n exLr ' 0:1 la Ih'püMira !a lihei l \d de con- 
ciencia", y un incrc.hdn batuca i • j;i ^ eM \ junto á mi me soj \ x ,m vi 
oído: «Pon Máximo Satín* le ha dado al pueblo tnau > \\ liber- 
tad de conciencia. poi\pm os la única libertad que mí> le lm 

podido '[Uitni'.n - ;!\sios hamo tienen rada ocurrencia <pm j : ■a\,van 
la ri*al 

Proviene diciendo el señor «Ion .losó Pesco: «»\n t »da la cMepeiou 
« del territorio no hay ni jKOi'im-* ni inriUitfn*, romo sucede en la 
rt líe|"di!iea Argentina y yn el Pnr:iisua\; el habitante dn la campaña 

* ptiede, |Mies, dedicarse á -a ^ t i e om entera omita:! a » o.p en- 

* « ido de »tue vi\irá garantido y feliz. » 

t iaranúdo ;pc los indios * poto en cambio no se nos ne^ampie. 

lia y una inmensa c.-Vila de pechadores <]ue buscarán mil medios para 
desplumar al «¡ne se entregue trampulo á sus faenas; al «pie t - ahaje. 

Y «¡no hay tal y tan variada aover-ion de impuestos .a- mai:-*- v 
tr.ior linarios <*apa.:es de dejar por puertas al mas trabajador i, mu- 
iría lite. 

Kn el provecto de (hmtrih i no i P rocha presentado al Pndi r Legis- 
lativo por id Ministro de 11; ieti ia, j ara el ano actual, so trati «I * 
dará entender <pie «piietv prot * r á los productores ¿¿alinderes, y 
al efect » so establee»* .pie h.s animales vacunos *pt ' parar! mo úl- 
timo fueron alorados á cinco peso-* por cabe/, i, el uno anual h» o 
alorarán á razón de cuatro pevn>. 

Alun a Lien, seiritn el último cuaderno do Ivl dística numero \l V, 
rl ganado vacuno existente en tod i la Uepúbliea fue ah ulado en 
tl.O/J.TOl rahez, ts. 

Al pié do ese cuadro hay una observación <pie dice; »-l.os estados 
« (pie anteceden obedecen á las declaraciones hechas por ho propieta- 
« ríos para el pairo de stts contribuciones, y es de notar «pie los 
« capitales menores de sei-nienios pesos no alionan contribución I>i- 
« recta. ® 

Nos permitimos oWrv.M-'i«n o-lo >l.o'o inoxa.-to; U l-y exrq.tiia 


V 


— So — 


del pago do la Contribución Directa a los capitales menores do cien 

pesos. NVm facía nm oonl tsiono. 

l>.09.),TíM cabezas do ganado aforados á un poso monos del ano an- 
terior alcanza A una rebuja do capital de b.009, 701 pesos, que A mzon 
del a 1(2 por mil, forma una rebaja de impuesto ilo pesos y Si 
confuimos. 

Téngase entendido ijuc el aumento del ganado de 4 A 7 pesos fue 
hecho ol afío anterior, pues el 1882 so aforaba A 3 posos .70 con tosimos, 
el 1883 so aforó A cuatro pesos, y cd 1881 se afora A cinco pesos. Asi au- 
mentóla fortuna pública. 

Es decir que A los sonoros estancieros se los ha rebajado 99,073 pesos 
81 centesimo*-, en hs ¡mpuoMos. 

¡Qué farsa tan ridú illa y eslúpida! 

i Y el Poder Ejecutivo, simulüuerimmit“, en la misma ley proponía 
que se le aumentara la contribución al 7 por mil so- ro los campos y 
ganados! 

Vamos A probar que en cambio de rebaja cd estanciero ha sufrido 
aumento y per.-ocucion en sus capitales. v 

Voy, pues, A permitirme transcribir el golpe de bombo (pie la Comi- 
sión de Hacienda da A la ley de Contribución Directa del afío actual, 
al hacer referencia al 20 par ciento de rebaja hecha en la avaluación 
del ganado vacuno. 

Dicen o>os sefiore>: « Es una rebaja de verdadera importancia. 

« Pero, en este caso, no solo quiero el Poder Legislativo acompañar 
* al Poder Ejecutivo en sus estímalos patrióticos, sino que vuestra 
« Comisión pretendo ir más lejos, si aun os posible. 

« Debemos, sin embargo, haceros presente que no desconocemos 
« cd recomendable propé>itn del Poder Administrador, el cuales ir 
« gradualmente A la supresión total rio los derechos de exportación 
v A nucsiros productos* 

« El di i que este hecho so verifique, el cual no está muy distante, 
« (por buen camino vmnoA habremos dado un gran pa-o, a sog arando 
« á nuestro:; productores la colocación y cspcndiciou de sus produc- 
t tos, sin recelos de futuras v peligrosas concurrencias.» — ¡Qué cinis- 
« mol el pueblo se rio como un idiota al leer estas mistificaciones! 
“ Asi pues, tratándose de la campana, fuente do nuestra principal 



/ 


« riqueza, la in ludria pecuaria, debemos delirarlo nue-ira mas 
« preferente atención, y en ese sentido vuestra Comisión lia creído .pío 
e debía colorarla para el pago del impuesto ¡i la par del .jue se ¡ni* 
« ponga cu el Oepartamento de la Capital. ■' 

Resumen: la Comisión aconseja que en vez .leí 7 por mil el impuesto 
m campaña sea de f» y 12, es decir, el uno por mil de aumento sobre 
ceondmico quo fenece, pues el impuesto en IK I era del ñ y 12 
por mil: conjuntamente con la larsáica liberalidad se le amnentaKale 

aloro de 5 I 2 por mil, al 7 por mil. 

Veamos pues, en donde est . la liberalidad, el progreso, el apoyo a 
los ganaderos, el fomen-o do la industria pencuda, y sobre todo la 

j,rrfcrcn(r atención á nuestra principal riqueza! 

Vov alomar por ba<c la existencia de ganados del año 188:1, y el 
aforo' v valor de la propiedad de entonces, para ver cnanto pagaba de 
Contribución Directa el año .dtñ no el ganadero, y cuanto paga boy 
después ilo l.i /ar.<tuca rebaja . 

Xo puedo calcular sobre el 188!, por que aun no so !mn publicado 
las estadísticas, ni liare mención la memoria del Ministro del ramo. 


Ganado vacuno tío crin 

existente en la Ro- _ n>(Aní ... 

i ,. . ... f¡,i)0'd,7'.ll aforado á •> » ..0 0 le, ) 

1 117)-, ir. .. « 'I.dd.. 8.757, gr.m 

Ganado yeguarizo.... <>iM> 

r .> C( ; > « « “ l. n.uu 

ii),pb2.oi) 

Muías Jo cria 4 •* 

Campos Jo pastoreo 

7,787 suertes y UOj g 70 . |"0,78 1/G 

cuadras aforadas cu 

Valor total * 120.227, TOOgl 

Al 5 1 2 por mil importan $ Obi ,252: 08 centdsimo-. 

Este es el cálculo apro\miativo de loque pagaban ■ o 


V 


— S2 — 

Contribución Directa el ano último lo* ganaderos existentes en la Re- 
públien, y ¡i quienes de la manera más impúdica, so quiero oficia!- 
tncnri* Jar á entender al pueblo que se les trata de proteger. Lo bueno 
que el pueblo se rio da todas estas farsas; os un sistema como cual- 
quier otro para protestar contra el bombo oficial. 

Lector, pon atención, alii cd:m las cifras que son bastante elocuen- 
tes y que todas las mistificaciones no podrán hacer variar ni u:i 
ápice. 

Lee— lee— guarda ópassay tapate las narices. 


* 

Ganado ‘vacuno de cria existente en la República G-000, < G1 

aumento que para' percibir la contribución lia hecho el Je-\ 
fe de Jn n/íeinn ¿i titulo de que la procreación puede I 
calcularse de un 30 p.§ anual, (este cálculo fue hecho* 
liasta para los novillos en invernada de manera que cn-í 7.822,519 
tre nosotros hasta los novillos paren ... posos páralos! 


del Poder) i 

Ganado vacuno 7.822,5 í 9 aforado A 4 $ 31.250,012:0:) 

Ganado ovino í 1.505, 105 « « O.GO « 8.757,297:03 

Ganado yeguarizo 340,100 « « « 541,20.>:GO 

Caballos 172,002 « « « 1.370, 49G:00 

Muías de cria 8,327 « « « 19,962:00 

Campos de pastoreo 
7,787 suertes y 1105 

cuadra aforada en .. . . « « « v 79. fn< >,78 1:03 

Valor total ~ $ lTU2<i, T 17:53 


AI O y 1/2 por mil como se íes hizo la liberalidad do asignársele el ano 
actual deben abonar § 789,293:10 y eso, que se les hizo la rebaja afo- 
rando el ganado vacuno A 4 §, cu voz de 5$ como el 1881. 

Resulta pues, que después del repiqueteo farsáico de la Cámara de 
Diputados, después del bombástico informo en el que mistificando de 
uaa manera nada seria se dá ¿t entender ú los boquiabierta que se 


quiera proteger *nl estanciero papa « aset/ arar á nuestros productos la 
cohcacton // espent/icion sin recelos de futuras // peligrosas concurren- 
cias .» Mientras eso se dice, se expióla coa nuevos impuestos á los 
productores gnnaderisíns, pues si ol nao último avaluando los ¿rana- 
do* vacunos á 3 $ abonaban «lo Contribución Hirocta.... § CC.l .ímLGS 
Hoy, «les pues «lo habérseles rebajado el aforo á I 

pagan « 780,203:10 ‘ 

Ks decir, .[lie ol nfío actual deben pagar § 128,0 1:0 18 centesimos, 
más que el ano último. 

Y ol pueblo ve que le vacian la bolsa; pero está ya tan acostumbrado 
a dnjap.se mei er la mano en ella, que sacudidlos hombros, hace una 
mueca y salo de su boca una sarcástica carcajada, sonora, como la 
cascada inctalica que producen sus posos al pasar al poder cent rali/a- 

dor, pura «pie so los repartan 1 oís que están haciendo la felicidad de 

¡La Patria! 

¡Yaya pues un modo raro de rebajar! verdadera engana pichanga 
jaira los tragaldabas; y después de tanta alharaca por osa Comisión 
de Hacienda, especie de desgranadora de maiz, en la que el Ejecutivo 
pone el choclo por un lado y sale el marlo conjuntamente con el maiz 
desgranado por el lado opuesto. 

danta alharaca, que cualquiera al leer el informe creería que en rea- 
lidad se aliviaba del impuesto al ganadero, para qtte nadie pueda 
competir con nuestros productos. (Sich) 

Señores ganaderos, ya lo sabéis: el sabio Gobierno, actual afanoso 
por el progreso del país, quiere que á toda costa se alivie el impuesto 
sobre los ganados, y al efecto manda que para este ano se rebaje el 
aforo de un 20 por ciento. 

'¡Batid palmas, batúceos! 

¡Ensalmad turiferario»! ¡Cantad bocanas! 

Salmos, gloria y humo de incienso y mirra al semi-Dios que nos 
hace a todos ricos! 

• 

La decepción nosc lince esperar ¡Sie-trausit-gloria numdi! 

En cambio del 20 por ciento de rebaja, tendréis un d0 por ciento 
de aumento en la procreación del ganado. ¡Qué manera de procrear, 
haciendo parir hasta los novillos! 


E<to <oh so Je poda i babor ocurrido ¿\ Ingente del poder, cuyas fe- 
cundidades en buscar los medios de hacer dinero no tiene ejemplo en 
ningún país — incivilizado. 

V para añadidura, en vez de 5 1/2 por mil pagareis el G 1/2 sohtc 
todos los ganados y sobro los campos. 

¡Mas vale no revolverlo, pues tiene demasiado mal olor! 


Decíamos en un capitulo anterior, que entre nosotros, los pegúe- 
nos capitales sufren toda clase de persecuciones cuando es sabido 
que estos son las bases de otros capitales mayores, que deben formar- 
se para el porvenir. 

Después de la dogringolada del 7 .*> lia cambiado notablemente la 
clase de individuos que adquirían propiedad entre nosotros. El na- 
politano, que hasta ahora liaren 7 años no so arraigaba en el país de 
ningún moflo, es boy un gran elemento: económico como no hay otro , 
se llenaba He privaciones, juntaba sesenta ú odíenla libras esterlinas 
de caballito y huía al seno de su put ia. Los genoveecs, piamonte- 
cos, lombardos, etc., eran los compradores de tierras en primer es- 
cala; los que consumían un hogar y formaban lina familia. 

Hoy, (d napolitano se arraiga en el país, construye una casita, 
compra un terrenito, se casa y ya no se va; el sesenta por ciento de 
de nuestros compradores son napolitanos! 

El impuesto de Contribución Directa gravitando sobre todo capital 
menor dcMO $, aunque parezca una tontera, por la insignificancia de 
las eunUs, es un obstáculo a! desarrollo y formación de los pequeños 
propietarios. 

El mayor mal que hace este impuesto es sobre el pobre productor, 
sobre aquel ;i quien so le debería ioucr un poco do consideración; 
darlo aliento y ayudado, si se calculara la inmensa y benéfica transcen- 
dencia que hay en arraigarlo cutre nosotros. Va liemos demostrado 
com í lns impuestos más fuertes gravitan sobre los artículos de más 
consumo, siendo pues el verdadero sacrificado, el consumidor pobre. 

El aumento de \ a'emcs, el de contribución y todos los impuestos 


que gravitan sobro el comercio, vienen mdiivchuncnfc a recaer >obre 
el proletario. 

inicio, pues se le hace á é^to la vida tan st; ajamo Ve cara, "]ue no 
solo no lo e< dado lmrer economías ni formarlo un bienestar — « j u o es 
¡i lo (pie deben contribuir los ^obionios minies inoralizadorcs y pro- 
.üfresistas— sino que uo pudiendo llenar sus necesidades, emigran. 

F.l jornalero que nliora hace, tros n cuatro anos ganando un poso 
por dia economie.aba veinte centón mos, hov ya no lo puede hacer, 
j)UCs todo ha ido subiendo; y desdóla euartado vino inferior que toma 
hasta el alquiler de crasa todo le cuesta m.-'is. Si ya fuera. á enumerar 
todos ó parte de los negocios leoninos «r imjuie-tos ¡miumomojifo crea- 
dos para explotar al pueblo seria cosa de no acabar. 

Actualmente se acaba de sancionar y poner en videncia, uno de 


limpieza v harridoque socálenla asciende a dD.OOd r pe<os meusuah >, 
(los (jue nos van n sacar del bolsillo) y el hnrrulo so hace con unos 

treinta atorrantes que so alquilan cuando se .alquilan, a sois i cu 

los por noche, se suolln .11 a las nuevo «lo la micho con cuatro carretilla* 
.le mano y cscohhs ni houihro: se los hace «lar vuelta á paso de trote, 
por (oilas las calles más concurridas de la rimla-l, para .pie el pueblo 
los vea, y después vana barre • « I frente de la Jimia, «le la cas, «le 
Gobierno, .leí Cabil lo ó cuabpiier otro edilicio pid.lico. IMsanlivs.i 
cuatro dias, vuelvo á repetirse la farsa; llega o! tin del mes y resulta 
(jue se han gastado, por ejemplo 50') pesos en cambio >e sacan 


50,000. 

Rcsnlf-ldo liquido Ü-bhO») pC.'OS. 


¡No es ni ni negocio! 

¡Que espíritu comercial! licúen nuestros sonoro 
Antes, las patentes de negocios so pagaban la 
rostros meses del año y mi el segundo trimestre 


:? fe Ui hilos. 

•Tillad en las pi ¡me- 
1 1 oirn mitad; so lo 


duba un poco do tv-ucll > al e.mier.no. 

Hov, nuestros feudales, c- tii. aeostun.bra.los fi sacares la plata, á 
tambor ba(iente-¿para .pió an lar.se con rl,icas/- c -p ira que esperar/ 
Don Máximo, y el célebre y sabio haecadiH . . don I.adibao Terra, 
el hombre -pie saldrá indi ¡»><>rc t después de Saúl- s-acaban do pu- 
blicar una disposición ordenando que todas las pnumms del ano 
próximo, de cincuenta pesos para arriba, se pague, la mitad et, No- 
viembre v la otra cu Diciembre de! año actual ; 7 «¿ a/vino de dmcro. 


Parece que no quieren en tender que lodos los comerciantes ! ínn pagado 
su patente líos tu ol 31 do Diciembre, y que os mi absurdo pretender q uc 
se mimando la otra, mientras no fenezca el plazo de la que tienen. 
;f!sío solo so veía en los tiempos bárbaros y en los pueblos conquis- 
tados . 

No Jiny más: ¡A país conquistado, darle duro! 

Las patentes menores de 50 pesos deberán pagarse integras antes 
del 15 de Enero: ¡Sino la multa! 

¡Cómo se protege al comercio yñ la industria! 

¡Y el pueblo ríe! 

Ultima mente, las Cámaras aprobaron un proyecto cuya tendencia 
es empedrar todos los pueblos de la República, liaccr veredas y cer- 
cos más claro ¡quedarse con iodo! ¡Los Empresarios! 

Cuántos negocios do manos puercas no liemos visto desfilar des- 
de algunos anos á esta parte: ¡Y oso que se lia. tenido todo el cuida- 
do de no dejarles tomar luz! ¡A cuántos ascenderán los que el 
pueblo ignora! 

% 

Pasad, pasad, sombras faiidieas. Pasad impuestos odiosos y de mo- 
nopolio, ncrjOcios limpios de esta menguada época. 

Pasad: 

Privilegio para exportar pescado fresco y explotar á los pescado- 
res- jiasi--que desjiucs te suprimirá de mi sablazo el que todo Jo 
. puede. 

Asi tendías derecho á entablar lina reclamación, en la que solo re- 
cibirás la cuarta parto de lo que te entreguen el restante será 

para la Camorra. 

Privilegio para matar carpinchos, pasa tu también, y no olvides las 
manos puercas. 

Y tii, privilegio de peaje, pasa, que también á ti cuando ya no dés 
resultado, cuando gracias á tu explotación el tránsito se suprima, te 
darán un sablazo, que será el precursor de una reclamación ya com- 
binada do ante mano por algunas resmas de deuda amoríizable. " 

Privilegio de guias, pasad. 

Pasa tú también, privilegio Carvc-lobo, que más tarde se destapará 
el tarro de la comandita en la que figuran ministros, senadores, jefes 
de batallones é tutti cuaníi. 


Fxíracion fio piedra y arena, pvic Ungios gatos, pasad, pajuil! que 
hm protegen a i o* pobres ndoq;i¡ncro< y canteros. 

Encastre exclusivo de buques, pmilcgio mastodonte tú no 

p lid ¡si es pasar. 

Negocio do mercado, refundición, anlieresis, accione* nuevas, fu- 
mada de un rliieo a un aramio, y otras cosas que se apuntan para la 
historia de los pechadores; notorio pingue hecho por h»s rj 1 1 n tienen 
la sartén por el maíllo y que embolsaron ni tío I ios miles de pesos, 
aunque haya habido que aumentar el alquiler de los puesteros del 
mercado, pasad, pasad! 

Arriendo de bóvedas a precios disparatados, pasad, que hay que 
encordaría familia. 

Privilegio do puente* y calzadas para la luna, j tasad! 

Concesión de colonia á IUtl'for y derecho para que se pueda apro- 
piar de terrenos fiscales parales feudal arios ITngUíiyos. pasad. 

Tierras públicas que hasta ahora estabais en arrodamiNiío y quo 
gracias á la actualidad habéis volado, pasad, que (¡rnwort os proteja, 


aunque nadie mas os vea. 

Pasa ti'i también, playita do la calle Mi-iones, eiigeiidm 
colosales: pasa (íoiinoillou, pasa Uc tiro, a cinco pnsys l.i 
eso tu propietario so lia hedió saldista, siendo esta sti 


de playas 
\ ara, que 
09' meta 


mórfosis política! 

I)i. inicuo pk famima. do robrar exclusivamente pmij uso 
impuesto do matadero «lo ganado menor y porcino .Inmute 
pasad! 


propio el 
20 aiTos, 


Y lii Rama v Compañía, que tienes por 20 unos el privilegio <‘..v lu- 
.¡vorle earne.ir 20 animales diarios sin alionar el derecho do 1 $ 10 .lo 
t-iV.ela ,,ue ñ ea.la animal lo corresponde, realizando asi la l.ag.lcla 
do una Utilidad de 28 S diarios ó sea 10,121 pesos anuales; friolera ;eu 
los veinte años 2d2, l'Xd Pasa, tú lainl.ien, .pío para eso lumias parto 
de la rama á quien el ¡tais no puede hacer más que estar eternamente 

-agradecido! *•« 

Vítulos de cuadras do campos á ubicar por cientos de miles de 

leguas que no existen, pasad <¡uo aunque la Repul, uca timo, a 

doble extensión y fuera todo fiscal vosotros alcanzaríais para comprar- 
lo. jQuc escándalo! 


- ss - 


Faro- privilegiados pasad, poro no encendáis vuestras lucos, porque 
mas vale lavaron oasa los trapos suri os! 

Adoquinado de aduana rpio buenos miles costaste*, pasa, y tu ado- 
quinado déla \ieja, nueva y novísima ciudad, ya pasarás si tienes el 
lar pie i apoyo! 

Empresa de empedrados sucios y explotaciones limpias, pasad, y tu 
empresario privilegiado para construir cercados por doble valor del 
que tienen, á los que poseen terrenos- sin cercar, aunque sea en la 
loma del diablo pasa, pasa, que el pueblo aquí es un gran car- 

nero. ¡Ah! ¡«No en valdo en todas las grandes exposiciones se lian 
* llevado el primor premio las lanas Uruguayas!» 

Y tú, privilegiado empresario que desde el Ibuilevart para adentro 
tienes el privilegio do hacer veredas, para que no nos lastimemos los 
callos, negocio en el que tú y la rama que está detrás do ti se van ñ 
poner las de caballería á costa de los zonzos propietarios, pasa, pasa, 
que á cada .puerco le llega su San Martin. 

Reclamación I lia —reclamación Pealcr - reclamación Clauscl ó Cla- 
vel ó Clavo, reclamación Solsona y la mar con todos sus peces 

pasad, pasad! 

Resmas de Deuda Amortizable para hacer negocios limpio s, pasad 
por centonares (fe miles de pesos y por millones y más millones, á 
posar de !a declaración que el 2 de Marzo de 18SM, hicieron cd Presi- 
dente y sus Ministro-, declarando que: «solo quedaban por emitir y 
« c*o en el trascurro do algunos anos, en su máximun, tres millones 
« de pesos. » A posar de osa solemne palabra , el gobierno, un ano 

después, había emitido mas de í> -1.000.000 Y desde entóneos 

signóse explotando el rico ó inacabable filón! 

TMnvita del Prado, nasa tu también. 

¡Olí! fecundidad ele hacer lena. Mientras un diputado prepara un 
provecto para estancar el tabaco, otro tiene la feliz ocurrencia de que 
se establezca una patento para los que reparten pan, para los que re- 
parten leche y hasta hay un fraile diputado que propone qué rada 
carrada de pasto que entre en la ciudad pague veinte centavos! (Mejor 
hubiera sido proponer esc impuesto sobre cada misa!) 

¡Cómo se traía do proteger á las clases proletarias y trabajadoras! 

Otro diputado rumen un impuesto formando un cuerpo de 100 bom- 
beros ¿para sacarnos la plata por c! sistema hidráulico? 


- So - 


¡Xogoeio de la Unificación, l’uerto y Damad pasa la también 

oon tu famoso y prri^btri^iUfli'o sin diento, y pasad también vosotros 
cuati ‘0 molones do sindicato; «¿ug desde hace algún tiempo habéis 
convertido en Tántalo á nuestros sonoros feudales rasad y pa- 

sen ron ustedes los nueve cientos noventa y nueve mil privilegios 
inicuos v negocios de manos sucias, que por mi larga extensión me 
dpjo on el tintero; mientras el pueblo nutóma'a rio, rie y m.' deja de- 
ftemboKiear. 


Decía, pues, que las clases más pobres - son las mayores vanrmas 
del (losen frenado apetito de la situación actual, y seguir^ daniovtran- 
ilolo. 


MI aforo fie las tiórr.as do labran/a Culos Departamentos «¡o Morida, 
Maldoiuulo, Tacuarembó y otros, vaiáan entre. - », (‘>, v8 pesos. Mu seis 
Departamentos se atora á 8 pesos, en ire> Depare montos a 8 posos, 
y en dos ;i 5 p'.'sos. No so incluyen C anelones y la ( apital. 

Luego pues, el infeliz chacarero fpie tone .•») cuadras do terreno 
fjue á 8 pesos, va 1 en 210 posos, ya se le puede sacar una lapida do 
l poso 70!! ¡gran puñado! 

Doro no es eso solamente, sino que so lo hacen perder días do traba- 
jo inútilmente, cuando el papel do laplani la y el trabajo de hacerla va- 
len mas de los ti ¿ce :j si<‘tc rrttU'A ¡j i res c¡ntcnt't '¡líesele sacan. 

¡Cómo se protege á los pegúenos productores: 

;Y el pueblo rio! 

Desgraciado chacal ero si no pudiendo vender sus cuatro zapados 
que ha plantado entro el maíz va con ellos ai pueblo, ya:oe>|Oia la 


multa v la mar!! 

Recuerdo que hará cosa de tres anos, á un pobre que vino con una 
carrAila ilcdursi/nos, le embargaron !n fruía y d • turo; j-agó multfl y 

aeréenlas, tuvo <|uc vender cam*. y cabal'oysc filó más limpio que 


una panfena. Los pocluuloros lo desplumaron. 

Otra voz que rio sea zonzo ¿Quién lo mete A vjmler lo que es suyo 

¡Pues no faltaba más que eso! 


— 9 ° — 


CívJ.i v«?z que abro mi íi í>ro do apuntos siento que se me subleva la 

sanare, id recordar las mi! iniquidades délas que, desde hace años, 

viene siendo victima el pucMo. 

¡(JmVn no recuerda las endonas! 

ííace cosa de dos anos que no se podía salir de Montevideo. Re- 
cuerdo que un dia fui en carruaje á Suai cz (5 leguas de Montevideo) 
en compañía do dos señores gubornistas. 

Al llegar á la falda del Ccrriloluvo que detenerse el vehículo y 
pagar la camorra; bajaron la cadena y pasamos, ó, mejor dicho, nos 
precipitamos en un pantano del que milagrosamente salimos. 

Ihihúimos andado apenas unas cuarenta cuadras cuando llegamos 
á Piedras Mancas— otra cadena; vuelta á pagar, y entrada general ñ 
un tembladeral que impunemente liabia usurpado el nombre do ca- 
mino. 

Esas cadenas las tenían los que habían tomado la empresa de tener 
lfts caminos en estado de viabilidad, mientras que lo que tenían tal es- 
tado, em la bolsa del pueblo. 

En resumidas cuentas eran unas canongias, rentas para ciertos be- 
llacos que usufructuaban el sudor del pueblo. 

¡P1 ay i las! 

A duras penas salimos del pantano y aun no habíamos andado 
una legua, cuando vemos á un hombre levantar presuroso una cade- 
na para interceptarnos c/ paso. 

Entóneos, uiio de los señores siluacionistas «pie iba con nosotros, 
diose un fuerte palmetazo en la rodilla, paróse y exclamó ««¡Esto ya es 
demasiado»! ¡Xo hubo más remedio que juagar! 

— Señores, dije, cuando hubimos salvado la terrera endona, oslo me 
hace recordar un pasage de historia Romana. 

— Cuéntelo y veamos que tienen que verlas cadenas con la historia, 
contestó uno de mis compañeros do viajo, 

— Alia voy: Ricen que Nerón cuando huyó de Roma fue á escon- 
derse en la casado su amigo Fannie, y que en llegado ú^tc le comu- 
nicó que el Senado reunido acababa de condonarlo á morir con arre- 
glo á las antiguas leyes— “¿Y cuales son esas leyes?» preguntó el 
tirano, á lo que respondió Faontc: - «Se desnudará al reo y con la 
cabeza metida cu una horca (copo) será ultimado á vergazos, y des- 
pués su cadáver será arrojado al 'livor.» 


— ¡Cómo! exclamó Nerón fuera «le >¡, ¿y será posible que en la gran 

Roma so ejecuten leyes t m bárbaras»? — olvidando el miserable, 

que él había hecho ultimar impunemente con esa pena millares de 
ciudadanos! 

¡Solo conocía su monstruosidad ai serle aplicada á el mismo! 

Asi son ustedes, agregué; abruman al pueblo con mil odiosos im- 
puestos y solo .se aperciben de su monstruosidad, cuando como en el 
caso actual, vienen á ser victimas de su propia obra. 

Ustedes solo conocen las persecuciones que hacen y se dan cuonU 
de ellas, cuando ñ ustedes les tocan en lo vivo. Mediten y vean si 
tiene razón el pueblo de quejarse. 


lia dicho anteriormente que tenia que hablar largo y tendido sobro 
las persecuciones de los pequenos capitales, y al electo tianst. i il.u un 
n ozo de la ley de Contribución Directa de nuestros vecinos de la otra 
Banda . 

Ahora me voy á permitir hacer otra transcripción de la Icn do pa 

temes de la República Argentina. 

Todos saben las dolorosas escenas que en el año actual so produ- 
jeron entre los contribuyentes v la oficina; ésta le imponía ñ un len- 
(l,.j„H 100 pesos, tendejón <pie el año anterior había pagado por ejem- 
plo, dO pesos. Como es natural, el desgraciado comerciante api laba 
antela oficina, pero ésta, ávida de plata,- pues parece en un todo 
i|ue se tratara de un país con<|U¡stado— hacía oídos de mercader. 
«Pague y apele, y si no paga se le dará la multa.» 

¿Ante quién apelar? 

¿Ante el Ministro de Hacienda? 

Desgraciadamente la unificación de la pandilla dominante res- 

pondo n un solo plam ^ 

■Hacer plaial mientras que el pueblo siga riyendo. 

Ya do ante mano sabia el pueblo á qué atenerse: ¿apelar ante el 

Juez de Paz? 

Otro resorte del aparato uniíicador, que no puede a menos quo 


- 9 - 


girar armónicamente .sobro Ja senda trazada da ante mano, bajo 
pena do caer en desgracia con los dioses del Olimpo Uruguayo. 

No liabia mas: pagar y quejarse, y eso con moderación, pues ubi 
está la ley de imprenta con su cancerbero al lado, pronta á hacen * 
cf célico el arderdo 141 de nuestra Constitución! 

En la República Argentina, siquiera hay un Municipio que repre- 
senta al pueblo y lo componen los propietarios de las diversas loca- 
lidades, sean naturales ó extranjeros, elegidos por el voto de los 
vecinos pero entro nosotros, no solo el Municipio no lo elijo el 
pueblo, sino que boy es una rueda de la inmensa mole imiíicadora y, 
al efecto, la forman varios de los más encumbrados señores archi- 
situacionistas, como el señor Nin, presidente del S. Tribunal (unifi- 
cado), señor Suarez, l.>i rector de Correos (unificado), Comandante de 
Leen, jefe de la artillería, (unificado), señor Ordcnnnu, Oficial 1®. 
del Ministerio (ilic-unifiead Compnny) y, paremos de contar. En- 
ciéndanme un fósforo y vean sí ni siquiera en el Municipio se en- 
cuentra un ciudadano que no ten ja que vivirá espensas del Estado! 

i Y el pueblo contempla y ríe! 

¿Y se titulan gobierno del Pueblo! 

/Ante quién, pues, podían quejarse los centenares de gremios que 
se vieron agredidos con el impuesto de patentes, con la amenaza de 
estilo ib-cuno de «-Pague Vd. un disparate, ó cierre su casa?*- dilema 
fatal, pero el único que, cual circulo de Popilio, se le imponía al 
que se quejaba: ¡Ay de los vencidos! ¡Ay de los conquistados! ¡Ay 
de la bolsa popular! 

Hubieron protestas colectivas de gremios enteros ante el Ministro 
del ramo, publicaciones en la prensa— única válvula liñiitcd por la 
que el patriutúmo anémico de esta desgraciada época oxigena sus 
debilitados pulmones.— Pero no hay peor sordo que el que no quie- 
re o ir. 

La «Liga Industrial» se presentó ante el Ministro de Hacienda, 
pidiendo, suplicando, no se persiguieran á tantos infelices, y se le 
contestó que «.Yo tenia personeria.» 

Entonces resolvieron varios comerciantes dirigir al Ministro del 
ramo una solicitud;— el Ministro no se tomó el trabajo de tomarla 

ni en consideración: ¡para qué! si aquí los hombres son cosas 

cuando no figuran en el engranaje de la Unificación. 


Fueron ni Juzgado á depositar el dinero, so levantaron actas, 
concurrió el Procurador de la Junta, ludio amenazas do multa. lo de 
siempre; y en resumidas cuentas no tuvieron más remedio que pagar, 
porque aquí las leyes serán muy saldas, poro las aplicaciones no de- 
jan de ver absurdas y no so nos negará que en el asunto patentes se 
lia procedido de una manera algo C'liamia. 

K1 resultado de tanto impuesto y tanta barbaridad lo oslamos pal- 
pando y seguiremos viéndolo, tocándolo y sintiéndolo en lo sucesivo. 
El traerá la merma de los negocios: eso e< lógico y no tiene vuelta. 

La vida se liará cada día m is cara, asi que la inmigración cada vez 
será menor; consolémoMios en cambio que cada ano que pase nos lian 
do ir haciendo más ricos en la Oficina do Impuestos. 

En conclusión, aquí se despluma al propietario lo mismo que al 
comerciante; la Oficina de Contribución Directa lo que quiere es 
hacer plata, plata y mucha plata. 

¡También son tantas las necesidades! 

En el ano J 882 el presupuesto general de gastos era de 8. *h l 8,0<ÍJ:13; 
el del ano actual es de $ 1:1,380,0! ¡0:00. 

Es decir que en dos anos lian aumentado nuestros gastos anuales en 
$ *1.580,020:52. 

No puede dcc'i'sc siquiera que si aumentan las rentas es porque 
ha aumentado notablemente nuestra población y hemos recibido en 
estos años tantos centenares do miles ríe inmigrantes, pues para quo 
se vea lo que hay en realidad, transcribirnos los cuadros de los anos 
1883 y 1881, que son los que median del ano 1882 al actual; es decir, 
del presupuesto délos ocho millones y pico al <lo los (rece millones 
y pico. Aquí es el caso de aplicar á nuestro progreso descmlo!>u(ivo 
los picos y palas del gran Gonzalo de Córdoba. 


— 94 — 


ih8:j 

Pasteros ó inmigrantes venidos de ultramar. 
• venidos del litoral Argentino. 
Total de entradas .... 

Pasajeros y emigrantes salidos para ultramar . 

salidos para el litoral Argentino’. 

1 otal dó salidas .... 

Excdente en 1883 .... 


. 11,0 Sü 
. 15, oro 

. 11,08» 
. 17,01*3 


20,102 



1884 

Pasajeros ó inmigrantes venidos de ultramar, 
venidos del iiíojvd Argentino. 
Total de cu Iradas .... 

Pasajeros y emigrantes salidos para ultramar. 

salidos para el litoral Argentino. 
Total de Salidas . 


Exúdente en 1881. 


ll,í>51 

20,070 

. 0,0 10 

28,882 


• 11,021 


• 3 1,922 
6,702 




En 1883 tuvimos un excdente do 
■ *881 ... „ 


2,380 

0,702 


ioíal en dos nfios ' ’ 


— 9 / — 


y” iOMO general de palios lia aumentado en estos dos años de í 
\) 0 r ciento. 

Consecuencia lógica: ;Xos están desplumando! 

A ('I jmo r*!o lo \e, lo siente, lo mira con toda indiferencia cual y bes 
. 1 tin de carga signe y ric! 


\ 

Decía que nuestros vecinos flan mejor prueba de buen sentido en 
el mudo de aplicar sus leyes do ünpuostos anuales, y al efecto voy á 
transcribir varios artículos de la ley de (.atentos que dice asi: 

« Art. 23. La matricula general de las industrias negocios ó pro- 
« íes i o ne> so hará por los empleados do la Dirección í ¡enoral do 
“ Denlas, debiendo estos pasar un aviso al contribuyente fio la caliíi- 
<* cacion y cuota que debo abonar. 

«Art. 20. Do*!as calificaciones hedías por los encargados del Poder 
* Ejecutivo podrá reclamarse ante los jurados que se establezcan por 
« esta ley. 

« Art. 30. Iíabrá cuatro jurados, correspondiendo á cada uno de 
« ellos entender en los reclamos que se interpongan por los contri- 
« buyentcs en las parroquias que el Poder Ejecutivo designe, 

« debiendo al cfccio dividirse el Municipio de la Capital en cuatro 
« secciones. 

« Art. di. Cada uno de los Jurados de que trata el articulo pirco 
« dente será compuesto de dos clasificadores de la Dirección (icncral 
« de Rentas, /jac no huyan uúcrcvnido en la clasi/icaciun respevitca, 

« (nota bene) de dos contriljuycntes eir este ramo, (es decir, do dos 
« comerciantes) nombrados por la Municipalidad y uno nombrado 
« por el Poder Ejecutivo, que presidirá el Jurado. El cargo de miem- 
« br® del Jurado es obligatorio y gratuito. 

« Art. 32. Los jurados abrirán sus sesiones a convocación del 
« Poder Ejecutivo y funcionarán durante treinta dias hábiles conse- 
« cutivos, dos horas diarias por lo menos. » 

Con c>to basta; no hacemos comentarios porque nos da ver- 
güenza. 


l 


9Mi 


í 


— c/y — 


¿Vendré que ímpetu í] no no soy enemigo de I;i si: unción? 

Creo que es innecesario. Pero sostengo rj no Csí;i situación no b. 


]j oc J i "> nada por el adelanto rlol país, que f.uiías dianas no son mas que 


musirá, y que lo único que se lia lieclio lia -sido sostener la paz. . 
¡también los mueríos la tienen! — La paz arfual (halo el estado de sor- 
vilizmo á (jue lian llegado tanteé desgraciados («pie si se llaman hom- 
lirrs, es solo por clasificar á la categoría de animales á que períene 
een) es una paz que mata, una paz que pudre y corrompe y que los qiu 



la mantienen lo lineen por que está en sus conveniencias. 


Nosotros no creemos que el hacer la felicidad de Ja patria sea la 
p re rogativa do ningún partido, ni menos de ningún individuo. 'Iodos 



todos los presidentes habidos incluso el actual pudieron haberla he- 
dió, pero el raso es que ninguno lo ha logrado. 

Seria una tontera dejar rio reconocer inteligencia natural y perspi- 
cacia en el hombre que lia logrado con elementos de un partido en 
dése. imposición firmarse un partido a d tt$nmtlcljinn$ y dominar con ó 
al país, es decir, con una comandita dominar á un pueblo entero; 
pero no dejamos de comprender que don Máximo Santos se deja 
alagar demasiado posesa córte de aduladores que lo rodean, que asi 
como baten palnns cuando acierta, deberían hacerle notar cuando 
se equivoca, puesto que e¿u\ir os de hombres, y que en cambio no sal 
bou 1 1 1 : r que aplaudirlo todo i nromlirionnlmonl ?. 

PVacJon dice en su divino «To/émaco», libro inmortal, digno de Ja 
consumí,;* moditariun de gobernantes y gobernado-, que *i;l mejor 
amioo di: i n so ni: n a no, no i:s i:l oía: 1.1: adula y lisoxoea siempre, sino 
i:l ir: pici: atc i;ví l> \ m ente i.\ verdad.» 

Luego pu ,j s, romo j). Máximo Santos representa en el sistema de 

gobierno de nuestro país lo que uu Soberano en las monarquías 

con-titiRÍonales, uo turnarán mal de que el último de su*; coneiudadn 
nos diga algunas verdades, que, si bien pueden parecer amargas, 
olla s noso'i in'j.is do! olio, ni déla mal querencia, sino que brotan 
de su alma al ver y palpar las desgracias de su patria á laque ama 
tanto como el *juc más. 



i 


— 97 — 


* Valorización do la propiedad». 

Este asunto merece un capitulo aparte, un estudio meditado y 
concienzudo fundado en datos y observaciones, y como os do interés 
palpitante como el que mas, voy á dedicarlo toda la atención que me 
es dado, con arreglo ñ mis múltiplos ocupaciones. 

Cualquiera que baya lcido mis programas, habrá observado el estu- 
dio— á trozos— que lie hecho siempre de la valorización y desvaroli- 
zacion de la propiedad en nuestro país; siempre he dicho y sostenido 
que los precios de ahora varios anos oran absurdos, fruto déla crisis 
espantosa del 75, asi como los absurdos del (17 al 7 I, no tuvieron mas 
baso que los millones de pesos traídos al Rio de la Ríala por los 
Brasileros y los empréstitos de los gobiernos de esas épocas. Yo he 
visto vender terrenos á 2 pesos vara el ano 1873 y el 1870 los he visto 
vender á 7 ccntésimos. 

Que dado el estado do movimiento y fomento de la primera época, 
el precio do 2 pesos fuera un absurdo, no hay que dudarlo, pero no se 
me negará que también lo fuera el de 7 ccntésimos. 

Voy pues á concretar mis observaciones á una parto do la ciudad 
indistintamente; pues lo mismo mees la Aguada que el Cordon, la 
Figurita que el Retiro, Bella Vista que Ramírez. 

Tomaré por base el Retiro. El año 1873 yo be visto vender terrenos 
á 3 pesos vara, frente ñ la calle Sierra, y el año 1877 un rematador 
amigo mió vendía en remate público con una regular concurrencia, 
tres lotos frente el trem-way en la misma callo, entre Lima y Mi- 
guelctccon unas veinte y cinco varas de fondo, uno de ellos forman- 
do esquina á cuarenta y cinco ccntésimos la vara.— Hoy valen veinte 
y cinco reales. 

j lié aquí que estamos en plena época de progreso, en pleno 1872, 
exclamarán algunos utopistas! ¡Alto señores, alto, y vamos despacio! 

Si bien la estadística asigna en 1883 al departamento de Montevideo 
134,50 -1 habitantes, yo soy do opinión que á esc número ascienden los 
que encierra la Capital y talvez sea mayor. 

El señor Vaillant en su libro «Apuntes Estadísticos,» 1877, descom- 
pone asi la población del Departamento déla Capital. 


4 


— “ 


Departamento do Montevideo: 

Ciij.l.if! anticua y nueva 01,107 

Villa do la L' ilion y su distrito 8,20() 

Pa so del Molino, Reducto, id 7,7ü0 

Cerro y su distrito 3,1 00 

Total 110,107 


Resultaría pues que durante los anos do 78, 70, 80, 81, 82 y 80, solo 
aumentó el número de habitantes de la Capital y departamento do 
21.3.77, loque no es aceptable, porque están de manifiesto los hechos 
que p itan: ;.Yü puede ser! 

La misma ciudad de Montevideo, ) i o y no encierra menos de 110 mil 
habitantes, dígase lo que se quiera, los hechos hablan. Observemos 
el Montevideo de ahora diez, anos y comparémoslo con el de hoy: — 
No hay ni que hablar. 

Cuántos miles de edificios se han construido! 

Si el ano 1877 la Capital y su Departamento solo tenia 110,107 al- 
mas, ¿cuál fué el número de inmigrantes y pasageros del litoral Ar- 
gentino que \inicron ñ la Capital y ú cuantos ascienden el número de 


los <j ue salieron ! 

Entradas do ultramar del 78 al 83 inclusive . . . 58,Í)G5 

« del litoral Argentino y Uruguay .... 80,317 

Total 1 15.282 

Salidas para ultramar del 78 al 83 inclusivo . . . 38/130 

* para el litoral y puertos Argentinos, . . . 91,824 

Total 130.200 

Excedente 15.022 


Se nos observará que no todos han de haber quedado en la Capital, 
que muchos habrán ido á campaña; aceptado. Poro no se nos negará 
que Ja campaña hoy por hoy no ofrece muchos atractivos, v que el 
cierro de campos ha mermado el empleo de brazos, y que esa es una 
de las causas á que se debe el que muchos individuos de los Departa- 
mentos se hayan venido reconcentrando en la Capital. A pesar de 
todo esto, veamos cual lia sido el aumento vegetativo durante los seis 
años citados: 


t 


Departamento de la Capital 


Nacimientos (rábidos durante los anos 7S al 83 inclusive. . 33,117 

Defunciones « « « mismos anos 20,027 

Excedente 13,120 

Si ol ano 1877 el Departamento de la Capital contenia 110,107 almas, 
el 83 no tenia menos de 138,300 y hoy podemos con toda secundad 
sostener que soi.o Montevideo encierra dentro de los limites de la 
vieja, nueva y noc isima [estaos mayor que la nueva y la vieja ¡untas] 
ciudad, una población no menor de ciento cuarenta mil almas. 

El enigma consiste cuque el elemento natural del País lia inmi- 
grado mucho dentro del mismo país, es decir, han remolineado 
concentrándose en la Crpital, y prueba de ello es que relativamente 
la campana se lia despoblado, debido á la falta de iniciativa previsora 
de pai te de los gobernantes que lian declamado en todos los tonos, 
con música y cencerros su amor al progreso del pais, paz, trabajo y 
libertad. 

j Música, que. solo causa risa al pueblo que ya es incapaz de indig- 
narse! 

Pues lo que se lia hecho ha sido sacar rentas por medio de múlti- 
ples y gravosos impuestos, — abandono completo de la viabilidad,— 
centralización de todas las rentas departamentales, loque constituye 
una verdadera usurpación, pues á los Departamentos apenas so los 
dá la policía, y una fórmula de Junta y un poco de instrucción mal 
paga. ¿Y quieren que progrese cuando ni un centavo se les deja para 
invertirlo en las más indispensables mejoras? 

Al efecto, vamos á formar un pequeño cuadro de lo que producen 
las rentas de cada Departamento, cuanto se gasta para cada uno y 


— 100 — 


cuanto lo escamotea el poder central con su sistema unificado! 1 , que 
bien podría llamarse toricador do la indómita altivez Uruguaya. 

¿Porque se le quitan las rentas á todos los Departamentos? 

Tengan entendido que lo que se les hace es algo que no se puede 

decir! y que los Departamentos en vez de mejorar empeorarán 

á medida que transcurra el tiempo, pues los fondos locales que, des- 
puos de satisfechos los presupuestos policiales, escolar y el de la Jun- 
ta (bastante reducido'! y que asi mismo no se pagan ó so pagan mal, 
deberían destinarse para invertirlos en mejoras locales, como ser 
composturas de caminos, arreglo de pasos, construcción de puentes, 
acomodamiento de familias pobres, colonización de los egidos de 
todos los pueblos, formación de una sucursal de la Sociedad Rural 
en cada Departamento, destinándose de esos fondos una canti- 
dad para ser invertida en semillas, animales sementales para mejorar 
razas, etc. Fundar en cada Departamento una oficina de inmigra- 
ción en combinación con la existente en la Capital, y con sub-comi- 
siones en todos los pueblos y distritos; oficinas que rccojerian todos 
los datos de las tierras que se ofrecen en arrendamiento ó en socie- 
dad, ya sea para la crianza de animales, cultivo do pastoreos artificia- 
les, montes ó sembrados. Estas oficinas, sostenidas con las rentas 
de los mismos Departamentos podrían albergar al inmigrante, darle 
gratuitamente la manutención y facilitarle trabajo, adelantarlo pasa- 
je, herramientas, y semillas por un limitado tiempo, hasta dejar 
arraigado en el país al nuevo propietario. 

Mientras el Gobierno siga reconcentrando todas las rentas en la 
Capital, dándoles á los Departamentos solo lo indispensable para que 
no se mueran materialmente de hambre, no se espere que la campana 
progrese y se pueble. 

No! Eso no lo veremos nosotros ni nuestros hijos. 

Mientras los Orientales sigan siendo nna especie de ilotas á quie- 
nes salen á cazar las tropas del Poder, para tuzarlos, y de la mane- 
ra más atentatoria y brutal enrolarlos en los cuerpos de línea, 

privándoles de su libertad ¡y hasta de su nombre! no se espere 

poblar nuestra campana. ; A o/ ¡Nunca! 

Es inútil la música insulsa y repugnante de libertad— paz y tra- 
bajo; aquí lo que hay es una sociedad anónima que se ha trepado a! 


poder, convírl ¡endose en señores feudales de osle desgraciado pueblo 
al que tratan como ápais conquistado. 

¡Y el pueblo ríe! 

¡Al grano! 

Durante el ano y medio económico que empezó en Enero de 1883 y 
terminó en 1)1) de Junio de 188 I las rentas públicas ascendieron á la 
respetable suma «le $ 17.171,512:11. Diez // siete millones cuatrocien- 
tos setenta ¡/ un mtl (//(intentos cuarenta y <fos pesos con once centesi- 
mo*! concurriendo cada Departamento con las cantidades que ser 
designan á continuación: 


Montevideo 


$ 12.091,780:95 

Canelones 

S 290,103:32 


San José 

« 251,005:98 


Florida 

« 100,852:10 


Durazno 

« 209, 192:12 


Colonia 

« 30 1,570:98 ! 


Sortario 

<« 317,282:20 ! 


Paysandú 

« 847,175:81 ¡ 


Rio Negro 

« 452,331 : 18 | 


Salto 

« 785,050:97 


Tacuarembó 

<« 332.553.13 


Cerro-Largo 

« 437,-153:31 


Maldonado 

« 91,011:73 


Rocha 

« 1 15. 103:00 


Minas 

« 103,381:10 

$ 1.8:10,701:19 


Total $ 17.471,5 12:1 1 


Resulta que exceptuando el Departamento de Montevideo, los de- 
más lian producido durante los 18 meses citados $ 4.836,7(11:19. 

En rigor el resultado con que concurre Montevideo no es exacto; 
pues hay que tener presento, que de los impuestos aduaneros que 
percibe la capital, gran parte corresponden al consumo de campana. 

Veamos ahora que es lo que costaron estos Departamentos duranto 
el citado periodo. 


102 


Jefaturas Políticas 

Dinero invenido en su sosten desde el l.° de Enero de 1883 al 30 do 
Junio del 188-1. 


1 Canelones. . 



102,205:20 1 

i San José. . . 


« 

81,G')G:32 

Florida. . . 


. . . « 

03,506:00 

Durazno. . 


. . . « 

70,518:11 

Colonia. . 


r « 

70,113:41 , 

Sonano. . 


« 

50,214:65 

, Rio Negro. . 


...» 

GG,83G:G4 ¡ 

Paysandii. 

. . . 

. . „ « 

91,702:07 

* Salto. . . 



94,1G3:22 

| Tacuarembó. . 



85,128:45 

Cerro-Largo. . 



100,352:34 ' 

Maldonado. . 

. 

. • . « 

C0, 145:70 

Rocha. . . . 



G1,503:G8 

Minas. . . . 

Total. . 

. . . « 1.079,171:09 


— JO] — 


Juntas Económico-Administrativas 

Dinero invertido en su sosten desde el l.° do Enero de 1883 al 30 do 
Junio del 188 1. 


Canelones 

. . . . $ 

•18,0*30:03 

San José.* 


37,757;2S 

j Florida 


1 i, 105:31 

Durazno 


21 ,788:07 ! 

Colonia 

• • (l 

22.820:83 

Soriano 

. . . . « 

1 1, 070:78! 

Rio Negro 

. . * 

11,114-50 

Paysand ú 

. . . . « 

30,51 1:38 

1 Salto 

■ 

41,383:32 

jl Tacuarembó 


10,013:51 

|| Cerro-Largo 

. • • c 

18,307:10 

| Maldonado 

• • • * 

1 1,201:98 

Huella 

• 

1 l,i 15:25 


. « 

0,021:10 

Total, 

V 

320,55 1:75 


Instrucción Primaria 

Dinero invertido en su sosten desde I o . de Enero de 1883 al 30 de 
Junio del 1884: 



Resumen 


Capital invertido en las Gefaturas Políticas. 

« <* « « Juntas T7\ Administrativas. 

« « « « Instrucción Primaria. . 

'Total 


« 320,551.75 

« 321,232:85 

« 1.723,058:09 


Resulla, pites, que desde el P. de Fuero del ano 18X3 al 30 de Ju- 
nio del 1881 (18 meses) los Departamentos de campana produjeron al 

«Poder Ccntrali/ador.» § 1,830,701:10 

Y loque éste invirtió para su sosten « 1.723,058:09 

Liquido produelo para el «Poder Ccntralizador»». « 3.112,802:50 

;Xo es mal negocio 1 . 

De manera «pie en diez y ocho meses se le quitó á la campana por 
vía de impuestos {Y) la bagatela de $ 1.830,701 :19 de cuya suma 
apenas puro más do una tercera parto ó sean § 1.723,058 y 00 cente- 
simos lué destinada en sosten de policías, Juntas Económico-Admi- 
nistrativas é instrucción escolar de esos Departamentos, mientras 
(juc los § 3.112,802.53 restantes vinieron á la moderna Cápua, para ser, 
en su mayen- parte, abusivamente repartidos entre nuestros señores 
feudales. 

¡Qué no tendremos puentes, calzadas, caminos, ferro-carriles na- 
cionales, colonias, protección á nuestros desheredados de casa, di- 
seminados en nuestras Villas muertas, y estimulo para los brazos 
que nos vengan do afuera! 

¡Qué importa! si en cambio tenemos el ejército más lujoso del 
inundo que nos cuesta no menos de tres y medio millones de pesos 
anuales! Tenemos una lista de seis cientos cuarenta y cinco Ci ti- 

fos, nuevita, titulada «7 do Setiembre» que se engulle 2 19,900 pesos 
anuales. 


ti) Me dejo en el tintero loa que le corresponden por Impuestos indirectos 
aduaneros. 


— io6 — 


Tonomos una plana mayor activa, casi toda nuevita que se engullo 
128 202 pesos a n un les. 

Vasta un cuerpo módico de’ lujo pora el ejército, que se traga 
27,300 posos anuales. 

Un Triliunnl militar iiuevito- que se devora .0, HO posos al ano. 

Un Poder Legislativo que el ano 1882 costaba 1(50,720 posos anua- 
les, y qun hoy se engulle la miseria do cuatrocientos ochenta y nueve 
mil ochocientos veinte y tres posos al ano. 

Tenemos Ministros diplomáticos en todas partos ¡hasta en el Pa- 
raguay! cuyos ministros se llevan anualmente la miseria de lld.OO'J 

pesos! velado 1 HH2 solo costaban 27,8 10 pesos, plata tirada a 

la ralle, invertida solo en engordar ministros. 

¡Cuántas cosas inútiles tenemos! ¡Santo Dios! 

Si no se me tachara de cxcon trico, diría que no solo hasta el go- 
bierno que tenemos es inútil, sino que hasta nos va siendo inútil 
nuestra carta fundamental, nuestras leyes, nuestra libertad: ¡Somos 
un pueblo verdaderamente inútil! ¡Hasta para recobrar nuestros 
derechos! Y si algo producimos no es por nuestra actividad, ni por 
nuestro ingenio; es porque la naturaleza nos favorece, las vacas 
paren y las ovejas crian lana y adelante. 

Decíamos, pues, que casi lodo el peso brutal de los impuestos cort 
quo se aniquilan los departamentos de campana lo usufructuó los 
feudales Uruguayos. 

Veamos ahora cuanto se le quita de sus rentas á cada depártamete 
to, dejándolos asi privados de todo recurso ó inhabilitados para pro- 
pender á su adelanto. Citaremos, ante halo, un punto soloque dá la 
medida del arbitrario sistema vigente, que despoja á los doparlamcn- 
tos lo mismo que ciertas sociedades de pechadores organizados en 
Playitas despojan al propietario de loque con justo titulo creo que es 
suyo. 

Durante id periodo económico de los diez y ocho meses citados el 
impuesto de patentes de rodados que por la ley ha sido creado exclu- 
sivamente para conservación de la viabilidad, produjo en los depar- 
tamentos de campana la suma de 182,177 pesos (j7 centesimos, los que 
en vez de ser invertidos con arreglo á la la/, mas de la mitad se los 
engullo el ««Poder Centraliz ido:*»; pues apenas ñ b!),513 pesos y 08 
centesimos, alcanza lo que se ga v tú en «Viabilidad Pública.» 


Honqui el nmil.-o .le lo .,uo pro.], .jo en cu, lo departamento ol im- 
puesto ,le “Patentes ,1c ro, huios»; lo que se gastó en la v¡al,ili.| n ,l y la 
suma que a ea, la departamento escamote,', el “Poder Cent ral ¡/.ador.. 


Ucpnrtíimcnto 

Importe «Irl Impuro 

Uastc?, tic TlaMl Iduif 

Ksfürmitrr» ron v lo- 
lurl«M ttr ta Irj. 

Canelones 

•|:!,lS5;2.-> 

10,775:02 

27, 100:71 

San .losó 

l l,:iSn : 2 r. 

1 1,250:01 

ID.21 

Florid.i 

S ioS-° 

** o, jO 1 

i ai'- . - < 

Durazno 

P!,~ 11 :ñ0 

10,200: 1 1 

1 ,*,0a.a 1 

1,0:15:00 

i 

Colonia 

! ir.,(«¡: ; :^) 

7,05 1:00 

8,111:50 

Suriano 

■| *y;| 

2,100:50 

2 10 150 

Rio NO£|Y> 

i,05o : 75 

5<K):10 

2,550:05 

Pavsandú 

11,21 1:00 

2,000:12 

8,21 1:58 

Salto 

I0,u;:i:i7 

10,152:77 

8,810:10 

Tacuarembó.. . 

1 ■ 1,005:7*0 

-l,ii8: lo 

0.727:01 

Cerro-Largo. . . 

12,012:25 

0.027:52 

0,101:71 

Maldonndo. . . . 

i ,o(>2M ¡0 

2,550:11 

5,002:00 

Rocha 

0,17 1:7a 

1 ,505: 07 

1,770.08 

Minas 

i 

8,211:7)0 

1,2ST.02 

1.020:88 

Total 

$ 182, I771P 

* 80,51:1:08 

$ 02,011:50 


Los comentarios ijue los haga el lector. 

Ahora veamos a cuanto alcanza lo <[uc el Poder Centralizndnr ijnihi 
tle sus rentas á enda departamento. 

« lientas que ha producido al Poder Cenit al cada departamento de 
campana , ti contar <fcl /.• de Uñera de lWi al dO de Junio de ÍSS l 
( 1S meses) t¡ lo que costó cada departamento: 


wS — 


pepart amonta 

fíonta 

fíalos rfr íírfhhirns 
Junta K.élnvrufflon 

/ fa caja centra 

Canciones 

$ •*K!,:G3:32 

$ 193,055:80 

$ 103,107:52 

San José 

» 25 1,095:1(8 

»> 117,127:5!) 

» 107,8G8 ; :in 

Florida 

.. 16!», 852; lí) 

». 95,508:09 

* 71,284:40 

Durazno 

» 239,192: 12 

» 10^,172:78 

» 101.010:04 

Colonia 

> 30l.5T0.-93 

»> 1:10,521:13 

» 174,240:80 

Soriano 

. 3 17,282:20 

* 10?, 327: 11 

» 214,951:70 

Pnvsandú 

» 17,195:81 

» 115,020:13 

». 701,575:38 

líio Ne^ro 

.» 452,371 : 18 

8;), 07-1:00 

» 302,050:70 

Salto 

» 785,050:97 

» 108,071:11 

» 01(),085:5G 

Tacuarembó.... 

.. 332,553:13 

» 125,720:30 

» 20G,832;74 

Cerro-Largo... 

» 137,153:31 

> 115,011:86 

291,508: 18 

Maldonado 

» 91,011:73 

» 01,052:51 


Rocha 

. 115,103:99 

h 88,502:47 

• 5G, 81 1:52 

Minas 

» 163,381: 10 

• 00,800:10 

• 72,578:30 


Solo oí Departamento de Maldonndo es el que no produce benefi- 
cios al «Poder Central-, como puede verse claramente en el cuadro 
que precede. 

Si á los demás departamentos se les dejaran sus rentas, el movi- 
miento de población y comercio aumentaría en ve/, do disminuir 
como viene sucediendo de algunos anos á esta parte, y desgraciada- 
mente se irá acentuando cada ve/, mas. 

Puede que algún iluso se figure que en el presupuesto de gastos 
de las Juntas E. de los Departamentos, se inviertan las rentas que 
esas corporaciones tienen afectadas y les pertenecen. A los que se 
hagan esa ilusión, que suponemos serán pocos, vamos á demostrar- 
les que ni los impuestos municipalcs-Iocalcs, respeta el «Poder Cen- 
tral.» 


— IOQ 


Caja de las Juntas E. A. de los Departamentos 


1 

Ucpnrt unten u> 

1 n Iradas 

Canalones 

S 8 1,128:20 

San Jóse 

,, 50,2(17:00 

Florida 

„ 21,050:01 

Durazno 

2-1, 101:05 

Colonia 

„ 12,125:80 

Soriano 

„ 10,381:00 

pav sand n 

„ 10,51 1:31 

Rio Negro 

i* 1 1 ,0i 5: 10 

Salto 

» 00,800:20 

Tacuarembó. . . 

,, 2 1,080:53 

Cerro-Largo ... 

„ 20,211:11 

Roclia 

, 10,821:11 

Malsonado 

. 33,130:08 

Minas 

. 15,172:07 


Lector: ¡Guarda c pa*sa\ 


Snlldn* 

| l'jpn el Tonel de 
lim lluriikhlik* 

$ 

02,070:00 

s 

22,051:27 

« 

30,081:37 

» 

11,1 85:03 

» 

18,501:50 

• 

3, 155: 1 1 

n 

22,012:07 

» 

2,388:08 

• 

3 1,170:7 1 

! » 

7,055:00 

n 

M, 070:78 

o 

5,301:78 

n 

38,772:08 

D 

1,711:33 

* 

13,850:70 

o 

3,825:01 

» 

57,818:70 

» 

0,071:00 

0 

20,018:01 

•1 

•1,010:02 

» 

21,303:10 

n 

•1,0(17:02 

« 

ce 

* 

371:20 

0 

18,017:08 

» 

1 1.182:70 


12,080:10 

» 

2,183:51 


Movimiento do población, entradas y .salidas do ultramar y litoral 
Argentino desdo o! ano 1878 al 1883 inclusivo. 


1878 1 1879 1 1880 1881 ¿ 1882 ' 1883 Total 


— i 


Entradas .le L'llramarj o, 305 1 10,829! f»,208 I 8,:¡:¡(¡ ,10,1 1 G 11,08(1 58,905 


del Litoral J 

Argentino, Paraguay ¡ 11,303 / N,027 ¡ 
y Cuyabu | 




l-/,í)29j 1 3,000 17,3 S2j 1 5,07680, 31 7 
Total de entradas 1 1528'J 


Salidas para l'llramarj Q , 021 

» » el Lito- 1 

ral Argentino, Pa- \ 10,5 11 
raguay, y Cuyabá. . | 

/ 


Total 

0,905 1 (3,810 i 0,339 j 0,179 ¡ (¡,080,38703o 


1 

15,288 13,005 1 1,090 ;in, 762 17,098 91 ,82 J 

I ! 


Total de salidas 130200 


Lxccde.'/tc de las entradas de pasajeros é inmigrantes habido so 
lira las salidas durante los anos 1S78 al 1883 inclusive- ; • • - . 15022 
Aumento de población vegetativa habida en el Departamento de 
Montevideo del 78 ni 83 inclusive. 



1873 11379 

1830 1831 

1133211333 Teta! 

Nacimientos 

5,201 5,730 

5,8DÍ) 5,5 1 1 

5,150 j 5,057 1 33,1 <17 

Defunciones 

2,937 3,275 

3,123 3,G92 

3,009 1 3,391 23,027 

Aumento 

2,201 2,511 

2,030 | 1 ,«52 

| 1,5 lf| 2,200 ¡13,120 


Del presente cuadro >c desprende, rjuc el aumento total de pobla- 
ción vegetativa durante el periodo trascurrido desdo el ano 1878 á 
1883 inclusive, es de 13,120 habitantes. 


Matrimonios áolehra lo* «m el De parí toante «le Montevideo «leí 
al 83 inclusive. 


1373 1879 1880 1831 1332 1833 ¡Total 

lliitrimonios S< ■ K'¿8 885 <S')¿ ¡ni Í.m|| , TvICil" 


Desuda que durante los anos 187S al ISSd inclusive se, celebraron 
en el Departamento «le Monte virleo 51(11. (D. 

Formamos todos estos pequeños cuadros demostrativos para fundar 
todos . nuestros argumentos. Vaya tomarnh'i nota el lector. 

Voy á hacer un pequeño cálculo sobro el aumento de riqinvn, pues 
como he dicho antes, las varas y las ovejas son las que mas necesi- 
tan la paz, que aunque ella venpra de un ¿johierno dictatorial como el 
«*ue tuvimos, les será más benélica que las ludias civiles en las que 
se conservaba indomable y activo el carácter de nuestros paisanos. . . 
a quienes el tdler «le adoquines y otras hazañas tan alabadas y on- 
salsadas por los ineoueiarios del Dictador contribuyeron á dejar el 
camino espedirá de las ainapoltis más altas, para que la caricatura «lo 
Augusto pudiera cerrar el templo de Jano. 


Importación y exportación 


1878 

1379 1880 

1831 1882 1833 

Total 

I-A purgación lóO 

ir, r.ri .%1 iu.'Jks.mi 

2i.2(í2,..i 2 '.•-uj'ai. 

\ 'l .Üt.'i M 

I n portación l;>.'J27.'.i7'i 

j r» íi ;i.:jf:| 1<U73.mb 

i 7¡) s su t-S i r k.soo •>u.3?. , .;'n 

i 

io 77’. no 

Cxc-ueme. ( l.r»ii4,ISÓ 

(>:» i.i .i> 1 ^73,3‘iá 

i 

:..;i .«,^ j u.HS'S. i:i a 4.sii'j.:v*3 

7-JTm 


Hemos formado este pequeño cuadro para demostrar que la valori- 
zado n de la propiedad «loboso en i^rau parte al aumento de riqueza 
como queda demostrado, pues durante esos seis anos hemos c\por- 


(li Cinco mil cnntpocie'tos sesenta y cuatro matrimonios, son otros tantos plan- 
tees de fa ui iu3 nuevas q ;e recsaUan cao para vivir. 


— 1 12 — 


Indo por valórele $ 121. 101,1*1, ¿ importado por valor do .$ 107.772,7 10; 
luego, hemos (cuido un excedente de $ 1 3,031, Gí)l. 

Estas son hahns contadas. — Son trece millones seiscientos treinta y 
un mil seiscientos noventa y un pesos que han entrado en el país; 
que necesitaron un desarrollo, y como no podían estar estancados, 
y por otra parte, como hoy por hoy no sahe uno en que invertir los 
capitales, pues el espíritu de empresas entre nosotros por ahora 
puede decirse que no existe, todo el que tenia cuatro reales los in- 
virtió cu adquisición de campos de pastoreo y labranza, encasas ó 
terrenos en la Novísima Ciudad, en donde han construido y constru- 
yen infinidad fie edificios. 

Este i'i It i ido movimiento recién se acentuó á fines del ano 1883 y 
esto tiene su explicación; el ano 78 la exportación apenas excedió de 
$ 1.501,185 a la importación, pero, ora una gota de agua cuida sobre 
una plancha cándenle. — La propiedad estaba en plena decadencia, 
y lo que se acentuó luó la valorización de los campos— esto cao de su 
peso. 

Los anos 70 y 80 la exportación en los dos afios juntos apenas 
excedió de $ 000,301; - otra gota de agua. 

El 1831 luó de §2.310,028 yol año 1882 alcanzó á la respetable suma 
de $ 3.888,131; la valorización cu terrenos de pastoreo siguió acen- 
tuándose, y ya el 82 comenzó la alna en las tierras de labranza. La 
valorización de los terrenos de la ciudad era la que lógicamente de- 
bía venir en seguida. Nonos detenemos á demostrarlo, pues basta 
decir que el primero que aumentó su capital fuó el estanciero. La 
clausurado campos dejó muchas familias sin hogar, y esto conjunta" 
mente con el aumento de familias agrieul toras —nos referimos al au- 
mento vegetativo, — trajo la demanda de tierras de labranza. 

Una vez que las tierras de pastoreo y do labranza alcanzaron un 
regular precio, lo único que so presentaba á la vista del que tenia di- 
nero para colocar, fueron casas y terrenos en la Capital. 

El aumento de población en Montevideo ha sido notable, y ya lie- 
mos visto que d¿l 78 al 83 han habido cinco mil cuatrocientos sesenta 
y cuatro matrimonios y ya que el refrán dice que el casado casa 
quiere , no creo necesario entrar en detalles para explicar bajo es te 
punto de vista la necesidad que lia habido de hacer casas nuevas. 

| lie traído á colación anteriormente el hecho de haberse vendido un 


terreno á tres pesos el ano 1872: terreno rj tío fué vendido á ruáron- 
la y cinco centesimos el 78 y que hoy vale veinte y cinco reales, y 
por esto hecho cualquiera podría observarme que hoy estamos en 
pleno 1872. 

Xicgo las consecuencias. 

Xo estamos en 1872, pero podremos ¡ r f si no se empeñan en lo 
contrario los que tienen la sartén del mango. 

El afio 1872 se vendían terrenos en el local conocido por la«(iall¡- 
nita», antes do llegara las Tres Cruces, ñ dos posos: el 1878 voy otros 
compramos á quince y veinte centesimos: hoy pagan diez y seis 
reales por los mismos terrenos. 

¡Yo los vendí el 188 J á tres ya tres y medio reales, á 10 y á f>0 
meses de plazo! — los agraciados han logrado mediante el pago de 
una bicoca mensual, formarse un capital y quintuplicarlo— hacer una 
fortu nita. 

El ano 1872 se vend/an terrenos en la antigua quinta de Herrera, en 
las inmediaciones deí Molino Gianello. á 18 reales, el 1877 se vendieron 
á 20 centesimos y hoy valen 12 reales. 

El 1871 se vendieron terrenos en la calle Vázquez entre Suriano y 
Canelones á tres y cuatro pesos la vara: el 1871) se vendieron a cuaren- 
ta y cinco centesimos, y hoy valen de nuevo tres pesos. 

El año 1878 se vendieron terrenos á dos posos en las inmediaciones 
de Niding, [Aguada] el 78 se vendieron los mismos á tres reales y el. 
81 se vendieron á quince reales. 

Si fuera á extractar do mis apuntos las alternativas del valor de la 
propiedad, llenaría un volumen del lamafio de un gran diccionario. 

Basta con lo dicho. 

En aquel tiempo, esos locales eran arrúllales despoblados, y hoy 
cu cambio son importantes centros de población. M »nto\ ideo s< lia 
extendido de una manera notable, pudiondndnrse cuenta do ello quien 
lo ha visto ahora una década y vuelvo a viudo hoy. 

En aquellos tiempos la gente pagaba precios relativamente dispara- 
lados, pues compraban por especulación; hoy con el aumento -le po- 
blación, compran por necesidad. Hoy no hay más razón para comprar 
un terreno en la Ciudad Nueva ó Novísima y hacer en él una casa, 
que la que puede existir [tara comprar un tinjc. í-á ciustun 


samo: ¡gu.iy si se sigue persiguiendo la propiedad y el consumo Se 

SUSpCIHÍCÍ 

KI incremento de la Novísima Ciudad comparado con la Ciudad 
Nueva, es lo que fue en la época del OS al T í la Ciudad Nueva com- 
parada con la Vieja Ciudad. Aumentó la población, y mientras dina» 
Ja crisis la gente vivió restringida;— excedió la exportación sobre la 
importación notablemente, vinieron unos cuantos millones, so. acen- 
tuó un bienestar relativo y vino la necesidad de vivir con más como- 
didad, no habiendo mas remedio que hacer casas. 

¿Significa acaso progreso el solo hecho material de amontonar 
ladrillos y construir viviendas, cuando todos los ramos de las artes, 
ó industrias permanecen estancadas? 

¡Cuando ni siquiera tratamos de mejorar nuestros ganados! 

Cuando apenas hay rastros do ferro-carriles en el país y de cuatro 
empresas, tres están en el aire como Quevedo. ... por no decir peor. 

Cuando la viabilidad está en su estado primitivo, los puentes y cal- 
zadas en proyecto, la tan decantada colonización á la que so le (festi- 
naron sobre el papel por la ley del 30 de Junio del 18 1x200, Oí )J, 
anuales, no da señales de vida, si es que no sirve para hacer algu- 
na playita; los caminos Nacionales ni trazados en el papel, á pesar 
<ie tanta bullanga; la colonización de los ejidos de talos los pueblos 
rf.au cacareada es una farsa; la industria minera en su lecho do 
muerte, y perseguidos con impuestos, playitas, los que se ocupan 
•en la extracción de piedra labrada para exportación. 

Los pueblos con puertos a los ríos y al Océano vegetan, los 

•que no duermen el sueno de los justos, mientras ocupamos una po- 
sición topográfica envidiable, y que en dia no lejano tendremos que 
*°r forzosamente la llave comercial del Rio de la Plata v sus afluen- 
cias, teniendo de 10<5 millas de perímetro que mide la República, 
*525 millas de costas marítimas y lluviales. 

■La protección ¿la industria val comercio, una farsa, pues de lo 
que se trata, es de sacar pesos y más pesos! Impuestos y más im- 
puestos! 

Lamii.-a fucnlc de riqueza ganaderil y pecuaria, perseguida pol- 
los impuestos excesivos y abrumadores como ya lo liemos demostra- 
do, mientras s C hace alarde de libora’idad: ¡Qué farsa! 

¿I-a agricultura? 


Cuesta más traer el maíz y el trigo al mercado consumidor de lo 
que vale en el sitio donde se cosecha. En vano los impuestos de ro- 
dados produjeron en los departamentos, exceptuando el de la Capi- 
tal, durante el periodo económico do 1884-81 la respetable suma do 
§ 182,477:77 ets., pues apenas fueron invertidos en la viabilidad pú- 
blica S 8!V> 14: 17 ets., as decir, menos do la mitad, cuando eso im- 
puesto ha sido creado únicamente con ose fin. Este es el funesto 
resultado centralizado!' de todas las rentas municipales de los depar- 
tamentos! 

Que el pobre chacarero recoja una carrada de zapallos y los llevo á 
vender al pueblo! si ha plantado un monte de durazneros que llevo 
la cosecha al mercado! ó que vaya al pueblo de su vecindad á ven- 
derlos! buena lo espera: la multa. Los l'ichotti di /yurro, la ca- 
morra más completa y organizada contra el productor, contra el que 
tenga aun que sean cuatro reales! 

Al paso que vamos podemos asegurar que la agricultura— como 
hija de la vegetación— en nuestro país, está destinada a vegetar. 
Quiera Dios que asi no suceda; que el gobierno se penetro de las 
necesidades do nuestra campana y que el agricultor encuentre fáci- 
les y espéditas las vías para mejorar su posición, que, lográndolo, 
mejorará la del paisa la vez. 

Volviendo ú nuestros bueyes, decía, que ei incremento y valoriza- 
ción de ios terrenos do la Nueva Ciudad, .solo se debe al aumento do 
población vegetativa, y claro es que si este se bu producido no puedo 
atribuírsele al Gobierno, pues todos tenemos en ello nuestra parto 
material. 

Tocante á inmigración, muy reducido es el número, si tenemos pro- 
sélito que este país es nuevo y que, como os natural, con el alii icn* 
te de mejorar su posición social y económica, deberíamos recibir 
triple y duádruple número do inmigrantes al que anualmente reci- 
Limos. 

En efecto, dejando ú parte el año 18<.> que tuo el del gran 
naufragio, liemos visto á foja <¡3 que en los ocho años trans- 
curridos del 1807 al 1871 inclusive, entraron á nuestro puerto con 
procedencia do ultramar 1 13,333 inmigrantes, mientras que en los úl- 
timos ocho años transcurridos desde el 187(5 al 1883 inclusive solo 


— ii6 — 


asciende ¡i Tí),íi5S el número de ios inmigrantes. ¡Menos de la mitad! 
cuando, dado nuestro oslado de paz odaviana tan decantada; dado 
el bombo oficial echado á volar en toda Europa por medio del sin 
numero do enviados extraordinarios, coroneles de pega, hechos á 
dedo, Minislros y otras yerbas, en lo que se invierte $ 100,000 anua- 
les sin tener en cuenta lo que deben costar esos miles de 

artículos, publicados en Ius diarios Europeos, en los que, como decía 
el Ministro Oriental en París, el sm'íor 1 lonJuan J. Diaz, por Iccantar 
una parle, so lia endiosado al general Santos publicando de él mil 
biografías, algunas de ellas algo grotescas, que á nada conducen, y 
que en la mayor parle de los casos solo lian tenido por fin medrar los 
que tal hicieron. 

Es ya tiempo do que nuestros gobernantes se convenzan deque 
mejor medio de traer inmigrantes útiles es el hacer buena adminis- 
tración: la paz, es muy buena, os indispensable; pero con la paz sola, 
nada haremos: ¡No vive el hombre con pan solamente! 

Cuando oí extrangero que vive en nuestro país encuentra en él 
bienestar y garantías y no es perseguido por impuestos y exaccio- 
nes; cuando el gobierno es moral y a los fines de cada mes paga sus 
presupuestos, es decir, vuelve al movimiento general el dinero que • 
de él ha retirado para responder al giro armónico do la vida del pue- 
blo; (porque algunos entienden por gobernar llenarse la bol- 
sa, mientras que el gobierno no debe ser más que el administra- 
dor de las rentas: Nada más!) cuando el hombre que trabaja 

pueda después de llenar sus necesidades, sin privaciones ni despil- 
farres, economizar algo para formarse un porvenir; cuando no haya 
;i cada boca calle una ruleta, si nú protegida á lo menos tolerada por 
la Autoridad. No se nos diga que mentimos pues las lia habido á 
granel hace aun muy poco. 

Recuerdo que en el Paso del Molino habían en el trecho de dos 
cuadras, nclio casas de ruletas, y como á esc sitio es donde concurren 
diariamente todos los paisanos de campana que vienen acarreando 
tropa para los saladeros y abasto, allí caían los incautos al desplume 
general. 

En esa localidad hay mas de cincuenta casas de negocio, de tien- 
das, zapaterías, ferreterías, tala bollerías, platerías, etc., que pagan 


— n 7 — 


su patento; perito honrada y con negocios lícitos, v gravitan sobro 

ellos los impuestos ¡hasta ol do barrido y riego! que nunca 

ven; y el tínico cliente qne esperan para hacer sus negocios es el 
tropero; poro cuando llega éste, están las ratonera s aldortas :\ las 
que entran con el cinto lleno, y salen con él vacio. Mientras tanto, el 
comerciante puede esperar con su negocio licito, su capital estanca- 
do, pagando su pafccntj y demás gabelas! ¡Que pague los impuestos 
y que se vaya convenciendo que los negocios lícitos, en muchas oca- 
siones, son entre nosotros como las consecuencias lógicas. Y si ,1 
mas 2 no son J, ¡qne venga I.afouo á desmentirme! 

Cuando el extranjero encuentra bienestar, escribe á su familia, á 
los amigos de su pueblo, pide algún pariente para emplearlo, y en- 
tonces se forma una corriente de inmigración que no hay plata para 
pagarla. 

Que la inmigración que de algún tiempo á esta parte viene á 
nuestro país, es diferente á la que venia lincé ennos, lo vamos á 
probar, concretándonos á una sola nacionalidad. 

Del 07 al 7-1 la mayor parte déla inmigración italiana que liemos 
recibido eran Cenovcccs, Lombardos. Piemonteses, y muy po- 

cos Napolitanos. 

En aquellos tiempos el Napolitano que venia al país ora contado, tra- 
bajadores poco, yesos, cambiaban semaualmcnte en libras «esterlinas 
de caballito® sus ahorros; porque, eso si, no hay nadie que viva con 
monos qnecl napolitano, n¡ más económico que él, y cuando tenia dos- 
cientos ó trescientos posos-, volaba á su tierra como golondrina. Muy 
contados eran los que se quedaban en el país. 

Como el napolitono es muy industrioso y buscavida, fué en ese en- 
tóneos que se organizaron las venías ambulantes de «euadri, mudori- 
no é figurinc bollen, asi es que vimos como por encanto cruzados esos 
campos por infinidad de individuos cargados de cuadros, rosarios, 
espejóos y mil chucherías, recorrer torio el rancherío, formar una in- 
dustria nueva y recojer pesos. 

Mas de un bandido de Calabria se convirtió aparentemente en ven- 
dedor ambulante — ;r|uc lo digan los manes de los troperos incautos 
que cruzaron el campo solos y cargados de dinero! 

Después de estos vinieron los Napolitanos mercachifles y con carro 


— ¡¡S 


—estos eran los pájaros; raro era el quedaba c! nombre propio, todos 
eran Giovnnni Antono, cuando no se llamaban Natalo Giácomo, -la 
cosa no fue muy ala larga y el clavo fue general. Cuando quisieron 
acordar los que tcnian negocios y les Iiabian fiado, volaverutn , y si te 
lie visto no me acuerdo. 

Después de 1875 fuá tal y tanta la gente que emigró del país echando 
pestes, gracias al desgobierno de entonces, que cambióse completa- 
mente la corriente de inmigrantes. F,1 napolitano siguió lucrando en 
donde otros apenas vivían; el se formó un bienestar relativo en donde 
otros no podían llenar sus necesidades más apremiantes. 

Desde esa fecha comenz aron á arraigarse; algunos se casaron, otros 
lucieron venir sus familias y asi se estableció insensiblemente una 
regular corriente de inmigración, que no solo es muy trabajadora ó in- 
dustriosa... salvo algún que otro tutto-ncgocío, que de todo ha de 
haber en las viñas del Señor, sino que con arreglo ásu posición, bas- 
tante progresista. 

El napolitano invade todos ios gremios, él todo lo ha suplantado; — 
hasta el moreno que vendía apio cimarrón y gramilla, lia sido susti- 
tuido por el napolitano que hoy vendo «apiu cima mino ó gramiglia». 

Estaba en un error el señor Vaillant, cuando en sus «Apuntes Esta- 
dísticos* para la Exposición de París, dccia que, «para la clase de in - 
« migrantes que llamaremos nómades, tales como músicos ambulantes, 

« limpia-bolas, etc., nohat/ más lugar en el Plata . » 

Estaba equivocado, dccia, porque ese limpia-botas se transformó en 
remendón, nictnmosfoscúsc en zapatero y estableció casa. 

¡Yo conozco muchos que hoy son propietarios de buenos establecí - 
micntos y tienen casa propia! han formado una familia, pagan bue- 
nos impuestos, producen y consumen. Comenzaron lustrando botines! 

¡Honra para ellos y aprecio de todos merecen los hombres que de la 
nada, por 3u virtud, constancia en el trabajo y con economía se elevan 
de la baja esfera social que les deparó el acaso al nacer! Aqui, 
en la República Oriental no hay distinciones sociales, no hay gerar" 
quias y en vano pugnarán por conseguirlo. 

w El hombre trabajador y honrado es apreciado de todos y distinguí- 


— 11Q — 

<lo— la única gcrarquia es l:i del talento y la virtud!... esta última 
está al alcance de todos. 

Sed estudioso en vuestra profesión y seréis saldo; sed económico y 
laljorioso y seréis rico; sed solado y moderado y seréis sano; sed, en 
en fin, virtuoso y sanéis feliz. Conduciéndoos de esa manera, cuando 
menos, tendréis asegurados los medios para conseguir tales resultado. 

Esos pobres músicos ármenos el señor Vaillant llamó nómm/cs em- 
pleaban la noche en tocar en los bailes y diversiones para ganar un 
peso y de clin se transformaban en oficiales sastres, la mayor fiarte 
do ellos. 

Hoy conozco muchos, que el que no tiene una casa, tiene dos v tros, 
— otros lian abierto establecimientos de sastrería y ropería, trabajan, 
florecen,— sus industrias son útiles á la sociedad y honran ú su 
tierra. 

Podría seguir pero me parece quo lio dicho bastante. 

En puras digresiones voy llenando carillas <Ic papel; ten paciencia 
lector, que, como dijo Mareboroucb, la paciencia vence todos los obs- 
táculos. 

Decía que la propiedad tenia que valorizarse lógica y íorzoza- 
mente en los alrededores de Montevideo. 

Siguiendo el curso de nuestro movimiento cómereial era lógico 
deducir: que el estanciero con La paz vería procrear sus ganados 
aumentando asi su fortuna, de ía que empicaría una parte en el cer- 
cado de sus campos. En efecto, durante losados 1SS0 al 188:1 se im- 
portó al país solo en alambre fiara cerco por valor do tres millones 
nuovecientos sesenta y cinco mil nucvocicntos veinticuatro pesos, 
distribuidos del siguiente modo: 

1880 Valor del alambro importado en el pais. . . . $ 705,027» 

18S1 

1 882 « « « « 

1883 « « « « 


« « - . . . « 1 . 200,010 

a « « „ . . « 870,228 

■ c < . . , « 007,101 


Total 


S 005,021 


— 120 — 


Y va que Jarosa v;i de comparaciones veamos que capital se invir- 


tió durante los anos 1872 al 7o: 

1872 Valor del alambrado importado en el pais . 

1 77:1 « « « 0 c, « « . 

1871 « « ° « « « . 

1873 c « a ‘ 


. $ 128,-130 

. * 112,810 

. « 150.100 

. - 125,353 


Total 


S 510,821 


Ks innegable que á la década de paz que venimos gozando se debe el 
inmenso beneficio conseguido con el cierro de campos, loque lia venido 
á valorizar y mejorar notablemente las estancia.*; y es de sentir que no 
haya habido un poro más do previsión y atención a la vez a los muchos 
miles de familias que vivían agregadas en las orillas de los estable- 
cimientos de campo, ñ las que esa mejora ha dejado cu el medio del 
camina. 

I\stá siempre nuestro corazón dispuesto y nuestra bolsa abierta para 
socorrerá los que desde remotas playas necesitan una mano que les 
ayude á uiulaij pero si se trata de ayudar á los de casa, vergüenza dá 
decirlo, nadie alza la voz! 

Decía, pues, que durante los anos 1880, 81, 82 y 83, liemos recibido 

tanto alambre para cerco por valor de $ 3. 005,02-1 

Y que durante igual número de anos 1872, 73, 71 y 75, 
solo alcanzamos á recibir por valor de »» 51G,82l 


Dando un excedente de $ 3.d ií), 101 

En este caso puede decirse con razón que la comparación os odiosa 
— no so puede comparar: este dato es consolador. 

De esos $ 3.9115, 92 1 puedo calcularse que 8 3.000,000 han sido desti- 
nados para ios cercados do campos de pastoreo y los$ 905,021 para el 
cierro de chacras, quintas y solares. 

Ahora bien, si $ 3.000,000 es] el precio calculado como aforo del ar- 
ticulo, hay que agregar no menos do un 20 p^. de aumento que será 
la utilidad reportada por el introductor y el barraquero, lo que repre- 
senta $000,000. 

Tendremos que solo en alambre para cercos los estancieros invir- 
tieron en cuatro anos la fabulosa suma de$ 3.G00,000. 

i 


Ahora bien, tomando el promedio del preciado 2$ 10 cada rollodo 
alambre resulta que alcanzarían á un millón y uinimto .* mil los rollos 
do alambro, adquiridos por los señores estancieros en los anos 80 al 
83 inclusive, para cerrar sus campos; calculando 10 rollos por carga, 
tendremos que se llevaron entre carretas, forro-carril y via tluvial 
37,500 carcas, que á razón do $ *20 cada una, como mínimo, represen- 
tan un valor no menos de § 750,<H>0. 

Con un millón ¡/ medio do rollos do alambre, dándolo do barato, so 
habrán cercado no monos do 700,000 cuadras lineales por lo que so 
habrá abonado, por mano do obra, romo término medio $3,50 cada 
cuadra, y tendremos que en el cierre de campos so invirtieron para 
pago do peones § 2.020,000. 

Las maderas empleadas para el cierre de 700,000 cuadras lineales 
no pueden calcularse a menos de cuatro pesos cuadril o sean posos 


3 . 000 , 000 , 

La conducción do las maderas liándolo do barato no importaron me- 
nos do 102,500 cargas que a $20 importan la suma do $ 3.250,000. 
Gastos do grampasy demás útiles $10,000, 

Resumen: 


Capital invertido en compra de alambre 

• » • conducción y líeles 

,, » » compra de maderas 

o »> ® conducción 

Pagado por mano de obra 

G rampa etc., 


§ 3.000,000 
« 750,000 

« 3.000,000 

- 3 250,000 

« 2,025,000 

- 10.000 


Total $ i:».2<;r,ooü 

Hóalü on lo que invirtió ol estanciero los primeros beneficios ol.- 
tenidos. 

Una vez logrado esto, es decir, cerrado su campo, vino la inver- 
sión del dinero en la adquisición de tierras de pastoreo. P.l estancie- 
ro se encontró con dinero de sobra, y asi como el habitante de. la 
ciudad lo emplea cu la adquisición de casas, el estanciero alquiero 
tierra, cada cual especula en lo que más entiendo y tiene más á mano. 

La valorización de tierras de labranza la trajo aparejada el aumento 
vegetativo, y asi como en la capital llegó el momento que se noces, to 


— 122 — 


casas para vivir, pues era demasiado el acinamiento producido por 
las circunstancias ya cspucstas, del mismo modo el agricultor nece- 
sitó terreno para acomodar los hijos — -agregúese á esto la especula- 
ción que también tuvo su principal parteen la valorización de las 
tierras de labranza y las familias que fueron quedando nómades 
debido al cierre de campos, y fácilmente nos explicamos el porque de 
la sulia de éstos. 

Hacen cinco y sois anos que se vendían á quince y veinte pesos 
cuadra de terrenos de pan llevar, á cinco v seis leguas de Montevideo, 
las que arrendadas á los labradores producía» dos pesos cuadra anual 
y hasta veinte y cinco reales. 

Resultando que el dinero producía mas del uno por ciento mensual, 
segura colocación, sin probalidad de merma en la calidad del in- 
mueble, y más bien con tendencia segurad aumentar de valor, pues 
en los terrenos do labranza no hay goteras, ni puertas quo pintar, 
ni vereda que rehacer. lió alólas causas que impulsaron la valori- 
zación de las tierras de labranza. 

Muchos propietarios de grandes zonas de tierras, ó estancieros y 
otros especuladores, guiados por el natural interés, subdi valieron te- 
rrenos los que de la noche á la mañana eran colocados, obteniendo 
asi un pingüe resultado. 

Si nos atenemos á los datos estadísticos resulta que exceptuando 
el Departamento de la -Capital, el ailo 1880, las tierras de labranza 
declaradas para el pago de la Contribución Directa alcanzaron ;i- 
417,328 cuadras, mientras que el ailo 1883 suben á 815,193 cuadras 
y media: casi el doble. 

Nuestro mercado do exportación de productos rurales, sin embar- 
go, no es de los más alagúenos, como vamos á demostrarlo por el 
cuadro que hemos formulado yá continuación publicamos. Hoy por 
hoy, puede decirse que lo que produce el agricultor apenas alcanza 
pnra lo que el país necesita para su consumo. 


Importación 



1881 

Trigos 

i 8 0.970 

Harinas de id 

» 1.107 


i, 1 


» 27.1)12 


s 30.299 i 


1882 H883 Totales 

¡>r>n.3u; § (¡9,702 S ty 1,0 ii 

• 71.021 • 2,52 1 ? T8,:.r.5 

• 12» „ II 1,301 » 111.797 

« i:) .o:» o » i nr»,5Sf ; i » iti¡,5í»t 
8 <¡«2, if„s 3292,230 1 s odo, o !)3 


Exportación 



| 1881 

1882 1883 Totales 

Trigos 

8 1 1 r;,:¡50 

3 7, <189 3 3,U1 1 3 120,803 

Harina do id 

» 121,71 2 

» 53,139 I » 129,373 . 301,221 

Maíz 

o 315,735 

-303,181 » 13,785 » «33, 021 



o 192 n 57(5 » 7* *18 

i * 


S 553,817 

S 3b 1,301 (S 1 Ib, 7 18 1 g i,m;i, 8 M 


Hemos tomado como base las producciones de trigo, inai/ y pa- 
pas, pues es a loque mas se dedican nuestros agricultores. 

Por lo demás todos los productos rurales exportados en lósanos 
citados dan el siguiente resultado: 

En el ano 1881 $ 7*57,0 M 

« <■ « 1882 - 111,19(5 

• € * 1883 « 183,030 

Obsérvese y compárese todos estos datos y se verá claramente á 
que se debe que el 1882 se acentuara el movimiento y valorización 
do las tierras de labranza. 


— 124 — 


El fu ó en gran parlo debido «1 óptimo lesultndo que el ano anterior 
obtuvo el labrador. 

El 1883 tocábale el turno a los edificios de la capital y terrenos 
baldíos fie la Nueva y Novísima Ciudad. 

Después debía surodcrlo la valorización de los terrenos suburba- 
nos y de las propiedades do los pueblos de campana, lodo es armó- 
nico y responde á consecuencias lógicas. 

Hajo el pmjto de vista especulativo, primero se valoriza lo fie pro- 
duce bastante, después lo que produce regular y con arreglo á las 
necesidades. 

I. negó viene lo que produce menos, lo que no produce nada y 
cuando liav demasiado bienestar se emplea el capital en lo supcrfluo. 

Hoy entramos en el periodo en que se emplea el capital en lo que 
no produce mucho; pero desgraciadamente nos daremos por satisfe- 
«lios si nose acentúa el estancamiento de la propiedad, es decir, si esta 
no baja de precio. (1). 

Ya liemos demostrado á que se debe la valorización de la propie- 
dad en la capital y que oslo que produjo la edificación;— ahora aña- 
diremos que en gran parte la extensión de la edificación en la «Ciu- 
dad Novísima» es debida á la baratura del transporto. 

Los tram-vias lian contribuido poderosamente al desarrollo de la 
edificación; son contadas las casas de alto en la Ciudad Nueva, v liov 
hay menos conventillos do los que había ahora quince anos, cuan- 
do encerraba Montevideo la mitad de la población que tiene 
actualmente. Insensiblemente se ha venido formando una ciudad 
suelta, ventilada, espaciosa, hermosa, y esto débese en gran parte 
á los trenes baratos. 

Con terrenos á dos, tres, y cuatro reales vara, á veinte, treinta y 
hasta á cincuenta meses de plazo, como nosotros hemos vendido y 
con tren de á 2 vintenes á la puerta, pasando á cada cinco ó diez 
minutos, claro está que el publico debía resolverse por hacerse pro- 
pietario. 

¿Qu ién no compraba por cien ó doscientos pesos y, á veces por 
menos de cien pesos un terreno en la ciudad, pagadero por mensua- 
lidades de u tres, cuatro ó cinco pesos? 


(1) Esto lo escribió yo el mes de Agosto de 1855. 


No nos damos bombo, pero, algún día so nos hará justicia. Noso- 
tros liemos contribuido poderosamente á la valoi izacion do la pro- 
piedad, liacicndo miles de proj^iotarios á individuos que nunca lo 
liubicran llegado á ser; cuando sin saberlo jh? encontraron con el 
terreno pago, fue entonces que roeien se les ocurrió hacer casa, y fue 
entonces que vieron y se convencieron que donde hay tren de á dos 
vintenes;! la puerta puede vivir el artesano lo mismo que el empleado. 

Nuestra prédica de diez anos, hecha'dia, á din, prestigiando la 
propiedad, no fué una predica egoísta; nosotros no nos concretábanlos 
á valorizar nuestros terrenos, valorizábamos los que no eran nuestros 
también. 

A propósito del tránsito de los Iraní vías me permitiré transcribir 
algunos datos referentes á los anos 18-S1, 1S82 y 1883. 

Tramvia del Paso del Molino 


A fl 0 S 

1 Viaje* 

Kllftmt* recorrido* 

l 

Pasajeros 

■"rurlrirf (ik de 

1881 

(¡8,280 

30 1 ,85.“» 

1.02-1,1' >5 

$ HI.Wr.Nii 

1882 

73,300 

553,880 

1.110,707 

« ÍJJ.álS.rw 

1883 

80,355 

031,000 

1. J 13,281 1 

- 10 


Creo innecesario entrar en detalles, pues está clara mente demos- 
trado el aumento de viajes, de pasajeras y de pe^us. Sin embargo 
no puede tomarse por base el tránsito habido por e>a vía. 

El desarrollo de la edificación lo vamos á encontrar más acentuado 
observando el movimiento del 


Tramvia de la Union 


Anos 

1 

Viaje* 

Kjiotns. recorrido* 

I'UMlJlTO* 

• r" Hurlo di* pilgaje* 

1881 

41,317 

500,580 

1.131,711 

$ 73.201 

1882 

40,143 

015, 100 

Ui08,r,8!) 

. 81.101 

1883 i 

70,357 

805,770 

2.líM # r;:íi 

« I2G.HU 


Antes de concluir este pequeño cuadro demostrativo agregaré el 
movimiento del; 


— 126 — 


Tramvía del Este 


Anos 

Viajes 

Kllbmts. recorridos 

pasajeros transportados 

1881 

70,203 

527,027 

082,303 

1882 

70,203 

527,027 

1.433,050 

1^83-81 

88,017 

505,030 

2.181,820 


El movimiento de edificación se entendió por la parte Este de la 
Ciudad Nueva y Novísima, asi que los Iram-ways que se dirigen por 
las calles 18 de Julio, Colonia, Mercedes, Soriano, etc., fueron los 
que tuvieron mayor aumento de pasajeros, y sobre todo, de pasaje* 
ros dcá dos vintenes. 

El tren del Este el ano 1881 recorriendo 527,027 kilómetros conduce 
982, 3G3 pasajeros, mientras que el 1883 con solo aumentar el trecho 
recorrido de un 13 % consigue un aumento de pasajeros del 122 y 0) 
pues recorre en osle ano 51)5,030 kilómetros conduciendo 2.181,820 
pasajeros. Esto es algo más que asombroso es fenomenal. 

El tron-wny de la Union que en 1881 hace 41,317 viajes conducien- 
do 1.131.711 pasajeros, el ano 1883 dobla casi el número de viajes 
conduciendo 2. 10 1,(>31 pasajeros. Aumentó de tránsito 1.002,920 pa- 
sajeros. No tenemos los datos estadísticos respecto al movimiento 
de pasajeros que lian tenido los Irán -vías durante el ano 188-1 y pri- 
mer semestre del ano actual, pero sin temor de equivocarnos pode- 
mos asegurar que el 84 tiene un aumento no menos de un 30p.g 
sobre el ano 1883, y que el 85 tiene que ser de un 50 p.g sobre el 
afio 83. 

Uesg raciadamcntc si se sigue persiguiendo la propiedad con tantas 
tituladas mejoras públicas; si se sigue gravándola con aforos y trabas; 
si el pueblo sigue abrumado bajo el peso brutal de tanto impuesto, y 
si los dineros públicos dejan de ser tales por el mero hecho de en- 
trar... en las arcas del Estado. Si no se cumplen los compromisos y 
si se pagan los presupuestos á los seis, oclio ó diez meses de vencidos^ 
vamos derecho ala crisis, y nos daremos por muy satisfechos que 

(1) Este año comprende 12 zneies transcurridos del l.° de Moyo del 83 al 30 ¿e 
Abril del 84. 


1 


la propiedad para el año IWfi mantenga el valor r |UC anualmente tiene, 
vquo los iruu-vias sostengan el movimiento actual, ^l) 

La persecución de la propiedad territorial cu la Capital Ps un l.ccl.o 
bastante brutal; pues todo el fjuc posee uu inmueble siente su V k>so 

abrumador. 

Af l ui SC '’ Crsi - no al I>o-P'cño par la misma razo., ,,uese per- 

sigue al capital g, -ande-a esta gente todo le conviene- tabla caza. 

¡Y el pueblo ríe! 

Para que se vea mi imparcialidad, inelie propuesto demostrar Us 
mil lunares (pie tiene (gracias a los progresistas que se nos han c< hu- 
do encima) una operación en la que tongo invertido el beneficio dc\ 
sudor a ma/ ado en 2o anos, y á laque lie dedicado dia á dia, hora por 
hora, 12 anos de mi vida, y sin descanso alguno. 

¿Volveré á repetir que no soy enemigo de la actualidad t 


Croo que es innecesario. 

Para mi todos los gobiernos son buenos, con tal que cumplan con 
su deber;— la cuestión partidarismo es algo que boy se lo explican, los 
que, en la mayor parte de los casos, solo quieren vivir de la cosa pú- 
blica. 

Me be propuesto señalar todos los defectos de esto decantado pro- 
greso a palos, y con tu permiso lector, prosigo. 

Desgraciado en muchos casos del que compra un torrcnito,si espera 
algo de los que deberían prestarle amparo y protección. 

Entre nosotros el propietario muchas veces no es propietario:— 
Agárrenme esta mosca por el rabo! 

Voy á demostrarlo: -supongamos que un individno tiene un tomv 
no que mide, por ejemplo, 2o varas de frente por ñO de fondo y que 
se resuelvo á cercarlo y construir en él una habitación; en efecto, se 
presenta á la Junta, en tlonde apenas hay dos agrimensores, que 
mucho tirar, pueden despachar los mil asuntos que iba a día se pre- 
sentan á esa corporación. 

La Ciudad Nueva y Novísima están trazadas sobre grandes glanos, 
las lincas se dan de ojito sobre esos grandes planos, en donde las muu- 


(n No ae olvide que esto fuó escrito ea Agoato del fc>. 


\ 


zíuiíis noc>tán acotadas, es decir, no están mal eadas Jas distancias; — 
oso se mide, centímetro en mano, medio milímetro más ó memos, ¡qué 
diablo! ¡lauto dá! 

Asi es que tenemos una parte de ciudad la Aguada y Cordon cd al- 
(risifi, que más que ciudad tirada á cordel, parece tirada con un 
mamador. 

Es verdad que existe una Dirección General de Obras Públicas. 
¡También existe una ley que creó un cuerpo de ingenieros para traza- 
dos de caminos en la República! lo mismo que existe una ley quedes- 
tino 200,000 pesos para invertirlos anualmente en colonización.... 
¡Cuántas cosas existen escribís! 

¿Acaso no existe también nuestra Constitución? 

Esa Dirección General que esta regenteada por un Director que en 
vez de ocuparse de sus deberes, suele emplear su tiempo en 
hacer cargos injustos a hombres que tal vez sean mucho más útiles 
al país de lo que lo es él, esa Glicina tiene todo un cuerpo de ingenie- 
ros, agrimensores, chantres y sochantres, en una palabra, un cuerpo 
eientiüco completo, que invierte sn tiempo ¡Dios me perdone! ¡en ras- 
carse las orejas muchas veces! 

¿Porqué, señor Director, en vez de llcnarcarillas do cargos infunda- 
dos no se levanta Vd. un buen día y se pone ni frente de todo su Es- 
tado Mayor y- procede al amojonamiento de la Novísima Ciudad, y si 
no quiere hacer todo, al menos traza Vd. los ejes de ciertas y determi- 
nadas calles. . . las hace Vd. trazar, quise decir, porque lo que es Vd. 
ha dado pruebas de trazar informes de marras, llenos de inexactitudes 
como el que vio la luz en los periódicos el ano actual y firmado por 
Vd. el l.°dc Diciembre de 1881? 

Pero, ¿esperar actividad de Vd?— Si es cierto, como me lo han ase- 
gurado que ha tenido entre carpetas el trazado del pueblo délos Po- 
eitos durante varios afíos yon vano los vecinos pedían á la Junta la 
linea para edificar en sus terrenos. 

— «No hay» — so les contestaba, y no lo Labia verdaderamente, por 
que Vd. con todo su cuerpo durmiente no concluía ese trabajo. 

—«•Edifiquen los vecinos como quieran, no se pucdcn'dar lineas».— 
Esto parece mentira y lo seria en cualquier país medianamente orga- 


— I2 9 — 


ni/.iulo, pero mi 1,1 os en el nuestro. so trata ilo mu loeaü.Iail .pío 
forma parte d<* Montevideo! * 1 1 1 o vergüenza! 

¿Y para qué, 1>. Francisco A. Vidal, durante <u admini-iraciou, |¡r- 
nióa.pie! decreto «|iio declaraba los Po.-iios parle integrante y ugrega- 
do á la Capital? 

¡V el pueblo rio! 

;V asi mismo lian tenido que edificar mu« líos polnvs diablos! -\ ;IS ¡m 
decir que aquello osló romo la carabina do Ambrosn»: ;l«> paramo yo, y 
ron pruebas! 


Yol viendo a la Novísima Ciudad, diremos cu muidlos # rasns, «pío. 
no liay lincas, que no hay filias, «pío no hay puntos lijos, «pío os u:i 
laberinto de troya, y ipie seria una injusticia hacer de ello un reprocho 
á la Junta, pues esc trabajo (lobería sombra de la l)ireccion ti. do 
4 Miras Públicas, pero su Director sucio ocupar sus «icios en co-as d«* 
nías provecho: ¡Kn iiact.k caiioos falsos á 1'iui \! 

Hasta docirqiie muchas veces para obtener u na linea para de-lindar 
un lote de terreno, el .agrimensor operante tiene que perder tros, cu a- 
tro, cinco ó mas dias! 

Hasta decir que 'Wí/zo/os jntltftr <>.«> «lo reciente construcción, y «pie do 
beriaii servir de yuias, csUin mali>iinatnentií ubicados, «pie no e-tau 
con arreglo al ¡daño, ni alineado-. Ku lia, es algo «pie revuelvo el es- 
tomago. 


Algunos de los «pie tienen el deber do dirigir y vigilar la edificación 
y alineamiento de la Nueva y Novísima ciudad, en ve/, do preocuparas 
de cumplir con su deber van á meter nlrcridmnrntc la nariz, en lo «pe-, 
estando lucra del trazado oficial, no está sujeto á ningún «a-den pro- 
estableblecido; — van á ver si fulano divido de tal ó cual modo un tundo 


suyo, van á querer imponer leyes absurdas y atentatorias en lo que. 
es del dominio privado. 

Decía que un pobre infeliz os propietario de un terreno «pie lo 
hubo por herencia, terreno que mido ¿5 varas do frente por oO de 
fondo, se presenta á la Junta pidiendo permiso para edificar. 


«Presento plano del terreno, so lo dice. 

Busca nuestro cristo un agrimensor, el cual con arreglo á los ciatos 
,juo se les suministran en la Junta, picnic una semana para dcsl.ii.lar 


s 


— 1)0 


el lote* pues so ve forzado á trazar un trozo do la Ciudad, en donde un 
hay masque datos epte se. dan de trompadas con ¡a armonía. 

AI fin. el terreno osla deslindado, poro ¡olí fatalidad! una callo do 
veinte varas do ancho se lo lleva por dolante do cima á fondo, puc 
el mismo, mismísimo medio; de manera que solo le quedan dos lonjas 
de dos y media varas do ancho por cincuenta de largo. 

Claro está que se le nielad permiso solicitado. 

—•Bueno, {dúo el desgraciado, ahora que debo liancrf*» 

—«Esperar que la calle paso.» 

— «Poro si no puedo disponer del terreno á lo monos pagúeseme.» 

— «Ocurra Vd. jilos Tribunales.» 


¡Gaste plata buena que en pago le darán plata mala! 

¡después dirán que la propiedad significa cosa propia! 

¡Que farsa! ¡V el pueblo riel 

Si un pobre hombre compra, un terreno en I;i Novísima Ciudad, 
sabe que tiene que concretarse á cuidarlo y preparar su bolsa para 
ir amontonando dinero en mejoras públicas. 

¡Mejoras públicas! — mejoras hechas con los dineros del publico, 
mejor dicho, para que medren las sociedades anónimas de vampiros. 

El empedrado avanza como una boa eonstr/rtor, los empresarios en 
la mayor parte de los casos poco se preocupan de hacer solidificar el 
piso, lo esencial os hacer el empedrado, y lo nías esencial aun es co- 
brarlo. 

Ellos tienen el deber de conservarlo durante los primeros cuatro 
anos en estíido de viabilidad, y en cambio durante los cuatro prime- 
ros y los que siguen después, el empedrado está en estado de in viabi- 
lidad: ¡Rompe cabeza! 

Al que no pague se ejecuta sobra tablas, y se vende la rasa ó terre- 
no— ¡Viva c! progreso!. . . . á palos! 

¡Que la casa es una misera choza de una pobre viuda que vive en 
ella cargada de hijos y no tiene mas patrimonio! ¡Que importa! ¿No 
tiene como pagará— que se venda la casa. 

Yo lie visto vender una propiedad en 800 pesos, para pagar un em- 
pedrado de 70 pesot?, y cuando la pobre dueña supo que se le habla 


veu.lklo mi terreno y fue ni Juzgado á buscar el excelente .leí , lineen, 
se encontró que no había ni un robre; nulo se había uto entre curo* 
aacristanrsl No hay iluda que progresamos. 

¡Y el pueblo ríe! 

No jai hlico ma.< «luo este «lato aunque longo un libro limo, porque 
esto á mas do indignación, ;vvuelvo el estomago: «la asco! 

os ha el empedrado hecho, ya croe el novel propietario poder 
descansar do desembolsar dinero: ¡Cuán e«|iiivocado está! 

I n nka s C«l«' la 1 emisión do t diras Municipales i» di» cualquier tiui- 
la«la (..omisión Auxiliar, le hace saher «pío dehi» cercarlo dentro do 
treinta «lias, hajo apercohimiento «pío «lo no haceilo, ya está la cuino" 
i ra «le los corcailoros (como la «lo empedrados l pronta, y ipie procedo- 
rá en consecuencia. 

Es decir, «pu* si no corea k' liarán un paredón «pie «-oslará mas ipie 
el terreno, y se venderá éste para pagar el cerco. 

Aun no ha respirado hicu ol pohre «pie en mala hora se metió a 
zonzo, a«l«piir¡(»ndo un tcrri'no, cuando ya lee en los diarios un «lis- 
parale, el más loco, el más absurdo y el más atentatorio: — 

— ««La Municipalidad acabado resoltcr ipie todo el «pie tenga ierre- 
nos dentro del Houlevjirt (Houlevart pintado en el papel )— con trente 
á las calles publicas debo hacer veredas.» 

—¿Dentro «le 50 anos .’ * -¡qué! ¡¡¡Dentro de DO dias!!! 

¡Y dicen «pie hay Manicomio on Montevideo! 

Por favor, metan en él á todos esos señores Municipales y sumi- 
nístrenles buenas «lusis «lo bromuro «le potasio para calmar la ncuro 
sis progresista «pie á costa y ruina de to«lo propietario «piieron 

llevar á cabo. 

Y lo «|ue parecí*» un sueno \a siendo una realidad.— Pag»» Yd. 

el empedrado, cercó su terreno, pues haga la vere«la dentro «le 10ó 15 
«lias, quede n«>, so la harán y le vomleran el terreno! 

Y los incautos que después «le leída la monstruosa disposición sobro 
construcción «lelas célebres veredas del «Houlevart para dentro.» ere- 
yci-ou <|uc eso .(uedana en agua de borraja. buen chasco se lian lie. 
vado, poi-.juo injuello dolos 00 .//os tenia detrás un gato, ¡pei-o <|ué 
gato! 


— — 


Es el caso que dcsjiues de transcurridos los noventa dias so hizo un 
eoniniío con un señor que indudablemente representará In comandita 
de ¿Los Tapo/Jo*», para que lia. ira y reconstruya todas las veredas 
presen íes y futuras y al que :io pague que lo ejecute!! 

Asi que lioy vemos que la sociedad anónima por si y únte si deslia- 
re y rehace todas las veredas de Montevideo v bíme nuevas en la 
Nueva y Novísima Ciudad y en donde le dé su rea! gana. 

; La propiedad paga! 

Preséntese Vd. á solicitar permiso á la Junta para hacer una vere- 
da. aunque sea en la loma del diablo. 

—«No se lo puede dar», 1c contestan. 

— Poro señor, si yo lo pago, no lo quiero gratis. 

—No hay tu tia. 

—¿Qué debo hacer? 

— Pídalo á los Empresarios. 

\Vi Vd. al empresario (Playita) y le pide el permiso. 

— «Señor, Vd. no puede hacer la vereda, yo tengo el privilegio 
para eso», le contesta. 

Y para no seguir discurriendo terminaré diciendo que usted pa- 
gando no puede hacer la vereda, —Vd. siendo suya laque tiene al 
frente de su casa no puede refaccionarla. 

— ¡Ahí está la Empresa! 

;I*a bolsa ó la vida! 

;Cómo progresamos! 

Pero es el caso que si al empresario se le antoja, no se le hace á 
Vd. la vereda ni en diez años, y Vd.no puede remediarlo: — entóneos 
entra en juego el sebo metálico! 

¡Qué vergüenza! 

¡Y c>tó pasa y muchas, muchas otras cosas más, en la Ca- 

pital de la República O. del Uruguay:— on un país civilizado! 

He dicho que no escribo por espíritu de oposición, pues creo que 
se reconocerá en mi proceder bastante imparcialidad, cuando lo que 
digo es contra mis intereses; pero es la verdad y ella me sale del 
alma á borbotones. ¡Pues que salga! Qué salga! 

Si al hacerse el empedrado se alzó el nivel del terreno, desmón- 


t:/,n Vi]; s¿ S 0 bajó, tOITílp’Óacio. Casto, gaste. qUC C UUtlbo ya Crea 
*1 tto ha concluido Ge amontonar dinero en una cosa improductiva lo 
intimarán para que cumpla l:: sublime inspiración higiénica del i tor- 
tor Vjlnza — « iPrarrquoc ‘su cerro!» 

Como si A cuatro pinceladas do ral azotada* contra un coreo so 
decora el estado higiénico de esta ciudad, colocada bajo ol rielo 
más 1 _*»!!<> do América 1 

Per f i el aík> nuc^ o lia empozado. V el cristo que empleó su capi- 
tal eti la adquisición de un ternsm que si Indi es verdad salda de 
Arito mano no lo iba á producir nada, esperaba a lo menos que va- 
lorizándose la propiedad, aumentaría de valor y podida obtener alquil 
beneficio: ¡buen chasco se ha llevado! 

Hoy se encuentra con que el terreno que como barato adquirió por 
1.U00 $ ya le cuesta 2.500 >>, errarías a! progreso creciente que le lian 

bocho hacer á garrotazos y evoque no calcula los intereses del 

capital invertido! 

Los diarios oficiosos anuncian á cencerradas y con amenazas de 
multa, que el pago para la Contribución Directa empieza tal dia 
v que el que no pague en el breve termino de treinta dias. tundra que v 

pagar la multa! 

loma el Cristo sus pápele* y se dirige á la «Oficina de Crédito Pú- 
blico» Chorea caudina) en donde pasa cuatro dios ánlcs de poder en- 
tregarlos; al fin. consíguelo, y los entrega á don Pancho Fernandez, 
quien convertido en tasador general afora á su antojo todas las prophs* 

^ dados con sus infalibles v lóenmeos tallos. ¡Oh ciencia infusa. 

El terreno del Cristo con todas las mejoras se lo acaban *ie tasar 
en 0,030 $ que al G y 1 2 por mil de Contribución Directa debe abonar 
30 posos. 

Kn vano el pobre hombre dice y jura que no le cuesta mas de 
1,000$ y que si bien le lian hecho invertir á la fuerza 1,500 $ más 
en mejoras, para lo que ha tenido que hipotecarla propiedad, está 
dispuesto á veuderlo por 2,000 $, perdiendo 500 $. 

Se le contesta secamente.— «Aquí no se compran terrenos.» 

En vano ruega, suplica y por fin maldice. 

¡Nada! pague y apele! 

¡La multa! 


Prtgrn desgraciado, y 1,0 0,Vi 
protectores, morales, s;,l,l0S 
farsa ridicula v vergonzosa! 

y j,.,y ijiiirii sea luí zonzo en creer <|tic si se sigue ano por afín 
aumenlando los aforos y los impuestos, la propiedad no volverá á lo 
ipic fue lince ocho años:’ 

;llav quien siga creyendo <|uc persiguiendo al propiciarlo con me- 
joras «|ue empeoran su bolsillo y á nada práctico conducen, la pro- 
piedad -|UC no da renta alguna no va á .piedar cuando* menos están- 

cada? 

Hay que «■nnvoncerso, la valorización de los terrenos de la Nueva 
v Novísima (andad Ja parle central) ruó debida á la demanda. 
Ksta cesa desde que, el inmueble se grava emi impuestos demasiado 
Inertes v mejoras sujetas á deterioro y desxalnrizacion, ó improduc- 
li vas. 

La especulación en esos terrenos ílcsajiareee, desde que si ofrecían 
el alieienle de la valorización, es porque no se contaba con el grava- 
men de las mejoras y la sangría demasiado fuerte do la contri bu- 
en »n. Nadie emplea su dinero en cosas que en vez de reportarle 
utilidad lo ocasionan desembolsos y trastornos; amen do no redi- 
tuarlo su capital. 

Los terrenos do quintas en Jos alrededores de la Ciudad valen hoy 
lo mismo que ahora seis ú ocho anos, no les ha llegado aun su 
(urno ni les llegará. 

Si no sn hubieran hecho lautos alentados, pura el 188G las tierras 
situadas hasta una legua á la redonda del trazado de la Novísima. 
Ciudad habrían triplicado su valor actual, pero, ya lo hemos dicho, la. 
valorización muere. 

La demanda de terrenos, no en las afueras do la Ciudad, si- 
no cu la Nueva y Novísima Ciudad va á cesar, va fallar el consumo y 
y la falta de consumo ¡iba rata el articulo. 

KI malestar se acentúa cada dia, las gabelas que hemos enumerado 
y otras que nos dejamos en el tintero matan todo progreso. 

Peni si oso no bastara, tengamos presente que el orden armónico 
de las cosas ha desaparecido; que el gobierno ha dejado de ser lo que 
•debe ser, un simple administrador, nada mas, y que en cambio es un 


liles ipic toda esa alharaca de gobierno* 

administradores y progresistas, es una 


poder absorvente; uim vei-<ín<lor;i tromba marina que tc»rio lo recojo... 
poro q uo no lo vuelvo otra vez a la maza de población por e! misnni 
orden que la lev lo prescribo. 

Ahí están las viudas, inválidos, menorías, servidores del Kstado, 
empleados activos y pasivos, educación popular, batallones» vigi- 
lantes y la mar impagos. ¡V las rentas se perciben, cada dia mas» 
mientras que lo que se paira es cada dia menos! 

« lln verdadero sumidero fiscal, el más profundo, más absorvenie 
« que en los mejores tiempos de las inonarijnias y «lo las aristo» ra- 
M cías de derecho di vino, poroso la máxima, de hacer que la contri- 
«• luición rinda cuanto pueda (larde .?/, es máxima esencialmente 
* moderna. Rigor en las cobranzas, elevación de las motas al má- 
«* ximiin, esta es la regla. ¡Tícihíii tan gran encanto los ¿roldemos 
« de derecho democrático! 

« ¡Les ha dejado tanto que hacer el derecho divino! 

« ¡(¿ué hipócritas somos! ¿Pues no estamos blasfemando de lo 
■ que liemos dejado de comprender, del absolutismo, «pie quizás no 
« era tan terrible como parecía? Ksta os la pregunta «pie no puede 
« ámenos de hacerse todo hombre ‘pie haya retlexionado sobre la 
<« contribución en los tiempos modernos. » 

Ksta taita de pago de los presupuestos de los cuales á algunas 
clases se les adeuda hasta un ano, trac aparejada el malestar que 
ya se siente y «pie se irá acentuando cada dia: la merma en el con- 
sumo,— -la desahpiilisiu ion,— la paralización comercia! en la ciudad 
y en la campana, —la falta de trabajo en los talleres de ropa herbó, 
raizado y toda clase de confecciones, en loque se emplean nim bos 
miles de personas,— el sobrante de numerosos brazos «pie se utilizan 
en los diversos ramos, — la edificación, la que también sufre el dese- 
quilibrio económico v las persecuciones á la propiedad. 

Todo esto esta á las puertas; — todo esto so nos viene encima si 
no se conjura el mala tiempo, si no se Naco la cosa más sencilla deq 
mundo;— buena y honrada administración, buenas finanzas, y l a 
buena política no se hará esperar, pues es el corolario, y el pais rebo- 
zará de vida. (1) No olvidemos lo que dijo Posscvino: *»KI que gobierna 


(1> Arvicrtaae que esto fué escrito cq Agostxle lb85. 


«'on «^1 (Minino concluye por engañarse á si misino,» do lo contraído, 
rl ano í SS( ; será oí do /AM/rrsr <¡tiicn jmcda! 

Dice (’liavol: « I.a contribución os una cantidad que cada indivi- 

• dúo se impone con la esperanza legitima deque en cambio repoi- 

• tari una utilidad proporcional, do dundo so >iguc, «|uc Ja sociedad 
- debe á cada contribuyente un dividendo de ventajas y goces, pro- 
■ poivionados ;'i su contribución. » 

De esta nocion, común á todos los listados libres, resulta, que la 
i’ontribucion, ó mejor dicho, el sistema do gastos e ingresos del go- 
bierno, en el fondo, no es más que un cambio. 

l,o que el poder dá á los ciudadanos en servicios de todo género, 
debe ser oí equivalente exacto de lo que le Jia pedido en dinero, en 
trabajo ó en productos. 

Para esquilmar á los pueblos el camino es llano y siempre» el mis- 
iiio (* 1 1 todas partes v en todas las épocas. 1.a hipoerccla también 
toma parte en la tarea; ¡Se trata del alio interés del Estado, de la 

civilización! 

c ¿Cuál debe ser el precio natural de ios servicios del Estado? », 
preguntaba Proudhon: — ¡El estado debe hacer los servicios al precio 
de costo, es decir, sin ganancia, sin manos puercas! 

Un Minisrro do Estado, de nuestro país dijo un dia: «Eos puo- 

• Mos se enriquece» economizando, mientras que las naciones lo ha- 
« con derrochando.» 

También Hichelieu, cuyas palabras rita.!. R. Sny, dice sin am- 
bajes: « Al pueblo no so le impone un pago, se le roba. Los cainla- 
« les no se forman con el trabajo, sino con la rapiña. » Richclieu, 

« anade Say, estaba tan seguro de su poder, que impunemente podi n 
•« hablar con aquella desvergüenza. Mazarí no se contentaba con 

• robar y callar. » 

Dice Doeeardo: « Los impuestos indirecto s son aquellos que se 
« perciben de una manera algo oculta, tratándose de asociarlo á 
alguna satisfacion ó necesidad del contribuyente. 

« Ninguna regla, ningún principio científico preside el orden de 
los impuestos i ud ¡rectos. 

« ¿Tales objetos circulan en plaza d son de fácil consumo? cn.se- 
é guida el gobierno los grava con un fuerte impuesto; luego pues, 


« no son los mitas, n¡ la* riquezas las que sirven do materia 
« imponible para ol iinpuosio: son las necesidades. Y romo entro 
todas las necesidades de la vida las primeras necesidades son 
ti la< i j no más se sienten, a>¡ grav ando mayormente el impuesto sobre 
« los artimilos ilo primera necesidad, lasque en realidad son las \¡r* 
« timas son las olases pólices. 3 
¿Queréis una prueba? 

V.\ litro do vino frailees d enríen que toma el artesano, pa^.i i^ual 
donadío del que loma o| oomorcianí . : «í rentista, oto. 

Aumentad les impuestos sobre los arlieulos de primera necesidad 
v eonsimio general y as i lograreis mermar el eonsumo— mermareis I.i 
renta. 

Croo haber dirlio lo suficiente solar la manera como se esqiiil- 
111a al pueblo y se ie liare /inc//r>vo* ú j>«!a s. 

Pasaré á demostrar sumariamente de la manera que se emplean 
nuestros dineros y cuan bien desempeña el halado el papel de Ad- 
ministrador. 

Voy pues a eonrluir, pero antes ruei:o al lector quiera ai milpa - 
liarme en la exclusión que voy á hacer entre los posos que se nos 
quitan. 


TERCERA PARTE 


| ; , Honorable Asamblea acallado sancionar el Presupuesto < «oii* 1 - 
ral el*' (¡asios que debe regir durante oí actual ano económico. H 
asciendo á la enorme sumado $ 19.9üñ,107, mientras que ol de ahora 
<los anos, es decir, el que rigió para ol afín 1882 solo alean /.ó ;l 
$ 8. 798,079; resultando un excedente injustificado, de $ l.ñ(>7,028 que 
viene á gravitar sobre la misma población, puesto que el aumento de 
esta ha sido insignificante, como vamos ú domosjrarlo, y cuyos cua- 
tro millones y medio y /¡ tro que so le quiiau ;i oslo agobiado pueblo, 
no respondón siquiera á la inversión en algo que pueda reportar 
alguna mejora pública, en el presóme ni en el futuro: sino que son 
exclusivamente destinados al estómago devorador do nuestros Sedares 
Feudales. 

Al grano: 

Al empezar el ano 1879 habían on hijltcpúldica habitantes 198,21o 
Durante los anos 1879 al 1889 inclusives la po- 
blación aumentó de 82,291 almas, en la for- 
ma que vamos á demostrar: 


Excedente do nacimientos sobre defunciones 


AUMENTO VEGETATIVO 


AÑOS 

NAni.MIRNTOS 

er.rrNcioNr.H 

K\i‘K|*r N I K 

1870 

23,80.7 

7,32.1 

10,772 

iS8o 

21,103 

,8. ISO 

1 7 U 23 

1881 

21,078 

8,023 

i*/*!*» 

18S2 

21,710 

1,010 

i 

1883 

22,1 ir 

8,082 

13,107 


Excedente sobre salidas de pasajeros 

AUMENTO INMIGRATORIO 


AÑOS 

i 

entradas 

SAI. IDAS 

F.\«kdrnt.: 

i 

1870 

30,2X7 

20,7X1 

3,7( Mi 

1SS0 

2X,005 

21,330 

3,000 

1X81 

27.02X i 

21,811 

7X7 

I8S2 

31,3X3 

20,002 

1,001 

18X3 | 

31,270 

20,112 

2,10 1 


Población existente cu la República al linaÜ/.ar el año 
1883 

Aumento migratorio habido on el año IBS 1 . 

Como cu el último cuaderno de Ksladistica, (N u XIV') no 
lisura el movimiento vegetativo habido durante el 
año 188-1, y necesitando saber ñ euanto asciende la 
población que al empezar el 18X7 existía en la Uopu- 
hlirn , hemos resuelto tomar el termino medio <Ie los 
anos 1870 á 188,% y nos dá un aumento ve-etatiw 
de población en 1881 de 

Población existente en la República al empezar el año 
actual 1885 


720,530 

0,702 


1 1,00b 


5-11,3:13 


— i 4 o 


Ahora bien: AI empezar ■•! ano 1 NS2 habían en laUcpñ- 


hlir.i, liabiíantos ,(9| |;¡- 

Jaieyo pues, d u re. : i te Insano* I8S2. 1SS3 y 1,881 liemos 
l'Miiilo nn aumento <!o |0,8 r ií¡ 


lo la! 511,33:1 


(¿lloremos dejar liíon dclinidns estes finios, porque sobro ellos \ ;l 
mnsn fiiisnnins p.ana. pulverizar la >¡nfn:n'a a toda .orquesta, la musí,.;, 
celestial nin que <1 Li á dia nos rompen ol tímpano los (pao engordan 
en el Kpirinvo moderno, y á nuestra rosta. 

AI empozar el ano 1882 liabian en la RepiiUira -401, 137 habitantes, 
}' l° s impuestos pri'sii j mesía dos jiara oso afín alcanzaron á $ 8. 7ÍJX, 07í); 
le correspondían á r.-úl.a habitante § 17.93. 

I*J año 188.7 existen en <1 [¡ais T> 1 1 333 habitantes, y los ¡mpuosins 
presupuestados alcanzan para osle mismo año a § 33.375, 107 corres- 
pondi*'ndnle ¡\ «aida lia luían fe $ ‘31.08. 

lait'^o, pues, rada 'habitante paira <d 37 ,87 "/o nías de impuestos di* 
losijuo payaba abofados anos /) imanado las plaj/Has! 

Iros .iiiik de admi ni^f rarinn honrada y moral han bastado para 
desplumarnos de ■§ 0.78 cents, inas amiabneutc á cada habitante. 

Seria el caso de exclamar: «;Señnres del (bandolero (iubcrnatívn, 
por Dios, menos meralidad, menos honradez administra! iva; que >¡ 
la moralidad sigue ¡n r roscando dentro de poco nos quedamos lodos 
por puertas!-»: se entiende que al decir todo*, nos referimos á los qui- 
no pelechan ni mangonean en la ansa pública. 

Si el añn 1882 ron 101,187 habitantes sufría ei país un presupuesto de 
$ 8.708, Ü7Í1, el año anual 18S5 ron una población de 511,333 habitan- 
te el presupuesto relativo «lobería ser de X 9.301 ,855; cu cambio es 
de S I3.3ti >, Kb : luego pues, se nos despoja de S 3.078,752 anuales. 

K>( o no tiene vuelta: son ha vas contadas. 

Diremos en conclusión, que esos 3. (¡78,752 $ que anualmente se le 
t‘.<ca moírtt n al pueblo trabajador, productor y económico, pasan i 
manos y bnisas de nuestros señores feudales; y cir voz de mejorái s 1 ’ 
la situación «le las clases medias, se empobrecen y viven miserable- 
mente, m‘ii lograr formarse un porvenir: mientras que los señores 
que se nos Irm echarlo canina pueden construí! palacios, granjas 


1 4> — 


i MCI- c.'in'U.iji's, remas |,¡„gn«w. .lor, -odiar, l,-,,,.,, mírame, 

vivir oí. la a1>iinil:iii<'¡;i y l.aoor yala ,1o! .lospillm-r.. «le los ,]¡„orns 
ptH'Wn lia amasa,!,, y siyim amasa,,,],, su.lor y ,,riva, 'iones. 
!*,<((' es el sistema «1<*I < inbioruo actual. 

l*.stas son las nociones «lo imbieruo práctico do los hombres d«'T 


pudor. 

< <.*/ pth'ltlo? ¡I\l pueblo Sacudo las espaldas conio una be-lia 

de f.'ii^a; i'ofu nfnna , aaira, « .illa y sigile sudando ol «[iiilo. 


Adelanto: 


líe ] mídanlo <|ttc ol ano actual so nos arrebatan $ -í.ti7d,7.VJ masque 
ol ano 1SS2; y no entro á examinar los millares que so nos sacan iridi- 
recta monto en demias amortizaMos, que se imprimen |»or resmas on 
la Ksi-uola do Artos y Oficios, yo /eos cnjunfjta -s. (0 

Veamos pues, que bien si* reparten nuestros dineros, que tan im- 
punemente nos oveamoieut!. 

Xn voy á hacer una reminiscencia «le todo, porque deseo comduir, 
v va me repugna «lemasiado ver oorno hlasonándo- e din a din de li- 
bertad v proirn’so se enr ulenaii «aula «lia mas las libertados, y s«* r*r 
trneede mas visiblemente. 

No voy a hacer paralelos (míre la actual administraeion y las de 
Morro, Flores, Maíllo Kllatiri. No: voy á comparar osla admiuNtru- 
«•¡on con la misma a«lminisiraeiou, puede decirle, pues tnd«»s suben 
«pie el actual Jefe del INtudo era el Maesa Pedro de la sinia.áoii 
Vidal. 

C.in esto está diclio todo, y b^s comenta ríos son innecesarios. 

1*;| ano 1SX2 el Poder Legislativo, es decir, los señores «pie >«* tim- 
latían mi, '-tros Ko|.r<:<i-iH:tnt<-s nos ('oslaban ;ui li.i! inci 1 1, * la hayal, 'la 
de 100,720 !>. 

’ o, K««v parecer .pica, maní mUmo nos.' pagiri al presupuesto-i, abrí 
City ee lonnara alguna nueva deuda. 


— IJ2 — 


El que hoy rige la Xa ve del EMadn, que dicho sea do naso, os muy 
generoso mn lo ftjrno, os decir, cnn los dineros que so nos quitan, lin 
aumentado Ia< radones 4 Í 0 I Cuerpo Legislativo actual, á tal punto, 
que en el presupuesto <lrl año en que estamos, osos sonoros se ongu- 
I Ion la friolera de ISf),82d $. 

Servid bien a. vuestro amo, él os lia elegido, él os dá, honores y 
dinero, él os* linee saneionar levos do impuestos absurdas v atentato- 
rias rj ii o matan todo progreso, os verdad: pepo, no es menos cierto que 
al hacerlo vosotros trabajáis pro (Zonto ¿na, pues os foca una partí' do 
este rico hofin que tan impunemente se le quita al pueblo. 

Vosotros os traíais l:i bagatela de. ... § 4S!),S28 

^ uestros colegas de 1882, sdo engullían. . » 1(10,721) 

Diferencia . . . . $ !12!),10¡l 

¡Chic mandiladas! ; ( J 1 1 o tilmrouos! son tos Uopresentai.lí's (¡sieP que 
al Pueblo Uruguayo lo lian nombrado. 

Sigamos: v 

El ano 1882 el presupuesto de la Presidencia era de S 29..‘líM 

El ano dr y meta ar/r/al ese presupuesto es de ...» liU,#o2 

Sigamos: 

El aun 18S2 el Ministerio de Relaciones Exteriores tenia- asignarlo 
(),ÜOO$ para eventuales, etc. 

En el afín de gracia actual so le asignan 2 1,000 S. . . . jodie aunque 
se derrame! 

El pueblo paga. 

Adelante, tapíenosnos las narices, y sigamos: 

El ano 1880 gastábamos en Legaciones y Consulados 27,810 S; poro* 
actualmente, hay que sostener eso bombo oficial que en r.<as l\urojta.< 
le dan á Don Máximo Santos, tantos turiferarios, y eso cuesta al país 
la bagatela de 11. *1,000$, ó sean 85,100 $ mas que el ano 1882! 

V el pueblo paga, calla y sigue tirando el carro, do bis qm? nos dan 
una paz que como ciudadanos libres o hijos de un pueblo republi- 
cano nos avergüenza! 

Algunos creerán que esos 1111,000$ que anualmente s c derrochan 
en el injustificable hijo de legaciones nos reporta algún aumento di* 
población. El que asi lo piense no tiene mas que recorrer los dato* 


~ ta,Iislio0< '< uc ' i, '¡ amos «Puntado^ para ennvo.ieo.se de! o.-ror en 

Í J U O está. 

Supondrán otros M ue tanto .Ministro ,i .janapon, ¡niluyo para el dos- 
arrollo do nuestro comercio. ¡Ay! pena dad, virio: la tnayoria do osos 

señores solo se ocupan de encordar ¡liaeer sel, o! 

oí puoldo paga? 

no ,|tn,'r-n Vpie nos -iiiejemos, mando vemos euán ¡nnlilmenle 
>e ¿instan nuestros dineros; mando no vemos invertir ni un mntavo en 
rm joi.is pnMii.is, , liando la campana está en su estado primitivo, 
cuando la cooperación e impulso del lioliierno es lo , pie se celia de 
menos en todas parles? 

Si^ainns: 

Kl ano lhS2 la planilla N" 1 «lol Ministerio fio fioluernn 

tonia un presupuesto do g üHihíi) 

Kl tifio de irraeia anual la i»i>ma planilla de ese Minis- 
ipi-ío asciende á » lií-J, 48S 


¡Casi el triple del ano 1 8 82! 

hn la **pooa «lo Laloiro, en pleno militarismo, solo lialiian á la< «jrl 
«Iones <IoI Ministro 2 ordenanzas á ISO § anuales «mi la época netua- 
ol señor Ministro lione á sus órdenes: 2 ayudamos Ten¡rnie> ('nmut'* 
los á 1,800 S cada uno, 2 Sargentos Mayores á $ 1,200 rada uim, 
1 Capitán «mui 000 $ y 0 ordenanzas á :tf»0 § nula uno. ¡Kclie! 

Kesúmon: Kl ano 1880 se gastaban en ayudantes y nr«I«Mian/.as de 
ese Ministerio 000 S anualrs, y ulranzalin. Kl añudo gracia a<*fual se 
pistan «*on idéntico lili S 8,200!! 

No lingo comentarios: que los liaban los inválidos, las viudas y los 
menoivs de los «juo pelearon por la patria, Imy condonados a, vivir d** 
aire, sino quieren morir do hambre! 

Kn la époiML «le Lalorre ese mismo Ministerio tenia mi presupuesto 
para eventuales y extraordinarios, de 00,000 S anuales. 

Kl año de graciado 1885 los eventuales y extraordinarios del inisum 
Ministerio aseionden á 05,00)$ ;Ma.sd«d «l«d)le!.... y no imluyo «uros 
eventuales del misino Ministerio para el ano actual, los «pie ini Oajan 
do *1-1,000$; de manera, «juo, los eventuales del Ministerio de t Hibierno 
del feliz año ile gracia en qm? estamos exceden iío 100,000 ¡masdd 
trifilo de lo que alcanzaban en la «-poca de La torre! ;K>tá dicho todo! 


¡44 — 


|,;j ni ~ H |S82 la Fiscalía «lo Hacienda tenia un presupuesto de 0,900 $. 
F! ano actual b >s mismos se chupan 9.000 $. 

V ron todo, han halado sus oconomias, si, como lo ovos, lector: 
Se le rebajaron 20 S alano, al ordenanza que ganaba. 220 $. Solo se 
Ir dan ahora 200 s! ! 

Sr le r(u it i medio pan diario á algún pobre padre do familia..,, v 
ni cambio se introduce un soh rol meso; es decir, un ahogado adjunto 
ó sea al iludo, ron un suoldifndo :i,009 $ anuales. ¡Que. equidad.! 9 

Mientras á un polín.' empleado — que tiene que andar de fregón — 
de 220.$ rjne tenía de sueldo alano, se le rebajan 20 S, dejándolo en 
200 Si. que se le, pagarán corno se pagan actualmente á los empleados 
públicos: ínicuirns esa iniquidad se lleva á cabo á titulo do economía, 
se le regalan ¡1.009$/* un abogado adjunto, que hace tanta falta como 
Ttien la Fiscalía de Hacienda.. 

■ Viva el imperio do la barriga! Y sigamos desgranando. 

T,:i Instrucción Pública tenia asignado el afío 1882: $ 995, .>19, mien- 
tras /pie el ano actual se lo asignan o 10,912$. 

Monos mal; este es uno de los aumentos dignos «le aplaudir; // ha- 
rrtuos roí o<¡ para que se les patjncit los sueldos t\ tañí o pobre maestro. 

¡Suerte que aun no sr le hayan puesto á la Dirección, á guisa de 
luir ganas, un pardo Tenientes Coroneles, para ayudantes! 

KI señor Ministro de Haciénda se asignaba el afío 1882, para él y su 
odrina 2-i,59í)s. KI ano actual lo presupuestado alcanzó á 02,080 S. 

K1 ano 1SS2 disponía ese Ministerio para eventuales, de o, 000 $, y 
en el ano actual el rubro destinado para eventuales alcanza á .’ÍG,000 S 
¡viva el rumbo! 

Kn Dirección <1. de Aduanas y sus dependencias on la Capital, ne- 
ees¡tu el ano 1882, «b* 20:1,010 $, mientras que el ano corriente so le 
asignan 11 1,0011$. 

KI ano 1XS2 el alquiler de depósitos particulares costó 12/100 $, v 
encano de gracia va «-o-tar (>2,280 $ ¿Quién comerá esa plnyifa? 

Pero asuinbrenso lo^ que á pesar de todo, no creen que se hayan 
rrah/ailo economías; si, cuno Vds. lo oyen; este afío, comparado con 
el de 1X80, hay en algunas partidas sus economías de candil. 

La*- ec momias ooitoii parejas con el buen sentido práctico de quien 
confeccionó el presupuesto. 




— ¡ 4 < — 

¡¡••¡irúm.sc I ils. ct. o„ r, U r n.l.ros ¡in.iiles -o lian licvl.o las 

economías! 

< A ríno no lo aciertan? También, bueno fuera! \¡ el mas p incido os 
rnpnz, armándose de toda la lógica, sacar una consecuencia exacta, 

a«juí, on donde 1 y 1 podran sor sois, nuevo, doro; poro nunca serán 
ncIio! 

Pues liien, so lian hecho economías en donde nial mas ¡nfoli/. eco- 
nomista podía h al írsele ocurrido, tan perog* ina os la idea. 

lodos saben » j u o en la Aduana, ol Vista es el todo. Luego pues, ol 
ano I8S0 ganaban estos HonO $ anuales. Yo soy do opinión, (pío un? 
\ isla no deberla ¿rozar un sueldo menor que do 500 $ mensuales. 

¿Saben Yds. cuánto ganan los Vistas el año actual:* Pues bien, esto 
ano, los Vistas tienen un sueldo de 2800 $ ;J)u.<r¡rn/i\< 

¡t di Mastiat, Sm ¡ tli, Montesquicu, Moccardo, Hianchini y la mar» 
avergonzaos ante la suma sabiduría do nuestros financistas! 

Mil cinco Vistas que hay en la Aduana se ha lierlio una ecouornia 

total de 1 ,000 $ al ano: puede que alcancen para «pie alguno de nues- 
tros tendales baga una pequeña apuesta cuando corra la Negra! 

Adelante: 

La Dirección General de Aduanas, <‘> sea la Colecturía, tenia en 1880 
un presupuesto de 0,500 el 1882 ascendió a 12, .JOOS el ano econó- 
mico do sálvese quien pueda tiene 25,780 $!! 

Las economías siiigcneris lian alcanzado a la Receptoría del Salto 
también, pues el Receptor do esta importante loen. ¡dad gozaba el 1880 
de :i,bíK)$, y el ano actual solo se le asignan 2, UI0 SÜ 

Los comentarios están de mas para quien este al corriente do loque 
se trata. 

Se hacen miserables economías en los sueldos de cinco Vistas d,* 
Aduana, que tienen tarea sin descanso y de gran responsabilidad 
de-de que van á su empleo basta que salen: empleados que dada la 
importancia y delicadeza del puesto que desempeñan, deberían gozar-, 
cuino Iremos dicho, un sueldo como para no tener necesidades. 

Se le rebaja la tercera parte al Receptor del Salto, y por añadidura 
:d único Vistx de esa importante repartición que en 1880 gozaba de 
1. $ anuales se le rebajan 5(50 S, asignándole un -neldo de 1,200 S 

:d año, ó sean 10D S mensuales. 


’ V mientras estas mal inspiradas y miserables economías se hacen, 
se orean puestos improductivos ó innecesarios, á centenares; se re- 
parten resmas de ascensos á millares, á gomes que no tienen mas 
-ritos para ello que el profesar— según parece -fino amor y respeto 
ni Dios Rojo, r j 1 1 o desde su trono dispone de este país como de cosa 
propia. 

Adelante: 


h! ano 1882 c! Consejo de Hijicne tenia presupuestados Si 

K1 ano actual se le asignó s » 

KI trabajo es el mismo. 

Da Ksí'nban/a de Gobierno y Hacienda * tenia asignados 
el ano 1 882 


0,480 




bm el presente ano lo presupuestado ah-anza á, ...» 10,020 

El trabajo no lia variado. 

Da Biblioteca y Museo el ano 1882 tenia presupuestado . $ 11,720 

V el ano actual sube á « 19,200 

Adelante con Jos faroles! 

Da Dirección General de Obras Públicas, el ano 1882 te- 
nia un presupuesto de $ 27,120 

^ el ano actual se le asignan » (>5,1 80 

Es indudable que el señor Director, á quinn se le aumentó la ración, 
bien ganada la tiene, por aquellos fofos informes de marras. 

Loque nieJiace mucha gracia es la planilla núm. 15 del Ministerio 
de Gobierno, que dice asi: 


IUREuOOX GI..\KUAI. Di: CAMINOS 

L r n Secretario $ 1,800 

Gastos de Oficina » 200 

Total .... $ 2,000 


¿Quieren Yds. decirme, en dónde está la Oficina? 


Es verdad que- si mi memoria no me o* inríoí— >o >ar icionó una 

ley y un presupuesto para caminos poro r.qui n 0 hay in;b caminos, 

que aquellos que se forman con el solo tránsito dol público, v su con* 
servacion está encomendada al tiempo! 

La Junta E. Administrativa de la Capital, el afio hSS'A 

tenia un presupuesto de . s :ir>I f :'»7o 

V el afío actual lo presupuestado para osa repartición 

alcanza ñ * -1 1-5,0 1*5 

K>ta repartición tiene actualmente en la Inspección < '¡emitirá un 
ingeniero y dos agrimensores, y asi mismo no alcanzan: pues mvosi- 
taria por lo menos doble número; de esa maner a nos evitaríamos h,s 
inconvenientes de ver surgir !a Ciudad Nueva en medio de una tor- 
tuosidad de calles inexplicables, y la razón de esto es que las lineas 
casi siempre se han dado desde la Oficina; pues el personal no al- 
canza, y el hecho de hacer que uno se presente á solicitar linea para 
edidear no tiene mas fin para la oficina que el de cobrar un impuesto; 
mientras que el objeto que se propone el que vá á pedir el permiso, 
es que se le do una linca tija ó invariable; y esto mucha* ocasiones n«» 
se le puede irá dar por la carencia de persona!. 

Deberían haber 2 agrimensores especialmente encargados de la 
inspección de construcciones, para verificarla delincación y al misrpo 
Pompo observar si los edificios se construyen con arreglo á los planos 

‘aprobados: esto tiene gran trascendencia Pero por el momento 

no debo convenir porque rio reportarla aumento dr entradas! 

;Ni siquiera se le ocurrió á algunos de los fabricantes de negocia- 
dos formar de ello una pía vita! 

Al mismo tiempo se destinan á inohiliurio y arreql*>$ del cdi/fcn> 

$ ¿ 6 , 000 !! 

Mejor hubiera sido gastar un poco menos; que m» e< con el mobi- 
liario con lo que so van á arreglar los caminos y á componer los 

V 

pasos. 

A pesar de todo, debemos hacer constar, que de un afío á la fecha 
se han puesto en c.stado de viabilidad muchas calles de la Capital y 
caminos de los contornos, que estaban intransitables, pues hacían va- 
rios anos que eso dormía ¡1 sonno del giusti. Faf/a sola suhrr si lo* 
flores /tco/tcs que realizaron eso* /ja hojas han sido j,aq<>s. 


- , 4 S - 


Soria de desear «pie la (. < > 11 1 i ^ ¡ « > : i « 1 < • * dirás Municipales, » ¿ 1 1 c bastan- 
te* señale* do \ i. la In dado ¡'pío lo diiran los vecinos do la rail.* 
Agraciada! -seria de desear decíamos, ipie hiriera ¡i is|jo«'C ¡on;i r todo* 
esos empedrados, rjm »á lado Míos ipire* fraude, construyen .-dirimo* 
empresarios; empedrado* «| l, ‘* so d° V;UI •*' r:, ^o en muchas parto mi 
donde nadie los solicita, y *| 110 n,; dd¡ta la falla «jue hacen, y rjuo á lo< 
sois meses de construido* »'s imponible tr,in*i(ar por olios ni á pié. 

So no* dirá <pic seiriiu la lev, lo* empresario* e*tan ohliirado* .i 
conservarlos en estado de viabilidad duran! ' I años. K* cierto, pero 
no es iihmios cierto ipie en este caso la ley duerme: el empedrado ipie 
vi* ii ns li.ir,* pa^ra r como himno, no *¡r\e ni romo m do: pasan lo* 

1 años, y dopues es la .Inula la «pie tiene «pie e irirar con el perro 
muerto, mientras «pío el empresario y ía mhmmliia ijue aliruiia v*v. 
**0 esconde detrás de d *e n'parnai lo^ pc*os de los Cristos: ¡l'rojur- 
t'trin*' 

Adelante: / 


Jefatura* Politien* de Campaña: 

K! mío I SS2 teniau presupuestados s o8(i,bl)I, y el ano aet.ual tienen 
se: ni ITT, 1M S ma*. 

Kn seguida y como di' sobre-hueso tenemos todo un Ministerio de 
Culto, Justo- ja c IiMruccion lYihlirn y otras yerbas; puro lujo y tau- 
ta*mairor¡n. 

Ks el raso «pie *r :ih*orve il.i.ti l’l s, «pie hieu podrían destinarse á 
al^o de mas provecho, pues líeme* vivido t tutos afios ron cuair*» 
Ministerios, y por lo nmrhoipie hay .pío hacer, ha*tahn con los cua- 

iro «pi(' liabia V no ser «pie se «piiera seguir liaeiendo alarde de 

1 i herí desea Itmlena, pasando notas de marra* á la Curia, romo se ha 
hecho. a 

Mientras se hacen las ya citadas economías de eaho de vola en el 
*ut'ldo do empleados, «pie ituporf i mucho sean Unenos y cumplan >ti 
deber, se introducen a Ululo de .'deeanes á la* órdenes del Pre*i- 
dente: 


'• Corniolas ‘j uo r I.*upau ir>.S 10 s a! .,iio. 

d I unientes coroneles, • j i iraynn in.Sdí) S ni ano. 

*' Sarjemos primeros ipio so llevan S anuales. 

<í Portones ron ~\e:»M $. 

A mas iír» mi Son-otario con d.diHI s, hay otro tic ¡u'»¡a % ó sea pro- 

v , i*n*t;irin con 2. 100 

t Lü í'/cirv’/ lema i? hdeeanes Coroneles * ’I ementes ( 'oponeles, f 
S, erciai'io (con J. 10 I s v 2 porteros, 

I’ara pistos de despacho se asi^nd 1,‘JiM Isa! ano. 

Mon Máximo Santos para ir asios de despacho se ha lieehy asignar 
10,000 S. 

.V ■ <]fin fit, uitoh) t'tt ¡a fiiir/ttt , rumo decía el diputado melena. 

SiLraiuos echando algunos visítales suhre lo** pistos. inútiles, mien- 
0-as .simultáneamente mí hacen ce. momias de manas. 

ha» íioinpo do I -Horre el Ministro de ( íohierno tenia á sus órdenes: 

I Ayudante, Sarpullo Mayor, con 1,‘JíVí^ al ano; 1 Portero emi 
l'Sl S y i h’d ’nan/as con iXflXcada uno. 

Id actual Ministro di» t ¡ohieriio tiene á <us unirnos; 

- Ay udnules, Tenientes ( rondes á 1, (Sitos cada lino . . s .idilio 

d Sargentos Mayores á I £ cada un.» •* ’J.OltJ 

1 Capitán * ÜlJll 

I Conserje » ■lili) 

1 Portero . • .ftjft 

•» l )nleii:in/.a" a .'¡(¡I) X rada uno • Id^t 

Kn 18S*J los eventuales de ese Ministerio eran de HO.Oíin s y hoy 
son ÍM,()jt). 

Hasta en el llamante Ministerio de Culto, Ju-luun ■ • Inslrueciou 
Piddiea se le lia i‘nrnjail<i ñ plisa de ayúdame mi Teniente Coronel 
« oh $. 

I-N mi la ahimdaneia <|e tal mcnaiiria <pie hay </ue poner alquil 
poeo por todas portes. 


Un esto •»! ( i hierno pnv<»de como los repslivros. 

(alando alquil e|¡ente de campana pide un siiriidilo, id rrpsirero 
llénalos pedidos, y di'spues ii.rnu el inwmirio, echa una ojeada a los 
artículos de difiril salida y «pie ya hacen anos rpie están en la « asa, 
é incluyo alpinos en la f. i < : 1 1 1 r ¿i . A-i hace el fiohierno actual. Se Cor- 


— //o — 


nmla rl presupuesto: v ¡> iíi al balance, Ministerio de Gobierno, pues 

pon irán allí media docena de cía vos iba á decir, poro dicro Cor.v 

ÍJC ,p. N y '/VnientON Coroneles. Ministerio tal: allá van 1 Coroneles mas. 

Kscuela Militar, alíá va el rollo. — ;Curia Eclesiástica! Allá 

v<l „ So, /iO lian ido; pero no está lejano el dia en que al Señor 

Ofiispose le envíen dos Ayudantes Tenientes Coroneles. ;Que diablo! 
Allí esta la «Lista 7 rio Se nombre* que dice á gritos «Aquí liay do 
Capitanes para arriba 221!!» 

'Indos easi nue vitos y prontos á entrar en actividad! 

V' la de la Plana Mayor Activa, que el 1880, en pleno Lniorrismo 
solo la formal>an 8 Brigadieres y 7 Coroneles Mayores y costal »a 
10,20o $ al ano, artualmente.se com|#one de 10 Jefes y Oficiales y so 
enfullen 128,202 $. 

;Ks tra^ai*! 

Santo. . . . í >i<.>! ;En qué, y cómo se "retan nuestros dineros! 

Al Ministro de Hacienda se le lian facilitado <lel ¿urtnlo, 2 lenientes 
Coroneles, á ¿ruisa ríe Ayudantes, con un presupuesto do 3,000 $ 
.anuales entre a urdios. 

Poro el p-nn surtido; la verdadera pla^a, se presenta al descomer 
el \elo riel presupuesto del Ministerio ríe Guerra y Marina. 

Sigamos Lar ¡enrió comparaciones; no con ¿roldemos normales y 
«'«institucionales, sino con el ¿robiorno esencialmente militar y autori" 
la rio de Don Lorenzo La torre. 

INNO — !\1 presupuesto del Ministerio de Guerra y Marina, ascendió 

el ano 1S80 á $ 2.2-1 1,007:32. 

¡ SS5 — I*Í 1 presupuesto de Guerra y Marina para LSSá alcanza á 
$ 3.615,7 19:56. 

I.uesro pues, aumentó en $ 1.371,712:21, es deeir: un GI. 12 por •/- 
La paz que gozamos nos cuesta anualmente pues, tres millones 
seiscientos quince mil setecientos diez y nueve pesos y cincuenta y 
sois centesimos. 

l.n poco carita, V eso, quo esto es lo que se \v, que será lo que 
dejamos de ver. 

La 1 4 planilla del Ministerio de la Guerra en tiempo de [-atorre- 
era do 23,012 5 . 

Hoy es de 37,768$. 


— ♦/,-/ — 


Kn tiempo ne Latan-.' na tonismos .Tribunales Militaros., muy 
«.serios hoyfeirnp.ir.r la República, aumentar la prodmvion. fo- 
mentar la .u-ri. .lisura y la ¡mnaderí.i. establecer la viabilidad y poblar 
la frontera que poco á poco sala tan anexadla las bnw’eivs. 

Hay ya tenemos resuelto ,>¡ ;',rdt¡o problema. Había que eolocará 
santas jetes que ineuL. la aetual a.iministraeiau, v el ¡nejar modo era 
ir soltando el surtido: .vomo?- formando las Tribuuales Militares 
tribunales que euestan tribunales .jue -o liarían neeesarias. 

indispensables para .-aniorse '-si tajada, que so ñas arrebata alas 

quo Trabajamos. 

é x . 0:1 c! Hospital, hay días • ¿ u*' no h:»\ rurbo:» para pjvparar los 
ha tíos á los onfírmon! 

.Violante. Sigamos \iondo rómo y ruún hirn y proven hovamonto 
. ? ;Mnn lew dineros del pueblo. 

Si por buena economía poliiie.i se entiende £ra\ur al pueblo ron 
Íj*'nC' impuestos para "Cr rvq>artidos ennv una «•omunid.ui, n«» puedo 
nesgarse que la .idmini'íru’ii'kii actual, e> la f;et mtérpivt»* de ov«> nuo- 
\.» >¡siema íinnneioro. 

Si por buen pibierno so entiendo quitar al pueblo por nnvli.> do 
euanio Impuesto pueda imaginar !.• mente humana ;;i;^ formula* 
extrayendo de la l>oKa j*opu'ar la mayor eantul.id do d»nor«* po>iMr, 
para ni "iquiera in v. ert¿ rio en llenar las nis-^Md.ides del /\*/rr Árf~ 
muu *•/ nitfur , v fomentar la riqueza dej pal", de manara que el roniri 
I. u vente xon^a ,* obtener indireetnm rnie al^un beneficio, r*. |»u.m!o 

,,,-^ar que la aotuaí administración puede exigir el hrrcctto <h t/o ot- 
¿Lmc por i-l nuevo sistema puesto en práchra; pero. n«» olviden lo 
«nu* i'üíi m ucii.i propiedad ha dicho HtM'i'uril'». 

-K1 primer deber del KsUdo es el de alentar iudneeiamcnic á h»s 
ciudadanos para .¿ue se dediquen al ahorro, ncumul ju capí ule* y 
{( mesón un bienestar. » 1 > 

clV.v., s¡ medida que la riqueza privóla amneutu, »e al/at. i.« 
irnj.u< 't<.s, •. se ereau otros nuevos, entotiees indirectamente se ca>- 


,11 K>:i ci «:io ¡i pr«i-c» ..« -Li 2 u Ju.tr;»i-. Jurar-t* 11 


f¡"a la vírlml persi^u ¡rudo ñ los tpjo obluv¡ort»n buono^ rosullado<- 
Ifaoiñndoío asj, so premia la ¡ndolon'in, la disiparion y el virio.» 

Ksío os lo 'pío estáis Imoionib ». 

Adelanto: 


11 Jefe drl I '¿i ripio National on tiompos <]»' l.atonv, "uñaba 2, l'JO $. 
r| ano urinal, en (juc* si; robaj:in S a Ies Nielas.... pop eooii"* 
el Joto ilel I*nrrpio linio .*!,! Ȓ >0 S. 

Ka planilla «lo osla repartición, rl 1^3 alcanzaba á S. Hoy 

t*l» enlabio os rl (liililr | |,(¡|n $. 

í»a Ksrurla fio Arlos y ( Mlrios cuesta S 1¿í MITINS, 
ledos saltón r j no ou olla so liaron trabajos «1 * * litografía, zapatería. 
im pros it n ios f ni iras <lo oarpintoria, rspondirndoso a la vo/ los produei- 
los fio las \arias industrias on olla establecidas; todos lo saben, pcn« 
nadio salto on fjuó so omploa ol «li ii« , r«» fpio producen osos trabajos* 
paos on oí oáto lili i do roo tirsos no so mencionan . . . . ¿Será por olvido* 
i'ortalo/.a Criieral AiM ¡" as {( Vrrn). 

MI ano 1W ol pivsiipuosf n lo asignaba $ 2,a!lli. J*’| año aollial cuesta 
ia (jaratóla rio ¡(Jaime \eces mas! ¡Nn os natía lo dol ojo! 

hl año INNO d t'uerpo Módico costaba X Kn cambio el año 

«pío ri^e* oí Cuerpo Medico ouosta ¡N ií7,'WiO! 

¿S¡ habrán aumentado ol Cuerpo Médico para ourarso do las resul- 
tancias de los atracones!* 

I.a Ksouadrilla <l< d año INNO íilti traba on (d presupuesto con 1 1 X. 
K1 año INNo so lo asi^nñi 1t)S,SI)0 S. 

Helio auinjue so derramo, < | no el pueblo os oí pavo do estas Inulas tío 
< 'amacho. 

Kn 1SS0, la Comandancia de Marina tenia presupuestados s ¡fcí.OOl :ÍM». 
Kara el año actual.... (por sarcasmo llamado cor mtuniro, 
debería on propiedad doriisele año do ttrrruviu^ la Comandancia 
ouosta (¡0,7<¡U $. 
t'Malt Inundo.' 

¡Cuánto bombo insulso se lia hecho coa esa desgraciada localidad 

t 


¿t.'uánta alharaca , inútilmente! luiuio de paja: nada ma<. 
y \ n f,o 1S80 la Capitanía d«d Puerto «lo Maldonado tenia un prestí* 
| t „osio di' y ahora «pío su tpnoiv prolojor esa loeulidml jarabe, 

do píco'l á la Capitanía del Puerto de Maldonado sola -o lo asigna 
.ViM $. 

Y para pn»hnr<pio la protección. habilitación do Aduuna y las oai s * 
fas do. Santos, ron lodo ol repiqueteo do adulación — signos do la 
.'■pooa— no pasa ilo puro Imniho fatuo \ do mal pnoro. diiv. ^'uo o 
ano 18.^0 la Kocoptnna do Maldonado lonia asignados ís lt»,dhV*. inolu- 
so ol suoldo dol Uooopt»>r que pi/.aha do UJHM $ anuales; mientras 
*^uo ahora so lo añonan á la Heceptoriado Maldonado JhJ / $>. incluso 
,.| sueldo dol líoeoptnr que á ponas os do 'X4\ S. Omito los comenta- 
ños y dejo . jimios haga el lo.-Mr; .pío dipi si os asi cmm so protojo 

s fomenta la Aduana do Maldonado! potándolo dol prosupuosin 

l I.7S l $ anuales. 

Poro, consuélense lo< vecinos, .pie un camhio na 1» s l ,tl11 
a piedra fundamental do la Aduana que liare dos ano di 

pozarse. 

;Ah músicos! ^ ol pueblo rio. 

Sigamos: 

f.l WoL'imionto do Artillería el ano 1SS0 costaba . . 

Klanodo derrocho actual cuenta 

Mas dol doble! . 

|„s luiialloiii'H v.3-, I yV .le I r.v/a.lo.-.w . .1 uA* «• ' 

^ | u 10 posos cada uno. 

K1 ,ño .lo iIoit'xMio actual c«.*>un 1MU»* «4. — A,< * u ‘ aW> 
,.;i j- llofíimloiito .lo G.hi.lWi:., en ti.-ini-o •'« ljll, ' rn ' , ‘“ >U 
*3L:>7l>. Hoy cuesta 07.S7* $. 

A esto hay que añadir, «pie tenemos cuatro K ,, K inmM * * 

( aballeria, que entonces no los hab.a, y qun >o U-agar. anua u 

bagatela de 271, IS8 $" . . . 

, ... ||ll(1S4 . lnv .M;l^),0bO¿ ou ciueorengUn>. 

Hav una plandla nnin. d-, qu , • r . , 

‘ , • - n 11 „,.|,lo imiín. Voy u irauscriWla. 

Para n «.- anclaje coi. chicas, hl |'U« '"o l-«„ J 


«i "1 1 1 "- 
1 id,tt7ti 


PLANILLA NTM. 


V íT/7o.< (/(t.'ifn'i 


K vendíales y extraordinarios $ K'O p (mK.i 

Alumbrado, n^uii y ai«|uih t do enmieles - 20,C<M 

Vestuario y o< j u i | »o * 12(\0dL 

Refacción do cuarteles, compra do caballos y material de 

guerra. . . • "(UM* 

Para material de construcciones na vales 


$ :ií-0 ,<KO 

¡<¿uo fecundóle/.! 

Ksta ¡iImdí 1 1/% do cuno.'* fjasfo¡* 9 en tiempos do La I orre 

asociaba $ 

La Plana Mayor Pasiva aseendia en 1HH() A . . . . " f>2i, lUí-l 

Hoy, tamhuMi esa lia aumentado, y alean*/a ú . . . • ñGO.UM 

Las viudas y menores tenían presupuestados en ol 

ano 18S0 * ñló/H) ] : :n¡ 

MI ano actual alcanza oí presupuesto á • 10:2 1 

Voy ¡i concluir. 

Lector, Ico y asómbrate, osla úhimu |iincclad.i comparativa, entre 
este ( iohicrnn Constitucional y a«jut‘l íiobierno militar y despótico. 

La lista do jefes y nlinalc.* denominada «7 de Setiembre* ol ano INMO* 
la formaban 7l iimividuos, Ins ipie iveibinn anualmente 20.W2 $. 

Aotualmonto osa misma lista os casi diez veces nin\or en mimen» 
de individuos, siendo once veros mayor la tajada do presupuesto «juo 
so absone. 

Mn efecto, aotualmonto nleanznn á (i lo Ion jefes y oficiales ( ¡ue lor- 
iiiíin la lista «7 do Setiembre», y lo <juo tienen presupuestado para o I 
ano actual son $ 21 í). MIO. 

¡Qué escándalo! 

Lo <|Uo cstrami os como el mal no cunde en proporciones mas alar- 
mantes aun, pues, si, sin hacer nada se puede vivir á costas del pue- 
blo y con todas las comodidades: admira ver como hay tanto hombre 


— O'í — 


virtuoso que .<c rotupc *'l nlma trabajando para vivir modestamente \ 
•dar un pedazo «lo pana hijo-, ^¡n supliera tener la seguridad de 
dejará su familia una modesta posjrion ni morir. ... punchas veces sin 
m i* 5 expectativa ipic la miseria; y mientras el ipio so afana y (raliaja 
solo tiene auto suxojos om' árido porvenir, los «pie reciben una hoja 
«le papo! ron cuatro mirlemos do los «pie se nan npivpiudo de mn‘'lm 
país por. ...osos viven de renta, y al morir sus mujeres ,« h¡j«»s tie- 
nen ponsjon a*l r¡tam! 

Traba jemos. «pie el trabajo es el mejor eontra*\ eneno del dolor, una 
ocupación útil y provechosa, fuente de salud \ répicza para los indi- 
viduos, y tral»ajando <e rontiiluive al engrandecimiento déla patria, a 
su prosperidad; en e| trabajo se unen los elementos sanos, para «pie 
llegado el dia, ipie no o>t.i lejano, poder oponerse ni viejo triunfante. 

í .os mas grandes irruios han sido, **¡n eseepeion, los mas grandes 
trabajadores, y han deseendido hasta las ocupaciones mas det aliadas. 
X*> solamente han Irahajado mas lal»oriosainentn ‘pie los hombres 
muñes, vjn/i «jur han llevad*» a su trabajo facultades mas poder )s»> \ 
un espíritu más ardiente. Nada de grande ni de durable ha sido ja» 
más improvisado. Ivs tan solo por un nohlr espíritu y una n«»ble la 
hor, «pie las obras depmiohan podido srr ejer litadas. 

• l\l liombiv. ii la mujer «|Ue realiza el buen evito en la direeeion di* 

« eual'jiiiera gran empresa, dice Sutiles, merece «pii/ás tanta honra 
- romo <*! artista «jue pinta un eiiadro, el autor «pie escribí* un libro, 

«i o el soldado «pie iraua una batalla, ¿(Juicn sabe si el uno y el otro 
« no lian encontrado iguales diliciiltadc**, si no le lian sido ne<vs ar ¡, 

*c tállalos esfuerzos? y la vietoria «pie lian obtenido esa lo mimos una 
« vietoria parifica, «pie no le deja sanare en las manos . a 

N«» nos tiernos de los rjue nos hablan d*» paz y trabajo, mientras «pil- 
los titulados elementos de paz en sus manos, solo responden á fin,.* 
contrarios ú los «pío manifiestan; y si predieau el trabajo, hoy por 
hoy, solo es para Mirarnos dire« ta o iiidirretumaiKo el resultado «pie 
de él obtengamos. 

Trabajemos, (pie el trabajo no sido es una necesidad, sino un deber 
v una satisfacción . Marchemos unidos estrechando las filas, «pje el 
-dia sr* acerca y la victoria tiene «ju«* ser nuestra. 

Ya hemos demostrado sumariamente romo se evaporan y se i'hijilvnn 


t 


bien la mayor parte «le nuestros dineros, so-un el picsupuoto ¿re-tora? 
,te -asios u'ic so:ieal».i «le sancionar; presupuesto, «pie l.iéii podrían 
Ií-il»er lietli» á menos de sancionar, por «|uc de todos modos, si |«» 
, p jniu.ilmonte se confeccionan no se lian de observar, inas valdría 
,,o confeccionarlos, pues, esto requiere tiempo y dinero gastado inn- 
l Uniente. 

K1 afio 1882 el servicio de Indas las deudas públicas de la Xaeion nL 
raiizó á $ 2.b05,.T)3:27. Hoy, cuakjuicr yuiznte creería <pic después 
de hedía la imüieaciou, lia de importar menos la cantidad (pie para 
idéntico lia el Gobierno anualmente necesita/ ¡Qué error! 

K1 servicio de la Deuda Unificada, Operación tan cantada, decanta- 
da v cacareada, esa panacea íjiiq iba. -i curar iutti i nuil i de los pan- 
ristas, cuesta anualmente la bagatela de § 8. (i 12,080:37! 

;La unificación nos cuesta annalmcntc la miseria de $ 1.030,532:10. 
¿¡Un millón treinta // seis mil yu i /tientos treinta // dos /¡esos // (lie* 
centesimos!! 

Km cambio i bu .i reportar algunos millones de pesos de comisión al 
Sindicato de marras; de esc Sindicato, del rpie en plena Cámara lia- 
bit) el entóneos Ministro don Carlos de Castro, diciendo: «Ya verán 
ounndu venaran las barricas de liljro esterlina (jue nos traerá esa sr 

cietá si baiujueri inglcsi» 

r ' Sociedad de la Trufa? ¡Farsantes! 

K1 caso es, rjuc cuando nuestra deuda en Londres tenia un interés 
de 2 . 0 valia eí 38 , *; y boy <jue tiene un interés de 5 pJebcria.. 

cuando menos valer el 8U en cambio en este momento se 

cotiza al 12 „ \ 

« Ks indudable (jtie no s?.n las unificaciones las (pie levantan el cré- 
dito de un pais; » lo y ue se necesita es una buena 1 / honrada admi- 
ni s trac ion, y mientras eso no se huya, esperemos sentados . 

Para hacer buena administración es necesario íjue el (¡obierno <,<>- 
bieme con el pueblo y para el pueblo; nadado falaces promesas: ya mi- 
dio traga pildoras, pues aijui estamos indigestados de farsas. 

Toda comandita <pie en lo sucesivo tome por asalto los Poderes 
Públicos, y se quiera constituir en gobierno, formando un armazón 
constitucional, no cuela; va estamos curados «le espantos. Mientra» 
úl pueblo no se le dé la partieipa. ion «,ue debe tenor en el mecanismo 


«lo nuestras instituciones, nn.l.i podra hacerse ue solido v .luivi. I. r. . . 

V mu ser j.rofot.is, podemos a.-egurar. .pie m> está lejano «'I «lia ,;i 
(j "e los oriéntalos despertemos de ole ya demasiado |>rolon^.i<l<> lo- 
*.-il*2-0, y recordemos .pie Artigas, ! ..-nal leja y Jos Treinta v i res, no- 
legaron e-La 1 aína lilao <* independiente, y < j u i* nosotros aetualiuou- 
le parece lo liemos ol v¡i lado! 

La Patria nos dú primen* la vida ipic respiramos y la hi/ rpm X( ». 
nios, el íimor do nuestros padres: rilando somos hombres el de la fa- 
milia; el eariiio do nuestros molos y después nos alna* su seno para 
el descanso eterno en este salle de miserias y sufrimientos. 

Nuestro deber os propender ,i su felicidad y engrandecimiento, \ 
ninguna satisfacción mayor fpie la de dejar a Ios<|ue nos suceden id 
ejemplo del bionipiP hemos practicado, para «pie nos imiten v recuer- 
den con carino: as; la honraremos micnli as la sirlud ten¿ra un altar 
en el corazón de los hombres. 

;La Patria primero «pie la familia! ; l odo menos la sirlud del»- 
por ella sacrilicarse; ypar\ sai.vau t \a patiiía A<;o.\r/.\NTr, Tonos u s 

«KMKDIOS SON Jt.sros el AM>n SON \L( I.S ,mo>ü 

Péneles dijo: «KI ijuc muriv por su patria, le sirve mas ni un solo 
día, que en lo ijiio pudo servil la en todos los momentos de su vida» 

Cantil dijo: Amar la patria no equivale obtener empleos públicos ó 
figurar en la política. Ama la patria el ípie emplea su fortuna ó in- 
teligencia en empresas «pie 1c rindan ventajas; prornm iendo el verda- 
dero progreso, «pie consiste en la aetixidad, en la energía, en la f»er- 
se ve rancia y en la virtud de todos. . . .mientras .pie la decadencia \ ¡ene 
del e.troismo, de la abyección, y de los vicios de iodo: haciendo propa- 
ganda de buenas doctrinas y buenos ejemplos reporta siempre un pvin 
bien á la sociedad y á la Patria. 

Kstos titulados (íobieruos (piedcsiic el <•> a la lecha se lian venid* ► 
sucediendo, los comparo con edificios hechos sin cimientos, sobre un 
subsuelo movedizo. -¿Qué resulta im:i ve/ terminado? Kesulla «pie ha 
costado cien veces inas <le lo <|ue podría halxjr costado si se hubiera 
hecho sobre piso sólido. lVro, no es esto todo: al poro tiempo mioja., 
los arcos, se grietan las paredes, el edificio amenaza deminiharse. 
Kntonccs se colocan pilares, llave- y trabazones y mil puntales: la 
mar de gastos, y de continuo; nunca se acaba, pues, en dejando, el edi- 


- / íS - 


lirio *e v¡i al -uolo. Llega el din que el rico propiciaré) se apercibe que 
toda su fortunase lefimen llaves, puntales y pilares y so encuentra 

j., M) iseria: ]\unpliun t el edilicio se viene al suelo. 

|.;| cimiento de iodo gobierno constitucional es el apoyo popular: 
¿Esto lo tiene? 

El sulfílelo es la opinión pública. 

Los puntales son ais bayonetas . ? ?....? 

Los pilares y las llaves de este od i lirio gubernativo lo constituyen 
un reducido vírenlo de partidarios de pega, muchos de ellos, que iodo 
lo aprueban y lo aplauden ineondieioualinento, mientras venara |.i 
pa?:a. 

tiran numero de esto* señores forman la titulada Opinión pública 
que ha servido á lns Yarda, á los Latorro, sirven hoy á Santos 
•por la misma razón que servirán mañana á rualquicr Diablo: son 
una especio. de laratica. s de hospital, que á lodos van bien: á todo se 
amoldan. ¡So entiende, que es siempre que se trate de < lobicrnos 
que no gobiernan con el pueblo ni para el pueblo! 

Dara sostener todo «‘se mecanismo se necesita dinero, muellísimo 
dinero; y lo peor es que cuanto mas se les hace tragar, mas renace en 
ellos el apetito. Entonces para conseguir dincrp .se aumentan los 
impuestos. . . .Consecuencia lógica: merma el consumo: 

La vida cara trae aparejada la emigración. 

Las entradas merman, ¿i moflida que las persecuciones al capital au- 
mentan. ;Qué se hace? ¿Cómo se contentan á los partidarios leales 
que tantas pruebas de fidelidad lia n dado? ¿A qué arbitrio se recurro 
>i no hay dinero, si las obligaciones de la Nación se absorven 100,<XHl 
8 mensuales que hay que pagar so perjuicio de perder el crédito? 

«Kl pueblo oriental sufrirá hambre y sed, miles que dejar de cumplir 
sus compromisos», ha dicho— parodiando á Avellaneda— Don M. San' 
tos; pero debería tener presento este señor, que para sostener el cré- 
«diio no hasta satisfacer á ciertos y determinados acreedores, dejando 
de cumplir con la gran mayoría; y la prueba la tiene que nuestra deu- 
da a pesar de pagarse con escrupulosa puntualidad .se cotiza boy ¿¿1 
12 o de su \alor, como se cotizan los créditos de un mal pagador, 
mientras que el Estado no lo es con /os (cneilorcs de deuda! 

Micutiu' tamo, miles de la mi lias mueren materialmente de hambre: 




/ 


a c| ii i 011 la Capital de la República Oriol;» 1 , de un país que produce ma* 
que todos los do América, en el que todos deberíamos ser ricos, nadar 
en la abundancia, y que, por su posición geográfica, por la clase de po- 
blación oscencinlmciito europea, e< la primera República v dada* 

estas mismas ventajas y su contacto con la civilización, podemos colo- 
carnos á la cola de Venezuela! 

Millares de viudas, menores, inválidos, residuos de tudas nuestras 
luchas titánicas, abi están sufriendo hambre y sed, mientras nuestros 
opulentos feudales nadan en un mar de oro en polvo! 

Estamos en pleno periodo álgido, y el ano 1 S 7 .“i será ano de tortas y 
pan pintado comparado al 188 o, cuya silueta se vislumbra, 

A la abundancia conque nos favoreció la Providencia durante los 
anos 82 , 83 y 81 , para sacarnos de nuestros males, se» presentan todas 
las circunstancias mas desfavorables. Todos nuestros producios Cu 
baja— ó con falta y merma fio demanda. 

Nuestro consumo por la misma razón en merma, \ también en mer- 
ma por la razón de aumento de impuestos. Consecuencia lógica: Mer- 
ma (le enfrailas Aduaneras, 

El comercio de campana completamente estancado. 

Las fábricas do ropa hecha y demás manufacturas del pais por l«v 
tanto paralizadas, y millares fie familias, que de u>n vivían, sin trabajo. 

El hijo del país cu campana, siempre Paria ... .siempre Ilota.... 
siempre esclav o. ... y como tal perseguido para la remonta de Ios- 
cuerpos de linea, que mas se remontan, mas se desmontan! 

La gran conbinaeion de iiniMcamnii de la deuda, que, hecha con jui- 
cio y si/f atropellar al capital , hubiera dado asi mismo buenos resul- 
tados, llevándose toda la deuda á Europa y viniendo los capitales a| 
pais, qué, dirigido con tino, hubiera fomentado nuestra gran vitalidad; 
lo que ha hecho es sacarnos una porción «le millones d<* numerario 
viniendo á empeorar nuestra situación. 

Nosotros no somos partidarios de las deudas servidas en el oxiran* 
gero— las picudas deben quedar en el país; pues, el interés que por 
ellas se paga entra de nuevo á la circulación, y el Estado indirecta- 
mente y do continuo, perc ibe sobre él un beneficio. 

Y va sin decir que el empleo del dinero en deuda, sirve de estimulo 


— ¡6o — 


nuidins para .juc bagan economías, y em|.lecn en su adquisición s„ s 
pequeños cnjHÍnh's. 

i.;» ju-ojiioWad perseguida en torio sentido y 1 »n ¡ o cualquier punto de 
v¡s ja, como minea so ha visto ni so verá jamás; como no lo liaría nh¡- 
irim ¿rnbierno que tuviese el mas mínimo instinto de conservación. 

Vahomos demostrado anteriormente las mil exacciones y palíelas 
von rjuc se ahruma al infeliz propietario: al tomo que con su dinero 
contribuye al aihdanto del país. 

Tantas barbaridades y tantas explotaciones inicuas y sin nombre, ríe. 
liian traer un resultado fatal; La paralización de la edificación! 

Miles do brazos van á quedar cruzados. 

V la verdad, es necesario ser tonto para Iiacer casas, cuando lo rjue 
uno liacc con eso es emplear su dinero para que solo produzca renta 
para el Fisco! 

Hay ilusos que suenan con los alquileres altos; hay tontos (son pocos; 
ijiic por < j no seles aumentan los impuestos, croen queno hay mas que 
aumentar alquileres; ¡que equivocados están! 

Por la misma razón que el individuo que ayer ganaba 15 reales al 
dia, y consumía 2 cuartas de vino, por que le costaba 1 real, hoy que 
los aforos se lo hacen pagar a 1 real y medio, ha tenido que dejar do 
beber las 2 ruarlas— mermando el consumo — por la misma razón 
decía, el que. ayer ocupaba una casa de 10 $, tendí a que buscar una de 
• 10$, para poder hacer fivnteá los impuestos indirectos, que sobre todo 
el pueblo tan pesadamente gravitan. 

La falta de pagos de los presupuestos y la vida cara, tienen que traer 
cuno corolario la estrechez en las familias, y la emigración. La íairiL 
Jia que ocupaba (> piezas se reducirá á J, y asi sucesivamente; usías 
son liavas contadas, 

La desalquilizacion ya empieza — y seguirá si los que pueden remo* 
diario no lo hacen y pronto. 

Por un ano de cuida, necesita el paisde lOailos do paz oclaviana v 
juicio administrativo. 

Al paso que vamos, vamos mal, muy mal. 

K1 presupuesto general de gastos aumenta cada dia, eso es íaeil; 
]>ero mermarlo es lo difícil; muclio mas difícil de lo que parece. Se 
necesita contar con la opinión pública y el apoyo del pai.s entero para 


— 1^1 


realizarlo. So necesita gobernar con el pueblo y para el pacb’o. 
No siendo ns¡,e< una quimera ('1 pencarlo, y el gobernante que lo in- 
tento caerá victimado su< sec uaces. 

Futro t mío rada «lia aumentan las pensione*. Ahora lia entrado 
ima moda nueva: á cualquier individuo «pie revienta, del circulo impe- 
rante, ya se le asignan 1 «* ó mil pesos anuales de pensión á sus f,»_ 
rederos. ¡Lástima no ser s i r ¡aeiouista y morirse! ¡alo memw la fo.- 
luna de 1 >s horodems est:V_ hecha! . . . .aunque después no se paca o 
nadie, como actualmente sucede! 

Dejaba una prestí uta sin contestar. 

Decía anteriormente: Las entradas merman á medida * |ti*> la< perse- 
cuciones al capital aumentan: ;quc se linceé se contentan á 

los partidarios leales inte tantas pi nchas de fidelidad lian dado.* A <;r.c 
arhitrio se recurre sino hay dinero? 

¡lié ahí oloricen de los negociados, negaciones y playitas! 

A unos se les dá, por ejemplo, el privilegio para pescar lobos. i Qué 
lobos!) 

A otros se les dan los faros. A otros las tierras fiscales cu pi>c-ioa 
de quien las tenga. ¡Que importa que la ley lo haya vedado! ya s * 
arreglará eso, pues la oposición lia dicho que son las Cámaras ln< que 
tienen la prcrogativa de resolver este asunto. «Si, contesta el ejecu- 
tivo, pues, sitió es mas que eso, allá vá la espiga do maíz á la desgra- 
nadora Legislativa, yá verá como gracias ñ la unilieaciún de los pode- 
res el mal lo sale limpito, ó sea la ley á nti paladar.» 

A otros seles dá el derecho de peages y . . . . somlajes en los bo!-¡- 
llos del pueblo. 

Ilay negocios para todos: «No se aflijan muchachos, busquen alg< jo- 
para que la prensa no pueda gritar, es decir, que se le pueda dar un 
viso de legalidad aparente.» Asi se les decía al principio, pero ahora 
ciertos prostitutos que poco se preocupan de las apariencias necesitan 
plata y el caso es buscar algún negocio. 

Pululan y se pascan por estas calles individuos disfrazados de hom- 
bres decentes, que viven del producto de las ruletas establecidas en 
los lupanares— y otros que viven de las academias! 

La ruleta de tal calle es un negocio para Don Fulano y el As Zutano. 

Ó 


IÓ2 — 


__Yoi> aquel magnate que >r P°‘‘ nuo>(ms callos, do gran |¡. 

)»roa:' /sabéis de lo que vivel'-qNo! — Dues, bien, en el lupanar do | a 
r ule tal hay mía gran ruleta quo no lo deja menos de 50ü $ sommin- 

le>. sin contar el -alón de bailo y lo que no puede decirse! 

; Canalla! 

;Y dice que e> patriota! ¡Qué manera de blasfemar! ¡Qué ver- 
güenza! 

Fomentare] vicio, la corrupción, vivirde la podredumbre y hacer 
fortuna allí donde muchos desgraciados van á dejar el fruto de sus tra* 
Lijos, él pan de sus hijos y los girones de su miseria. 

A los partidarios Menganos y l ulos otros, so les ha dado el privile- 
gio para que cobren para si todos los derechos del ganarlo menor \ 
porcino quo se carnee en cd Departamento do la Capital, durante dio/, 
anos! Una friolera. Doscientos mil pesos cuando menos! 

A los amigos el A.< de No Luis y Don Sátrapa se les dá el pri 

vilegiopara que deirás de un empresario de empedrados Iiaga empe- 
drar las calles donde no pasará gente ni do aquí á ó() anos, ¡tiritarán 
los propietarios! ¡Qué importa, si hay una ley que autoriza venderla 
propiedad para responder al pago de la titulada mejora! 

A los amigos Niporesas, el A.< *ja(o y oirás buenas piezas, lodos 
ellos partidarios lides, se Ies dá privilegio para que construyan cer- 
cados ñ todos los torreaos donde quiera que estén; cercados decaí y 
cunto capaces de fundir al propietario mas solido: mejora inútil, y 
que solo mejora la bolsa délos gatos: MI caso es buscar un empresa- 
rio quesirvade pantalla. 

A otros amigos de la situación seles dá el privilegio para que embe- 
llezcan la ciudad: ^es do urgente necesidad) /qué dirían los exlrangr- 
ros que nos visiten' Que nos estemos muriendo de hambre, que nues- 
tra miseria aumento cada din, que no se pague á nadie y que ios dine- 
ros públicos dejen de ser tales por el hecho de entrar en las arcas 
del Estado: que la campana esté abandonada á su suerte fatal, que no 
haya mas caminos y puentes y calzadas quo las-proyectadas en el pla- 
no déla República, pase todo eso; pero es de urgente necesidad el em- 
bebecimiento de ía ciudad: es necesario que ninguna vereda tenga más 
id menos de 10 centímetros: y como todas tienen más ó menos, la om- 


prC'M <1<> N.-' 1 '| ||(> tormina os» vioiie y !.• .¡oimeo l.i .c- 

ivila do sn c.-^a, sin decirlo, nsto ni mo*U>, y la 

dejándola á la altura de 10 conlimetros y ecit>i\íml.>lo cuatro veces 
más do lo (pie on laiona ley valdría. ¡Y es. ,| UC cuando Yd. ].. 
trii vu solicitó permiso! 

Si esto, y moto rio A mío las matnx on los l>.»U¡l]o- y sacarle la an- 
tera no os lo mismo, que lo digan las victimas. 

1 * 01-0 noso componen los empedrados, por que r«mo es la Juma* ¡a 
que tiene que pagar! 

Ln los alrededores do la ciudad nadie puede construir una \ ercAa, 
ni en la Figurita, ni en Punta Carretas, ni en olCordon, ni en el Re- 
ducto, ni en el Arroyo Seco! 

Va el propietario A la Junta, y la Junta no es la Junta Hay <,uc 

ver al representante de los gatos darle un peso por rada metro lineal y 
el a.s tlá e! permiso: ¡Todo es negocio! 

¿Y esto es gobernar.’’ 

Otra comandita, otro centro de amigos, compran sueldos al *2d ó al 
dt) por ciento, y sobre tablas lo pagan a la par. ¡Negocio! 

Otros buscan reclamos de t alles mi la Nueva Ciudad, y se hacen ino- 
rar A 10 y lo $ la vara, lo <jue en buena moneda no vale ni un peso! 

Hay negocios para todos! 

Mejor dicho: hay persecución para todos (os capitales honestos y pro- 
tección para todos lus «pie quieren vivir A costas del pueblo. 

A Fulano de Tal v Cia. se les dA o! negocio de los depósitos de Adua- 
na tales ó cuales, que en buena moneda v; Pn Pl, pero como lacom.m- 
dita es amiga se lo paga 10(1. ¡(iuadana */a moderata! 

A los amigos Talos se les dA el pri vil ~¡o de la exportación de las c. ro- 
ñas: nada: 100,000 $ al ano de ganan . a. 

;( v >ué caros nos cuestan los amigos del (icneral! 

Otra playita: A Juan, Pedro y Diego seles dA el privilegio de 1 1 ex- 
portación do piedra labrada, adoquines, etc., quienes A su vez imponen 
impuestos ad amm propio- Asise consigue quitar del medio una in- 
dustria en que se emplean en el país muchos miles d <3 brazos. 

«¡Buscad negocios, muchachos que ya (pie no al -atiza el dinero estoy 
dispuesto á contentaros. » 


Ki.a iíocíjo, por ejemplo, desaparecen quinientos mil ladrillos 
rr»Ho-á un edificio nocional, soliviólos con la misma ligereza con q U0 
puchen levantarse dos cobros del suelo. 

l'n t rain vía en la ciudad tal, para trasporte de carne es un Inicn nego- 
cio. le dicen un dia ríos amigos, á quien puede darles el negociado. Al 
día siguiente la coneesion está estendida. tirita el pueblo; pero e>tá pro. 
hado que lo que es con gritos nadare conseguirá, por que no Imy peores 
sordos que los que no quieren oír. 

Los títulos por tierras á ubicar, repartidos por cuadernos; la deuda 
ainorí izable emitida no por resmas sino por fardos; los miles do despa- 
chos do ascensos convirtiemlo do golpe y zumbido en comandantes y 
coro neles á individuos ipie nunca fueron ni cabos, rebajando asi la 
honrosa carrera de las armas — todas son pía vitas v negocio* «lo la 
época. 

(.os negocios, negociados ypbiyiins, son aquí inmensos, como in- 
mensas son las arenas del mar. Y nadaron las actuales, sino las que 
nos esperan - 

Kl negoc io del Barrido y íiierjo de Calle?, que no se riegan ni se 
barren, pero cuyo imp tiesto se paga por el pueblo, que no produce me- 
nos de :JO,COO $ mensuales i;s in it...u...! 

I'or que desde «pie á mi se ine obliga á pagar una cantidad mensual, 
por barrido y riego del frente de mi casa, y no se barre ni se riega, [se 
me solivia la plata. 

¿Donde ván esos dineros? 

Acaso unos pocos desgraciados atorrantes, (pie se al. púlan á tanto 
por noche— la nocla; que se emp ati— para hacerlos pasear con carre- 
tilla á rastro y escoba al hombro, | r las calles mas centrales, para 
que el pueblo los véa, y que se con ere-: m á barrer mal media docena de 
cuadras «le la Ciudad Vieja, ;acaso esos desgraciados á quienes ni se Ies 
paga, son los que llevan nuestro dinero? 

Sépalo el pueblo: el barrido y el riego son un negocio como todos 
los domas. 

Para sostener todo este inmenso mecanismo se necesita tirar mucho 
dinero, y dar cuanta concesión inmoral sea solicitada: y lo peor es que 


"c.^el momento .,ue fo!ta >ol,, a.’ eon,o al ,,.,el.!o 
rulrnn [.¡ira sor.ortar lamas ini.|i, i, 

;l'.stamos entrando en es ( > periodo.' 


'á ¡i iVi ’ t i i la 


Reaccionad 
salvación está 


! ,n, ‘ ,)i " s ,,Ul ' au " 0S ,u ' ni P o; v no olx ideis i|.,e en nuestra 
la vuestra. 


Knclpresupuostogennrnlde gastos se l.a dejado pareeido á 
• u| "ellos iiitirgrnc* de r,uo ahora tiempo nos l.aUal,:, el señor Mmistro 

erra ("linón" pesar ,io I|:U ’ CI ' niorir de l.aml.re á tanto d,-s K r¡ier»do 

pei.MO. lisia, no por eso dejard.de l.al.er heel.o una de las mas eolosa'es 
fortunas. ) 

fc.diemo> una ojeada a la disparada: 

$ l«iro caminos nacionales: ¡Musirá! 

120.000 $ para los nuevos Aliñáronos ,1.» Aduana. I-Mus so rstán 
constriñ endo, poro .en dundo osla la licuarini,* ;o„ dundo los p.v.u- 
puc.stos. , Para 'pie, s¡ lo mas cornudo es hacerlo á puerta currada; do 
todos modos el Rohieni > no do!>c dar cuanta do sus actos al pueblo! 
¿Principios de Gobierno— sino propio-alo menos de propiedad! 

¿ROiien nos garante que las tales obras no valgan on realidad ni 
I0,0< t() $. y «pie los 80,000 $ restamos no sirvan para uistiti negoi ¡o? 
¡truncaros nos cuestan muchos amigos del (ienornl Santos! 

80.000 § para erigir una estatua ;i Artigas'... ;l .a verán nuestros nie- 
tos.? 


20,000 $ para erigir otra ;t Rivera; lastima que no se eleve otra 

al compadre, es decir: á ( >ribo, ¡qué pamlant! 

10,000$ para erigir otra á (ínribaldi . 

Y centenares de viudas de los «pie han derramado su sangre y 

dado su vida por la patria, mueren de liambre, con un año impago! 
Kvas estatuas cuyos 110.000$ se retiran ahora, apostamos ñ que no 
se erigirán ni dentro de diez años! 

Y preguntaríamos á nuestra vez.— ¿I íespues de Artigas y... Rivera, 
cMu agotada la lista de los orientales meritorio^, que ya con la espada, 


¡66 — 


yacon I.t pluma ó con sus buenas obras se han hecho dignos do que s^ 
té*s levante una estatua? ;<>|i! época do servilismo y adulación rastr«- 
*r:i: Jespues de Artigas y Kivera solo hay tm (íaribaldi! 

Sentimos que la sangre so nos suhe al rostro; no porque ( iarihaldi n* 
merezca una y mii estatuas en mi paN, sino por que entendemos que 
<•11 el nuestro han hahido muchos ciudadanos que deberían merecer 
tina esí/itua antes (¡iiii id. 

Alii tienes, lector amigo, en lo que se despilfarran la, mayor parte de 
nuestros dineros— haciéndose la vida cada día mas cara por los innu- 
merables impuestos que sí.» nos echan encima, por los que croen que 
para gobernar no hay mas que trepar al poder, sacar todo el dinero po- 
sible y repartírselo. 

Interrogado Solon, de que manera podria ser óptimo el gobierno de 
los estados, respondió: "(liándolos ciudadanos obedezcan ñ los Ma- 
gistrados— y los Magistrados ñ su voz obedezcan las leyes.» 

liemos querido comparar la. simaeion actual con la do Latorro cu 
muchos casos, por que comparándola con la de Lllauri, Butilo, flores 
•ó Herró, no se nos tachara «le utopistas. 

llay que confesar que si Don Máximo Santos hubiera tratado «le 
rodearse del elemento sano, que lo hay y en abundancia dentro de los 
límites de lo que filé partido colorado, habría podido hacer un buen go- 
bierno, y merecer el aplauso de sus conciudadanos; poro desgracia- 
damente, y h.iv que lamentarlo como orientales, porque es de sentir 
que pudiendo un hombre hacer id bien y hacerse querer, sin costarle 
<:utííío¡o alguno, no lo haya hecho: desgraciadamente se ha dejado ma- 
rear do la adulación á tal punto, que hoy, al finalizar su gobierno, se 
encuentra solo rodeado de los que en su mayor parlo lian estado do 
«continuo acechando sus buenos momentos para explotarlo. 

De cualquier modo, durante esta administración han mermado nota- 
blemente el número de desapariciones misteriosas, que era moneda 
corriente en los buenos fte/njtos de Latorro, quien gobernó con el terror; 
mientras que Santos consiguió igual fin por medio de las dádivas. 

Aquello cortaba: Kslo pudre. 

1-itoiTO persiguió y quitó del medio todo lo que Je estorbaba; no per- 
siguió a! trabajador, ni al capital. 


— i6j — 

Aciunlmcnte el tral, .sufre mil /Vitolas* el e.-í/.i:../ «•> ¿;, % ¡, a 
expint'.ria del último periodo do nuestra tlrnulonrm • 

lo. rp.een 1 HSÓ reeil.c sueldo de la Varion :,/r.>n/.,n t l,(kk), v.sí 
r¡.leuIamos por lúrmino me, lio ,,ue rada uno ten^a ,/ue tapar « inn, /*. 
ras, ¡nelusa la propia, res, día <p,e viven de la Xaeíon no /nene, de .*(*>0 

|i;l’»¡t:mtOS . . . .. 

I „ | Y< r.-t,,n. l'.'l'V'a .le l« « ,.-,l < • 


ro 


«perdeos, disponía en JSXf> de fió' » indi . id.irv.. 


viles, sereno, v joles 

Kl año actual alcanza al número de <*#»-• 

r„c«,.« .lo i, o.. ...i a,,« .lo l.. «miMi. , 

| i.,;. T ,1o Solioiolirov l'l.i.M M.ivoo Ao.lv,. o., ol .l.'i..|"' 
iv nsrcriília ni miiiK'i'o rl<' * 

Kl ; i m o (?o irrncia íirtn/il afear. /a a 

, n ,.c*r,r;o ro'/cor a t pn-bt» ^ t,»fa r/„,r ,,n, 

r ¡ 

I "insul 1 a»Ios fiuaícs. 

Kl año J8S0, I. atorre, con todo su mitón, arísn.o tema „» pi^upue;.- 

C; ,S. . . f 

' ,0 * ;sw.» o*;» 

J.;i 1 sse, Villa! («‘ 111:1 hI - 

Kl 18.85, Don Máximo Santos 1.a hoch,. alcanzar ^ ^ ;M¡ . f(> . 

los ¿r.istos ¿i 

(los anos se nos s,ical*aN $ t 
I ÍOV se nos sarán S Id.'iOo 10 / . 

K- (U'. ir, m is il.'l ciM.aiema por ciento: l.ov s« * 

líemete para se partidos entre la -o, lili.. c »»«•”" Y"‘ 

.-ese,,/,,. /, «Wí «"/ re/«//«eAa A'-'" 1 /cas «t '•> ' 

' |U kÍ im^i.U, -le ( V,..t.,U.eio., 1 1 i roela -le, año 18*0. «... "-la 

hliCa ..sccmlin OI. el calculo ‘le rer'iii>o s a 8 t.t.l»,- 

l ili 18 .se o ¡ mismo impuesto se ealeuli. en $ 1 . 11.0,0(111. 

Kl :im.i de piaría .-lelnai, e«o imf se hecho >»<’"■ a 4 > l.™ . ■<**. 

t ., ,,ee¡r ....e solo en Coi.lril-ueio.. se nos .juiraa 7 iít..«»W 8 m:o ,/e /.. 

,o 4, ue ,, apañamos ahora .los años! AY , ñv.o, ,/e 

¡Músicos: Y p. itais á voz en cuello, ,/ne /.ro,.eii,/eis (»«• lo.tos los 

medios á la valorización de J.i /»rojii<*dad . 

■I -0 liareis en ro;iIid:nl, os Ji iludiría ! 


I 


i6S — 


En 


lis P:\tem.'* ^ el 13 <2 se liahian calculado recolectar 


S 010,000. 

Poro con los persecuciones y avaluaciones Orinales, el año actual se 
liaren alcanzar á 700,030 $, cobradas por adelantabas y vueltas á au- 


mentará piaccre. 

¡Ciento cincuenta, mil pesos más en dos años! en apariencia, pero en 
realidad mucho más. ¡Lindo modo de proteger la industria y el co- 
mercio! 

¡Ya veréis dentro de poco el resultado práctico! ¡Negativo! 

El papel sellado se aumenta en 8'\000$ sobre el ano 82. 

Los timbres en 55,000 §. 

Pero, á lodo esto, no se ha tenido en cuenta una cosa, y es, que con- 
forme se aumentan los impuestos, merma el consumo. Esto es muy 
rudimental . 

Nada hay mas fácil que decretar un nuevo impuesto, ú de aumentar 
los existentes; pero, la rosa másdil'icil es saber conocer, penetrarse bien 
de si realmente el pueblo puede soportarlos. De esto es de lo quemó- 
nos se preocupan los legisladores (pie le lian nombrado al pueblo 
oriental. 

Entro nosotros los impuestos execivos de hoy, no responden ñ otra 
necesidad que á la de calmar el insaciable apetito de nuestros Señores 
Feudales; y bajo este punto de vista, todo impuesto es injusto, por la sen- 
cilla rason de '¡ue j>csa sobre el contribuyente, sin justa necesidad . 

Con razón dccia Macbiavclli: «En la creación y percibo de impues- 
tos debe tenerse siempre discreción y contemplación á la vez, con arre- 
glo alas calamidades por que atraviesan los pueblos, no exigiéndole 
nunca más de lo que humanamente puedan dar— y para que los im- 
puestos sean justos, os necesario que la ley y no el hombre sea quien 
los distribuya.» 

Mirabenu dijo: «Ce n’est jamaissans quclrjue intention perverso qu'on 

• léve un peublc des tribuís arbitraires ot peu proportionnós á sos for- 
« eos ou á sos hesoins.n 

Veamos lo que dijo el autor de «Derechos y Deberes», Mablv, «Les 

< plus legers abus en matiére de imanccouvrant la porte aux plus K rnn- 

• des dopreaalions.» 


I -os tributos que ios gobiernos exigen Ú los pueblos, deberían ser co- 
mo los vapores (pie el Sol atrae de la Tierra, y que después nos envía en 
fecundas y Copiosas lluvias. 

Kntre nosotros El Sol se los atrae, .pero lo que es devolverlo: ;S¡ le 
be visto no me acuerdo! 


CUARTA PARTE 


Dice Cervantes, que segundas partes nunca fueron buenas, pero el 
lector que lia tenido el valor de embucharse las soporíferas tres partes 
-jue preceden, bien puede engullirse á guisa de postre, esta cuarta par- 
u?, <¡i¡e aún le falta, y seguro que en haciéndolo encontrará la clave del 
2>or «jué de este libro. 

El grano, como solemos decir ios criollos, está en esta parte, os decir, 

• *?» el fondo. 

Eviene que alguien diga, «pie en ella me doy bombo; al que tal obser- 
ve* Jo remitiré á la primera parte do este libro, para que so persuada que 
-i sal le es permitido basta á los glandes genios, que no han de ello me- 
iiC'-ior, pero que ceban mano en muchos casos, bien puede serlo por- 

• nü ido a los que no son nada, y que si recurren á ese espediente, es 
porque las circunstancias, la época y eí interés, á hacerlo así lo obligan; 
ran\':me sj tenemos oii cuenta que el bombo que nosotros damos, no es 

• *- esos bombos perjudiciales, sino un bombo benéfico, y que de él se de- 
rivan rl lira ( le / 7 tu: lo d.á (rao domo si;a); el bien de i país y el del 
ooeblo! 

Esta cum ia parle vá escrita en el mes de Noviembre del ano actual 
m>cn f ras que las tres precedentes fueron escritas en Agosto. 


— iyi — 


Al escribir esta ya habíamos resuelto la liquidación de -La lndr.siriabp 
suspendiendo toda operación de compra do tierras, y concretándonos 
exclusivamente á la venta de las que nos quedaban . 

I,a persecución iniciada y llevada desgraciadamente á cabo por Iñv 
ye n tes del poder, para detener la marcha progresiva del país y el desar- 
rollo de todo progreso,' acobarda el ánimo más férreo que pueda presen- 
íarsecon el propósito de fomentar la propiedad. 

«La Industrial^ lia hecho en la Capital de la República, lo que* 
nadie hizo, ni lograron hacer los Fomentos con sus colosales ca- 
pítales de que disponían. 

Los Fomentos pudieron ser benéficos, disponiendo de valiosos capí la- 
tales, y en cambio su acción fue completamente perniciosa, salvo algu- 
na eseepcion. 

V es que los Fomentos solo consultaban su interés, mientras que* 
«La Industrial», al plantear y llevar adelante su plan de operaciones; 
ligó sus intereses con los del pueblo, resultando beneficiados ambos, y 
nlmismo tiempo reportando inmensos beneficios a! país y á la sociedad- 

Voy á explicarme. 

Los fomentos eran sociedades anónimas, que solo buscaban bao- 
nos dividendos — lo esencial, para ellos, era sacar precios fabulosos; 
poco les importaba el incremento y valorización que pudieran adquirir 
después da enajenados los terrenos que vendían. Tan es asi, que casi 
todos los terrenos vendidos á precios fabulosos por los Fomentos, per- 
manecen dcspobiados.y no valen ni la cuarta parte del precio á que fue- 
ron vendidos; precios estos que no alcanzarán jamás. 

Los compradores de los terrenos á los Fomentos oran en su mayor 
parte especuladores y bolsistas; todos compraban para vender ganan- 
do mu v pocos con el propósito de poblarlas. Kru la especula- 

ción impulsada por la especulación» 

Era cuestión de andar lisío>; temer los terrenos, como quien tiene- 
en la m uio una braza do fuego, y tan es asi, que los que quedaron re- 
zagados, fomentos ó particulares, se quedaron con el clavo. 

Esto, y los fabulosos precios á que fueron enajenadas esas tierra'*', 
fué el origen tic la falta de edificación en casi todas ellas: están estan- 
cadas. 

« La Industrial», conocedora ya de la suerte que losiiabia cabida X 


1 


i 


I 


h< lomemos. cuya u’da había >ido un soplo, tno pudiendo sor do otra 
mancraW dol mal resultado obtenido por los adquirientes tío tierras 
para especular, ro^ol \ i<» buscaron diferente clase social sus favo re* 
redores, y formarse de todas las personas trabajadoras y económicas 
una numerosísima clientela. 

Trató de llenar necesidades y nodo fomentar especulaciones. 

A nadie se le había ocurrido aun (pío del pobre artesano, (pie mala- 
mente puede economizar Iros, cuatro ó cinco pesos mensuales, pudiera 
hacerse un propietario, arraigando al país a un individuo volante; v 
(pie con e! andar del tiempo eso pobre diablo llorara á tener ana casa 
saya, en terreno snt/o tandnen. 

Emo bu sido el ideal concebido y realizado por esta Empresa, con 
escasos recursos y sin ningún apoyo; luebaudo dol 7ñ al 8d con lado* 
preciaeioM de la propiedad raiz, y cu cuanto esta empezó á entrar 

m >\¡miem i luchando de nuevo con las persecuciones que desde las 
altas esferas v 0 lian iniciado contra los pequefios propietarios, como 
ya lo liemos demostrado con abundancia de datos en el transcurso de 
este libro. 

Por donde quiera que ha cruzarlo nuestra bandera de remate su es- 
tela lia quedado señalada con un recuero de edilieios, haciendo surgir 
déla noche ¡i la mañana ricos y florecientes centros de población. 

Mas de cuarenta son los Barrios que liemos formado en la Nueva 

Chi.I.hI y sus r’onlonios— sin contar varios jMioblitos cu otros depar- 
ta montos. 

F.l nú ni oro de personas .pie hornos l.oeho ].rop¡e1ar¡ns soirun ci nlti- 
mo inventario excedían do dore mil. 


libido a la iniciativa de esta E 



e esta Empresa, a sus facilidades para con 


largas / * 0 " : — con ( riUu yondo (lo esa mañero al aumento de la rema 
pública con muchos miles do pesos anuales v arraigando on el pois 
muchos centonaros do familias tintantes. 

/Cuántos miles do in lividuos que nunca sonaron en ver eme / »- 
sos rrruiilo.< t dehalo á esta iiknkfactoua lmtuf.sa so lian encontrado 
con un capital acumulado en un terreno que á más do representarles 
las sumas invertidas en su adquisición, les valia, una \ez cnnehiii;.» 
de pairarlo, doblo y triple del valor ipic les liahia costado? 

/Cuántos ('entonaros de personas cargadas de familia y llenas do 
necesidades, nos han comprado un terreno pagadero do á d, I ó !\ pe- 
<os al mes, < j no han pagado en JO, 10, óO y 00 meses de plazo— poro (pie 
ni lili llegaron á sor propietarias; y una vez obtenido el terreno han 
seguido economizando, llenándose de privaciones hasta poder chis- 
rniir una pieza y rtV»V cu su rasa? ¡Tener un hogar: sor aquello mino, 
solo suyo! 


¡Cuántas observaciones hornos hecho sobre la inlluencia bou i«a 
que ejerce sobre el individuo el hecho de ser propietario! 

Tendríamos para escribir un grueso volumen can mtorcsnndsimos 
daios; poro solo citaremos un par do episodios, pues leñemos M*i<a y 


ui esiiempo de concluir. 

Don Juan Kolfeyr, aloman, casado y con tres hijos, nos compro un 
solar en el raso del Molino, cuchilla de Juan Fernandez, localidad -- 
toril, hasta hace poco, en donde por un lado el «Comento ‘IcmromU 
liahia vendido terrenos ñ 1 y 2 $ la vara -y por el otro Don Samuel 1 i- 
lo n o vondia en el Pueblo Victoria- lindero, á 8,10 y 12 reales vara. 

«La Industrial • enderezó hacia allí su bandera, y vendimos osos mis- 


mos terrenos á 3, I y 5 vintenes vara y á plazo. 

Uno do estos solaros lo compró el señor Ivoltbyr. 

Al mes de realizada esa venta, fuimos á efectuar otro remato en 
osa localidad, y lo primero que se presentó á nuestra vista fue un ^ra- 
po de personas sentadas sobre la -ramilla, al rededor do un mane 
tendido cu el suelo y cubierto do platos, botellas y manjares 
* Era el señor Kolfeyr que ejereia acto de dominio en su propiedad. 


— ¡74 — 


No> aproximamos. VA Sol rajaba las piedras; despees de saludarlo 
lo observamos >¡ no temía ol efecto «lo una. insolación: — «Cá! Segfüur 
IV.yria: aquí «lotos opilar muy eondomlos, cstaecrrni brobiodad. ;< )|i! 

a«pn no rtbor holigro— gusdn nnnlio» «gusta mucho», repitió la 

imi.á r, ha»iónd«de coro los tres hijos, cnsonamlo (os dientes alegres 
\ comentos 

Casi io«los los Domingos D. Juan Kolfeyr acom panado «le su familia 
iba á alinozar en su lerreno: basta que al fin lia. lognulo construir tina 
ca>it «. 

¡Cuantos centellares de ejemplos «le estos podría citar! 

Debido á «La Industrial*, mi la cuchilla «le Juan Kernamlcz y en 

01 Pueblo Yieioria, «le tres anos ;i la fecha se han construido más de 
2iVl casas. 

Citaremos curo ejemplo para demostrar la liberalidad «le esta bau- 
prés. i. para <*oii las clases pobres. 

Ki. el Pueblo Victoria, é inmediato al Puente del Pantanoso, «pío es 
por bunio pa^a el Tram-via que va al Corro, viviau desdo hace muchos 
años varias familias de trabajadores de los saladeros, las (pie paga- 
ba»: por alquiler del terroim en donde* teman construido su rancho, 

2 § mensuales. 

t:I.a Industrial adquiero esas tierra: las subdiside en solares y ofre- 
ce la oca>ion á los pobladores para «pie adquieran la propiedad del 
terreno di’jando de pagar alquiler y entregando los dus posos men- 
suales á cuenta «leí lote «pie lo vende en -ID S- 

Asi, después de 2 ; ) meses, encuentran diurnos del terreno: son 
propietarios . 

i hraiim inudiiMinos años en esa localidad no se habían construid»» 
nue- que unos mi-erab!e> ranchos de terrón y paja.... Hoy de ambos 
r.f)'b»«lo> «le Li \ ia se lian levantado dos centros de edificios de material; 
los ranchos lian desaparecido. 

AiTítncamld desde ol frente «le la b>taeiou «lid Tranvía del Paso «1 ol 
Molino hasta llegar á la cumbre «le la Cuchilla, hace tres anos que esa 
y.oua ue unas treinta cuadras est iba cruzado por sondas, zanjas y 
zanjones: no crecían ni abrojos. 


— ; 7í — 

<'I.a Industrial» alambró tolo ese terreno, trazo «Mininos y )>! > en 
ellos dos lilas *lo arboles sombrosos do «vnla eostndo: lii/o '«'trapío u s 
y desmolías, tajamares, nli-miarillns v calzadas, y lmy hay yá unas ?r» 
casitas, . . . . \ eso í|in2 oso hamo, «pie >o denomina ¡Ibdivar! no solo 
no luí sido aun inaugurado, sin»» «pío cu el im <o v«';m]ou solares <mu \ 
los «pie se ol di ira 11 poblar. 

Hará cocido unafn)r|iio inauguramos el «Harrio Artigas,», entre el 
( fM'doii V los Pontos; ol Dominico siguiente al do la iirnurur-n ion 
a* j u o! lo pnnviaun rampninonio, no se vejan m o «pío rarpas lornvt- 
das ron ponchos o sabanas sostenidas por oanas, ipie tanto abundaban 
allí, y en rada carpa habían una «> dos familias, una*' tomando mn , .t\ 
alinor/ando otras, o conversando las demás; eran nuevos propimariox 
«pie empozaban á tomar posesión, á ejercer dominio: acuello ♦tu suyo* 
;No(‘s pora. cosa decir, «Me terreno es mió.... ruando nunca >*: ha 
sido propietario! 

Iros meses mas larde ni el «Barrio Artigas»» habían unas 'JO po- 
Idaoiones: hoy os un pueblito li«vho. 

l.os Barrios «I.avalle’pi" y «Buen Pastor», ou la Aguada, ao v c- 
non aún un año «le vida, y ya hay en ellos más de JtlO «'dilu ios «lo ma- 
terial: asi son todos los barrios «pie tundo «La lndu>ir¡al». 

liemos observado en nuedios rasos, rjtie do un libertino so consigue 
hacer un hombre juicioso, Iiar’uu» dolo propietario; y >obiviodo pi'"pm- 
íario con arreglo á nuestro sistema, es decir, creándoles una. obliga- 
«■ion: un deber «pie cumplir— la mensualidad «pe* debe abonara! lia 
«le cada mes — para lo cuál muchas veros se. suprime lo sup- ríne» . «• 

abandona un vino. 

Ln ol ( 'orden, Aguada, Heduet >, ('animo do los Peritos y 1* «»o, 

Ksian/.uola, en una palabra, por nulas partes «pie >e vaya no > n v a 
mas ,¡ue roguoros inmensos »K* edificios rousiriudos en únenos v a- 
didos por nosotros — y á plazo. 

«Mire, soñor Piria, nos doria llenado alegría una pobre mar:: .di 
marido t> »do euunt i ganaba lo gastaba oa ol juego y en bcliul.’*: .«» 
lavaba para vivir y mantener nue>tros hijos nunca en o«-lm ano*, de 
* % a^ado< lia ptwelo un diado tiesta on casa; do noche, casi .un ero o 


retiraba oii estado do ebriedad; poro fu ó comprarlo el lerrenito \ y,i 
(pío empozó á manifestarse cu el una verdadera transformación: ( . U1 
pero por dejar el juego y por abandonar los malos amigos: todo *„ 
; latiera pagar pronto ollerrenito. V eoiisiguió'liacerlo ÍIIltos 
vencerse el plazo, logrando asi un peipieño descuento. 

l 'ua vez pagado el terreno, me dijo: Ahora, Josefa, me parece hue- 
llo «'i ue ¡rutáramos de utilizarlo: un amigo le ofrecía la oportunidad de 
hacerle la casita mediante el pago al contado de la mitad de si, ¡ ln " 

|:OPtí\ 


Sigai/i mi Pedro ('pie asi se llamaba .•1) economizando, voqui no 
úne Yd.. EX NUESTRA CASA, y es esto lodo, esa pepena 
liuerta y el jardincito .pie Yd. \v, es el fruto del tiempo de que mi ma' 
rido dispone los Domingos: l.oy está cntcegado á su familia y á su 
er^a. 'lodo su afanes economizar para aumentarla edificación- . vs 
tendremos alguna pieza para alquilar: Yd. comprende, las necesida- 
des ar.mei.tan, los muchachos rreron y l,ay , pie educarlos, v no C st i 

■• unas aumentar ¡as entradas Nunca bendeciré lo bastante el 

' >• a hora que mi marido tuvo la feliz inspiraron de comprarle 

r terreno. \ d. lia hecho nuestra felicidad'.» 

Recórranse todos los im.u.i.crahlos .liamos, fundados por «I a Iu . 

dtrtna.s, y no se encontrará sola persona que no oslé saliste- 

' ' ‘"ades, garantías y atenciones que con todos observa 

c ' ‘ > Km ¡irosa. 

l_K-¡ae> nuestra mayor satisface ion. Este es un capital que no se 

. ;tp !0S " O!ll °: Í " ,V ‘ VÍ,1U0S, '" ,: '•••" ''oin prado terrenos, v „ue 

sus uniu-evistas se [un, visto forzados á dejar de i.a4r- 
' > amc.pie podíamos hacer tro de nuestro derecho, con arreglo á lo 

; v;;¿i^vhr‘ n ru onm ? navn,,:,; : ' uo,los so ics im -i-ado, se 
, ■ ■ "'"'ideracmn, pues como lo hemos dicho en 

^ vinculados á los 

; t :, " U: r'/*™***, nn o¡,nm «i na, tu-: 

IÍ-. el ¡dcues!,,,. y prosperidad de nuestros dictes, está nuestro iu- 
i ' \ ■ UOUOMni'. 


Kl Cordon, la Apua.la, ol Re, ludo, W l'oriios. la Aldea. ol 1‘aso.lol 
Mulino. en todos tos alrededores -le Montevideo hav numerosos een- 
Iros do poldaeion fundados por esta límp rosa, y después de tamo ha- 
tallar por la valorizado» do la propiedad, esta es inhumanamente 
aplastada por af|uellos (pie. deherian propender á su fomento. 

¡Cae victima del proyecto <\ palo*! 

Nuestro plan no so ronoroiaha solamente á la suUcli v iriou «lo torró- 
nos en la Nuc\a C iudad y sus contornos y su venta á plazos. Nú: lo 
(pío liemos bocho oran los preliminares do una gran opera«'ion, pues- 
to «pío, para ol ano 1880 teníamos ol proveído siguiente: 


luirmaciou do «liamos» en la Ciudad Nueva, con tren de á 2 vinte- 
nes a la puerta, cuyos barrios venderíamos ya formados, os «leoir, con 
su> edificios hechos. 

Kl plan era «lo hacer hasta mil cn.<at en el ano, todo con arre irlo á 
los planos más adelantados fiara la edificación do casas para obreros, 
ecom'iinicas, cómodas ó higiénicas. Por ejemplo: casita sistema in- 
«[uilinato, una gran pieza, patio, letrina y cocina; todo do material, en 
250 pagadora en 50 mensualidades do a s; y un ah|ui«er mensual <1 


1.50$. 


l'ua oasiia do dos piezas de material, edificada ou un terreno ile 10 
varas por 2o, se vendería on 100 8 pagadera on 50 mensualidades de 
á 8 8 y un alifiiiler mensual do $2.50 hasta concluir de abonar la 
c;;sn . 

Casitas do dos grandes piezas, pisos y rudo ra>o do madera, pinta- 
da- al Irosco, cocina, letrina, aljibe, empedrado y vénula on 700 S, 
pagadera en 70 mensualidad»?* de IOS y Os «le alquiler al mes hasta 
concluir de abonar la casa. 

Tenemos oirás edificaciones do -1 y (» piezas, poro, como hemos re- 
suello colgar el mantillo y no os posible seguir trabajando mientras 
subsistan las persecuciones á la propiedad, «‘umo ya lo dejamos con- 
signado en este libro, pues, iodo tiendo á la despoblación del país, > 

no á su aumento. 

No publicamos mas dalos. 

Durante el afio lSSb «I.a Industrial» tenía proyectada la colonización, 
e< decir, la subdivicion de grandes arcas en chacra'' pura \cndena>a 
(i y 8 pcs 0 s cuadra y á 30, 1(1 y 50 meses «le plazos. 


M míuií mm <}ii ■' im.t tjliacra 'lo 50 «madras, ijuo vendida á (i $ impor- 
tuna 3¡MS, 1 1 * ).I r* ;i pagarse 011 I anos de plazo, os decir, con muclm mo- 
nos «la lo i|iio t mdria «pie pagarse do arremlamiento so n«l< j u ¡ ri i*í;i ln 
propiedad. 

Sioljrc osla ojiorai'ioii tenemos muchos estudios hechos, y lalvoz ha- 
bría sido de mis importancia «píela venta de solares á plazo y la venta 
•do las casi*: poro, expuesta la causa rot ula — hemos resuello abando- 
nar la empresa. 

Lula psporuIíH ion territorial y mi funículo o*a. i casi torio por hacer 
•cu nuestro aais, y hay mucho muy bunio \ útil: ¡ion* no le arrendarnos 
i as pananetas á los ipie se nielan á /.mizos en urna. época. 

Siguiendo como vamos la bancarrota es inevitable, la despoblación 
se acentuará cada día y emi especialidad en los ! )epartammit«)s. 

I.a vida cara mermará las mitradas, y cada ano el délicit irá en 
aumento conjuntamente con el derrocho. Kl inmigrante pasará de 
lnrg«'> v tendremos ijne sufrir sin «pie se nos parta el alma ríe emula- 
i-ion y rabia, vorcamo nuestros vecinos reciben más do clon mil in- 

inigranT.'s al ano, mient ras nosotros I 

No i pilero repetir el dalo (pío luce á foja 58 de esto libro. 

A eoniinuaeion trascribo algunos interesantes «latos ipu' demuestran 
‘ona pequeña parte' «Ir* los inmensos beneficios reportarlos á las clases 
o* mmnieas por «1.a Industrial.). 

Si la era a hacer publico todos los «pie tengo registrados eu mi libro 
de apuntes, serian nt|cos, arios unos «mantos volúmenes, 
hn érese <->! I . , i or. pues vale la pena. 


Iwf'ycn, Infjrnici'.í ,!,> la J. /•'. A. de la Ct/dtuf, compré 

\ >')0 varas de inmono « ‘ : i < *1 '• líarrio La ( ’onimvial », con dos casas, gran 
pozo manantial, arboleda^, jardines, verja de fierro, etc., todo en la su- 
iií.i. «le 2, loo s «le los míales entregó á cuenta 1000 X al contado y el 
res« : , n r.j deberá abonarlo en 20 meses «le plazo, es decir, 70 pesos 

mensuales. 


'70 — 


A los 3 inc>cs despue> de la compra, lo ofrecieron oilóO .> mí roo K. J 

cuya «derla no acopla. Almra bien, si hubiera hecho id neiro.ho. ?.nhr¡u 
tenido un beneficio do ~<01.h>, ni ma< ni moiir»^: puo^ «pie ademán 
ilc la utilidad «jue le ofrecieron hubiera ¿rann.l*. > Iñl.tr» r n c’ do-cuou- 
10, abonando al contado. 


Eduardo Batial y herrero, calle DcIcumi ama. J0¿: rompí » el de 
Mar/.o do 1881 un solar on S KM. 12. Kl 21 do Setiembre de ISS2 con- 
el uy< * ile abonado, pagando por mciMialidadcs do Ó S: ha • 1 ni.*>e.*v 

tuvo de oferta 300 pesos. 


Jn.<é Cordero, Guarda AIhhh'cii del J) ■ym'S/o» ( tifmrro, domtrdnt k 
rn la calle del Caarci/n man. I'J rS*. Compro un solar cu el ■* barr’m Nía”, n 
Ñapóles*, calle Defensa, on$ lrt3.lt», pagadero cu ínoiMinlidadcs .lo 
10 s (d2:l de Noviemhre de 1882. Aun no ha concluido do ahnmnvo > 

ya le ofrecen $ 000. 


A'ju^iui Benjamiao , mulero, 'ice en la ral Ir A * ruin 

VA 21 .le Mar/.n .lo 1SX1 rompía'. m> ‘ 

S 1X8. l.o acal. ó «lo abonar en Febrero .1.' 0>IC mV> p'«r 
".le r. S: lioy le ofrecen 100 X- 


r/n’. 0 Í.Virt.v. y 
;lTT \aras en 
me. ' i’didade- 


— i8o — 


El 1G de Mayo de 1882, un señor l). Antonio Gómez compró un so- 
lar en la calle Defensa entro Guana y Charrúa, compuesto de 150 vacas 
en 2:13 $, en el fjuo construyó una jueza. No pudo seguir pagando, v ¡\ 
los G meses de estar en suspenso el abono de las mensualidades, lo 
entre"*) en ])ngo al señor D. Rolando Tealdi, propietario de la Zapate- 
ría calle Rivera esquina Municipio, poi* una cuenta que á él le dehia. 

Tealdi recibió el pago con todo dolor, pues debía seguir pagando las 
mensualidades, lo cual no 1c gustaba muebo; y decía que para sacarse 
una espina se había metido un clavo. Concluyó de pagar el 17 de Se- 
tiembre de 1881. 

El día 20 de Noviembre del mismo ano, por escritura juisada por ante 
el escribano don Francisco (.-astro, vendió el mencionado terreno con 
sus mejoras, á dona Ana Radona de Roud, duplicando el eaj.ital invertí- 
do insensiblemente en la compra del solar y la pieza, como se verá. 


Costo del terreno § oqq 

Id de la pieza » 1G0 

T( >^J 383 

Creció en que vendió 775 

Rcnefició liquido. $ qqo 


¡'cclro ;/ José Calumbo, de profesión alba/', ¡los, domiciliadas en la calle 
Asamblea, cutre Chana y Guana; compraron un solar en 1(¡G$, pagan- 
do 5 $ por mes; hoy lian reusad, j USO * de oferta, al contado. 


Don Eiif/cnio Itecai/le, capataz, y propietario de una tropa de carros 
déla Junta, nos ha comprado terrenos por valor do. 1000 $, pagaderos 
por mensualidades, que C-l paga como puede; que es como nos pagan 
muchos que viven del presupuesto; Hoy puedo vender por § 2500, y eso 
que aun le falta mucho que andar para acabar de pagarnos. 


K! ■ i u c quiera .latos, que so los [,¡,1;,: vivo cuta callo i'iuamí entr* 
\snmMoM y Defensa. 


Vicíor Franzini, compró un sotar, pngadoro 10 isal ñus, con una 
área de U)r> varas en 2 1)1 ft. Sus nrgories fueron mal y lo entredi en 
pago á Don José Past orino, propietario de la barraca sita m la pfa:a de 
frióla, esquina /< 9 de Julio // Magallanes. Kstó abonó el resto y se. os- 
-riiuró el 10 de Octubre de 1832 ante el escribano Rebollo. 

Hoy ba tenido de oferta por su solar (>00 S. Cuando b-> recibió en 
pago fue á disgusto, pues decía que para él era un clavo! 


Jilas Torres , empleado de la Comisión de Obras Municipales, do* 
¡«¡ciliado cu Incalió La ZoUi níim. >11, compró mi solar do 1<¡S varasen 
•243 $, pagadero por mensualidades de 7 $. A. los 10 me-.es lo ' midió a 
- a iiudero I). Juan Couturc, ganando 150 posos. 


Don Manuel Carretero Catiro. Kslc señor compró en 17.S $ un solar 
-de 298 vara* cuadradas, « pla/.o-lmy al concluir de alionarlo lia te- 
nido de oferta 300 $ al contado, y autos de un año valdrá 100 $. 


Uus /1 iagionliermudes, iMaetor del nielar pcrMico .¡-l Xcqvo 
Timoteo., domiciliado en la calido! 18 de Julio esquina Medaños, 


rompí*»' »!os solaros con 1250 varas en 503$, y ñ plazos, el ano 1 SS 1 
Hoy piicflo venderlos á l $ la vara, pues lia tenido varias oferta- 
1 1 ílirftitl /«///, vi cuto cincuenta por ciento . 


I'vanrtécu Se'/ni , profesor de música // solfeo, su domicilio calle M a | . 
donado nú ni. 15. Compró m, solar de 025 varas á 50 eenfesimos |, 
vara, a 50 meses de plazo, ¡uiportando la compra $ 512.50. 
lint/ Ir han ofrendo un peso la rara: ¡Et dotdc de lo •¡no le co*t,d 


Jtainuii Uodropu-z Alonso, propietario de la Fábrica de Tul, uro,- 
ralle C„, miras /»«/«. 190. Pagadero en 27 mensualidades compró uu 
soiarcn 1 l(i $. Al concluir de alionarlo lo ofrecieron 291 x v Imv 1 ,. 
dan |0(i S. 


.luán Coman-, conocido por Juan Chico. Su casa, calle Sierra, 

Lavalleja y Clnina, empresario de. carros y carretillas. 

Compró Ii25 varas (un solar) en 325 ¡«i-pagadero en 32 meses, y 
después ile lud.orlo pagado M ue fue el 1*. de Dieieml.i e de 1SS3,’ K. 
vendió al contado y en remate pfd.lico á 1.2') la vara, ganando por con- 
sígateme s 125. es decir, mas del 130 por ciento. 


Fu, non Prieto // Fernandez, zapatero de profesión, y cuyo domieilú. 
ps en la calle Asamblea entre 1» de Chana y Guaná. 


lVn*2;U S eompr<» ol ano 1881 un solar do alS \ara>, paüradoroon d* 

mensualidades ‘lo a • 8». ( mando «:onolu\i» de pagarlo lo o*Veeian 1 $. 
1 1 o y 11 » * I«> <l;i ni por 12 reales — pues lm t millo varia* otorta*; «lo mano- 
va, ípio *i lo «pi¡>iera vender rdd emlria una utilidad ilo S ;iSS.r»0. 

Kseri *nr< ’• ol o*«M‘¡hano don Kduardo ljo*. el 18 de Junio do I SS I . 


.St'<jnn*lr> Sitt'/r, fmjdradn anii‘/id.<imo thd tlr Cumiad . 

( 'ompri’i un *olar do r >(>2 varas on 281 8 , pagadero on 2 S meu>ualidu- 
,]«•* do á IHjs* < 'mudiivó do alionarlo ol me* do Agosto do lSS.í, omtí- 
Mirándo>o ani«' el eserÜiano Casaravilla. mo-o* divinos, o*domr, 
-1 mo< do «JemCre lootVivieron olV) 8 y no «pliso venderln. 


J,»¿ lirnaimu |.r., gotario .le l:i |.a»a.le.-ia si.uo,, l=» '“M" ‘ 
volite, tCaso-rio .lo M¡i;oiiO>. Coi. lo orm.lioiou <le al.oni.i los ou :t" tnou- 
sii.iliilaiU'"' ooni|u , r> 'los alares, a razón <lo $ la 'aia. ( on. lti v 

,1c :\lion:trlos ol 31 .le Ago<U> .M y <"•' ••»•«'•»<> ,li;l v,íl " li, ' , """ ,l " 
solaros á 1S la vara, al señor .loa Sanliatío Drz/.ia. Do ...añora, •|.to 
¡•oco^ió .lc^.lj.o. 0,10 su «liitoro, i,uo ¡i.seiisililoiiioiilo l.al.ia a.annu a- 
vo. t.l i i *it* lo solo la inita.l <1 ol torro..,.; 'ii.lela.l -• 

¿.rr.) -rdar, »pio á «picrorlo venderlo darían 12 roalo* pm vaia. 


( ¡citara lavandera 

,i,nn. 1ST. Compro un solar 
j.uodaa! mes. Todavía n>> lo 


— domiciliad;» on la 
en 88 S, pagadero de 
:u*:il»'» de pairar, 


rallo do las 

á ó 8, d 8> ' 
y va le lian 


Piedras 
l’l lo «pío 
utVeeido 


i:,i» $ al «••miado. 


Francisco Miyitcs // Muría Indarf, cuyo domicilio es ou la calléis, 
de Julio esquina (iaboto, el primero de profesión carnicero, compiw 
ron un solar de (171 varas en $ 335, pagadero en 33 mensualidades, es 
decirá 50 centesimos la vara; si hoy quieren venderlo tienen 8 realce 
de oferta al contado, os decir $ 530.80 por lo que les cuesta $335. 


Eduardo Bonino, empresario de carrrdllus, domiciliado en la calle 
Tacuarembó entre San José y Sortario, compró en 8 ¿00.20 un solar do 
077.80 varas cuadradas, pagadero en 28 meses. Hoy puede venderlo 
al contado por más de 000 $. 


l)o. Muría E. <!e St'heloflo, domiciliada en la callo del Perrito N. 
285. Se le vendió un solar de 510 varas á 5 reales, importando £ 
250, pagadero en 3(1 meses de plazo. Hoy, si lo quiere vender, puc 
de hacerlo á 11 reales, |aics ya ha tenido osa oferta. 


¡\of¡nc Lotufo , profesor de dibujo y retratista, que habita la casi en 
lie de Mercedes N.° 302, compró tres solares con una áren de 8(1*2 
varas cuadradas, cu la sumado 182$. Para concluir de alionarlos 
según el trato convenido, necesita aún un afio y ya puede venderlos ú. 

1 8 la vara, es decir, en § 802 — redoblando el cajdtal empicado // el ó 
emplear'. 


i *cdro l'scii(ari t nos compró cinco solares cu la sumado $082, pa 
gado ros en mensualidades do 10 $. El hombre 110 realizó algunos 
negocios, y a tirones alcanzó á pagar en 10 meses 220 $, cuando coi» 
arreglo á lo convenido debió entregar ICO $. 


- l$f - 

Lallceiócn ese tiempo, y habiéndose presentado la viuda se le dio 
tanto terreno con arreglo al precio de Inventa; terreno queso le dejó 
«scojor y que hoy ánodo vender en l<X> § 

<Hras empresas en un caso análogo, han anulado la venta y hecho 
perder al comprador las mensualidades entregadas, romo re/arzi- 
mieuto de perjuicios, conforme á lo estipulado. 

«\,:\ Industria!» cumpliendo su programa liberal y protector de! pue- 
blo, no solo no ejerció su derecho, sitió que vino a formar á la viuda 
•jn pequeño capital. * 

Hechos como o>ie, tenemos por docenas! 


\Jarittno Royo. Propietario del Almacén de l ,, erreteria «‘allí* del 
Hincón esquina Cerro, compró un solar de f»2ñ varasen 300 S pogan- 
# 1 1 ilo por mensualidades de 10$, es decir: en 30 meses. 

Lo acahó de abonar el afío último, v hace dos meses le ofrecieron 
*;0d no habiéndolo querido vender: antes que pasen ti meses valdra 
.1000 8* ¡Ivslas son loterías sin jugar! 


Francisca G. </e CastijjH.onCf domiciliada en la calle Luana esquina 
Ikfensa, compro un solar de 150 varasen 201» Si al contado. A Ies dos 
aiescs después do comprado le ofrecieron 300 $. Ilov vale mas do 

-V)-3 ilesos. 


Francisco Grccco, habitante de la casa de inquilinato callo Tacua- 
rembó núm. 1 15, compró un terreno en 231 $, pagadero á plazo de 30 
meses. 

Acabó de pagar y lo vendió en 000 $. 


— iS6 — 


/»/.'• Mrrlo::i, pintor, domieilhulo cu la rallo de < liamia imm. II, 
com ,„.ó pn 2SI)S un solar de (¡00 varas, ¡¡a ‘¡atiero? ni -10 more. 

Ala mitad del tiempo vendió 2*0 varas a jj 1.30 -y hoy aijada de pa. 
K arel saldo y vendió las ¡W0 varas que le quedahan a <$ 1..V). — ;l/ti!¡- 
dad 57(¡S. que equivale á haber obtenido una diferencia de 2ón ¡,o, 
dentó: Como oslo 1 1 a y cientos. 


\nfjcl Afji’C<fa, peón jornalero, competí en 78 g un solar do 117 va- 
ras, lo pagó, y á los 8 meses le ofrecieron 120 g. Mizo una ensila, y 
hoy vivo en lo suyo, rodeado de su familia y bendiciendo la hora y ni 
momento en que tuvo la feliz inspiración de comprarnos un solar di- 
terreno. Su prodiedad, calle Defensa entre diana y ( luana. 


Saltador (¡arda. Sárjenlo de Dolida, asistente del señor Jefe IV- 
litico. 125 g le rosto un solar que nos compró, y que abonó en 25- 
mensualidades de 5 g. I.e lian ofrecido 2SQ gy no lo da ni por liiOg. 


Florencia y Juana Dayncrrc. ltuzaiiigó 205. listas señoras compra- 
ron a íiiies del año 1881 seis solares en 848 g — á 18 meses de plazo - 
pagaron y se escrituraron ante el escribano Perdió. 

El ano último tuvieron GC0 $ do oferta al contado, y si los dan por 
SCO g hoy hay quien se los compre. 


José Illa t¡ Fon i. Fabricante de Chocolate y dulces, compró ñ 30 me- 
ses de plazo, Kisolares en el «Ramo de los Españoles»», al lado de la 
Estación de los Pochos en <£5 g. El mes de Agosto de 1884 so escrilu- 


/ 


- ¡Sj - 

yo anio el escribano Rui/.. Dos meses después si hubiera <| ti crido ven- 
der le o Ir ocian 2.000$. 

Un y ha construido un gran edificio para su fabrica. 


Domingo (Xgn'ta/cch, Andes IñÜ, Herrería. Compró un solar con 
oditieio; ¡;8)í) varas de terreno en 2Ó3 $!! 

Regalado y á 20 meses de plazo. Lo acabó de pagar, y en ve/ de es- 
criturarse lo pasó— mediante (¡00 pesos ¿i don Domingo (ion/ale/, 
«jiiien se escrituró en la escribanía de los señores Vidal y Moratoria, 
el 10 de Febrero de 18*83. 


Manuel Primo Canelo, tambero, domiciliado en la callo Ifuzaingó 
núm. 81. Compró (i solares en 300 $, á pla/.n. 

Se escrituró por ¡mío el escribano Rcreyra Cumarho. 

Hoy ya tuvo 700 $ de oferta y pretende 1000 $ puede .pie 

-cuando le den los 1000$ no los largue ni ]ior 1Ó0O.S 


Jote Recento*, Depósito de Fierros, calle Ciudadela núin. 121 , en 
-3O0 8 compró 1 solares, á 25 meses de plazo. Fn Noviembre' del 81 
eonc.luyó do pagarlos y lia tenido oferta mas del dublé de lo .pie le 
cuestan. 

Se acaba de escriturar ante el escribano señor Cadenas 


Jóse Yeircino. Recorro las callos de Montevideo los dias sábados, 
un pobre viejo italiano, medio cegatón, pidiendo limosna de puerta en 
puerta . 


Suele llevar una bolsa liona He pedazos He pan, «pie lo dan mucho, 
en las rasas que vLita. Tiene ol pobre una numero-Linta f, lfr nli ;i 
Vemliinosle en fiO-lSel ano 1881, un terreno do ífciO varas euadradas 
al lado déla l'Llamon de los Pontos, “llamo de los ILpanolc>*, 
teniendo una casa de azotea con < iheo piezas, en la «pie se instaló des- 
de ol momento ron todos sus gitanos, sobrándole aun espacio para a|- 
(piilar, ¡;;L i venta se hizo a pa parpar mensualidades do 8 S*" 

Se escrituro ante el escribano I). Vennuoio Hmz. 
lUy esa propiedad vale 2W) $, pero el pobre Ycirano no !a dá ni |«. r 
ÍOOOO pesos. 


Juan Ilvlulinl, ccialrtlor tírnliitla/ttc, domiciliado (*u la ILtauzucL» 
compro uu solar en r»U js el S do Agosto de 1 881 , pagadero on mengua* 
lidíales de d A lustres mese»* loerdió á P. JosO Illa, «piiou Me 
abonálidob», dándole una ^anamia de 20 X, 


hit uro A./hilt. Kmpleailo de la Kseuela de Artos v Oficio-; por tn> 
solar «pie conipri * c*n $ 51 ..MI, y <|ue lo abonó por mensualidades de 
• I $, a lo- r» ó fl nieges le daba un lindero 1<K) X. 


Antonio Canil. Peón déla Confitería Oriental. Pagando por men- 
sunlidadrMlo n $ eoinprá tres solares en S 151.50, por losóte ante- 
do cuta luir ile abonarlos lo daban -IDO X* y los <juc seguramente ir» 
dura liov por ino Lo escrituró 1). Agustín Muralurio. 


-Womo Mata, pintor, domiciliado en la callo Lia do Lloros 
io *rL, coni[»io un solar en 50 $, <jue lo abonó on 20 mensualidades, c- 

uoeir § 2.5o ;d mes, y cuya escritura la autorizó 1). Airu-iin Mu- 
rato rio. 


L'n \ccino, i). Manuel Primo ('¡molo le ofrece U*> $ por el >o'ai\ \ 
e! (lucilo quiero 1.7) $. 


Iju.* /*mtftUvuIt\ propietario «le la modistería calle ««» de Maso o*, 
fjuina Treinta y Tro*. Por $ al contado, compró a íine>. «le O ,» 
de 1KSI, seguw escritura pagada unto el e*« ri l»eno don Agustín Mora* 
lorio, do* sol.nv*. próximo* a la l'.'t.icimi del Iranxi.i a lo* IVciln*. 
Hoy le oíivecn 7*0 po*o«. 


Fmncisca Gtilcmln, hojalatería, eolio do! J8 de Julio NV £Vl. l]| 
¿ i de A^ovto de 1S8I no* compró do* solare* en Ufrlpo*o* pagaderos 
cu mola* mensuale» de«>$. Hi/o la escritura el cscriliunn pernut. 

l’n ano ¡míe* próximamente «lela locha en «|ue condujo «le ptik’urj 
Pon f -ti ih PrarM.iude, le «Troció por nuestro ¡nternudio ííim $ y pidió 
•?u) pe*o*. 


Valentín (¡ornes, pescador, domiciliadn 011 el I Píceo, p* er,fn| iri . 
«lurde 3 xolare* en 1 7 * $, pagadero* en di> mensualidades do .*» £ 

Acal ni «lo pagarlos el rne* de Pchrcru «Icl 81, y Ion \ondió dos rnrsct 
después en lün s, e> decir «d '¿¿ «lo .Vinal, a Pon Jn*ó l’cdro Aria* 


Juana /. Je Figures, domiciliada di la callo «le Hi\rra N. # 
ñora compró 5 solares con hcmio*o moni o frutal en 1I.1£ # 
n«» cu ’JÓ meses do plazo. 


*<*. K,(.i 
'|Uf> 


— i(/> — 


0,1)0 iiiw- mijes lio luir lio alionarlos, le ofrecimos por euc.i,- 

■o ,le 1 ion D.'iiaiiif-'o Mciidm-o, piopielmio dol baratillo «I.a Curva. 
iÚisVnoH:» 'lo la-allo S ; ,i, .los,-, l.’.D $ por solar, es decir, lo oiré- 
. ¡an una utilidad de ldó S, jtiis» vender. No sabemos si poste- 

riormente lo liabi-á hecho; pei’o Imv si í|iiiore vender, i on láeiliiUd h; 
darán 200 8 porrada lote, os decir 10OOS, por lo i|UO pagadero de á 
il<|U ¡ i*í«» «mi !!•> S-- 


J'ntftt'ucio MnitCtOjii», :i”M-imiMi^or < j u o habita en I;i calle Surandi 
N.° •-oni>»ni «mí '.)! pesos un soler, á 20 meses de plazo, por el cual 
1 o lian li-vln» oferta de 200 olería «ju o seguramente seria aumentada 
íi 2‘A) S, >i el propietario no hubiera manifestado que no quena 
vender. 


ijontluiju Motilara, pmpietario «lol Razar calle San José n¿m. dN, 
nos compré» varios loics de terrenos con una casa de cinco piezas, 
-i l^r<> \ ¡«'ja, arboledas, cíe, en íYTO 5 . pagaderos on dO meses de plazo. 
MU a » /s rJcnío.< 1 )(’.<().< tuvo de olería miles de concluir de pairarla. 
I!*\v \ ive en ella y 1«' '-irve de recreo. Si lo dan 20ü0 $ no la da. 
l-ua-* loterías positivas son las que ofrece solo*- única — y cx«dus¡- 
v.nneni * «I.a Industrial". 


f)ü*‘tor D. Frunásco A. Yit/al , Presidente de la República. Por 
<ii)o $ ims t «unpn'i seis solaros, que pairó en 22 mensualidades de 

•IOS. l’iiimamente D. José Rabisne. jinr nuestro conducto, le ofreció 
1 200 § ;d ..minado. 

\ 1 io*úor no los quiso vender. 


•un. 


Cnt¡cíano Giontuno, Cirujano del Ratalloti 1 / de Cazadores 
(•¡lindo ('ti la cede Rivera imni. I(¡ 0 . 

Nos lia comprado 5 solaros en L 3 | $, pagaderos , 

.»• i i ■ . M nf, , 

halan popado rocíen la loro ora fiarte de mi impone i 

°*n*neroii 

1 10 § por cada solar, y no quiso v ender: 70 R pesos lo> r ¡, M . fl 
Posaeriormonie construyó en ellos un nmirn i I i« o od¡i¡ ( 
mi casa. 


n m v 


ru 


¡''ranct.'tro Mamherto, < ‘molones !R f o, .mpró en I.V? $ >fl | ;||V< 

rj lie pa£Ó e:i U> mensualidades, yantes de eoirltiir de al»^nnrl f r 
ofreció por olios l». Pedro Rallo, ‘¿V) s. 
l.'lliinamente le pacana dODS. 


Mafia Olivia na - Costurera — Dnimau ‘Jdd. 

Compró» varios solares en *00 § y pagadero*» en 'Jn miso*, lía* o 
cuatro meses que I>. Julio RamdTio le ofreció JOOS. 

No sahornos si los vendió, futes no hemos ionid<> nof¡< in-. 


Camilo Fnrmcnt.iniy profesor do música que tumo >n dmui* ii¡n en lo 
calle ile los Andes NV dÓ'l. Compró á plazo un solar en ló S l» vt-u- 
ilió á Poeoliiiito."ta en DOS. 


Franciseo // Mateo Sun<¡ne t mai^lm d»* mana^ el p¡ im»*ro v n 
ríanle en alhajas e\ secundo, domiciliados respootivyna nm en !.a md<* 
Rivera 1 ól y en el •liarrio Nueva Cr nova*. Kn don s do meses de* 


l ()2 

plazo nos compraron una casa y terreno (2C57 var!h> y pagáronla de 
á $1G.GG aliñes. La ocuparon en el acto de la adquisición, de manera 
que } a pagaron con el alquiler. 

Hace algún tiempo que les ofrecieron 1500 $. En ella vivo Don Ma- 
teo Souque. calle Rivera, por donde pasa el Tranvía a! Kuceo>- 


Amadeo Sarbotta. profesor de música de la orquesta de Solis, domi- 
ciliado en la calle del Cerrito N." 301. Este señor compró en 150$ 
tres solares a 20 meses de plazo. Ha tenido de oferta 80 $ por solar 
hacen 2 anos. 

Ignoramos si después los habrá vendido: pero si no lo ha hecho hoy 
puede pedir 100 pesos por solar, seguro que en el acto encontrará 
comprador, pues al lado de los que el tiene hemos vendido últimamen- 
te dos solares que nos quedaban ú, 120$ cada uno. 


Aídjcímo Vidal, domiciliado en la callelS de Julio N.° 71. Compró 
«n la suma de 270 $, cinco solares ú plazo. Cuando concluyó de pa- 
garlos los vendió en 500$. 

Escrituró el escribano Requena al nuevo comprador, y éste edificó 
en ellos una cómoda casa. 


Bartolomé Valentina , cigarrero, que vivía en la Estanzucla. Nos 
compró en 178 $ dos solares— al poco tiempo de concluir de abonarles, 
falleció. Presentóse la viuda con la escritura provisoria y se leescn- 
turaron en forma. 


— '9'y — 


Ultimamente vendió uno de los solares cn2'0 £ 
Resultado: un solarde utilidad y mas 22 $ de r r oun’ 


Nicolás Alfredo. Sargento Mayor. Jefe del Lazareto de la Isla r 0 
Flores. 

Nos compró cuatro solares en 20 í $. pagaderos á aia/.o 
Apenas acabó de abonarlos tuvo 400 $ de oferta: y no habiendo c¡ue- 
rido venderle solicitaron abriera precio, pues que el interesado esta- 
ba dispuesto (legar hasta G00 $. No quiso vender. Ha construido úl- 
timamente una linda casita y vive en lo propio. Es eno de Irw (Jía^ 
mil propietarios que bendice la hora y el momento de haber comprado 
un terreno á Pina. 


Car/clana Yrigoyen. morena,, cocinera de lacada de’ sefíor Curve. 

En 175 $ compró un solar, que debia abonar en 35 mensualidades 
de 5 $. ¡Las economías de una infeliz’. 

Lo pagó como pudo, pues en vez de 35 meses la pobre necesitó 50 
meses, y gracias que acabó de abonarlo en ese tiempo. 

Pues bien: el 12 de Setiembre de este ano lo vendió á D. Nicolús 
Borrat en 500 $ ai contado. 

Loque mas debe llamarla atención de esta operación, no es solo el 
185 por ciento de utilidad que ha obtenido, según á simple vista re- 
sulta, sino que la forma del pago— la reconocida y nunca bastante 
ponderada condescendencia de esta Empresa para con todos los que 
nos compran terrenos, pues esta infeliz, de á puchitos ha reunido un 
«ipital que inesperadamente lia triplicado. Porque, si bien á simple 
vista, parece que ha pagado 175 $, en realidad, solo le cuesta el solar 
pesos 131.25. 

'Vamos á explicarnos. 

«La Industrial» hace una rebaja á todos sus compradores que paguen 

al contado, del 1 por ciento mensual. 

La Yrigoyen compró su terreno en § 175 que lo pagó en 50 me- 

7 


scs— luego el descuento que le hubiera correspondido pagándolo al 
contado eran $ 13.75, abonando solo $ 131.25. 

Puede decirse que ha realizado triplicando su dinero. 

Ventas de esta naturaleza— verdaderas loterías— tenemos apuntes 
de muchos miles. Esto solo «La Industrial» lo hace. 


Pedro Olicera, domiciliado en la callo Patria esquina Antiguo Mal- 
donado, compró en 231 $ pagaderos de á 10 § al mes, un solar de 
454 varas, el que yá concluyó de pagar y se escrituró por el escribano 
D. Juan F. Mora torio. 

Hacen dos meses que le ofrecieron 15 reales la vara y al contado, es 
decir, que, por lo que le costó 231 § le daban 081 
El que lo quiera mas claro que le eche agua— y sino que vaya á ver 
al referido Olivera, cuyo domicilio liemos apuntado. 

Nos hemos propuesto alzar una pequeña parte del velo que tapa aún 
os inmensos beneficios que han reportado muchos miles de industria 
es y proletarios, que bendecirán eternamente ála primera Empresa 
altamente progresista de toda la America del Sud! 

¡Modestia á un lado! 


Andrés Tcircillo, de oficio marinero, calle Patria esquina Antiguo 
Moldonado. Compró un solar de G41 varas en $ 31G á $ 0.54 la vara 
y á 32 meses de plazo. 

S¿ quiere venderlo, tengo orden de o/ recale 15 reales la vara, al 
contado . 

Puede ganarse (¡092. 


Eustaquia R. de Silva , propietaria de la casa callo Chana N.° 18. 
Esta señora nos compró un solar de 480 varas y 77 di'c. á razón de pe- 
sos 0.49 la vara, que importan $ 235.57, que abonó por mensualidad^ 
de $ 7.50, es decir en 30 meses. 


— /Oí — 


A csíni señora le han hecho varias ofertas desde quince hasta 18 
reales, y no quiere vender por menos de $ 2.50 la vara. 

Suponiendo que lo vendiera á 2 $, obtendría § MI .5 1; es dooir: .que 
ganaría $ 725.07 - jun 300 por ciento! 


José Cój)j)üla, domiciliado en la » alie Cindadela núm. 27 -olicial 
armero, empleado en la «Armeria del Ca/ador», calle del 18 de Julio 
esquina Andes. 

Fn $ 220.70 compró un solar ú -1 1 meses de plazo clG de Diciembre 
de 1880, y vencía el 30 de Julio de 1881. 

El 23 de Febrero, es decir 5 meses antes de vencer el plazo, lo ven- 
dió en 100 $á D. Timoteo Lista, quien se csrriturú ante el escribano 
liuiz. 

Nueve meses lian transcurrido desde que Lista compró á Cóppola 
y hoy puede venderlo en 000 $, pues ha tenido ya esa oferta, y al con- 
tado. 

Timoteo Lista está empleado en la casa Uiraben, calle 25 de Mayo. 


Carboncll ///ios., Quoguay, entre 18 de Julio y Colonia, propicia 
rios de una gran fábrica de camisas. 

Les vendimos un solar de 011 varas a 1 reales vara, y a plazo. 

Si ([lucren tenderlo, tenemos urden de ofrecerles S reales ¡>oi r ata 
ai contado; ¡el doble de lo que les cuesta! 




Alfonsina Dubot. Vive en la calle Antiguo Maldonado, entre Patria 
y Victoria. 

Nos compró dos solares con 1282 varas en $ 487. 

Le hacemos saber por medio <lc este aciso, que si quiere tender por 
mil pesos al contado, tenemos comprador. 


Mauricio Cancela. Sarjcnto Mayor— Comisario de la Sección del 
Manga. 

En $ 289 1G le vendimos un solar de GÜ varas: 3 anos han trans- 
currido, y el terreno vale hoy la sumado 1000$; precio por el cual 
aún asi mismo no lo quiere vender dicho señor. 

Estas son loterías positivas: aqui no hay bombo, no hay farsa, no 
hay música: ;la verdad, siempre la verdad! Nada masque la verdad. 


Jase A. Fontclft, 25 de Mayo entre Cámaras y Cerro, Colegio. 

El 10 de Abril de 1881 nos compró un terreno de 9G1 varas en 480 $, 
á 2G meses de plazo. 

Transcurrieron 9 meses durante los cuales abonó con puntualidad 
sus mensualidades. El 10" mes vino á avisar, que debido al mal estado 
de sus negocios no le era posible pagar; y que con arreglo á lo pacta- 
do perdería las entregas hechas. Pero, como para «La Industrial», su 
operación estriba en que todos los que adquieren terrenos queden sa- 
tisfechos, le propusimos, que con arreglo ala suma entregada rccibic- 
ria tanto terreno: «Señor, contestó el señor Fon tela, ya que Vd. es latí 
condescendiente, yo le agradecería que volviera Vd. á vender el ter- 
reno, y una vez cobrado me entregara esa suma, que me vendría del 
cielo, y aunque algo so perdiera no me importaría.» 

El terreno fue vendido aplazo y cobrado: el señor Fontcla recibió 
su dinero cu Agosto de este uno, sin perder ni un centesimo. 

Personas en la condición del señor Fontcla tenemos algunos cien- 
tos. liemos publicado lo que con él pasó, porque es persona bastante 
conocida en esta Ciudad. 

* Cuando un comprador no puede cumplir sus compromisos, «La In- 
dustrial» no le hace perder ni un centavo, y en la mayor parte de los 
casos le entrega tanto terreno con arreglo ú la suma que ha pagado. 

Otras veces, como en el presente caso, busca otro comprador y el que 

• desiste de la compra recibe toda de golpe la suma que fué entregada 
insensiblemente. 


Juan Bclloct], mueblero, callo Zabala núm.SL 
En hi suma de 171 $ nos compró un solar á 22 meses de plazo. 
Siguiere venderlo puede sacar ISO posos al contado, suma .pie nos 
ha encardado de ofrecer O. Gustavo Hellhcrg. 

Queda notificado el señor llollocq. 


Antonio Conti , sastre, proveedor do la tropa y maestro en la Es- 
cuela de Artes y Oficios. 

Nos ha comprado 9P>0 varas de terreno en S 523 — á plazo! 

Si hoy quiere venderlos tiene ofertas a $ 2 1 1 vara. 

Adelante. 


SantiacjO Papte, maestro coustructor. Calle’.Carapó entre Patria y 
Victoria. 

En $ 21(» y á pagar en 27 mensualidades «le § 7.50 nos compró un 
solar por el cual ha rehusado ISO §. 

El que quiera mas datos que se los pitia á él, que es bastante cono- 
cido, y amás ya dejamos señalada su dirección. 


Pascual D'Ottone, jefe del ponton «Faro de la Panela*» entre Monto- 
video y Buenos Aires. 

A 37 centesimos la vara le vendimos un solar de 50(1 varas con <St» 
décimos importando §187.53. 

Lo pagó cu 35 mensualidades y ;;eomo pudo!!. Se escrituró el 1!) 
de Setiembre de 188-1. Hoy le ofrecen 13 reales la vara y ul conta- 
do, es decir, por lo que le costó $ 187.53 le dan $ G58.90. 

Utilidad: § 171.37. 

«Don Francisco: mientras yo viva no olvidaré el bendito día que tuve 
la suerte de conocerlo.» Estas fueron sus palabras la última vez qu 0 
lo vimos. En efecto; D’Ottone es padre de una numerosa familia: su 


sueldo exiguo y á duras penas podía destinar 5 $ mensuales para pa- 
rrar este terreno. 

Hoy se encuentra con un capital, y esto, sea dicho echando la mo- 
destia a un lado, lo debe á 

Francisco Piria . 

¡Siga su curso la procesión! 


Francisco MartusccUo. Compró en $179.20 un solarde 484 varas á 
34 mfcscs de plazo. Después de haber pagado varias mensualidades, se 
cansó, y mediante 20 $ de utilidad hizo la barbaridad de cederlo á 
Francisco Bruno, quien se escrituró en forma ante el escribano Don 
Agustín Moratorio el 22 de Agosto del S4. 

No sabemos donde vive o! señor Bruno, pero si quiere por su solar 
$ 484, es decir, un peso por vara, puede traer las escrituras, que te- 
nemos quien se lo compre al contado. Utilidad $ 284. < i 


Pcraccitia Unos . Maestros constructores, domiciliados en la calle 
Uruguay núm. GG3. 

El 12 de Diciembre de 1880 nos compraron un terreno de 835 varas 
en $ 308, pagadero en 21 meses de plazo, y lo vendieron el año 1883 
á razón de $ 1.50 la vara al contado: ¡triplicaron el capital! 


Martin San Martin . Ex-capataz del «Horno de Aguerrc ». 

Nos compró dos solares con 748 varas en $ 344, y á plazo. 
Ultimamente nos avisó el señor Ferrés, uno de los propietarios de 
Almacén por mayor, calle 18 de Julio núm. 147 que San Martin había 
vendido su terreno al contado á 13 reales la vara! 

Nadie sino «La Industrial», ha planteado en este país la más benéfi- 


— 7 99 — 


ca ? progresista y moralizadora operación. 

El pueblo entero está plenamente convencido y es por eso que acudo 
a millares á nuestros festivales. 


Sal radon Román. Domiciliado en la calle Juncal núm 27. de pro- 
fesión lanchoncro. 

En 100$ nos compró un solar de 512 varas á 38 meses do plazo: es 
$dccir, pagadero en mensualidades de 5 $. 

El 30 de Mayo de 1884 se escrituró ante el escribano Ijes. 

Quince dias después rehusó un peso la vara que le ofrecía D. Artu- 
ro Mcirós. Ultimamente D. Luis Perca vendió el solar contiguo á 
$ 1.501a vara al contado. 


Pedro Casicrcs, propietaria, vive en la calle del 18 de Julio N." *88. 
Noscompró en $ 221 yú 30 meses de plazo un terreno, que, ganando 
ciento por ciento lo vendió después á Don Francisco Montero. 

Hov, si Montero quiere venderlo hay quien le paga 700 $ 


Alfredo Greca, jefe de los Estivadorcs de la Mala Real Inglesa 
que tiene su domicilio en la calle Reconquista núm 47. 

En $ 1410 nos compró un gran terreno de -LO varas, con una gran 
casa de 7 piezas y monte fruta!, en la calle del Durazno con la con- 
picion de abonar 50 S mensuales. 

Pagó la primera entrega y se le dio posesión del terreno y casa, la 
que alquiló en 20$ mensuales, de manera que, con solo desembolsar 
30 pesos al mes ha venido abonando su compra, laque concluiráde 
chancelar dhace seis meses. 


Soiíiin nos comunicó el señor Groen, lmcon dos meses le ofrecieron 

2.50íí $ al contado, cierta que rehusó, pidiendo 4,000 $. 


Agit afín Laguanla, capitán de linca, domiciliado en la calle Ejido 
Nos compró en $ 2385 varios solares con 283!) varas y á mas una 
gran casa de azotea, un manantial que costó un dineral y arboleda en 
■gran cantidad, y con frente á tres calles de 20 varas de ancho, paga* 
doro a larguísimos plazos. 

Cuando apenas había pagado la mistad, ya le ofrecían 1000 8 de ga- 
nancia, para que cediera la compra, oferta que no quiso aceptar. 


JuanJ. Corre y t > , propietario de la zapatería calle 25 de Mayo n°. 220. 
En 1G2 $ nos compró un solar de 271 varas ú pagar en 20 meses. 
Sois meses antes de concluir de abonarlo ya le ofrecían 12 reales* 
por vara, es decir, el doble de lo que le costó. 

No vende por monos de 2 § vara. 


Juan Ferrari. Carbonería, Muldonado 78. 

Nos compró un terreno en Ü50 $, que cuando apenas I.abia pagado 
la terrera parte, lo vendió duplicando su dinero, y a! contado. 


Jóse Quadrelli. Fabricante de camas de fierro, enrejados etc. 
calle Uruguay núin. 320. ' ' 

Este señemos compró en 821 $ varios terrenos en la Ciudad Nuc- 


v;i. Cuando aún no había pagado la mitad, la projn-.dsta Jauta L. 
AdminUtratica, que do lo que mas se preocupa es de hacernos progre- 
sar •' palos, le obligó á cercar.— I tizóla, y como le causara trastocaos, 
so le concedió espora; siguiendo en un total el trazado liberal que esta 
Emprosa se lia propuesto. 

Ultimamente, el souor Quadrolli obtuvo do oferta por su terreno 
loOÜS, pagándole aparto el coreado. No vendió y sigue con sus men- 
sual id ¿idos. 


Cayetano Víale . Propietario do la Tienda calle San Jos * núm ,(!(». 
Nos compro varios solares con 1071"» varas en $ 1 IV.K», pagaderos en 
20 mensualidades. Al mes después de la eompra vendió ÍÓI) varas 
ú $1,W. 

Ocho meses antes do concluirse los plazos vendió el rosto ¡i Don 
Carlos Alixcris en $ 1871. di), sogun escritura pasada ante el escribano 
P. Juan Francisco Moratorio. 


llesultado: 

Precio que sacó de la primera venta 

Idem de la última 

Descuento que obtuvo en lo que estaba por vencer 


Importe en que compró 


$ l!K) 

n ISTl.dí) 
22. 10 

20Sd.7 ( .) 

» i:r.ir» 


Ganancia 


IÍS7.70 


Jóse de Ladrón, tendero, cclle l'aisandn esquina Damnm. 

En 100 § nos compró un solará plazo. Se escritura ante el cscr 
batió Veira liará dos meses, y hoy le ofrecen -100 S al contado. 


Pío Muño;, propietario, domiciliado en la calle 18 ríe Julio esquina 
Varo. En $ IV) nos compró un terreno á 22 meses de plazo. Un po- 
so y tres cuartos de real la vara. 

Al pagar la octava mensualidad obtuvo de oferta $ 1.40 la vara. 

Ho\ recién lia pagado 11 mensualidades y ya le han ofrecido $ 1.8o 
por la vara. 


Carolina Picchia, domiciliada en la calle Isla de Flores mim. 82. 
Ksta señora dos compró cu 152 $ un terreno á plazo-rccicn luí pa. 
pado dosteircras partes y últimamente lia relmsado 700 $. 


Otacyut y ¡inií, propietarios .le la barraca calle Rio Nopro N\° 25. 

A paparen 25 meses de plazo nos compraron dos magníficos terre- 
nos en la calle del Carmen con 1203 varas en $ 15 '0. Hacen recien 
8 meses que realizaron la compra y ya pueden vender ál.80 la vara, 
pues lian tenido esa olería al contado rehusándola, y piden 3$. 

Tienen aún 15 mosos de nl.i/o ivii -1 j , 

jui a paga t , y ya nucde'i obtener una 
utilidad de $ b(J5.ÍO, vendiendo á $1.80. 


Pedro Matmro, empleado en la Junta E. Administrativa do la Ca- 

pital. Nos compró á 20 meses de plazo, y en $ 480, un terreno el mes 
de Mayo do 1881. 


Siete meses recién lian transcurrido y le lian hecho yá una oferta de 
'oO $ al contado. 

Es decir que podrá duplicar su capital, del cual solo ha desembolsa- 
00 una tercera parte. 


— 20 } — 


¡Adelante! 

¡Va me echarán de menos, el din <¡t(c t/o fal(r[ 


Coronel Simios Aerihin. .lele l'nhtiro de Independencia . 

Nos compró ñ ra/.on de $ 1.201a vara, y á t¿t» inopes do plazo, u ti 
í^ran terreno en el Cordon, ro i empedrado pairo y tren do 2 vintenes a 
la puerta. Mido una área superficial do 1017 varas cuadradas. 

Hacen recién 7 mesos ipm ol’eetuó la compra, teniendo aun IS me- 
se^ de plazo para irlo abonando coa Inda comodidad. 

Va nos han hecho oferta de 2 pesos perla vara para .pie sola Iras- 
mil amos; y oslamos segurísimos pue deutru do IS meses, ruando lo 
acahe de abonar, los 1GUS$ «pie le lia costados estarán duplicado-ruan- 
do mono-. 


An ¡res üerhiehi. Carbonero, establecido en la calle Cluiná es.piina 
l ictonsa" 

Por§ I i.osc.mpm mi solar á 17 meses .le |.l«z<»; '«'■■asila aún, 
(i 1Tte«p*s para eimeluir po aleonarlo, y liará un mes «uva d.j "lerla a 
cont ido S 


U, IV. la Kálirira .le calle Lavn- 

Hoja esnnimi Salsinucdes, . 

\„S roinprii -los salares ron 1 i.M» varas en * papeleras a |.ba • 
Para concluir .'■’ paparlas mvesüa ana l«' meses y ya le Ima aire- 
r ¡,’o \-m S ni contado, sin «fím baya .pmrblo vender. _ 

, V ,un,lia se no, hará justicia, y se dirá: -Si después do. ano tena 

ble la propiedad repuntó. se le debo en .Lrrnn parte a « -i n» u 


Manuel Gañir*. Propietario, domiciliado on la callo Uruguay nú- 
mero 18*). 

Nos compro varios tórrenos á razón «lo (10 centesimos la vara y 
A plazo. 

Cunado apenas había pagado la mitad cedió una parto ni precio do 
<*osto val contado, sanándose el descuento; y hny al concluir do pairar 
s?l rosto vendió lo que lo quedaba doblando su dinero. 


Juan .1. Porc¿ y Procurador, «1 oniir ¡liado en la callo. Olimar nú- 
mero 22. 

hw 3(D § compró varios lotos con una área do 721 varas cuadradas. 
Concluyó ilo abonar ol 2 do Octubre de 1SSI, en cuya Idcln so escri- 
tura por ol escribano Sofíor Korroria. 

Piulo vender varias voces á 1s y SI. 20 la vara, v no aceptó. Pide 
$ 2 la vara. 


Juan Depósito «/ Manuela lt. dr Det/ñtiia. Domiciliados en la callo 
4 -liana numero 71), ol do oficio lanclionoro. 

(Compradores do 38 S varas do terreno on 2 O á plazo. 
Ultimamente los l,an ofrecido $ 1-20 por la vara. 

No vendieron. No sabemos si m is urdo' lo habrán hecho; poco si 
sabemos (jue habían interesados á $ 1.50 la vara, os do(;ir: pueden 
ganarse § 33b. 


bWmwln Comí,, pi-opiclario, domiciliado on la callo Convenció.» 
numero 28(1. 


Fin 203 $ n\ contarlo no* enripió un solar do (130 varas, que á los 
dosmesos pudo vender a 8 reales la vara, liará 15 dias que oluuvo 
1 § la vara . 


l'ran*'¡sro Sonr/uc. Maestro do Armas, ralle 11 i vera número 151. 

Nos compró 381» varas de terreno en 21(1 $, pagaderos en 20 men- 
sualidades. 

Apenas liaran 10 meses que lo compró, faltando otros diez para que 
concluya de abonarlo; de manera, que el capital invertido hasta hoy 
es de 108 js . 

Kl din 10 de Noviembre último tuvo oferia de l>on .los^ (¡roc.osi de 
$1,20 por la vara, pediendo imanar por consiguiente $ 210.80. 

Resultado: el capital de IOS $ ahorrado en 10 mensualidades, pudo 
triplicarlo en el acto. 

No quiso vender. 


IWro ¡ir,,, carpintero, dominio» ' il ,-a " c V™#'*! VA 

Nos ha comprado un solar de ¡128 varas en $ a plazo. 

Concluirá de pagarlo el Ido Setiembre de 18S5. 

Ya le han ofrecido UW $ «le ganancia si «|uori.i ceder n. compra. 


Ana Imperial,'. Calle Uruguay 401. 

Compró en 280 $ un terreno á plazo de 20 meses. 

Recién ha pagado la mitad . Tenemos orden de ofrecerle de parte 


— 2 oó — 


don Servando Gutiérrez, la suma de 4C0 $al contado. 
Ya lo sabe si quiero vender. 


Manuel Acuita. Propietario de la Zapatería callo Uruguay 16 1. 

EnGOO § le vendimos un solar de 767 varas con empedrado pago, á 
22 meses de plazo. 

Aun no lia pagado la mitad y lia rehusado mil pesos de oferta, al com 
tado. Se lo compraba el señor don Juan P. Wilkc. 

Este solar, cuando el señor Acuña lo concluya de abonar valdrá el 
triple del precio que le lia costado. 

Esta es una verdadera lotería, de las diez mil que al pueblo le lia 
dado «La Industrial». 

Empresa verdaderamente popular y protectora de la clase pro- 
letaria. 


Antonia Bacina. Domiciliada en la callo Chana esquina Salsipucs 
des. 

Una de las 10.001) victimas de la parle delgada de la cuerda del prc- 
supuesto. 

Nos compro un torrenito a plazo. Como tantos que cuentan con los 
sueldos del Gobierno,, construyó en él una casita como pudo, y la po- 
bre para pagarnos espera que, como os justo se le pague. No se croa 
que es délas que recibe sueldo-nú -tiene sus hijos empleados en lo 
carros do la Junta; es decir, lo que le deben es sagrado; pero, aquí en 
nuestro país, el pueblo trabajador es la victima siempre. 

Si los hijos de esta señora se hubieran dedicado á la adulación, an- 
darían disfrazados de militares y platudos— pero, como son orientales 

y trabajadores, es muy bueno no pagarles ¡quien les manda ser 
zonzos! 


— 207 “* 


Volviendo al grano — la señora nos lia comprado un terreno que 
mide 177 varas á $0.00 la vara. Para concluir de pagarlo necesita aun 
un par de años— y ya puede venderlo ,i 8 reales la vara, ni contado. 

Esta señora, se encuentra en el caso de muchos centenares de per- 
sonas que nos lian comprado terrenos á plazo, y no pueden pagar. V, 
«La Industrial», consecuente con su liberal y protector programa, los 
espera, no apura á nadie, y tiene consideraciones con todos. 

Este es el bombo de Piria -bombo benéfico, altamente favorecedor 
del pueblo. El que lo quiera mas claro, que le cebe agua. 


Francisco Castillo. Cirujano Dentista. 18 de Julio esquina de Andes. 
Macen 3 meses, que, á pagar en 20 meses de plazo nos compro un 
terreno de 1101 varas en G00 $. 

Recién ha transcurrido este corlo lapso de tiempo; necesita pues 
para concluir de pagar, 17 meses mas, y ya le han ofrecido 8 reales 

por vara, para que ceda la compra. 

Es decir, que habiendo empleado hasta hoy 00$, puede obtener 7111:1 


ganancia de Í2S0 

Esto es fenomenal, V se explica por la sencilla razón, do que nosotros 
compramos grandes fracciones, baratos, y las liquidamos á precios 
re-alados: Sucedo, que en cuanto el terreno esta colocado se empieza 
á fomentar, vienen interesados por comprar y como no guardamos 
noda no podemos vender mas; entonces el que ha comprado y se 
i .-nnar el 10 v el 50 por ciento, mientras que el 

que no P Te apura, antes de concluir de pagarlo, duplica y triplica su 
dinero. 


Valentín Piñctjrita. Saladerista. 
Nos ha comprado tros solares con 


1793 varas en $ 153 y a plazo. 


20S 


’l encinos orden de ofrecerlo 300 § ni oonlnilo s! está tlispucslo n 
voru! or. 

Ií.-iroinos constar aquí la oferta, que por nucstiv) intermedio le liacc 
don José Jícbomlo; si bien «sabemos que ni por 501) $ vende sus sala- 
res el señor P¡ noy rúa. 

;Y hace recién 8 meses que nos ha liccbo la compra! 


Bu:on. C ille Rivera rnim. 50. 

En $ 1573 nos Ija comprado un terreno á 20 meses de plazo, que, hoy 
que apenas lia abonado la mitad, puede venderlo ganando un cin- 
cuenta por ciento, asi no> !o ha comunicado él hará un mes. 


Elias 1 !<)!'* (padre). Constructor. Domiciliado en la callo del 18 de 
Julio mim. 783. Tres solares nos compró este sefíor en 413 8, val 
coríduir deparados rehusó 700 S al contado; oferta que lo hizo don 
Podro Lirore. 

Hoy ha rau^truido tres casitas y puede ganaren solo el terreno un 
ciento cincuenta por ciento. 


Jiqfrief Xinwnez. Sub-D ¡rector General de Aduanas. 

E:i G:'S8 nos compró un solar á 30 meses de plazo. Recién ha pa- 
gado 150 S; y últimamente ohluvo 900 § de oferta, y dentro de dos anos 
cuando concluya de pararlo seguramente valdrá mas del doble del 
pi*ecio que i3 na costado; pues en los contornos del mencionado terre- 
no se edifica de una manera extraordinaria. 


Víctor Gregorio — Peón empedrador, domiciliado en la calle dol Du- 
razno uúm. 2 ( >2. En la suma üe 23(> $ nos compró un sotar de 717 va- 
ras, y á plazo. 

Lo han querido dar por el mismo 100 $ a los 7 meses do comprado. 


Eifidlo Intvozzi, Propietario «le la Sastrería «La Revolución Kconó- 
mica», establecida en la callo del Rincón número 210. 

Antes de inaugurarse el «liarrio Artigas» se presentó en nuestro 
escritorio y nos ofreció por una fracción de 8071 varas de terreno, in- 
cluso los edificios, montes y demás mejoras § 17:11, pagaderos en 
20 meses de plazo. Como obsequio especial accedimos á efectuar la 
venta antes del remate: Nunca lo hacemos. 

So firmó la escritura provisoria y el señor íutrozzi entró en posesión 
<le la propiedad instalándose en ella, y ahorrándose un alquiler de 80 
pesos que pagana en la Ciudad. 

Diez dias después, es decir, cuando se inauguró el llamo le ofrecie- 
ron (100 § de ganancia si cedía lo compra: no quiso. 

liará cosa de un mes, que, según él mismo nos lo comunicó, el se- 
ñor D. LuisP. Mendoza, persona muy conocida en esta ciudad, le 
ofreció 3000 es decir, 12G(! § de utilidad. 

No quiso vender: Pide ahora Mil esterlinas, es decir, -170!) 5>; y 
dentro de un afío y medio, cuando concluya de pagar, se las darán, 
pero puede que para entonces pida uu pesóla vara. 

De cualquier modo, puede decir que se ha sacado una lotería com- 
prando una propiedad á Piria. 

Muchos compradores ele este llamo han duplicado ya su dinero. 

No los publicamos por que seria cosa de nunca acabar. 

lineen 0 meses queso ha inaugurado y ya hay unas quince casas» 
Antes de un ano habrán treinta, y dentro de un par de años ya será 
un importante centro de población, pues, en este extraordinario incre- 
mento que fomenta la subdivisión estriba el aumento notable de precio 
do la propiedad, ([tic bajo las bases mas liberales ofrece «La Industrial.» 


210 — 


Elbio !io$st f herrero, Agraciarla 131 . 

Hacen G meses (juc le vendimos un solar á pagar en 20 mensualida- 
des, compuesto de 505 varas, 5 i reales vara. 

Ultimamente su lindero Don Prudencio Fernandez le quería com- 
prar 200 varas del fondo á un peso. 

Utilidad sin desembolso, 3 *5 varas! Xo quiso vender. 

¡Aten cabos! 


Ojo*. 

El 3 de Noviembre de 188 1 vendimos á Don Alfonso Contonti, oficial 

cortador de la sastrería calle 1S do Julio X.® 350, un solar de terreno 
compuesto de 480 varas cuadradas y 70 décimos á $ 0.50 la vara, im- 
portando $ 2 13.35 los ijuc se comprometió pagar en 23 meses de plazo, 
entregando ni firmarla escritura provisoria 10$. 

El 14 del mismo mes, es decir, once días das/mes se presentó en 
nuestro escritorio para descontarlo, y haciéndole la rebaja a razón del 
1 por ciento mensual sobre los plazos, obtuvo un descuento de $ 23.33: 
Entregó el saldo, es decir, $ 210.02. 

Se escrituró ante el escribano Ijcs — y en el acto lo vendió al contado 
á 8 reales vara ante el misino escribano: Es decir que con solo de- 
sembolsarlos obtuvo una utilidad de $100.31. 


A n<jcl Battafjlia, constructor, calle República N/llO. 

A 2G meses de plazo nos compró un terreno de 522 y media varas en 

$ 200 . 

Cuando— hace un aíio -concluyó de abonarlo, Ic ofrecieron el doble 
del costo. 

Hace un mes que le ofrecieron 1 $ por la vara, es decir, § 522.50. 

Xo quiso vender. No sabemos si posteriormente lo habrá enajenado 


pero es seguro que los 200 $ empleados le darán mi resultado de 
mil paos. 

Cuando adquirió este terreno era un descampado y Imves un centro 
de población. 


Sttttlu/rjn Alberii, propietario do la carbonería que estaba establecida 
en la calle Queguay 175. 

Nos lia comprado dos solares con 1S7 varas y 20 décimos á S 0.7.» la 
vara, importando, $ 1 10. 10 que pagó por mensualidades de 5 

F.l 10 de Junio del afio IBS I so escrituró por ante I >on Venancio Ruíz. 

Por medio de este aviso le ofrecemos el doble de lo que le rostí», 
por encargo de Don Juan BcMoid: esto es, § 28 bSO. 

Nos valemos de este medio para hacerle la oferta, porque ignora- 
mos mi domicilio actual. 


Miguel San tana, cu cargado del repart>y cobranza de varios porín- 
dioos He esta ciudad, domiciliado’eu la calle San Jom* N." lid. 

Nos compró un solar de 825 va ras A 8 0. 10 vara, que, a tirones con- 
(duyójde abonarlo el 22 de Octubre dclSBl. 

Acaba de escriturarse cu la escribanía del sefior Madoz, y el día 
mismo que se firmó la escritura rehusó § 1.21) por la vara al contado. 

Quiere decir que rehusó triplicar su dinero. 

liste solar dentro do un ano lo venderá á2s; pues cuando com pro 
d «Barrio Nueva Ñapóles» ora un desierto, y b«»y es ya un gran 
(‘entro. 

El solar de Sardana os la más linda esquina del harían. 

¡Dentro de un ano los 8 !Í2() empicados de á puchos representaran 
una tortuniia, es decir, $ 103ÜÜ! 


Eustaquio Ricas, propiciarlo de la fábrica ele camisas, calle 18 do 
Julio N. *320. 

En 2S8 g nos compró á 20 meses de plazo, dos solares con 468 varas. 

Ha concluido de pagarlos hace poco tiempo y lia rehusado G00 $ 
al contado. 

Estos terrenos valen aojos cerrados 2 $ la vara al contado. El se- 
ñor ltivas lia rehusado ya esta oferta, y últimamente pedía 25 reales. 

La idea del comprador, es la de construir en ellos dos casitas, que 
aún no estarán concluidas y yá las tendrá alquiladas. 


Luis Lint ubi, Paysandú 105. 

En 128$ nos compre» un solar con 23 J varas de terreno y á plazo 
pagadero de á 5 $ por mes. 

Concluyó de pagarlo y lo vendió á D. J. M. Valle, empleado de la 
Dirección del Cementerio del Buceo, en 220 $ ascriturándolo el escri- 
bano Alonso el mes de Julio último. En Octubre el señor Valle pudo 
venderlo á 15 reales vara y al contado. No lo hizo, pues piensa edi- 
ficarlo. 

Resulta que lo que vendimos en 128 $ yá plazo hoy vale 351 $ a 
contado. Casi se lia triplicado el dinero invertido de á puchitos en la 
adquisición de esta propiedad. 


Lorenzo Garlar ino, propietario del taller, de ebanistería, calle Itu- 
zaingó 05. 

Un solar de 579 varas nos compró á 45 meses de plazo en 448 $. 

Tengase presento que 448 $á 45 meses de plazo con arreglo al des 
cuento del 1 por ciento mensual sobre los plazos le correspondería, pa 
gando al contado una rebaja de 91 $ de manera que puede decirse que 
el solar le cuesta 357 g . 


liaren dos meses que oí señor Fernando Iros rendid el solar ronfimió 
á este á razón de 1 8 fiO rots. la vara: de manera que si el señor Am- 
barino quisiera vender ¡iodr¡a obtener una gananrin de .VIO § 10 ron- 
tosimos. 


r?t c>ci Bai han, < 1 o ni i ** i 1 1 .* i r ] ; i o 1 1 la calle Colonia numero 7!). 

Kn 233 S lo \ elidimos varios solarcites ron |0íl varas do terreno ,*i 
J2 inoses do plazo .... doce meses que so volvieron veinticinco 
meses! .... [Oíros hay que (aivlaran más! y sin embargo á fo<lo s ’ 
esperamos, á nadie so apura— se tiene consideráronos con todos;— 
nadie queda descontento! 

Dona 'I cresa Barban ha rehusado, ¡no se asomare oí lector! lia rehu- 
sado 2 S la vara ya! contado <pio le ofreció Don Coferíno CnhcHini. 

Eos 233 § acumulados en osla adqtiision fie á puchos, puede de- 
cirse que lian sido cuadruplicados . 

Por más datos véase á la compradora ó á su esposo que es maestro 
constructor. Esta venta fu.’* oscriturafla últimamente ante el escri- 
bano D. Emilio Blanco. 


Meya Bontos , sárjenlo mayor de la JíopúhÜen, domiciliado en la 
casa que á plazo le vendimos el anos 183), camino fio* Midan, 
Barrio «Nueva Savnna» 

En 1103$ nos compró el 10 Marzo de ESTO, una casa con varias 
habitaciones de azotea, 21 M varas de terreno todo lleno fie monte 
frutal i\ 30 meses do plazo!! 

Una vez pagada la primera entrega se le dió posesión entrando á 
ocuparla ahorrándose el alquiler. E! mes de Setiembre de 1882 con- 
cluyó de [lagar y se escrituró ante el escribano Moratoria. 

En esa fecha ya podía el señor Bcnlos vender duplicando su dinero. 


— 21 4 — 

Ultimamente nos dccia: «Si me dieran 0000 pesos no venderla m 
propiedad. 

fiará Vd. muy bien, le resj)ondinmos. En efecto vale más! 


JuanMoanh'cmbcrfjy propietario del ínstitnio Sanitario, calle Soriano 
N.° 71. 

Nos lia comprado varios terrenos para el Doctor MuIIin ñ plazos en 
la suma de $ 500. 

Para concluir de abonarlos'nccesita aún 7 meses. En Setiembre 
último rehusóla oferta «le $ 780 que le hicieron al contado. De ma- 
nera que antes «le haber pagado pudo vender obteniendo un beneficio 
liquido «le 280$.!! 

Esto no es bombo ni farsa sino la pura verdad, y digan lo que 
• • 
quieran, nadie sinó «I/i industrial» realiza estos milagros capaces de 

hacer saltar los ojos á un ciego. 


Juan Lch/omarstnn, domiciliado en la calle 18 do Julio N.°77L 
En la suma «le 278 $ 50 nos compró 2 solares con 1.13 varas y media 
pagadero en treinta meses! 

El senor Lagomarsino lia concluido de pagar su terreno el 21 do 
Febrero último y escrituró ante el señor Cardoso. No sabemos si ha 
vcndiílo, pero un solar pegado á los que el compró, lo vendió rccicn- 
mente Augusto lío, vi, i á Luis Hoxi á 10 reales vara al contado. E 
señor lloirhi nos lo había comprado á nosotros al mismo precio que 
Lagomarsino, os decir, á 55 cents, la vara, y pagadero ¿i las ca- 

1 ondas griegas. Luego, pues, el señor Lagomarsino puede decir que 
na triplicado las economías acumuladas en 30 meses. 

Esto 1>!lin! Sol ° Cirin y nadie mas que Pina lo lia hecho! 


21 ) — 


Florentino J'crr'u u, cx-rovisador *\ol Trcnvin Montevideano,— lo ven- 
dimos en 101 $02 cents, un solar de W7 varas y 30 cents, do otra á 
38 meses ile placo. Habiendo fallecido cuando ya halda pairado la mi- 
tad de su importe la señora viuda vendió el terreno al fabricante do 
baldosas de mosaico Don Antonio de Dernardis, domiciliado en 
la calle llocrpiard obteniendo un beneficio de 100 $. l\l Señor Do- 
bernardi no vendo el terreno ni ñ 12 reales la \ara pues al lado 
mismo del ([lio adquirió se vendió últimamente a ese precio y al con- 
lado. 


Domimjo Follodarl , carpintero domiciliado en la calle Nuevo Y¡, 
N.° 117. 

En 105 $ y aplazóle vendimos 511 varas de terreno «pie hace poro 
vendió en 500 $ al contado. ¡Todo comentario está demás! 


Juan Molledo, fabricante do fuegos artificiales domiciliado en la 
calle Orillas del Plata NV1 10. 

VA 17 do Mar/o de 1881 puede decir * j no so sacó una loteria sin ju- 
gar, con solo haber concurrido al escritorio de «La Industrial.* 

Ante todo compró un terreno :i pagar en 10 mensualidades!! Esto 
solo como medio de acumular ahorros en una propiedad (pie al con- 
cluir de abonarla valdrá el 20 por ojo más de lo (pie lo costó; seria 
un buen negocio; un negocio pingüe. 

Pero, es el caso ipio el señor Moltodo nos compró 1012 varas con 
82 décimos á (» reales vara «pío importan 8 (107.70. 

Pues bien,- el señor Molledo lia rehusado «lo oferta 1 J 501a vara 
al contado, es decir una utilidad de g 011.01. ¡Y aun le falta 12 me* 
ses para concluir de pagar! 


— 2 l6 


Serafín Xana, changador, tiene su parada en la calle 23 de Mayo 
esquina Misiones. 

Este señor nos compró en 73 pesos y medio un terreno que fuó pa- 
gado en 30 meses de á 23 reales*. El terreno mirle 131 varas cuadra- 
das. Concluyó el mes de Marzo de 1883 de abonarlo y so escrituró 
ante el escribano Barros el 23 rio Abril del mismo año. 

Asómbrale lector:— Xavia ha rehusado de oferta 1 $ la vara, es de- 
cir, pudo sextuplicar su dinero ó mejor dicho ron haber empleado 75. 
pesos do a puchos do 23 reales, pudo obtener un beneficio liquido de 
•170 posos. El que quiera mas datos sahe donde encontrarlo. * Misio- 
nes esquina 23 de Mayo, es uno de los changadores que tienen la pa- 
rada allí. 


Üomin'jo ¡fospitn/rc/ir, propietario do la I Ion-cria, calle Andes 

En 180$ nos compró el año 1880 un terreno ¡i 20 meses de plazo. 
El 10 de Diciembre de 1883 lo vendió á Don An¿o! liisso en 5ü0 $ x 
al conlado. 

A ltisso, le ofrecen hoy 700 pesos y no < ( uicrc vender. Autorizó la 
escritura don Agustín Monitorio. 

Como ya se habrá notado este mismo Hospitalechc lia realizado otra 
ycnla triplica., do su dinero. Pues bien, hay muchos miles de indivi- 
duos r,ue nos han comprado á plazos en diferentes barrios y después 
han vendido a! contado obteniendo pingües resultados. No publicamos 
mas nombres, poique seria cosa de nunca acabar. Para muestra has- 
1n con un boten. 


luisa A. DuLian, propietario de la casa amueblada, calle blonda 
u úm. 101. 


El lí) de Enero de este 


ano, nos compró un terreno, de 3117 varas 


\ 


•cuadradas, en el camino de los Pocitos, fronte á la Estación del tranvía 
;i § 0.G5 la vara y á20 meses de plazo. El mismo dia pudo ceder la 
papeleta de compra ñ don José Cereza, que vive en la ralle Soriano 
núm. 307, granando $ 0.1f> por vara, es decir $ 172. Xo quiso vender 
« hizo bien, pues un mes mas tarde tuvo oferta de l $ la vara. 


María A. de Rapat, domiciliada en el Arroyo Seco. Esta señora 
nos compró un solar de 1 10 varas, on el «Murrio Lavnllcjn-, ó S »-05 
1n vara. I.o vendió á los tres meses á don Domingo Spigmmli, [quien 
construyó una magnifica casa y estableció un almacén] a $ O. 81 H .1 \ai a, 
viniendo ó obtener una utilidad de $ 81, en esta forma: beneficio de 
§0.15 por vara § (¡G— Descuento que obtuvo por pagar al contado 
§18. F.s de advertir que cuando realizó este negocio, recién Imbuí p* 
gado dos cuotas, esto es, §27.00. 


Generoso Aleare-, poblador del «Barrio Lavalleja». calle Indepen- 
dencia. El 2 de V obrero de este año, compró 2 solares en d icbo bar no 
co „ 73 Ü varas cuadradas ú $0.05. El 20 de Setiembre, según escri- 
tura pasada por ante el escribano Ijes, vendió a don Jóse iVbo.o 1 l 

londo de esos solares 250 varas á$ 0.00 la vara, lo quo vino u darle 

una utilidad de $ 02.50, habiendo quedado con la parte mejor del te- 

rrono. , 

Posteriormente, el 22 do Octubre, por ante el mismo esa 1 - 

lian o, vendió A don Miguel Areñy, quien edificó en el terreno la 

mitad del área quo le quedaba á $ 1 la vara, obteniendo un benéfico 

do $ 85.05. 

En resultado, Alvares quedó con 243 varas de terreno, que no valen 


— 2 ¡ 8 — 


hoy menos de $ 1.20 la vara, sin costarlc nada. 

A esto no le fue mnl en la feria, y lo merece, porque es un buen 
hombre, honrado y trabajador. 


Serafín Caataldi , que vive en la calle Lima núm. 00, compre) el 3 de 
Febrero de 1885 un solar cri el «Barrio Lava 1 leja», barrio que dicho sea 
de paso, cuenta hoy con 08 edificios en menos de diez meses de existen- 
cia, solar compuesto de 308 varas á § 0.70 la vara. El 21 de Agosto lo 
vendió á don Bomingo Bcrnolti á razón de 1 $ la vara al contado. Cas- 
taldi lo halda comprado á 20 meses de plazo, ven la focha en que lo 
vendió había pagado siete entregas de 12 {}. Ganó $ 1 10.-40 en el pre- 
cio y 12 $ de descuento: total $ 122.40. 


Angel Promonc , 25 de Agosto 282. A razón de $ 0.70 la vara, com- 
pró un solar de 308 varas en el «Barrio Lavalleja», calle Independen- 
cia, el G de Febrero de este ano. El 27 de Abril lo cedía á don Cristóbal 
Vais, a razón de $ 0.95 la vara, viniendo á tener una utilidad do $ 109, 
descompuestos así: ganancia en el precio, $ 92, en descuento, $ 17. 
El señor Vais construyó una casa en oí terreno que compró», y á buen 
seguro que no tiene porquo arrepentirse, pues su terreno vale hoy 
mucho más. 


Gregorio D ( Albora, este individuo, dignoémulo del judío errante, 
y que gracias á esta cualidad es el mas constante comprador de «La 
Industrial», pues ya nos lia comprado terrenos en siete localidades, 


terrenos que ha poblado, y que al poco tiempo lia vendido con buena 
utilidad, gracias á su certero golpe do vista, nos compró un solar en 
el «Barrio Lavalleja?, donde liajscntado sus reales v según parece con 
ntencion de no moverse de allí, á razón do $0.05 la vara. 

Dos meses de>pues le pagaban $1.10 por vara, y rl editlcio á la 
cion. No qui>o vender, pues, capera obtener mejor precio. 


I'ernati'b) Gom.?:, español, cuyo domicilio ignoramos. Si llegad 
sus manos algun folíelo de cst)s, y recorre oslas lincas, ó si la fortuna 
hace que algún amigo suyo sepa su paradero, p irtieipolc lo siguiente: 
que por el solar que nos compró en el «Barrio Lavallcju", señalado en 
el plano respectivo con el iii'im. 10 do la letra F, á razón de $0.00 la 
vara, hay un interesado que le da $0.00. 

NO TA: Al mismo tiempo, rogamos al scu<>r liomoz, tenga la bon- 
dad de mandar abonar las cuatro mensualidades que aún adeuda por 
dicho terreno, vencidas en Julio de 1885. 


Miguel Dundo, calle Nicaragua esquina Minas. F.stc señor nos 
compró una esquina de (>20 varas en el «Barrio Lavalleja» á $ 0.0o la 
vara el 0 de Febrero del ano que rige. F1 12 de Agosto vendió á I). 
José Faccllo un pedazo de 152 varas del fondo de dicha esquina á $ 1.20 
la vara al contado, según escritura que autorizó el escribano dun A. 
A/óratorio. 

Fl 8 de Octubre vendió, por ante el escribano D. Juan F. Moratorio 
otro pedazo de 108 varas á 1). Nicolás Colosigno al mismo precio. 

Las ¡120 varas que vendió le reportaron una utilidad de 72 pesos y 
además ganó $ 1 1.20 de descuento. 

Por las otras ¡100 varas que le quedan lia rehusado varias ofertas que 
le lian hecho hasta de 15 reales por la vara. 


Quiere decir que si hubiera realizado aun á este precio, ganaría 
$ 243.50, sobre un pequeño capital desembolsado. 


Enrique Rodríguez, domiciliado en la calle Andes 112, compró e 
27 de Octubre de este ano, un solaren el «Barrio 18 de Julio» por $ 14 
*20 meses de plazo. Dos meses después lo vendió á Don José Del 
ger, ganando 25 $, cuando recien había pagado ¿cuenta 28 $. 


Luisa E. Dubian, calle Florida núm. 161. 

£1 dia 1G de Octubre de 1885, compró un solar en el «Barrio 18 de 
Julio» en $552 y se ganó $ 165 cediendo la papeleta de la compra ¿ 
Dona Elisa Perge. Un buen dia . 

Miguel Raff a, domiciliado en el Paso de las Duranas, compró un 
77 $ un pequciio solar en el «Barrio 18 de Julio» y ¿los dos meses 
cuando apenas había pagado 11 $, lo cpdiaú Don Aníbal Tubino, me- 
díante un beneficio para el vendedor de 25 $. 


Antonio Esteza. Este señor, que tiene su casa de comercio en la 
callclS de Julio núm. 448, nos compró el 27 de Octubre de este ario, 
varios solares en el «Barrio 18 de Julio» unos ¿ 15 y otros ¿ 31 cen- 
tesimos; el mismo dia pudo vender estos ¿ Don Enrique Aígorta á 
60 la vara. No quiso vencer. 


- Dolores López, que vive en la calle Arapey núm. 335, compró en el 
barrio ¿ntes citado un solar en 112 $. Quince dias después lo vendió 


— 22 1 — 


á don José Rivera, domiciliado en la calle Perez Castellanos núm. 79, 
ganando 15 S. 


Dionisio Noguera, compró el mismo dia que la anterior y en el misj 
nao barrio, un solar en 115 $: solar que vendió ai citado Rivera 12 dios 
después ganando 29 $. 


Luis Bcrndti , quintero de la quinta Dcllazoppa, nos compró dos so- 
bares en el «Barrio de los Treinta y Tres», que pagó al contado, en 
$ 225, el 3 de Diciembre de 1885. 

Los vendió el 1G de Febrero de 1S8G á Don Ambrosio Castagnet por 
500 $, según escritura que autorizó el escribano Don Agustín J. Mo- 
ratono. 


Aníbal Tubiri o, escribano público de la Florido, nos compró cuatro 
solares en el «Barrio de los Treinta y Tres», el 3 de Diciembre de 
1885, en la suma de $ G00.G0. pagaderos en 20 mensualidades. 

El dia 16 de Febrero de 188G, según escritura que autorizó el escri- 
bano Don A. M oratorio, los vendió al contado por § 900.90 ó D. Am- 
brosio Castagnet. 

Resúmen: ganó en el precio $ 3G0.3C, y por descuento $ 58.50; total 
$ 418. 8G al contado. 

Y eso que recién había desembolsado G0 pesos! 


Manuel Alonso, calle Colonia 91. Compró un solar en el «Barrio de 
los Treinta r y Tres», el 15 de Diciembre de 1885 á $ 0.50¿la vara; un 


mes después le ofrecimos 50 $ fio utilidad por orden de) señor Cas- 
fngnct y no quiso vender. Es de advertir, que en esa fecha e/ señor 
.tlonso recién había pagado 22 $ á cuenta. 


Jóse Arenas. Este señor compró un terreno en el «Hamo del Sacan- 
do», el 8 de Enero de 18S0 á § 0.2.3 la vara. El 1°. de Febrero le cedió 
á Don Luis Nin, mediante una utilidad de $ 83.00. Arenas había pa- 
gado recien 15 $. 


Felipe Barca // Jóse M. Rodrigues GIL Estos señores compraron el 
13 de Enero de 188G una fracción de terreno en el «Bando del Saran- 
di» compuesta de 4314 y 1[2 varas cuadradas, á 20 meses de plazo, con 
una gran casa, en la suma de $ 3235. Pagaron al contado y se les hi- 
zo un descuento de 201 $; quiere decir que la propiedad vino a eos 
tarlos solamente $201-1 Al dia siguiente de la compra cuando ann 
no habían pagado nada, rehusaron 1200 $ de ganancia. 

Por lio y suspendo la publicación de datos y citas, porque seria cosa 
de n nuca acabar; con lo dicho basta y sobra. 


F. Piria 


FE DE ERRATAS 


Página 32— Donde di ce «y rriuclio <7110 oí mas miserables» léase 
«y mucho más rjue él miserables. » 

» 37 — Donde dice «por minuto fiebre» léase «por minuío : 

fiebre.» 

» 41 — Donde dice «malar» léase «mala.» » 

» 50 — Donde dice «sin moral anda» léase «sin morral anda.» 

» 57 — Donde dice «los a/Tos 1S02 y 1805» léase «los anos 

1803 y 18G5.» 

» 58 — Donde dice «diez y seis mil anualmente» léase «ca- 

torce mil anualmente. 

» 50 — En el tercer renglón dice «una población de 250,5.% 

almas» léase «Una población de 520,530 almas. » 

» 83 — En el octavo renglón en donde dice «# 128,0-1:018 cen- 

tesimos» léase « $ 128.0/0:48 centesimos.» 

» 108 — En el cuadro de las rentas departamentales, Pai- 

sandú figura con 8 17, 105:81 en vez debe leerse 
«$ 817,105:81.» 

1 110 — En el cuadro de las salidas ríe pasaderos para el Ji- 

toral Argentino, etc., del ano 1881 dice *11,000» 
léase «1*1.030.» 

111 — En el cuadro de importación y exportación de los 
anos 1878 el 1883 inclusivo hay </ue liacer las- si- 
g u i c n tes c o r rece i o n es : 

En Ja impcrtacion del 1870 donde dice «15.0 0,003» 
léase « 15.040,003. » 

En la exportación del ano 1881 donde dice «20.202,512» 
léase « $ 20.220,5 12. » 



En la importación del mismo ano 1881 donde dice 
«17.0 0,881* léase «17.018,881.» 

En el excedente de ese mismo año en donde dice 

• 2.31., 028» léase «2.310,028.» 

Jn la exportación del ano 1882 en donde dice 

«22.092,034a léase «22.002,034.» 

Página 11-1 — En donde dice «Junio del 181» léase «Junio del 1881 .» 
n ^23 — En el cuadro de exportación del ano 1S82, donde di- 
ce «13, 00» léase «43,000.» 

* En donde dice «á quian* léase «ñ quién.» 

n 107— En donde dice «El afío de gracia actual, ese impues- 
to se ha hecho subir ; i $ 1 .800,000» léase «1.880,000.» 
Se lian deslizado algunos otros errores, que no se cree necesario 
indicarlos, por que, para salvarlos, basta el buen criterio del lector.